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General Internacional Sociedad

Grandes empresas tecnológicas, objetivo militar legítimo

Fuentes: Rebelión

Por Renán Vega Cantor

La “era de la información” viene acompañada de sofismas que de tanto repetirse constituyen un nuevo sentido común, que gran parte de los seres humanos han interiorizado y consideran axiomas irrefutables. Algunos de esos sofismas han quedado hecho añicos por la guerra asimétrica de Irán contra los agresores del imperialismo [Estados Unidos] y del sionismo [Israel]. El mundo virtual y digital había llegado acompañado de una aura de neutralidad y de servicio desinteresado a la humanidad, como clara expresión del fetichismo de la tecnología. Hoy, de la manera menos impensada, la guerra contra Irán ha trastocado algunas de las falacias del mundo digital.

Lo virtual existe al margen, y no depende, de lo material

Un punto de partida que justifica la “sociedad digital” sostiene que para el funcionamiento del capitalismo lo prioritario es la información (algo inmaterial) y cada vez tiene menos importancia lo material. Habríamos entrado en una nueva fase de la historia en donde los bienes naturales (minerales, agua, biodiversidad, bosques…) estarían siendo irreversiblemente sustituidos por la información, llegando a sostener que esta es más importante que el petróleo.

En marzo, Irán atacó la sede de datos de Amazon en Israel y en Bahréin y, en forma inmediata, se detuvo el funcionamiento de la nube en parte del territorio de esos países. Esto hecho demostró que lo virtual funciona con materia energía y agua, sin cuyo elevado suministro la nube no puede operar. Ahí quedó en evidencia que la nube no es algo etéreo, sino que se aloja en grandes edificios y servidores, que son infraestructura física, construida con elementos vulgarmente materiales. Eso significa que cualquier artefacto digital, un celular, por ejemplo, no puede funcionar sin grandes dosis de materia y energía, así eso no sea evidente de ninguna manera, porque cunde el sofisma que la electricidad es inmaterial como si además no procediera de infraestructura hecha de materiales que la generan. 

Los conglomerados digitales hacen parte de la “sociedad civil”

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General Nacional

Milei no va más / ¿Quién tiene que gobernar?

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
 
La caída en las encuestas de Milei y el ascenso de la figura de Myriam Bregman y del Frente de Izquierda abrió una cantidad de interrogantes. ¿La izquierda puede gobernar? ¿Está preparada? ¿La van a dejar? En esta nota anunciamos el lanzamiento desde Izquierda Socialista de una campaña con volantes y charlas abiertas postulando que la izquierda puede y tiene que gobernar.
 
No hay medición o encuesta que no le dé abajo a Milei. Es más, cuando se miden a distintas figuras, Milei aparece detrás de Myriam Bregman. El otro dato relevante es que cuando se pregunta si las elecciones fueran hoy, el 60% (algunas mediciones dan más) se pronuncia por un cambio de gobierno. Esto se palpa en la calle. La gran mayoría del pueblo trabajador dice “esto no se aguanta más”. Crece la bronca porque millones están al límite, con familias endeudadas, jubiladas y jubilados que no pueden comprar los remedios, gente que vive en la calle, colas de varias cuadras en busca de un empleo, changas interminables para sortear el día a día. Mientras el “deslomado” Adorni compra mansiones de lujo con una corrupción que es norma en este gobierno mafioso.

Está claro. Milei no va más. Se tiene que ir. Hay que derrotarlo junto a todo su plan motosierra con la movilización obrera y popular. Si esto no ocurre es por el rol traidor de la CGT que se niega a convocar a un plan de lucha nacional, mientras nuestro pueblo resiste. La masiva y multitudinaria marcha en defensa de las universidades lo demuestra de manera contundente.

¿Por qué crecen Myriam Bregman y el Frente de Izquierda?

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General Nacional Sociedad

¿Cómo sería un gobierno del Frente de Izquierda?

Escribe José Castillo

Muchas compañeras y compañeros, miran con simpatía a Myriam Bregman y al Frente de Izquierda. Inmediatamente surge el interrogante de cómo sería en concreto un gobierno del FIT Unidad. 

Lo primero que debemos dejar en claro es que nosotros queremos llegar al poder para imponer un gobierno de la clase trabajadora y los sectores populares. Convocaríamos inmediatamente al sindicalismo combativo, los cuerpos de delegados, las comisiones internas u otras formas de organización que puedan surgir para discutir democráticamente el plan de emergencia para sacar al país de la crisis. También participarán tanto de la toma de decisiones como de la gestión concreta de gobierno las y los estudiantes que luchan en defensa de la educación pública, el movimiento de mujeres y disidencias, las organizaciones combativas de jubiladas y jubilados, los movimientos de desocupados, el movimiento en defensa del ambiente y todo otro movimiento u organismo que surja en el proceso. Cada lucha, cada organización en defensa de alguna reivindicación específica, tendrá su lugar. Todo será decidido democráticamente, con la más plena libertad para deliberar, opinar y decidir, por parte de distintos partidos, fracciones, grupos o incluso compañeras o compañeros individuales, que podrán dar a conocer sus posiciones y ponerlas a votación. 

