Santiago Maldonado: Se le cae la careta a Macri

Santiago Maldonado: Se le cae la careta a Macri

 

editorial maldonado

 

Cada día que pasa se va ratificando la responsabilidad de la Gendarmería Nacional y el gobierno de Macri en la desaparición de Santiago Maldonado. Se van cayendo todas las hipótesis con las que el juez federal de Esquel, Guido Otranto, escandalosamente a cargo de la investigación a pesar de haber sido el mismo que ordenó la represión; la fiscal Silvina Alejandra Ávila, y la propia ministra de Seguridad Patricia Bullrich utilizaron desde el primer día para tratar de desviar la responsabilidad de Gendarmería.


Repasemos: se dijo que Santiago Maldonado había sido visto pocos días después de su desaparición haciendo dedo en Entre Ríos, que había estado en Mendoza y que había escapado a Chile. Uno a uno estos planteos sin asidero fueron cayendo. Finalmente, el gobierno y el juez priorizaron el relato de que Santiago Maldonado no había estado en el corte de la ruta 40 reprimido por la Gendarmería el 1° de agosto porque había sido herido por un puestero días previos en un ataque que habían llevado adelante desconocidos encapuchados. Como en el caso de las coartadas anteriores, también esta se demostró falsa: el estudio de ADN del cuchillo del atacante reveló que la sangre no era la de Santiago. El gobierno y sus medios afines trataron también de negar el valor de una filmación previa a la represión en la que muchos reconocían a Maldonado, con la excusa de que no se lo veía claramente. Los testimonios de los mapuches que sostenían haber visto que se lo llevaba la Gendarmería también fueron desestimados por haber sido “anónimos”. Se los trató de “terroristas”, como miembros de una organización casi fantasmal (el “RAM”), a la que se acusó de ser similar al ISIS, mientras varios referentes mapuches aseveran que son parte de los servicios de inteligencia. Se escucharon todo tipo de planteos xenófobos y racistas contra los pueblos originarios para desacreditar sus denuncias. Pero ahora todas estas maniobras se caen producto de la contundencia y continuidad de la movilización popular. Finalmente apareció formalmente un testimonio (el de Matías Santana) que acusa directamente a la Gendarmería de apresar, pegarle y llevarse en una camioneta de esa fuerza a Santiago Maldonado. Declaración que el juez y la fiscal ya tenían con anterioridad, pero se negaban a incluir en la investigación.
La caída de todas las hipótesis anteriores y la fuerza de este testimonio están generando que incluso los mismos medios de comunicación que hasta hace pocos días respaldaban al gobierno y echaban a correr todas las falsas versiones para salvar a la gendarmería, ahora empiezan a recular y retractarse. El círculo se va cerrando. Si alguien tenía alguna duda, esta se va disipando: la Gendarmería Nacional hizo desaparecer a Santiago Maldonado. Y el gobierno nacional y la Justicia fueron y son cómplices por encubrimiento.
A lo largo de este mes hubo multitudinarias movilizaciones a Plaza de Mayo y a todas la plazas del país, cientos de acciones e iniciativas en escuelas y facultades, en las redes sociales, fotos en las canchas de fútbol y lugares de trabajo, declaraciones de figuras de la cultura y el deporte y un creciente reclamo internacional (con manifestaciones en embajadas y consulados argentinos). El gobierno de Macri quiso esconderlas y desprestigiarlas planteando que se estaba “haciendo uso político del caso”. Más allá de que Cristina y el kirchnerismo hayan pretendido hacerlo, la realidad es que Santiago está efectivamente desaparecido y eso generó la enorme movilización popular. A Cambiemos se le volvió en contra el intento de censurar a maestros y profesores. Incluso infiltró las marchas en Buenos Aires y El Bolsón para provocar hechos de violencia, represión y detenciones. Fotos y filmaciones tomadas por medios alternativos mostraron a servicios que primero aparecen “provocando incidentes” y en la escena siguiente están del lado de la policía cuando se desata la razzia de detenciones. Los medios de comunicación oficialistas se prestaron al juego haciendo “desaparecer” de sus pantallas las multitudinarias marchas para reemplazarlas por imágenes de “los incidentes y destrozos”. Pero todas las maniobras del gobierno, incluyendo la escandalosa ratificación de la ministra Patricia Bullrich por el propio Macri, tienen patas cada vez más cortas. El clamor por Santiago sigue creciendo, así como la certeza de que el gobierno tiene responsabilidad en el encubrimiento en este caso.
Focalizada la acusación directa en la Gendarmería, hay que exigir que aparezca con vida ya mismo Santiago Maldonado y se castigue a los culpables. Exigiendo la renuncia de Patricia Bullrich y la realización de una investigación de lo sucedido por medio de una comisión independiente. Para esto es necesario redoblar los esfuerzos y la movilización. Volver a marchar a Plaza de Mayo y todas las plazas del país. Siguiendo y profundizando esta campaña en cada lugar de trabajo, de estudio y en cada barrio. Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda, con sus diputados y legisladores, sus dirigentes sindicales y políticos, sus referentes juveniles y del movimiento de mujeres, y con el conjunto de su militancia, continuará junto con el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia en esta tarea. Sumate y aportá tus iniciativas.

