La movilización derrotó el 2×1

La movilización derrotó el 2×1

 

La movilizacion derroto el 2x1

La masiva marcha del pasado miércoles 10 en Plaza de Mayo (y en todo el país) terminó de tirar abajo el 2×1. El objetivo de la Corte fue edificar un nuevo muro de impunidad a pedido de Macri y la Iglesia Católica. Fracasaron. El gobierno sufrió un duro revés. Se dio un triunfo popular que quedará en la memoria de varias generaciones. Mostrando que con la movilización se pueden derribar medidas antipopulares dictadas desde el poder.

Escribe Juan Carlos Giordano Diputado Izquierda Socialista Frente de Izquierda

La movilización fue contundente. A Plaza de Mayo costaba entrar a la hora de la convocatoria, y costó salir al finalizar. Las avenidas aledañas estaban colmadas por multitudes. Una marea humana repudió el fallo de la Corte. ¿Qué juez se va a animar ahora a liberar a algún genocida sin recibir el repudio de millones?

El día anterior, la Cámara de Diputados y el Senado tuvieron que reunirse de emergencia para que en solo 24 horas votaran una ley disponiendo que de ahora en más el 2×1 no se va a aplicar. ¡Los mismos legisladores que avalaron la designación de estos jueces de la impunidad tuvieron que sesionar corridos por el 90% que en las encuestas repudió la medida! Ahora le están buscando una “solución política” al tema, entre distintas variantes, para asimilar jurídica y políticamente el retroceso que provocó la movilización popular.

¿Macri y la Iglesia no tuvieron “nada nada que ver”?

Macri y sus funcionarios se tuvieron que despegar del fallo a medida que pasaban los días. Eso no quita que fue el propio gobierno quien puso a estos jueces y fogoneó el fallo. Para consolidar su electorado de centro derecha y el millón de votos que dicen que aporta la “familia militar”, los operadores del gobierno -José Torello (jefe de asesores presidenciales) y el abogado de Macri, Fabián Rodríguez Simón- desde el año pasado venían trabajando por el fallo. Lo reconoció Elisa Carrió (ver recuadro), íntima del juez Rosatti.

El gobierno vino generando el ambiente político para facilitar la tarea de sus jueces cuando desconoció el número de desaparecidos y realizó distintos actos a favor de la impunidad. En diciembre de 2015 el presidente designó por decreto a los jueces Rosatti y Rosenkrantz. En enero de 2016 el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, recibió a “víctimas del terrorismo”, funcionario que ahora dijo estar “de acuerdo” con el fallo. El 24 de marzo Macri recibió a Barack Obama, jefe del imperialismo norteamericano. En abril, el ministro de Justicia, Germán Garavano, se reunió con Cecilia Pando, la provocadora pro milicos y pro impunidad que ante el fallo de la Corte dijo “ahora las cosas comienzan a funcionar”. El mismo ministro dijo pos fallo que la Corte tenía un alto “prestigio técnico”. Fue el gobierno quien dejó desfilar en el aniversario del Bicentenario al carapintada Aldo Rico. Gabriela Michetti habló de “respetar la independencia del poder judicial”, entre un largo etcétera.
Lo mismo pasa con la cúpula de la Iglesia Católica, que vino trabajando para la “reconciliación”, es decir, por la impunidad a los genocidas. Lo denuncié en la sesión en Diputados, diciendo que “Monseñor Arancedo estuvo en las cárceles visitando a los genocidas prometiéndoles prisión domiciliaria”.

Este plan fue el que les fracasó, no solo a los jueces sino también al gobierno, a la Iglesia y a todos aquellos que vienen impulsando la impunidad. También al doble discurso del Frente para la Victoria y el kirchnerismo, que criticó el 2×1, pero en sus años de gobierno la ex presidenta Cristina Kirchner nunca habló de Julio López y ungió como jefe del Ejército al represor, hoy preso, césar Milani.

¡Vamos por más!
Hay que aprovechar este gran paso que logró nuestro pueblo para seguir movilizados por cárcel común y perpetua para todos los genocidas y sus cómplices civiles. Para que se vaya esta Corte de la impunidad y que a los jueces los elija el pueblo, con cargos revocables y un salario igual al que recibe una directora de escuela. Contra la impunidad de ayer y de hoy, debemos sacar también las conclusiones políticas sobre los verdaderos responsables de todo esto. Son los partidos políticos patronales quienes pusieron a estos jueces (Cambiemos, FpV, Massa, Bossio, Stolbizer); las leyes de Obediencia Debida y Punto Final con Alfonsín en los años 80; los indultos del peronismo menemista en los 90 y las violaciones a los derechos humanos que se vinieron llevando adelante en todos estos años. Por eso hay que seguir levantando bien alto las banderas contra la impunidad en el terreno político, como lo viene haciendo nuestro partido y el Frente de Izquierda. Luchando por otra alternativa política; por el no pago de la deuda que viene de la dictadura y luchando por lo que lucharon nuestros caídos, por una Argentina sin impunidad y explotación, por un gobierno de los trabajadores y el socialismo.

18/05/17

http://izquierdasocialista.org.ar/index.php/periodico-el-socialista/ultimo-numero/5619-la-movilizacion-derroto-el-2×1

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