Llamaremos a que se elijan democráticamente todos los cargos, (incluyendo los jueces) con representantes revocables en cualquier momento si no cumplen el mandato de sus bases. Todas y todos los electos cobrarán un salario igual al de un trabajador calificado, terminando con los privilegios y sueldos millonarios. 

Empezaríamos por supuesto, con un plan de emergencia, con medidas básicas, como dejar de pagar la deuda externa, romper con el FMI, ponerles fuertes impuestos a los ricos y las grandes empresas. Estatizaríamos y pondríamos inmediatamente a funcionar bajo gestión obrera a las empresas que cerraron o cierren (como el caso de FATE), prohibiendo suspensiones y despidos. Obviamente derogaríamos el RIGI y la reforma laboral esclavista. Y fijaríamos un piso de salarios y jubilaciones igual a la canasta familiar. Pondríamos todos los recursos a disposición de resolver las más urgentes necesidades populares, como la salud y la educación públicas y lanzaríamos un plan de construcción de viviendas populares. 

Un punto importante es que haríamos con los sectores patronales o de privilegio que boicoteen o se nieguen a cumplir las normas. Lo primero y principal es que recurriríamos a la movilización popular. Por ejemplo, si hay empresas que boicotean la producción o provocan desabastecimiento, promoveríamos que fueran sus propios trabajadoras y trabajadores los que impongan, con control obrero y popular, su funcionamiento, expropiando así a cualquier empresa que se niegue a cumplir. Tomemos un ejemplo, que nos sirve ala vez para ilustrar qué distinto que sería nuestro gobierno en comparación con los gobiernos peronistas recientes. Recordemos cuando con Alberto Fernández se produjo el desfalco y vaciamiento de la cerealera Vicentín y se planteó nacionalizarla. Ese gobierno peronista retrocedió, no lo llevó adelante y terminó avalando la estafa. Un gobierno del Frente de Izquierda hubiera aprovechado la oportunidad, la hubiera estatizado y puesto a funcionar bajo el control de sus propios trabajadoras y trabajadores. 

Lo mismo vale para enfrentar presiones internacionales del imperialismo, las grandes empresas transnacionales o el poder financiero mundial. Llamaríamos a la más amplia solidaridad de los pueblos del mundo, nos solidarizaríamos incondicionalmente con sus luchas y pediríamos que hagan lo mismo con nosotros. Propondríamos por ejemplo, la conformación de un frente de países deudores latinoamericanos para enfrentar juntos a los pulpos especuladores imperialistas. 

Estos serán, sin duda, apenas los primeros pasos. Cumpliríamos inmediatamente, con todas las reivindicaciones democráticas pendientes del movimiento de derechos humanos (como la apertura de todos los archivos de la dictadura), del movimiento de mujeres y disidencias, incluyendo la separación de la Iglesia y el Estado, de la juventud, del movimiento de lucha en defensa del ambiente, de los pueblos originarios. 

Habrá que discutir, con la más amplia democracia de las y los trabajadores, como llevamos adelante un gran planificación de la economía donde se decida cuáles son las prioridades en base a las necesidades y no a la rentabilidad del mercado. Se trata en suma, de que gobiernen los que nunca lo han hecho hasta ahora: las y los trabajadores, la juventud, el movimiento de mujeres y disidencias y el resto de los sectores populares, en el camino de construir una Argentina socialista, con plena democracia para el pueblo trabajador. 

https://www.izquierdasocialista.org.ar/2020/index.php/blog/elsocialista/item/25072-como-seria-un-gobierno-del-frente-de-izquierda

El Socialista 20/05/26

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General Internacional

Rechazamos las amenazas de Estados Unidos contra Raúl Castro y Cuba

Por Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional

22/05/2025. Repudiamos esta nueva amenaza del ultraderechista Donald Trump contra el pueblo cubano, la cual es parte de las constantes agresiones del imperialismo estadounidense y del bloqueo económico que ejecuta desde hace décadas contra el país.

Estados Unidos acaba de acusar a Raúl Castro de cargos de asesinatos, relacionados con el derribo en el año 1996 de dos avionetas del grupo anticastrista asentado en Miami, Hermanos al Rescate.

Se sacan de la manga un hecho ocurrido hace 30 años para seguir su escalada de agresiones contra Cuba y su pueblo, que eventualmente podría servir de justificación para un ataque militar similar al que se perpetró el pasado 3 de enero contra Venezuela.

La acusación contra Castro es parte de una feroz escalada de agresiones injerencistas contra Cuba y su pueblo. Previamente el imperialismo estadounidense le aplicó a la isla un criminal bloqueo petrolero, agravando fuertemente la crisis energética que desde hace años golpea al pueblo cubano.

