Hambre, pobreza, seguridad o soberanía alimentaria
Julio C. Gambina
Rebelión
La pobreza y el hambre reaparecieron en el debate, a propósito de la premiación en la FAO sobre la situación nutricional en la Argentina.
El tema adquirió relevancia con la difusión de datos de la pobreza y la indigencia realizados por la Presidente, afirmando que la pobreza es menor al 5% y apenas superior al 1% la indigencia.
El Ministro de Economía aclaró rápidamente que el premio para la Argentina era por estar el país «por debajo del 5% del índice de hambre» [1] y no de la pobreza. Es una situación que el país mantiene junto a Chile, Brasil y Uruguay, mientras que Bolivia y Paraguay, entre los vecinos, están aún por encima de ese guarismo.
La pobreza y el hambre son cuestiones muy distintas, aunque asociadas, en un país que existe población subalimentada, pero también con gran capacidad para atender las necesidades alimentarias, siendo la disposición de recursos suficientes el límite para la población menos favorecida.











