30/09/2026. En Argentina, gobernada por Javier Milei, ultraderechista y aliado de Netanyahu, la policía persigue a las y los que luchan en defensa de Palestina y rechazan el Genocidio. Repudiamos estos hechos de persecución al dirigente Mariano Soria, de Izquierda Socialista de la ciudad de Rosario, sección argentina de la UIT-CI y llamamos a movilización para frenar la judicialización de las y los luchadores.
En el día de la fecha, 30 de septiembre de 2026, fueron allanadas por parte de la Policía Federal los domicilios particulares del dirigente de Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda de Rosario, Mariano Soria, y de otra compañera también de nuestra organización. Lo hacen con el objetivo de “recabar pruebas” (folletos, revistas, PC, celulares) para endilgarles una conducta “antisemita”, cuando es de público conocimiento que históricamente nuestro partido apoya la causa Palestina y condena el genocidio en Gaza, conducta que en el presente se manifestó siendo parte, por ejemplo, de la Flotilla Global Sumud llevando ayuda humanitaria a Gaza en 2026 y en 2025. Por lo que condenar al sionismo no es antisemitismo.
Ya se han pronunciado en repudio la Asamblea Acción por Palestina de Rosario (de la cual nuestro partido es parte), la diputada nacional Myriam Bregman, entre otros referentes del Frente de Izquierda, y la APDH está tomando cartas en el asunto.
Llamamos a la más amplia unidad para frenar estos atropellos y repudiar la persecución a las y los luchadores por la causa palestina, en este caso a dos compañeras y compañeros de Izquierda Socialista. No nos van a callar ni amedrentar.
De izquierda a derecha, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz; al presidente de Panamá, José Raúl Mulino; Benjamín Netanyahu, y el presidente de Paraguay, Santiago Peña. EFE
Por Natalia Chientaroli, Francesca Cicardi | 29/09/2026 | América Latina y Caribe, Palestina y Oriente Próximo
Fuentes: El Diario
La soledad de Benjamín Netanyahu en la Asamblea General de la ONU fue patente. En las pocas horas que pasó el primer ministro en Nueva York, no se reunió con ningún representante de los aliados tradicionales de Israel, pero sí con varios líderes latinoamericanos, incluido el ultraderechista Javier Milei.
Benjamín Netanyahu se parapetó en el atril de orador mientras la sala de la Organización de Naciones Unidas se iba quedando casi vacía. Mientras la mayoría de las delegaciones —incluida la española— dejaban el recinto, el primer ministro israelí les retó: “Si hay otros cobardes morales que todavía no se han retirado de la sala, por favor retírense ahora”. Entre la escasa audiencia a su discurso duro y amenazante destacaban Estados Unidos y Argentina, el eje norte-sur de un continente cada vez más dominado por la ultraderecha.
Para Israel, el viraje político latinoamericano —que elección tras elección ha ido sumando gobiernos de derecha y extrema derecha alineados con las posiciones de la Administración de Donald Trump— supone una oportunidad de obtener nuevos apoyos, en un momento en el que algunos de sus aliados tradicionales se están distanciando y adoptando medidas de castigo por la ocupación de Cisjordania y la violencia de los colonos judíos contra los palestinos en ese territorio.
Aparte de los países europeos que han adoptado posiciones críticas por el genocidio en Gaza, encabezados por España, otros han anunciado sanciones contra algunos ministros radicales o colonos violentos, así como el veto a los productos procedentes de los asentamientos ilegales israelíes. Los últimos en hacerlo han sido Reino Unido, Francia y Canadá, a principios de septiembre. Israel no sólo necesita nuevos amigos, también nuevos mercados ante un futuro aislamiento comercial, aunque su economía tardará mucho en resentirse mientras las sanciones no afecten a su industria armamentística y tecnológica.