Todas estas acciones de Trump buscan subordinar a Cuba y otros países de América Latina a sus políticas, con el objetivo de revertir la crisis económica y de dominación del imperialismo norteamericano, retomando para ello la Doctrina Monroe y el llamado “Corolario Trump”.

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI), repudiamos categóricamente estas nuevas amenazas imperialistas contra Cuba.

Más allá de las diferencias que tenemos con el gobierno cubano y su régimen autoritario de partido único, llamamos a impulsar la más amplia movilización y solidaridad de los pueblos del mundo en defensa de la soberanía de Cuba, y a rechazar las intenciones imperialistas.

¡Fuera Trump de Cuba y América Latina!

Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional

22 de mayo de 2026

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General

Adalah: Activistas de la Flotilla secuestrados sufren violencia e interrogatorios ilegales bajo custodia israelí

Por Prensa UIT-CI

Reproducimos el comunicado de Adalah, grupo de abogadas y abogados de la Global Sumud Flotilla

2/5/2026. Los abogados de Adalah acaban de concluir una visita a la prisión de Shikma, donde se reunieron por primera vez con los activistas de la Flotilla Global Sumud, Thiago de Ávila y Saif Abukeshek, desde su secuestro por la marina israelí en la madrugada del jueves 30 de abril en aguas internacionales cerca de Creta. Los desgarradores testimonios de ambos activistas revelan violencia física y haber sido retenidos durante largos periodos en posiciones de estrés por las fuerzas militares israelíes durante los dos últimos días que pasaron en el mar. Ambos activistas llegaron esta mañana al centro de detención de Shikma en Ashkelon tras más de dos días bajo custodia naval.

Thiago de Avila denunció haber sido sometido a una brutalidad extrema por parte de los militares israelíes durante la incautación de las embarcaciones. Fue arrastrado boca abajo por el suelo y golpeado con tal severidad que perdió el conocimiento en dos ocasiones. Actualmente presenta hematomas visibles en el rostro, incluso alrededor del ojo izquierdo, y refiere movilidad reducida y dolor intenso en la mano. Desde su detención por el ejército israelí hasta su traslado al Servicio Penitenciario de Israel, más de dos días después, permaneció aislado y con los ojos vendados. Ahora se encuentra recluido en una celda sin ventanas. Thiago declaró haber sido interrogado por la agencia de inteligencia Shabak (ISA) y afirmó que le dijeron que posteriormente sería interrogado por el Mossad bajo sospecha de «pertenencia a una organización terrorista». Aunque los abogados de Adalah exigieron información sobre las acusaciones, las autoridades israelíes se han negado a proporcionarla.

Saif Abukeshek declaró haber permanecido atado de manos y con los ojos vendados, y obligado a permanecer boca abajo en el suelo desde su detención hasta esta mañana, lo que le provocó hematomas en el rostro y las manos. Tras llegar al centro de detención de Shikma, declaró que le informaron que estaba siendo interrogado por el Shabak bajo sospecha de «pertenencia a una organización terrorista».

Tanto Thiago como Saif han declarado una huelga de hambre, aunque continúan bebiendo agua

Los dos activistas comparecerán mañana, domingo 3 de mayo de 2026, a las 9:30 a. m. ante el Tribunal de Magistrados de Ashkelon para una audiencia en la que se solicitará la prórroga de su detención. Adalah sostiene que el trato recibido por los dos activistas, incluyendo el aislamiento, el vendaje prolongado de los ojos y las palizas, constituye una grave violación del derecho internacional. Adalah argumenta además que cualquier interrogatorio a los activistas es ilegal y que deben ser liberados de inmediato.

Adalah: Activistas de la Flotilla secuestrados sufren violencia e interrogatorios ilegales bajo custodia israelí

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Derechos Humanos General

La Global «Sumud» Flotilla bloquea al megabuque MSC Maya para interrumpir la cadena de suministro militar israelí

Por Prensa UIT-CI

20/4/2026. Difundimos el comunicado de prensa de la Global Sumud Flotilla ante la acción de bloqueo que implementa en mar para interrumpir la cadena de suministro militar israelí que lleva el megabuque MSC Maya.

Los civiles toman el mar: la Global «Sumud» Flotilla bloquea al megabuque MSC Maya para interrumpir la cadena de suministro militar israelí

Siguiendo los pasos de los estibadores, la flotilla detiene el flujo de material de uso militar y exige que se ponga fin a la complicidad de las empresas en las atrocidades masivas.

MAR MEDITERRÁNEO – En una intervención civil sin precedentes en el mar, la Global Sumud Flotilla ha logrado interceptar el MSC Maya, un buque de carga operado por Mediterranean Shipping Company, que se dirigía a los puertos de Ashdod y Haifa.