http://izquierdasocialista.org.ar/index.php/periodico-el-socialista/ultimo-numero/6263-santiago-maldonado-se-le-cae-la-careta-a-macri

06/09/17

 

Un comentario para “Santiago Maldonado: Se le cae la careta a Macri”

  • Matías Santana: Testigo mapuche vio a los gendarmes llevarse a Santiago Maldonado

    La presión social y las movilizaciones obligaron a las autoridades a tomar el testimonio de la perseguida comunidad mapuche de Pu Lof en el caso de la desaparición forzada de Santiago Maldonado. El joven Matías Santana declaró el martes 5 de septiembre ante el tribunal que lleva el caso que vio cómo los represores de la Gendarmería golpeaban y se llevaban a Maldonado secuestrado en una camioneta. La comunidad ya venía denunciando

    esto desde el momento de la desaparición forzada, hace más de un mes, pero apenas ahora se incorporó el testimonio formalmente al expediente. “Entraron reprimiendo a los integrantes de la comunidad, con armas y con una balacera. Tuvimos que replegarnos hasta el río. Yo para escapar agarré un caballo y crucé el río hasta subir a una loma. Desde la loma pude ver con unos binoculares cómo tres gendarmes golpeaban a un bulto que tenía una campera celeste, una campera que yo le había prestado a Santiago esa misma mañana. Después de que le pegan, cargan el bulto y lo llevan hasta un Unimog, que luego pasan a una camioneta blanca que se dirige por la ruta 40 rumbo a Esquel”, explicó Santana a los medios al salir del tribunal.
    Otros tres testigos declararon que Maldonado se encontraba en la comunidad el 1o de agosto, cuando ocurrió la represión y desmintieron a las autoridades que decían que la comunidad había impedido un rastrillaje de la zona, explicando que fue sobrevolada por helicópteros y drones.

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    ¿Cómo actuaba Gendarmería con Cristina?

    En las últimas semanas y, en especial, el viernes 1° de septiembre, nos hemos encontrado en la calle a miles de compañeros kirchneristas marchando por la aparición de Santiago Maldonado. Debemos seguir juntos para cerrarle el paso a la represión del gobierno macrista. Al mismo tiempo, es necesario abrir un debate sobre cuál fue la verdadera política de Cristina y los líderes kirchneristas respecto de la represión y los
    derechos humanos.

