Memoria del feminismo:
¿por qué paro internacional y no huelga?

Frente a las movilizaciones internacionales de mujeres, heterosexuales, lesbianas, bisexuales, trans y travestis el #8M, Mabel Bellucci se pregunta por el uso de la noción de paro y no de huelga, que tiene un carácter global. En esta nota recupera la historia y la #MemoriaFeminista.
Por Mabel Bellucci
El terreno de las significaciones, los modos de representar los cuerpos y las subjetividades, se ha convertido en un vector central de las disputas políticas contemporáneas. Ante la complejidad de la coyuntura actual, urge constituir una genealogía histórica del activismo feminista. En palabras de Juan Marco Vaggione “combinando distintos registros genéricos y pugnas, para reflexionar sobre el camino recorrido, nuestra producción de sentidos, (re)pensar dónde estamos y (re)imaginar alternativas”. Al menos en Occidente, los feminismos representan uno de los movimientos sociales más relevantes en la vida política y académica contemporánea. Hemos avanzado, no cabe duda. Antes, se hablaba solo de las mujeres, y en especial de las heterosexuales. En este presente se parte de sus multiplicidades, y desde allí, en su interior hacen valer, y discuten sus propias diferencias.








