De Puerto Pirámides a Neuquén
Por Osvaldo Bayer
Desde Bonn

El mismo día que llegué a Alemania recibí un paquete de Puerto Pirámides. Sí, de la lejana y bien querida Patagonia. Me informaban del éxito tenido con la acción “Poniéndoles nombre a las calles de mi pueblo”. La más democrática de las acciones que se pueda uno imaginar. Toda una actividad comenzada hace tres años por la docente Eugenia Eraso y acompañada desde un principio por otros docentes y las autoridades municipales. Era necesario ya poner nombres a las calles porque la población había crecido.
La UCR dijo estar de acuerdo. Quieren salvar al bipartidismo. Pero se les puede volver en contra. Los ecos del Argentinazo están vigentes.

Días antes Cristina había otorgado $350 por única vez a los jubilados. No a todos. Sólo a quienes cobran la mínima. Con esa medida, al igual que los 180 pesos de asignación por hijo de desocupado o trabajador en negro (no universal), el gobierno peronista simula que está “distribuyendo la riqueza”. Nada más falso. Mientras por esos conceptos se van a destinar 6.000 millones de pesos por año, los Kirchner están reconociendo 9.000 millones de ¡dólares! más de deuda externa, a través del nuevo canje entreguista que beneficia a usureros y fondos buitres.