Medios, todólogos, augures y profetas del 15-M
Ángeles Diez
Los medios de comunicación han tenido una relación compleja pero no contradictoria con respecto al movimiento 15-M. En términos generales la primera reacción fue el silencio, casi el desdén: apenas tres medios se presentaron a la rueda de prensa que informaba sobre la movilización prevista el 15 de mayo. La masiva ocupación del espacio público por parte de la población y la difusión de las movilizaciones por los medios extranjeros arrastraron a los medios españoles temerosos de perder credibilidad. Cuando la realidad no puede ser omitida mejor airearla para poder “gestionarla”. El tratamiento y la imagen construida ha sido, en inicio, amable: chicos jóvenes –ya se sabe que los jóvenes tienen energía y siempre están disconformes-, lemas genéricos –la audiencia sabe que vive en una democracia, imperfecta, claro, pero mejorable-, indignación –no es un movimiento autóctono sino deudor del libro del francés Stéphane Hessel, “indignaos”. Hay que conjurar el peligro desde el inicio.









