Terribles relatos de abusos a niños por 300 curas “depredadores”
LOS TIEMPOS y AGENCIAS
Ella tenía siete años cuando fue hospitalizada para una operación de amígdalas; el cura de su parroquia en Pensilvania la visitó en el hospital, pero sólo para violarla. Otro muchacho fue obligado a hacerle sexo oral, y después el cura le lavó la boca con agua bendita. ¿Horroroso? Otro pequeño se sirvió un jugo de naranja que le invitó el cura en la casa parroquial, y ya no recuerda más. Despertó después de unas horas con el ano sangrando. Todavía más, está el caso de un adolescente al que cuatro curas obligaron a desnudarse y colocarse en la cama en la posición de Cristo. Los sacerdotes le tomaron fotografías y las publicaron en una red de pornografía infantil.
Y las crudas siguen y siguen. En realidad son 1.400 páginas de relatos como éstos, que revelan detalles sórdidos de agresiones sexuales perpetradas por alrededor de 300 religiosos a más de mil niños, niñas y adolescentes en diferentes diócesis del estado de Pensilvania, en Estados Unidos.