Se sabe que el buque transporta materias primas destinadas a abastecer a la máquina de guerra de Israel. El desvío del MSC Maya se produce tras las crecientes pruebas del papel que desempeña la Mediterranean Shipping Company como arteria logística fundamental para el aparato militar de la ocupación israelí. Aunque la empresa mantiene una apariencia de neutralidad comercial, varios informes de investigación y observadores laborales han identificado un patrón sistemático de transporte de acero aleado de alta calidad, utilizado en la fabricación de artillería pesada, a través de complejos centros de transbordo.

Al recurrir a rutas poco conocidas a través de puertos como Singapur y Abu Qir, MSC facilita el flujo de materias primas que sustentan la industria bélica israelí, al tiempo que se beneficia de acuerdos de uso compartido de buques con la naviera nacional del régimen israelí, ZIM. Esta acción pone fin a ese anonimato y hace que la mayor naviera del mundo rinda cuentas por la carga que transporta en la sombra.

Esto supone la primera vez en la historia que una flotilla civil ha intervenido directamente para interrumpir el flujo marítimo de materiales relacionados con las operaciones militares de un Estado. Durante décadas, los trabajadores portuarios han estado en primera línea de la resistencia contra las cadenas de suministro injustas, utilizando su poder colectivo para detener el movimiento de mercancías vinculadas a la opresión y la guerra. Su negativa ha alterado el curso habitual de los negocios y ha obligado al mundo a asumir el peso moral del comercio global.

La Global Sumud Flotilla se inscribe en esa tradición, llevando esa resistencia al agua y haciendo un llamamiento a los trabajadores y a la gente de todas partes, en los muelles, en las fábricas, en las calles, para detener estas armas dondequiera que vayan.

El poder de interrumpir estas cadenas de suministro no se limita al mar; está presente en cada puerto, cada grúa, cada contrato y cada acto de trabajo.

Seamos claros: esta medida no se ha tomado a la ligera. Se ha tomado porque los gobiernos de todo el mundo han optado por la inacción ante las abrumadoras pruebas de atrocidades masivas. Allí donde los Estados no han cumplido con el derecho internacional, la gente común ha intervenido para hacerlo cumplir.

Durante demasiado tiempo, el mar Mediterráneo ha sido considerado un escenario de profunda injusticia, a la vez que una fosa común para los solicitantes de asilo y un corredor por el que circulan armas sin obstáculos, mientras que la ayuda humanitaria que salva vidas es bloqueada de forma violenta e ilegal. Esta acción va más allá de un simple barco; se trata de recuperar el mar como un espacio para la justicia y la vida, en lugar de un escenario para la violencia patrocinada por el Estado. Así es como se materializa la rendición de cuentas cuando las instituciones fallan.

El desvío del MSC Maya no es un hecho aislado; forma parte de un movimiento mundial cada vez más amplio destinado a hacer frente a la complicidad allá donde se dé: en las salas de juntas, en las fábricas, en los puertos y, ahora, en el mar. Rechazamos la idea de que el comercio exista en un vacío moral. No existe neutralidad en el transporte de materiales que sustentan sistemas de violencia. Las empresas que facilitan estos flujos no son actores pasivos, sino participantes.

Y hay que cuestionar e interrumpir esa participación.

Esta iniciativa se inscribe en la tradición mundial del movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), que lleva mucho tiempo reclamando una presión económica y laboral coordinada para poner fin a la complicidad en las violaciones de los derechos de los palestinos.

La Global Sumud Flotilla actúa con disciplina, claridad y un compromiso con la acción directa no violenta. La seguridad de todos los tripulantes implicados fue una prioridad en todo momento durante la operación.

Esta misión envía un mensaje inequívoco: si los gobiernos no detienen la maquinaria de la violencia, lo hará la gente. Si las empresas siguen lucrándose con ella, serán señaladas, enfrentadas y desarticuladas. Y si el mundo insiste en mirar hacia otro lado, nos pondremos directamente en el camino de lo que se
niega a ver.

CONTACTO PARA LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
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La Global «Sumud» Flotilla bloquea al megabuque MSC Maya para interrumpir la cadena de suministro militar israelí

UIT- CI 20/04/26

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General Internacional Sociedad

Barcelona, ¿salida del laberinto para el progresismo?

Por Aram Aharonian

Hoy, en medio de una ofensiva a fondo –intelectual, mediática, militar-  de la derecha más reaccionaria y dependiente, el progresismo (una parte de la izquierda) intenta salir su laberinto, rediseñando su discurso y sus formas de acción, cuando el espacio político fue ocupado por las fuerzas conservadoras, la economía consumista.

El progresismo se fue opacando en Latinoamérica, mérito de gobernantes que no  lograron (o ni siquiera lo intentaron) realizar cambios en beneficio de las grandes mayorías.  A uno y otro lado del Atlántico, ultraderechistas libertarios -émulos de Donald Trump- ocupan cada vez más posiciones de poder desde las cuales empujan una agenda de barbarie, odio y prevalencia de la fuerza imperial sobre la razón popular. 