Frente a la potentísima imagen de la Asamblea General semivacía y las protestas fuera del edificio —en las que se detuvo a la actriz Susan Sarandon—, la diplomacia israelí se dedicó a buscar el apoyo de varios Gobiernos latinoamericanos. Aunque el Ejecutivo israelí aseguró que el primer ministro había tenido muchas peticiones de reuniones, justificó que finalmente se agendaran solo unas pocas por la brevedad de su visita (estuvo unas escasas seis horas en Nueva York). No es casualidad que la mayoría de esas contadas reuniones fueran con representantes de países de la región.
Una agenda muy apretada
“El viaje de Netanyahu no fue un éxito, ningún líder occidental quiso reunirse con él ni tuvo un encuentro con la comunidad judía” de EEUU, afirma a elDiario.es Ilana Shpaizman, profesora titular del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad israelí de Bar-Ilan. “La mayor parte de la comunidad internacional lo boicotea. Esto demuestra la posición tan baja a la que ha caído Israel y Netanyahu es responsable de esta posición”, señala la politóloga. Una tesis que comparte el periódico israelí Haaretz, que también destaca que el primer ministro no se reunió con ningún representante de la Administración Trump durante su visita relámpago a EEUU.
Por supuesto, se reunió con el presidente argentino, Javier Milei, el principal aliado del Gobierno israelí en la zona. El libertario ha viajado tres veces a Israel en los últimos tres años y ha firmado con Netanyahu los llamados Acuerdos de Isaac, un marco de cooperación en seguridad y tecnología inspirado en los Acuerdos de Abraham y abierto a “naciones afines” de Latinoamérica. En su reunión del jueves en Nueva York, ambos líderes abordaron “la cooperación continua entre sus países y el giro estratégico positivo para Israel que se está produciendo en América Latina”, según la oficina del primer ministro.
El 1º de octubre de 1946 el tribunal internacional que sesionó en Núremberg (Alemania) dio su veredicto final. Culminaba así un proceso judicial iniciado en noviembre de 1945 en el que terminarían condenados algunos de los principales líderes nazis por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. El 16 de octubre diez de ellos fueron ahorcados. La derrota nazi-fascista fue un enorme triunfo democrático.
El 20 de noviembre de 1945 comenzó a sesionar en el Palacio de Justicia de la ciudad de Núremberg el Tribunal Militar Internacional que tendría la tarea de juzgar a 22 líderes nazis en el juicio principal y a otros 160 altos funcionarios del régimen nazi en juicios paralelos que duraron hasta 1949. El tribunal de los “juicios de Núremberg” estaba integrado por ocho jueces, representantes de Estados Unidos, Inglaterra, Francia y la Unión Soviética, las potencias aliadas, recientes vencedoras en la Segunda Guerra Mundial.[1]
La elección de Núremberg, en la región bávara de Alemania, no era caprichosa. La ciudad tenía un enorme simbolismo, ya que el nazismo había celebrado allí anualmente sus congresos y, en su apogeo, había realizado sus más grandes actos y movilizaciones. En 1935, Adolf Hitler había anunciado las “leyes de Núremberg”, que habían legalizado la discriminación y persecución contra la población judía alemana.
En el proceso judicial los jefes nazis fueron juzgados por crímenes contra la paz, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y, en algunos casos, por conspiración para cometer esos crímenes.
A lo largo de poco más de los 10 meses que duró el juicio principal testificaron 240 sobrevivientes de los campos de concentración y exterminio. Se leyeron 300 mil declaraciones juradas de otros testigos. Se presentaron cerca de 3 mil toneladas de documentos del ejército nazi, como el “Protocolo de la Conferencia de Wannsee”, sobre ejecuciones masivas y la “solución final de la cuestión judía”.[2] Se exhibieron 7.300 metros de películas, como “Campos de concentración nazis”, filmada por los aliados tras la liberación de los campos alemanes de Buchenwald y Bergen-Belsen. Así por primera vez se hicieron visibles las topadoras arrojando miles de cadáveres desnudos en zanjones o los prisioneros que apenas conservaban aspecto humano, las cámaras de gas y las chimeneas humeantes. La maquinaria de persecución y exterminio nazi quedó retratada en toda su espantosa dimensión.