    En el acto de lanzamiento de su campaña electoral en La Plata el 30 de agosto, luego de reclamar por la aparición de Santiago Maldonado, Cristina Kirchner dijo: “La Gendarmería que está hoy es la misma que estaba hasta el 2015. ¿Qué cambió? ¡Cambió el gobierno que le daba órdenes! ¡Y los militares reciben órdenes! ¡Porque las fuerzas reciben órdenes!”.
    ¿Qué órdenes recibía la Gendarmería con Néstor y Cristina? El 21 de junio de 2012 la agencia de noticias OPI de Santa Cruz publicó un artículo titulado “Gendarmería: el recurso que mejor utiliza el gobierno”. Y allí decía: “En Santa Cruz fue usado fuertemente este recurso en el año 2007, cuando en la provincia arreciaban los conflictos que amenazaban desbordar las posibilidades operativas de la policía provincial”.
    OPI recuerda que en un conflicto petrolero en 2006 “Zona norte de Santa Cruz fue virtualmente ‘militarizada’ y un tiempo después (2007) cuando estalló el reclamo docente en la provincia, fue Río Gallegos una ciudad militarizada”.
    Por otra parte, sería muy difícil olvidar la durísima represión de la Gendarmería, con decenas de heridos de bala de goma, contra los trabajadores de la autopartista Lear en la zona norte del Gran Buenos Aires en octubre de 2014, ordenada por Cristina y comandada por el secretario de Seguridad Sergio Berni.
    Todo esto sucedía en el marco de una escalada represiva contra las luchas obreras que incluía la utilización de efectivos de Gendarmería para realizar espionaje entre los grupos sociales y piquetes de protestas con el marco del nefasto Proyecto X.
    Otras fuerzas de seguridad (como la Policía Federal y la de la provincia de Buenos Aires) también actuaron reprimiendo durante el gobierno kirchnerista. Como ejemplo recordemos el conflicto de Kraft-Terrabusi en 2009, o, más cerca en el tiempo, el ataque a los trabajadores de la línea 60, con Sergio Berni bajando vestido de “Rambo” de un helicóptero en plena Panamericana.
    Por otra parte, bajo el gobierno kirchnerista se dio la desaparición de Jorge Julio López, testigo clave en la causa contra el genocida Etchecolatz. Ni Néstor, ni Cristina impulsaron la investigación. En los hechos encubrieron a la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Y funcionarios de su gobierno y la misma Hebe de Bonafini sembraron dudas y desconfianza en Julio López. Es decir, el kirchnerismo en el gobierno actuó ante la desaparición de Julio López del mismo modo que hoy actúan Macri y Bullrich, encubriendo a los secuestradores de Gendarmería que se llevaron a Santiago Maldonado. Tanto con Macri como con el kirchnerismo, la Gendarmería y todas las fuerzas represivas fueron utilizadas al servicio de los patrones y de controlar y frenar los reclamos de los trabajadores y el pueblo. No es cierto que “con el kirchnerismo fue distinto”: a los casos mencionados les podemos sumar la desaparición de Luciano Arruga por parte de la policía bonaerense, los asesinatos de Qoms en el Norte del país, la “zona liberada” que culminó con el asesinato de Mariano Ferreyra y un largo etcétera.
    Estos hechos, sobre los que invitamos a reflexionar seriamente a los compañeros kirchneristas, no deben ser obstáculo para que nos sigamos movilizando unitariamente todos los que reclamamos la aparición con vida de Santiago Maldonado, denunciamos la responsabilidad del gobierno de Macri y exigimos el castigo a los culpables. Sabiendo que este caso ha plasmado una cuestión de fondo, tal como está planteado en el programa del Frente de Izquierda: el desmantelamiento de todo el aparato represivo, la liquidación del Proyecto X de espionaje a los luchadores obreros y populares, que sigue en plena vigencia, y la derogación de toda la legislación que judicializa y reprime los reclamos de los trabajadores y la protesta social.

    Escribe Gabriel Massa

    http://izquierdasocialista.org.ar/index.php/periodico-el-socialista/ultimo-numero/6265-como-actuaba-gendarmeria-con-cristina

    06/0917

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