En América Latina, el  auge de la ultraderecha calca los patrones de las dictaduras impuestas o patrocinadas por Washington durante la guerra fría: sumisión indisimulada a la Casa Blanca, entrega de los recursos naturales a los dueños de capitales extranjeros, establecimiento de estados policíacos con el pretexto de la seguridad, persecución de la disidencia, desmantelamiento sistemático de derechos sociales y remplazo efectivo de las democracias (por muy imperfectas que fueran) con oligarquías excluyentes y aporofóbicas, señala el diario mexicano La Jornada.  

Sea por convicción ideológica o por oportunismo electoral, las derechas tradicionales han depuesto las máscaras y renunciado al liberalismo formal para mimetizarse con las fuerzas neofascistas del trumpismo.


Hoy, tras medio siglo de neoliberalismo –con los algunos interregnos progresistas-  los medios hegemónicos han instalado un sentido común que estigmatiza como “populista” o “radical” cualquier intento de hacer valer la provisión del acceso a la atención médica, a la educación, a la vivienda o al trabajo digno, cercenando las libertades para dedicar sus esfuerzos y poderío a  la libre circulación de los capitales y reprimir la protesta contra las injusticias sociales generadas por el modelo económico.

El progresismo hoy se manifiesta en la lucha contra la ultraderecha. Encuentros como la Global Progressive Mobilisation en Barcelona reúnen a líderes progresistas de 40 países para abogar por la paz, la igualdad y la protección de los derechos humanos, en un espacio para discutir y debatir –entre ellos- los desafíos comunes y para unir fuerzas en defensa de la democracia y la justicia social.

En Barcelona, los oradores coincidieron en la necesidad de regularizar la tecnología, establecer un impuesto a los superricos, materializar la transición hacia energías limpias y renovar el funcionamiento de Naciones Unidas. Sin estar siquiera presente, Trump fue el protagonista de la cumbre progresista. Pocos se atrevieron a mencionarlo por su nombre, las críticas a la guerra en Irán y el respaldo al multilateralismo surgieron como una antítesis de sus políticas.

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General Internacional Sociedad

Abril de 1961: lo que los yanquis no deben olvidar

Playa Girón

Por Tatiana Coll

Fuentes: La Jornada

Lo que los yanquis no deberían olvidar en estos momentos de bravuconadas y amenazas, es la esencia del pueblo cubano, dispuesto como estos leñadores de la ciénaga a defender con todo a su patria, en la primera línea de fuego


En estos días de recuperación muchos recuerdos me alcanzan. En abril de 1976, el periódico Juventud Rebelde de Cuba, para celebrar la contundente victoria sobre la invasión a Playa Girón, decidió preparar varios números especiales. Cada uno con la amplia temática que el hecho histórico arroja. La retadora proclamación del socialismo con el pueblo en armas; el artero bombardeo estadunidense, la intervención sonora en la ONU de Raúl Roa, el «Canciller de la dignidad»; la movilización general hacia la ciénaga; la estrategia de contención total antes de 72 horas, el empeño de Fidel arriba de un tanque por hundir al barco estadounidense; la aplastante derrota de la famosa brigada 2506, su entrenamiento en Guatemala, su juicio e intercambio por medicinas y compotas. 

A mi compañera Estrella Fresnillo y a mí nos tocó recabar los testimonios de los primeros cubanos en la línea de fuego frente al desembarco en aquella madrugada: los habitantes del extenso manglar llamado la Ciénaga de Zapata. Una experiencia inolvidable en todos sentidos. El inmenso manglar tiene una extensión de más de 130 mil hectáreas y está lleno de vida de todo tipo. Los libros de historia dicen que antes de la llegada de Colón, en alguno de sus rincones se desarrolló la cultura siboney; después, en la Colonia fue refugio tanto para piratas como para esclavos cimarrones que buscaban su libertad y allí resistieron. 

La historia cambió en la neocolonia, sobre todo en los últimos gobiernos que utilizaron el pantanal para proclamar grandes planes de abrir una carretera, que en realidad nunca se construyó, pero cuyo financiamiento se embolsaron. El gran dirigente Chibás, en su última alocución en la radio, justamente denunció esta corrupción. Conjeturo que los aparatos de la CIA se quedaron con este último dato y por ello organizaron el desembarco en ese lugar donde suponían no encontrarían resistencia. 

Tan es así que algunos de los miembros de las familias que debían proclamar el nuevo gobierno venían vestidos con un elegante frac. Llegar hasta el corazón de la ciénaga, cerca de Playa Girón, nos adentró en un mundo mágico lleno de recovecos con árboles, aves, humedad, una densa vegetación, manatíes y cocodrilos. Nos esperaba un grupo de compañeros que enseguida nos dijeron: “con esas blusitas que traen se las van a comer los mosquitos”. 