De los principales acusados, doce fueron condenados a pena de muerte, entre ellos, Joachim von Ribbentrop, ministro de Relaciones Exteriores, y Martin Bormann, secretario privado de Hitler (sentenciado en ausencia). El día previo a su ejecución logró suicidarse con veneno Hermann Goering, ministro de Aviación. Tres líderes nazis fueron condenados a cadena perpetua, entre ellos Rudolph Hess, principal dirigente del Partido Nazi. Cuatro funcionarios fueron condenados a 10 y 20 años de prisión y tres fueron absueltos.
Adolf Hitler no llegó a ser castigado porque se había suicidado en su búnker a comienzos de mayo de 1945, cuando era inminente la caída de Berlín y de su régimen atroz. Lo mismo había hecho su ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, quien se suicidó junto a su esposa, luego de envenenar sus seis pequeños hijos.[3]
El presidente cubano Miguel Diaz-Canel, salió al cruce de las referencias a Cuba que hizo en su discurso ante la Asamblea General de la ONU el presidente de EEUU Donald Trump, con su habitual combinación de presencia y expresiones que pone a prueba el bienestar estomacal.
En un mensaje en la red social X el presidente cubano dijo que “La mentira es el recurso de quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano”.
En su publicación el jefe de Estado de la nación caribeña reafirmó: “Seguiremos luchando por la paz, defendiendo nuestra soberanía y trabajando de conjunto para superar la agresión despiadada que nos impone el gobierno estadounidense”.
Al intervenir en el 81 periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Trump recurrió al repetido argumento de que «Cuba es un Estado absolutamente fallido», un eventual pretexto para una agresión militar al país distante unas 90 millas de Estados Unidos.
El Mandatario estadounidense remarcó que Cuba «es un Estado que ha fracasado por completo. Está fracasando como nunca antes y acabará cayendo». Tras estas declaraciones, se puedo ver abandonar la sala a la delegación cubana que estaba presente en el pleno.
Trump señaló que el «régimen comunista” cubano “está bajo una enorme presión, la mayor presión que jamás haya tenido, y acusó a la isla de llevar «décadas» coordinando con redes comunistas y grupos de izquierda en su país como el Partido Comunista de Estados Unidos, el grupo Antifa y el partido de los Socialistas Democráticos de América (DSA, por sus siglas en inglés), la formación del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. «El comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba», apuntó.
En la propia red social el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, afirmó: “El gobierno de EEUU resulta incapaz de aceptar que Cuba es, y tiene derecho a ser, un país plenamente independiente y soberano”.
El canciller advirtió que “ninguna de las falsedades del Presidente de EEUU en ONU y ninguna calumnia pueden ni podrán negar ese hecho”.
“Cuba no es una amenaza para EEUU ni para ningún país”, dijo el jefe de la diplomacia cubana y subrayó que “el bloqueo económico, incluido el cerco energético, sí amenaza a Cuba y al resto de las naciones. Es un acto de genocidio y castigo colectivo. Somos un país de paz y merecemos la paz”.
Fue una de las masacres más emblemáticas de la última dictadura. Estudiantes secundarios, que en 1975 habían luchado por el boleto estudiantil, fueron secuestrados en La Plata. Los mártires de “La Noche de los Lápices” han quedado en la historia. La lucha por justicia y el boleto gratuito continúan.
