Categorías
Derechos Humanos Internacional Sociedad

Francia: entre el caos y el ajuste

Tras el asesinato de Nahel, un joven de 17 años, estalló nuevamente la ira popular en Francia. Detrás de los enfrentamientos y los saqueos se esconde el maltrato a una sector mayoritario, la criminalización de la protesta y el fracaso de las políticas represivas. Una reacción que, lejos de ser un hecho aislado, es parte de una historia de larga data y que puede tener sus equivalentes en otras partes del mundo. Un análisis que indaga el contraste entre la marginalidad y la ostentación, el lujo y la explotación, la distinción y la violencia. Por Ramiro Giganti (ANRed). 

A dos semanas de un nuevo aniversario de la Revolución Francesa las calles de las principales ciudades del país son un caos. Durante el día masivas movilizaciones pidiendo justicia por Nahel, colman las calles parisinas, en particular en Nanterre donde ocurrió el asesinato. Pero, también se desarrollan enfrentamientos espontáneos contra la policía y saqueos en todo tipo de comercios. Desde una tienda de Luis Vuitton en Paris, hasta una concesionaria de Volkswagen en Marsella, o saqueos de tiendas de pirotecnia que luego es utilizada contra la policía.

La gota que colmó el vaso fue el asesinato de Nahel, un joven de 17 años que murió después de recibir un balazo en el tórax por parte de la policía en un control. Las imágenes muestran a un policía apuntándole con un arma y disparando sin haber corrido ningún riesgo cuando el auto empezaba a moverse, siendo el crimen claramente arbitrario pese a que el joven no tenía el registro para manejar. Tampoco tenía antecedentes penales, desmintiendo algunas expresiones que buscaron criminalizarlo para justificar lo injustificable.

El gobierno francés suspendió el transporte público luego de que, a pesar del toque de queda, los conflictos continúen. Entre el viernes y el sábado pasado, los bomberos han recibido unos 9.900 avisos, entre ellos 3.880 relativos a fuegos en la calle. Las imágenes de incendios en edificios también se repiten y sus orígenes son de distintas ciudades: desde las grandes urbes de Paris y Marsella, hasta pequeñas ciudades turísticas como Colmar.

Aunque espontaneas, las manifestaciones expresan una fuerte reclamo contra la desigualdad y la discriminación, que se expresa también desde accionar represivo. Una problemática que tiene larga data y que tienen antecedentes en las décadas pasadas.