Efectivamente tuvieron que prestarnos unas camisas de trabajo gruesas y aún recibimos un montón de piquetes. Los cenagueros organizados ya en cooperativas continuaban algunos siendo leñadores, carboneros, pescadores. Pero su vida había cambiado radicalmente. Nos relataban que “algunos cuantos de nosotros que habíamos participado en los intentos de hacer un sindicato, teníamos otros contactos y por aquí llegaron algunos combatientes del 26 de julio. 

Estábamos muy pendientes, hasta que llegó el triunfo ese 1º de enero. Por increíble que parezca, ese mismo enero nos llevamos la gran sorpresa: llegó Fidel hasta aquí, venía con Celia Sánchez y con el capitán Núñez Jiménez; estábamos muy esperanzados, pero no creímos que tan pronto nuestras vidas cambiarían. Vinieron del INRA, vino la reforma agraria, aquí casi nadie sabía firmar, pero le entregaron su tierra”. Un verdadero torbellino de cambios se precipitó: el 17 de junio del 59 se inició la construcción de la carretera hasta Playa Girón y luego hasta Playa Larga, llegó la electrificación, las escuelas, el policlínico, talleres artesanales que llevó Celia, llegó todo y Fidel fue muchas veces a la ciénaga.

“Nosotros aquí rápido nos integramos en las Milicias Revolucionarias, los CDR, la Federación de Mujeres, las cooperativas, los nuevos proyectos. El día 15 del bombardeo, y sobre todo el 16, estuvimos pegados a la radio, hicimos reuniones por toda la ciénaga, agrupamos a los milicianos y a todos en voz de alerta. Esperábamos instrucciones, las palabras de Fidel retumbaban en nuestras cabezas. Finalmente llegó la información: entrarían por la playa y teníamos que intentar detenerlos lo más posible, en lo que llegaban las tropas.” 

Con los nervios de punta, emprendieron la ruta, emboscados por la densa vegetación se fueron desplegando poco a poco detrás del claro de la playa. Algunos muy nerviosos, pero todos determinados. Aún no despuntaba la luz cuando sintieron los movimientos de las lanchas que se aproximaban, esperaron todos en silencio la orden de romper fuego. Cuando ésta llegó, algunos recordaron la reacción de los invasores, sorprendidos empezaron a recular y en desorden a disparar algunos. 

No esperaban ese recibimiento. “El combate duró muchas horas, por suerte teníamos suficientes armas y parque. El desconcierto de los mercenarios nos ayudó, en realidad prácticamente los mantuvimos sobre la playa. Tuvimos bajas, sí. Pero todos allí estábamos dispuestos a cumplir con la voz de “patria o muerte”. Cuando llegaron las tropas y aquellos tanques nos integramos, empezamos a recorrer la carretera. Allí vimos a Fidel y a todos los demás dirigentes. 

Lo que los yanquis no deberían olvidar en estos momentos de bravuconadas y amenazas, es la esencia del pueblo cubano, dispuesto como estos leñadores de la ciénaga a defender con todo a su patria, en la primera línea de fuego.

*Investigadora de la UPN y autora de El INEE y su dilema: evaluar para cuantificar y clasificar o para valorar y formar.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/04/18/opinion/abril-61-lo-que-los-yanquis-no-deben-olvidar

Abril de 1961: lo que los yanquis no deben olvidar

Rebelion 20/04/26

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Derechos Humanos General Internacional

El alto el fuego en el Líbano supone una derrota estratégica histórica para Israel

El colapso es real

Por Ramzy Baroud 

Ayer jueves [16 de abril de 2026] el presidente estadounidense Donald Trump fue quien anunció un alto el fuego en el Líbano, pero la realidad cuenta una historia muy diferente. El alto el fuego no fue fruto de la diplomacia estadounidense ni de un cálculo estratégico israelí. Se impuso, en gran medida como resultado de la presión sostenida de Irán.

Washington, Tel Aviv y sus aliados —incluidos algunos dentro del propio Líbano— seguirán negando esta realidad. Reconocer el papel de Irán significaría admitir que se ha sentado un precedente histórico: por primera vez, las fuerzas que se oponen a Estados Unidos e Israel han logrado imponer condiciones a ambos.

No se trata de un acontecimiento menor. Es una ruptura estratégica. Pero no es el único cambio fundamental que se está produciendo: el propio enfoque de Israel respecto a la guerra y la diplomacia está cambiando.

Tras fracasar en su intento de asegurar la victoria mediante una violencia abrumadora, Israel recurre cada vez más a la diplomacia coercitiva para imponer resultados políticos.

En las últimas dos o tres décadas, esta estrategia israelí se ha vuelto inequívocamente clara: lograr mediante la diplomacia lo que no ha conseguido imponer en el campo de batalla.

La «diplomacia» como guerra

La «diplomacia» israelí no se ajusta al significado convencional del término. No implica una negociación entre iguales, ni una búsqueda genuina de la paz. Más bien, es una diplomacia fusionada con la violencia: asesinatos, asedios, bloqueos, coacción política y la manipulación sistemática de las divisiones internas dentro de las sociedades opuestas. Es la diplomacia como una prolongación de la guerra por otros medios.

