Mario Hernández (especial para ARGENPRESS.info)
En los últimos años se han escrito en la Argentina una serie de trabajos que tienden a explicar la recuperación de la hegemonía por parte de la burguesía -entendiendo su pérdida en el sentido gramsciano de crisis de autoridad o crisis del Estado en su conjunto-, a partir de la política desarrollada por la dictadura militar instaurada en 1976. A modo de ejemplo daré cuenta de algunos de ellos:


El joven era uno de los jóvenes palestinos que lanzaron piedras contra los militares israelíes, que respondieron a esta “agresión” con potentes armas antidisturbios, en este caso letal.
En EE.UU. crece el número de millonarios, de pobres y de extremistas de derecha, mientras llaman a los humildes a intergrar el Army, ¿para defender a quién?
Al aproximarse el aniversario de la guerra en Iraq, pienso en lo que escribí hace siete años: que esa invasión ilegal no tuvo nada que ver con la guerra contra el terrorismo sino que fue planeada con mucha antelación y no estaba relacionada con llevar la democracia a Iraq sino la destrucción. Fui abiertamente insultado por decirlo. En el mejor de los casos se me consideró encantador o patético por mi rabia aunque no a nivel de la política internacional.
E