Ángeles fieramente humanos
Oscar Taffetani (APE)
La remake del derribo del Muro de Berlín efectuada en la Puerta de Brandeburgo, este lunes, tuvo toda la inmoralidad que requiere el espectáculo político en nuestros días: un Sarkozy exultante, invitado a hablar entre los primeros, dijo que «los hombres y las mujeres que lucharon contra el Muro tenían un sueño para Europa, que hoy se ve plasmado en países como Francia y Alemania”. “Su desaparición (la del Muro) llevó al reencuentro de familias”, dijo muy creativo el ruso Medvedeb. “Los berlineses cambiaron el mundo con su valor”, deslizó demagógico el primer ministro inglés. Y la Merkel, ah, la Merkel, cumplió el sueño de todo pibe (o piba) alemana: “Está en nuestras manos derribar todos los muros del siglo XXI -dijo- igual que lo hicimos aquí en la ciudad dividida”.