En el país de los derechos humanos
Reprime y reinarás
Represión, torturas y asesinatos siguen siendo una práctica común en nuestro país. A manos de la Policía Federal, fuerzas de seguridad provinciales o nacionales (Gendarmería, por ejemplo), patotas sindicales, o «civiles» armados, mueren cientos de argentinos y argentinas todos los años. Lo cierto es que, a pesar de la intención de desligarse de sus responsabilidades, el gobierno nacional debe hacerse cargo de que es quien comanda, gobierna y debería controlar a los que perpetran esta cacería contra el pueblo; sobre todo, teniendo en cuenta que dice ser un Estado defensor de los derechos humanos.