La noche del 16 de septiembre de 1976, en la ciudad de La Plata, la policía bonaerense secuestró e hizo desaparecer a seis jóvenes que el año anterior habían protagonizado la lucha por el boleto estudiantil. Ellos eran Daniel Alberto Racero (18 años) y Horacio Húngaro (17) del colegio Normal Nº 3; María Claudia Falcone (16), María Clara Ciocchini (18) y Francisco López Muntaner (16) del Bellas Artes; y Claudio Acha (17) del Nacional Buenos Aires. El 21 de septiembre fue secuestrado otro joven, Pablo Díaz del Normal Nº 2, que siendo sobreviviente declaró que habían sido brutalmente torturados en el centro clandestino de detención conocido como el “Pozo de Banfield”.1
“Tomala vos, dámela a mí, por el boleto estudiantil”
Con cánticos como este los estudiantes secundarios platenses se habían movilizado durante 1975 para exigir el boleto.2 El 13 de septiembre Daniel Racero “se trepó al mástil del patio del Normal Nº 3 flanqueado por Horacio Húngaro, para anunciar la conquista del boleto estudiantil secundario”.3 Por aquellos días todavía resonaba el estruendoso impacto de las movilizaciones obreras de junio contra el brutal ajuste que promovía el ministro de Economía, Celestino Rodrigo. El “Rodrigazo” había terminado con el paquete de ajuste y se había llevado consigo al propio Rodrigo y al “brujo” López Rega, el siniestro ministro de Bienestar Social. El gobierno de Isabel Perón tambaleaba, mientras la burocracia sindical mantenía la pasividad. Pero la lucha de aquellos jóvenes desafió al gobierno y a las bandas fascistas, como la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A), que actuaban bajo su mando, atacando a militantes y locales partidarios.
Un año después del triunfo estudiantil, la dictadura militar y su terrorismo de estado reemplazaron al gobierno peronista de Isabel y sus bandas fascistas. Con la dictadura, la represión profundizó los ataques sobre miles de activistas de todos los sectores que habían enfrentado al gobierno de Isabel. En agosto de 1976, la dictadura suspendió el boleto estudiantil secundario. Pero en los colegios platenses los estudiantes se organizaron clandestinamente y resistieron con volantes, pintadas y otras actividades. Así fue que el coronel Ramón Camps, por entonces jefe de la Policía Bonaerense, ordenó a su segundo, el comisario general Miguel Osvaldo Etchecolatz, terminar con “el accionar subversivo en las escuelas”. El objetivo fue secuestrar y hacer desaparecer a los estudiantes que habían encabezado la lucha por el boleto.
“La Noche de los Lápices” fue el título del documento interno de la jefatura de la policía en el que se explicaba el trabajo de inteligencia realizado para detectar “potenciales subversivos” entre los estudiantes secundarios.
Palestinos asisten al funeral colectivo de los miembros de las familias Irahem, Malaka, Qanbour, Balawi y Dahdouh, quienes murieron en un ataque israelí en 2023 y cuyos restos fueron recuperados de entre los escombros, de acuerdo con la Defensa Civil de Gaza, en la ciudad de Gaza, el 6 de septiembre de 2026. Foto: Reuters
El documental israelí NAZA, de Yuval Abraham y Rachel Szor, recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia. La película reconstruye, a partir de testimonios de 24 integrantes y exintegrantes de los servicios de inteligencia y del aparato militar israelí, los mecanismos utilizados para seleccionar objetivos y calcular las muertes civiles en Gaza. La respuesta del gobierno israelí fue pedir la expulsión de los cineastas del país. Mientras tanto, continúan los ataques israelíes sobre la Franja: en las últimas 48 horas se registraron al menos 10 palestinos asesinados y 56 heridos. Por ANRed
El sábado, el documental NAZA recibió el Premio Especial del Jurado de la 83ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia. La película, dirigida por los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, tuvo además una recepción excepcional durante su estreno: una ovación de aproximadamente 25 minutos, mientras parte del público levantaba banderas palestinas.
