Antonio Gramsci, un cerebro que el fascismo intentó detener por 20 años…
Recordándolo en el día de su nacimiento.
Fundador del Partido Comunista de Italia, Gramsci nació en Alés, localidad de la isla de Cerdeña el 22 de enero de 1891. Era el cuarto de los siete hijos de Francesco Gramsci y Peppina Marcias. Con tres años de edad Antonio sufrió una caída que le produjo una deformidad en su columna vertebral. Nunca creció más del metro y medio. Antonio comienza a asistir a la escuela primaria a los siete años y la concluye en 1903 con el máximo de calificaciones. Pero desde su niñez conoció la pobreza y el infortunio. Fue firme e indoblegable como militante del partido de la clase obrera de su país. Su infancia resultó difícil: su padre, funcionario, fue encarcelado cuando Antonio tenía nueve años y las condiciones de la familia no le permiten inscribirse en la enseñanza secundaria. Tuvo que abandonar sus estudios y trabajar por una miseria en el catastro de Cerdeña, para contribuir a la supervivencia familiar. «Trabajaba diez horas al día removiendo registros que pesaban más que yo y muchas noches lloraba a escondidas porque me dolía mucho el cuerpo».









