¿Por quién doblan las campanas?
Haití y la hora de los zombies que miran televisión
Para los niños «informatizados» que juegan a las muñecas con los SMS, para las multitudes que lloran y se conmueven con los ídolos televisivos, para los jóvenes transculturizados con música fashion y cultura tecnotrónica, para las mayorías planetarias «p«programadas» a diario con individualismo y sociedad de consumo, Haití es solo un punto indiferente en la pantalla del TV.
Por Manuel Freytas (*)
manuefreytas@iarnoticias.com
Si alguien creía haberlo visto todo con las masacres israelíes en Libano y Gaza, o con los exterminios estadounidenses de civiles en masa en Afganistán, Irak o África, estaba equivocado. Haití superó todo lo que una mente puede imaginar.
La crisis económica, social y política que padece el país, nos está colocando al borde de un colapso generalizado. El desgaste gubernamental, y el creciente descontento popular con un gobierno en el que millones de venezolanos pusieron todas sus esperanzas, ya no pueden ser ocultados por maratónicas cadenas presidenciales, discursos repetitivos y cansones, e invocaciones a Bolívar y los héroes de la independencia. Los partidos de la derecha proimperialista tampoco dan voz a los justos reclamos del pueblo y los trabajadores, y ni uno ni otro son alternativa para salir de la crisis y resolver los ingentes problemas de la población.
Los recientes artículos de M. Navarrete y Pepe Gutiérrez aportan información para el debate intelectual, sin embargo en la coyuntura actual, el estado de la lucha política y de la organización de la izquierda estos debates bien pueden calificarse de fútiles. La situación marcada por la gran crisis sistémica del capitalismo requiere la unión en la acción, no hablo de partido único, de todas las fuerzas transformadoras, pues bien sabemos de la capacidad del sistema para regenerarse a costa de mucho sufrimiento.
Supongo que el artículo de Navarrete Trotsky no existe hay que leerlo en clave interna de su grupo. No obstante, creo que no estará de más decir cuatro cosas sobre su contenido aunque sea sin ánimo de resultar exhaustivo.
En los años 60 el director neorrealista italiano Mario Monicelli dirigió dos testimonios cinematográficos de las luchas de los trabajadores en la Italia prefascista una “la clase obrera va al paraíso”, y otra “il compagni”, traducida en nuestro país como los compañeros. En las mismas los personajes eran activistas y delegados sindicales sacrificados que preferían pasar hambre a disponer del aporte de los trabajadores para comprar alimentos.
ENTREVISTA A EDUARDO GALEANO
Sabemos que el que disiente con el orden establecido será considerado sospechoso, potencialmente terrorista, vamos. Si usted simpatiza con la causa de vascos radicales; catalanes radicales; comunistas radicales; anarquistas; chavistas; cubanos; la guerrilla colombiana, insurgencias iraquí y afgana; palestinos y, en general, con los pueblos que rechazan el colonialismo y lo combaten, entonces estará incluido en la lista del “terrorismo malo”. Lo que yo ignoraba es que, según los medios de información de la burguesía, existen pruebas (no dicen qué pruebas, ni la manera «científica» utilizada para llegar a esa conclusión) de que hasta los niños de 4 años pueden ser terroristas.