El trabajo se introduce dentro de la propia estructura israelí. Durante tres años, sus realizadores entrevistaron de manera secreta a 24 militares, oficiales de inteligencia y personas vinculadas al aparato de seguridad israelí. Los testimonios describen sistemas de vigilancia, recopilación masiva de datos y procedimientos utilizados para seleccionar objetivos en Gaza, así como la consideración de posibles víctimas civiles antes de ejecutar determinados ataques.
El título NAZA hace referencia a una expresión utilizada dentro del ámbito militar israelí para calcular la cantidad estimada de civiles que podrían morir en una operación como consecuencia de un ataque contra un determinado objetivo. La película plantea que esas muertes no pueden ser explicadas simplemente como «daños colaterales» producto de errores individuales, sino que forman parte de mecanismos y decisiones institucionales.
Los realizadores ya habían obtenido el Oscar en 2025 por No Other Land, documental que registró la expulsión y destrucción de comunidades palestinas en Masafer Yatta, en Cisjordania. Con NAZA, Abraham y Szor trasladan la investigación hacia el interior de la maquinaria militar israelí y sus mecanismos de selección de objetivos en Gaza.
«Traición»: la respuesta del gobierno israelí
El reconocimiento internacional provocó una reacción inmediata del gobierno de Benjamin Netanyahu. El ministro de Cultura israelí, Miki Zohar, calificó a los directores de «traidores» y anunció que buscará revocarles la ciudadanía israelí. También sostuvo que ambos cineastas actuaban contra su propio país para obtener reconocimiento internacional.
La amenaza apunta contra dos ciudadanos israelíes cuyo delito, según el ministro, sería haber expuesto internacionalmente testimonios sobre las operaciones de Israel en Gaza. La medida de revocación de ciudadanía no es automática: requiere atravesar procedimientos legales y judiciales.
La reacción del gobierno israelí expone así una contradicción: mientras el documental recibe uno de los principales reconocimientos del cine internacional, desde el propio Estado israelí se intenta desacreditar y castigar a quienes documentaron los mecanismos utilizados durante la guerra.
El Ejército israelí, por su parte, rechazó las acusaciones planteadas por la película y cuestionó los testimonios anónimos utilizados por los realizadores.
Represión en Jujuy ante el rechazo a la reforma constitucional – Foto: Guillermo Castro
A tres años del «Jujeñazo», 19 de sus protagonistas serán llevados a juicio en una causa que comenzará el 26 de octubre y se extenderá durante diez jornadas, hasta el 6 de noviembre. Organizaciones de derechos humanos, sindicales, sociales y políticas, comunidades originarias y personalidades lanzaron un llamamiento nacional para exigir su absolución y sobreseimiento y denunciar un nuevo avance de la criminalización de la protesta social. «No puede haber una Justicia para quienes lucharon y otra para quienes ejercían el poder y dieron órdenes ilegítimas», remarca el llamamiento, que reclama además investigar e imputar a los funcionarios implicados en la represión. «Abajo la reforma, arriba los salarios» fue la consigna que sintetizó el «Jujeñazo» de junio de 2023, una masiva movilización que reunió el reclamo de docentes y estatales por salarios con la defensa de los territorios de las comunidades originarias y el rechazo a la reforma constitucional impulsada por Gerardo Morales, y que tuvo como respuesta una brutal represión que dejó más de cien personas detenidas, numerosas heridas y manifestantes con gravísimas lesiones. Por ANRed.
A tres años del «Jujeñazo», 19 de sus protagonistas serán llevados a juicio, en una causa cuyo debate comenzará el próximo lunes 26 de octubre y se extenderá durante diez jornadas, hasta el viernes 6 de noviembre. Ante esta situación, organismos de derechos humanos, organizaciones sindicales, sociales y políticas, comunidades originarias y personalidades lanzaron un llamamiento nacional para exigir el sobreseimiento y la absolución de quienes son perseguidos judicialmente, y cuyo petitorio se puede firmar aquí.