Del mismo modo, la concepción que tiene Israel del «campo de batalla» es radicalmente diferente. Los ataques deliberados contra civiles e infraestructuras civiles no son accidentales, ni se trata simplemente de «daños colaterales»; son un elemento central de la propia estrategia.

En ningún lugar queda esto más claro que en Gaza. A raíz del genocidio que se está llevando a cabo, amplias zonas de Gaza han quedado reducidas a escombros, y las estimaciones indican que se ha destruido alrededor del 90% de todo el territorio de Gaza. Según el Ministerio de Salud de Gaza, las mujeres y los niños representan sistemáticamente alrededor del 70% de todas las víctimas de Gaza.

Esto no es daño colateral. Es la destrucción deliberada de una población civil, un acto de genocidio diseñado para forzar el desplazamiento masivo y remodelar la realidad política y demográfica a favor de Israel.

La misma lógica se extiende más allá de Gaza. Da forma a las guerras de Israel en el Líbano contra Hizbolá y a su enfrentamiento más amplio con Irán.

Estados Unidos, el principal aliado de Israel, ha actuado históricamente dentro de un paradigma similar. Desde Vietnam hasta Iraq, las poblaciones civiles, las infraestructuras e incluso el propio medio ambiente han soportado el peso de la guerra estadounidense.

Un modelo que se tambalea

A menudo se argumenta que Israel recurrió a la «diplomacia» tras su retirada forzosa del sur del Líbano en 2000 bajo la presión de la resistencia. Si bien ese momento fue crucial, no fue el comienzo.

Existen precedentes anteriores. La Primera Intifada (1987-1993) demostró que un levantamiento popular sostenido no podía ser aplastado únicamente mediante la fuerza bruta. A pesar de la intensa represión israelí, la revuelta perduró.

Fue en este contexto donde surgieron los Acuerdos de Oslo, no como un auténtico proceso de paz, sino como un salvavidas estratégico. A través de Oslo, Israel logró políticamente lo que no pudo imponer militarmente: la pacificación del levantamiento, la institucionalización de la fragmentación política palestina y la transformación de la Autoridad Palestina en un mecanismo de control interno.

Mientras tanto, la expansión de los asentamientos se aceleró e Israel cosechó la legitimidad global de presentarse como un Estado «buscador de la paz».

Sin embargo, las dos últimas décadas han puesto de manifiesto los límites de este modelo.

Desde el Líbano en 2006 hasta las repetidas guerras sobre Gaza (2008-09, 2012, 2014, 2021 y el genocidio en curso desde 2023), Israel no ha logrado obtener victorias estratégicas decisivas. Sus continuos enfrentamientos con Hizbolá e Irán subrayan aún más este fracaso.

Israel no sólo ha sido incapaz de alcanzar sus objetivos militares declarados, sino que tampoco ha logrado traducir su abrumadora potencia de fuego —incluso el genocidio— en beneficios políticos duraderos.

Algunos interpretan esto como un giro hacia la guerra perpetua bajo el mandato del primer ministro Benjamin Netanyahu. Pero esta interpretación es incompleta.

¿Guerra perpetua?

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General Internacional Sociedad

Proclamar la victoria, aunque se admita la derrota: no hay una forma fácil de abrir Ormuz

ALASTAIR CROOKE

El contraataque estratégico iraní no fue concebido para propiciar una negociación, sino para crear las circunstancias que le permitan escapar de la «jaula» impuesta por Occidente

Las derrotas que Occidente sigue sufriendo son, sobre todo, intelectuales. Y «no ser capaces de comprender lo que ven implica que es imposible responder eficazmente». Así lo argumentó Aurelien. Pero «el problema va más allá de la lucha en el campo de batalla, y radica en comprender la naturaleza de las guerras asimétricas y sus dimensiones económicas y políticas».

«Esto se ve especialmente en el caso de Irán, donde… Washington parece incapaz de comprender que la ‘otra parte’ sí tiene una estrategia con componentes económicos y políticos, y la está implementando»

«[En consonancia con la obsesión occidental por las trivialidades], toda la atención mediática se ha centrado últimamente en el despliegue de tropas estadounidenses en la región y sus posibles usos, como si eso, por sí solo, fuera a decidir algo. Sin embargo, en realidad, el verdadero problema reside en el desarrollo y despliegue por parte de Irán de un nuevo concepto de guerra, basado en misiles, drones y preparativos defensivos, y en la incapacidad de Occidente, con su mentalidad centrada en las plataformas, para comprender y procesar estos acontecimientos [es decir, asimilar plenamente la estrategia que subyace a la guerra asimétrica]»

El concepto y modelo de seguridad de Irán se planificó hace más de 20 años. El detonante para el paso a un paradigma asimétrico fue la destrucción total del mando militar centralizado de Irak por parte de EEUU en 2003, como resultado de un ataque aéreo masivo de tres semanas sobre Bagdad.

