Las huelgas que se ganaron en España
“Me dirán que la situación política de entonces y ahora ha cambiado sustancialmente […], me explicarán también cuestiones controvertidas referentes a la coyuntura económica y muchas cosas. Pero lo que el obrero no debe perder de vista es que nuestra sociedad está dividida en clases sociales, con intereses históricamente contrarios y que estas clases sociales generan enfrentamientos que yo y mis compañeros caracterizamos como lucha de clases, y que ni las clases sociales ni la lucha de clases las hemos inventados nosotros”.
Este texto forma parte de un intervención de un trabajador en una huelga, podría ser de ayer mismo en la asamblea de trabajadores de barrenderos de Madrid, pero el discurso se produjo en octubre de 1976 por Angel Ayllón, un trabajador de Castella y Cía durante la segunda huelga general que se efectuó en Sabadell en ese año. Según el historiador Xavier Domenech esta intervención se realizó en un contexto de abandono de la propagación del conflicto obrero como método para conseguir el cambio político. La lucha obrera molestaba para la transición a la democracia.
Las huelgas y el conflicto obrero han sido a lo largo de la historia el canal por el que han fluido los derechos de los trabajadores, por ello han sido atacadas y criminalizadas desde los ámbitos conservadores cuando se producen. No es la única estrategia que existe, en una fase avanzada de la propaganda contra la lucha obrera se minimiza la vigencia de estas actuaciones y se pone en duda la efectividad de la huelga como forma de protesta.