La conssigna «Abajo la reforma, arriba los salarios» fue la consigna que sintetizó las jornadas de junio de 2023, cuando la lucha de docentes y trabajadores estatales por salarios confluyó con la resistencia de las comunidades originarias en defensa de sus territorios y con el rechazo de organizaciones sindicales, sociales y políticas a la reforma constitucional impulsada por Gerardo Morales. Según el llamamiento, aquella movilización «arrancó uno de los aumentos salariales más importantes para los estatales jujeños y puso en jaque al gobierno provincial».
La respuesta del gobierno de Morales en ese momento fue una fuerte represión, recuerda el documento del llamamiento: «una brutal represión, con detenidos, numerosos heridos y manifestantes que sufrieron gravísimas lesiones, entre ellas pérdida de visión. Mas de 100 detenciones que luego derivaron en libertades y sobreseimientos». Aquel año, organizaciones de derechos humanos y organismos antirrepresivos también documentaron detenciones irregulares, el uso desproporcionado de la fuerza y lesiones graves durante aquellos operativos.
La persecución judicial, sin embargo, continuó después de la represión porque, tres años más tarde, 19 personas que participaron de aquellas protestas son llevadas hoy a juicio. El proceso está atravesado, denuncian desde el llamamiento, por «graves cuestionamientos de las defensas respecto del derecho de defensa, el debido proceso y la imparcialidad judicial». Además, se cuestiona el modo en que fue fijada la audiencia: «el 21 de agosto de 2026 fue rechazado el pedido de no fijar audiencia y apenas seis días después, con quejas en trámite, el 27 de agosto, se notificó un debate de enorme magnitud concentrado en diez jornadas».
20/08/2026. El 21 de agosto se cumple un nuevo aniversarios del asesinato del dirigente revolucionario Lev Davídovich Bronstein, mejor conocido mundialmente como León Trotsky. Desde la corriente internacional Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional, pretendemos continuar su legado dando la pelea titánica para unir a los revolucionarios del mundo para conquistar el socialismo. Compartimos este artículo publicado por Izquierda Socialista, sección argentina de la UIT-CI. por el 85 aniversario de la muerte de León Trotsky.
21 de agosto de 1940: León Trotsky era asesinado por un agente estalinista
Trotsky fue uno de los principales dirigentes revolucionarios del siglo XX. Encabezó la primera revolución socialista triunfante de la historia junto a Lenin en Rusia. Su nombre está asociado a la lucha por el socialismo, la democracia obrera y el internacionalismo. Con su asesinato, Stalin intentó cortar la continuidad histórica de la lucha obrera revolucionaria. Pero su legado sigue vigente.
El 20 de agosto de 1940 León Trotsky recibió en su residencia de la calle Viena 19 en Coyoacán, México a Frank Jackson. El joven, introducido en el entorno de Trotsky como novio de una de sus colaboradoras, se había presentado con la excusa de intercambiar opiniones sobre un artículo. Jackson aprovechó un momento de descuido para atacar por la espalda al viejo líder revolucionario. Al día siguiente, Trotsky falleció por las heridas sufridas. Jackson, quien era un agente del servicio secreto soviético cuyo verdadero nombre era Ramón Mercader, había logrado consumar la sentencia dictada por José Stalin, líder de la URSS: “¡maten a Trotsky!”.
El asesinato del dirigente ruso fue la culminación de un acecho implacable, iniciado en 1927 con su destierro de Rusia, su exilio obligado por “el planeta sin visado” y el asesinato y persecución a sus seguidores, colaboradores y familiares.1
La causa de tal saña se encontraba en que, desde mediados de la década de 1920, Trotsky se había enfrentado a Stalin en su intento de consolidar su poder burocrático en la URSS. Se había opuesto, tras su formulación en 1924, a la concepción no marxista del “socialismo en un solo país” que abandonaba el internacionalismo y, desde 1935, a los “frentes populares” de conciliación con las burguesías en los partidos comunistas y la Tercera Internacional.
