EL PEDIDO PARA QUE LAS TORTURAS A SOLDADOS EN MALVINAS SEAN CONSIDERADAS DELITOS DE LESA HUMANIDAD
“Estuve estaqueado y sin comer”
La Comisión por la Memoria y el Centro de Ex Combatientes le solicitaron a la Corte Suprema que revierta un fallo de la Cámara de Casación. “Los abusos durante la guerra estuvieron enmarcados en el plan sistemático de represión y exterminio”, dijo Hugo Cañón.
La denuncia presentada en 2007 incluye simulacros de fusilamiento, torturas y hasta una muerte.
Tres ex policías del Comando Radioeléctrico de Córdoba fueron condenados por asesinar a tres militantes de la JUP en 1976. Los fusilaron en un descampado.
Organismos de derechos humanos festejaron la sentencia en Córdoba.
Por Adriana Meyer
Tres ex policías del Comando Radioeléctrico de Córdoba fueron condenados ayer a prisión perpetua por el fusilamiento de tres militantes de la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Según el fallo dictado por el Tribunal Oral Federal No 2 (TOF2) de esa provincia, Pedro Nolasco Bustos (58), José Olivieri (67) y Jorge Woroná (65) fueron culpables del asesinato de los jóvenes Carlos Delfín Oliva, Ana María Villanueva y Jorge Diez, ocurrido el 2 de junio de 1976. “Por primera vez son condenados policías del Comando Radioeléctrico, cuyo rol era de patrullaje y control territorial, a diferencia del D2, que hacía inteligencia, pero quedó demostrado que participaron ellos también de la represión pura y dura: a pocas horas de apresarlos los masacraron en un descampado”, dijo a Página/12 el fiscal del juicio, Carlos Gonella.
La polarización Gobierno vs. Izquierda, realidad y límites
La invisibilidad de las fuerzas artificiales de la realidad. Límites de la confrontación
Por Carlos Petroni
Cuando llega el momento de pulsear en la calle, como ayer en el 36 aniversario del golpe asesino, fue el Gobierno y la Izquierda quienes ganaron de a decenas de miles las calles y polarizaron la política nacional. Coicidieron ambos bandos en repudiar el golpe, mostraron que la sociedad no permitirá el regreso de los carapintadas, de los asesinos, de los torturadores. De allí en más comenzaron las diferencias y la polarización.
Los colaboradores sindicales de la “Operación Serpiente Roja” en Villa Constitución. En 1975, Lorenzo Miguel (UOM, cabeza de las 62 Organizaciones); el Ministro de Trabajo de Isabel Perón, el burócrata sindical de Centenera, la fabrica de Bunge & Born, de la UOM, Ricardo Otero y el dirigente burócrata metalúrgico Alberto Campos, salen de una reunión con el Ministro de Defensa Adolfo Savina e informan a la prensa de los resultados de la operación paramilitar y terrorista contra los trabajadores de Villa Constitución llamada “Serpiente Roja”. En la misma fueron asesinados docenas de militantes sindicales y encarcelados más de 500. Los “dirigentes” en la foto caratularon la operación como “antisubversiva” para acabar con una campaña destituyente contra el gobierno de Isabel Perón, a lo que era una lucha de los trabajadores de Villa Constitución dirigida por la dirección de la seccional local de la UOM.
A 36 otoños del golpe de Estado más feroz que haya sufrido Argentina, según los asistentes, en pocas ocasiones la marcha convocada en Buenos Aires por la izquierda y organismos de Derechos Humanos y sociales, aglutinó a tantas y tantas miles de personas que caminaron desde el Congreso Nacional hasta la Plaza de Mayo, a metros de la Casa Rosada.
“No a la megaminería. En contra del modelo extractivista que saquea y contamina”. Así contestaron las asambleas ciudadanas y el pueblo el 1° de marzo en las calles de las diferentes provincias, al extenso y repudiable discurso de tres horas de Cristina Fernández de Kirchner en la apertura de la sesión legislativa nacional.
Carolina Goycochea
Miembro Asambleas Ciudadanas La Rioja y dirigente de Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda
Algunos de los compañeros del PST asesinados y desaparecidos: Adriana Zaldúa, Alberto Senar, Ana María Guzner Lorenzo, Ana María Martínez, Arturo Apaza, Benito Cosme Choque, Carlos Agustín Falcón, Carlos Alberto Moreno, Carlos Povedano, César Robles, Charles Grossi, Chela de González, Daniel Marcos Rovella, David Ostrowiecky, Donaldo David Molina, Eduardo Villabrille, Alejandro Efraim Ford, Federico Alvarez Rojas, Gladis García, Gustavo Sampichiatti, Héctor V. Santos, Hilda G. Leki de Alvarez, Hugo Frigerio, Irene Nélida Peña, José Guillermo Suárez, Juan Carlos Nievas, Juan José Giampa, Julio Martín Manza, Lidia Agostini, Mario Rodríguez, Melita Martin, Mónica De Olaso de Ford, Oscar Lucatti, Oscar Mena, Patricia Claverie, Ramón Pablo Villanueva, Rubén D. Boussas, Carlos Scafide,Víctor R. Aranguren.
En marzo de 1976, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) contaba con aproximadamente 4.000 militantes, en su mayor parte trabajadores (2.000 estaban organizados en la Juventud Socialista de Avanzada). Se había convertido en uno de los partidos trotskistas más grandes del mundo. Bajo la dictadura, desde la más completa clandestinidad, siguió activando en los lugares de trabajo y estudio, y en los barrios obreros. Su objetivo, ser el partido revolucionario que acompañe a la clase obrera en la lucha por el gobierno y el socialismo, continúa hoy.
De nuevo la crisis del transporte público en La Habana
por Pedro Campos
La propaganda oficial culpa a los trabajadores del sector y a la indisciplina de la población; no se cambia el estatalismo asalariado y se siguen ignorando las propuestas de la izquierda
Fue en agosto de 1910, en la II Conferencia Internacional de
Mujeres Socialistas, realizada en Copenhague, Dinamarca, que se
estableció el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora, propuesta formulada por Clara Zetkin, a partir de la exigencia del sufragio universal para todas las mujeres. Posteriormente el incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirwaits de Nueva York el 25 de marzo de 1911, en el que murieron 146 mujeres y 71 resultaron heridas, influyó en la decisión de conmemorar el 8 de marzo como Día de la Mujer Trabajadora.
Hace pocos días, el genocida Jorge Rafael Videla -máximo exponente de la última dictadura- pudo darse el lujo de conceder una entrevista a la revista española Cambio 16 desde los cuarteles del ejército en Campo de Mayo, donde se encuentra alojado, en vez de estar en una cárcel común. ¿Cómo puede ser que esto ocurra a treinta y seis años del golpe, a pesar del enorme repudio popular a estos asesinos? Claramente, porque la impunidad sigue vigente.