El problema que surgió para Irán a raíz de este suceso fue cómo construir una estructura militar disuasoria cuando no poseía (ni podía poseer) una capacidad aérea comparable a la de un adversario de su nivel. Y, además, cuando EEUU podía observar la magnitud de la infraestructura militar iraní desde sus cámaras satelitales de alta resolución.

La primera respuesta consistió simplemente en mantener la menor parte de su estructura militar expuesta a la vista desde el aire. Sus componentes debían estar enterrados, y a gran profundidad (fuera del alcance de la mayoría de las bombas). La segunda respuesta fue que los misiles enterrados a gran profundidad podrían, de hecho, convertirse en la «fuerza aérea» de Irán, es decir, un sustituto de una fuerza aérea convencional. Por lo tanto, Irán lleva más de veinte años construyendo y almacenando misiles. La tercera respuesta fue dividir la infraestructura militar de Irán en comandos provinciales autónomos, descentralizando los centros de mando, cada uno con sus propios depósitos de municiones, silos de misiles y, cuando procediera, sus propias fuerzas navales y milicias.

En resumen, la maquinaria militar de Irán, en caso de un ataque selectivo, fue diseñada para operar como una máquina de represalia automatizada y descentralizada que no puede ser detenida ni controlada fácilmente.

Cuando no podemos comprender lo que tenemos delante de nuestros ojos, lo más fácil es recurrir a lo que uno conoce –un despliegue de tropas– y seguir haciendo lo que no ha funcionado en el pasado.

En una etapa anterior de su carrera, un joven Trump, desesperado por ser admirado como una estrella en el mundo inmobiliario de Manhattan, eligió al abogado neoyorquino Roy Cohen como su mentor personal. «Este último era también el abogado de las cinco grandes familias criminales de la ciudad, quien, con conexiones como estas, se había ganado la reputación de ser alguien con quien no convenía meterse», relata el comentarista militar israelí Alon Ben David.

En la mayoría de los casos, a Trump le bastaba con presentar a Cohen a la otra parte del acuerdo para que esta aceptara sus condiciones. A veces, Trump también se veía obligado a llevar a la otra parte a los tribunales, donde Cohen se defendía con uñas y dientes ante los jueces y ganaba. Pero ese siempre fue el objetivo principal de Trump: ganar. No para aumentar el pastel, no para que ambas partes ganaran, sino para obtener una victoria solo para él, y preferiblemente con la rendición de la otra parte.

El tiempo avanza y, como escribe Ben David, el coloso militar estadounidense sirve hoy como el «Roy Cohen» de Trump. Este exhibe el poderío militar estadounidense ante los iraníes con la esperanza de que capitulen fácilmente; de lo contrario, Trump les dará rienda suelta. Tras la concentración de la armada estadounidense frente a la costa persa, Trump se quejó ante Witkoff de que estaba «perplejo y confundido» por el hecho de que los iraníes no hubieran capitulado al avistar semejante poder naval.

«[La razón del desconcierto de Trump es que] esta vez se enfrenta a un oponente diferente a cualquiera que haya conocido. No se trata de magnates inmobiliarios de Manhattan ni de mafiosos de Atlantic City, sino de persas, miembros de una cultura milenaria, con conceptos distintos del tiempo y de lo que significa la victoria».

Trump ahora no sabe qué hacer: está confundido y no sabe cómo salir de este aprieto. Ha amenazado a Irán, pero no ceden. Y como era de esperar, el régimen de Netanyahu, temiendo que Washington pueda entablar negociaciones con Irán antes de que sus capacidades militares hayan sido completamente desmanteladas, «está presionando a Trump para que lleve a cabo una operación breve y de alta intensidad que podría incluir fuerzas terrestres» , escribe el comentarista israelí Ben Caspit en Ma’ariv.

Si bien Trump está enviando mensajes contradictorios sobre las perspectivas de conversaciones con la República Islámica, los funcionarios israelíes creen que está considerando tres opciones: primero, intensificar la guerra atacando la infraestructura energética de Irán en la isla de Kharg y en su yacimiento de gas de South Pars; y como segunda opción, una operación terrestre para eliminar las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán.

Una tercera opción que se baraja sería negociar un acuerdo con Irán, pero tal posibilidad sería vista por los círculos dirigentes israelíes como una «clara victoria iraní que allanaría el camino para la supervivencia de la República de Irán», escribe Caspit. «Israel se centra (ilusoriamente) en debilitar al régimen hasta el punto de que no pueda recuperarse, con la esperanza de, tal vez, fomentar futuras protestas masivas. Este argumento también se utiliza para convencer a Washington de que continúe la guerra», subraya Caspit.

Una cuarta opción podría ser que Trump simplemente declare la victoria y se retire.

¿Qué podría esperar lograr Trump, siendo realistas, si amplía la guerra?