Entre 1936 y 1938, Stalin montó los “Juicios de Moscú”: una farsa judicial para exterminar a la vieja guardia dirigente del partido de Vladimir Lenin y a sus opositores. Trotsky fue el principal inculpado porque era el más destacado y consecuente dirigente opositor a la burocracia estalinista y encarnaba la continuidad del programa socialista revolucionario, la democracia obrera y el internacionalismo.
Poeta, dramaturgo, músico o dibujante, el autor granadino desplegó a lo largo de diversas disciplinas un imaginario particular, en el que también intervino su homosexualidad y el compromiso con los desfavorecidos, interrumpido violentamente, un 18 de agosto de 1936, por su ejecución a manos del bando franquista.
Un 18 de julio del 838, el obispo Federico de Utrecht era asaltado mortalmente mientras oficiaba una misa, un hecho que trasladó esa fecha junto a su nombre hasta el santoral. El mismo día, pero en 1936, se producía la sublevación militar franquista, acontecimiento que, entre otras innumerables y trágicas consecuencias, suponía una condena a muerte de otro Federico, en este caso apellidado García Lorca, que se materializaría justo un mes después al ser ejecutado. Surgía así la figura de un mártir laico que, pudiendo escoger otra vida mucho más acomodada, optó por seguir su instinto, el mismo que ha dejado un legado capital en la cultura popular contemporánea.
UNA IDENTIDAD CONTRARIA A SU ESTIRPE
Su nacimiento, un 5 de junio de 1898, se produjo en el pueblo granadino de Fuente Vaqueros, donde su familia paterna ostentaba un papel de potentados. Un aval económico sustentado en la figura de Federico García Rodríguez, capaz de ejercer su rango de poder bajo un talante liberal y conciliador, lo que, sumado al carácter de quien sería su mujer en segundas nupcias, la maestra de escuela Vicenta Lorca, configuraban un entorno de estabilidad, seguridad y aliento cultural. Junto a una prominente -y perceptible desde su niñez- virtud artística, su endeble estructura física en un mundo tutelado por la rudeza más que el por el intelecto, significaba ampliar un mundo interior -que en ningún momento eclipsó su don de gentes- y hacer de esas canciones que ya comenzaba a entonar y memorizar el reflejo de una sensibilidad que ni quería, ni podía, obviar que en esas rimas alegres y despreocupadas también convivía un aguijonazo que se retorcía ante la miseria y la violencia.
Pese a lo que aguardaba su futuro, sus primeras pulsiones creativas nacen entonadas por un pentagrama y no por versos, una fascinación engrandecida con su traslado a la ciudad de Granada, donde sus bellos parajes -paisajes que poblarán toda su obra- rimaban a la perfección con las composiciones que escuchaba de Debussy, Falla o Albéniz. Fue precisamente el estudio de esta disciplina la que le condujo por unos años dorados de juventud, un recuerdo luminoso que, sin embargo, chocaba con lo que sucedía tras los muros de su colegio, donde sus rasgos “afeminados” comenzaban a deparar problemas que, por otro lado, de manera innata iban colmando un subconsciente que luego volcaría en muchas de sus obras, haciendo que versos como “El mariquita se peina en su peinador de seda. / Los vecinos se sonríen en sus ventanas postreras” fueran la traslación de un entorno vivido en primera persona.
APRENDIENDO EL OFICIO DE VIVIR
Sin contar con ningún currículum académico especialmente brillante, su siguiente paso natural fue dirigirse a la universidad, cursando estudios de Filosofía y Letras y de Derecho. Centros en los que a principios de siglo se debatían dos sensibilidades muy opuestas: quienes mayoritariamente espoleaban la cada vez más creciente participación del Ejército en la vida política y quienes defendían un viraje más democrático, siendo estos segundos los que marcarían y alentarían su instrucción, destacando entre todos ellos Martín Domínguez Berrueta, que con sus continuas excursiones a otros lugares expandieron la visión social y artística del joven granadino, resultados detallados en su único libro en prosa, “Impresiones y paisajes”. Doctas figuras, como posteriormente la esencial de Fernando de los Ríos, que, sin embargo, competían en cuanto a trascendencia con otras anónimas, como el bibliotecario de su facultad, con el que departía hasta altas horas. Un rasgo, el de alternar lo intelectual con lo popular, que iba a marcar la trayectoria vital y cultural del ya en ciernes poeta.
