B, de Brecht
¿Hay sitio para un dramaturgo marxista en el mundo moderno? Desde el derrumbe del comunismo, el sentido común acaso nos diría que no. Pero sería una locura desechar a Bertolt Brecht (1898-1956), y lo sería por una serie de razones: fue un gran poeta alemán, sus mejores obras transcienden los dogmas, escribió papeles que los actores estarán siempre ávidos de interpretar y su influencia sobre el teatro es todavía bien visible.