Los especialistas continúan encontrando trabajos del poeta y dramaturgo granadino, asesinado durante la madrugada de hace 90 años por miembros del Bando Nacional debido a su orientación política y sexual. Entre 2026 y 2027 se estrenan dos largometrajes sobre su figura
Federico García Lorca optó por dedicarle unos minutos al amor, desde su huerta de San Vicente, durante el alzamiento del 18 de julio de 1936, cuando ya se había extendido por la Península la noticia que cambiaría la historia reciente de España y sentenciaría la mortalidad, un mes más tarde, del poeta andaluz más universal
Se cree que el destinatario de las líneas fue Juan Ramírez de Lucas, periodista y crítico de arte albaceteño. De Lucas, fallecido en 2010 y por entonces estudiante, pudo ser el amante que inspiró los ‘Sonetos del Amor Oscuro’ lorquianos, aunque este mantuvo por razones evidentes discreción sobre estos hechos, incluso tras el fin de la dictadura franquista.
La misiva entre el artista de 38 años y el estudiante, de apenas 16, fue conservada por Ramírez de Lucas durante 70 años. Justo antes de morir, este entregó a sus hermanos un conjunto de dibujos, cartas y un diario sobre su relación con el artista, donde apareció la misiva.
Los especialistas que analizaron el material tras su divulgación en 2012 consideran que esta es la última carta escrita por Lorca antes de su detención y fusilamiento en algún lugar no determinado entre los municipios de Víznar y Alfacar.
Han transcurrido 90 años desde estos hechos, pero todavía hoy continúan recuperándose manuscritos y obras del andaluz, pese a que su cuerpo, como el de tantos otros españoles, aún no ha sido encontrado. El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática cataloga más de 3.000 fosas comunes en las que las asociaciones de víctimas calculan que yacen entre 114.000 y 130.000 personas sin ser exhumadas.
Otro de los ejemplos de recuperación cultural lo encontramos en un poema sobre el tiempo, uno de los temas que llegan hasta nuestros días como un cliché lorquiano gracias a la versión que Camarón realizó sobre un extracto de la obra ‘Así que pasen cinco años’, y que ahora los Javis han versionado para el trailer del nuevo largometraje inspirado en la historia, los amantes y el universo de Lorca, ‘La Bola Negra’, recientemente ganadora del Premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cannes.
Además de encargarse de rehabilitar la casa de la joya nazarí donde vivió el poeta de niño entre 1900 y 1916, en un bajo de Acera del Darro, 50, el cantaor Miguel Poveda consiguió adquirir un manuscrito en cuyo reverso aparece un poema inédito de Lorca, cuya letra se ha certificado por la lorquista Pepa Merlo.
Tanto esta como Poveda han escrito ‘Las cosas del otro lado. Lo inédito en Federico García Lorca’, publicado en abril de este año, para analizar los últimos descubrimientos respecto al universo literario del artista y que se sumará a la editorial del nuevo centro cultural reabierto en la que fue su casa de la infancia.
Un segundo largometraje sobre Lorca, del director Fernando Franco, se estrenará en 2027. Este reconstruirá precisamente las últimas semanas de la vida de Federico: desde su huida de Madrid tras el Alzamiento hasta su fusilamiento en Granada. Habrá que esperar unos meses para saber si el film dedicará unos minutos a homenajear la carta destinada a Ramírez De Lucas, la cual nunca obtuvo respuesta.