Aunque se presentó como «independiente», Connolly contó con el apoyo de la amplia izquierda: 100 % Redress, el Partido Comunista de Irlanda, el Partido Verde, el Partido Laborista, People Before Profit, Sinn Féin, el Partido Socialdemócrata y el Partido de los Trabajadores, así como una serie de organizaciones y movimientos. El respaldo del Sinn Féin, el segundo partido más grande del Parlamento, fue crucial; el partido aporta el peso de la tradición republicana, centrada en la unificación de Irlanda, y el peso de las raíces obreras del partido en las ciudades, donde la cuestión de la vivienda es primordial. Aunque Connolly ha dicho que representará a todo el país, será en gran medida la voz de la clase trabajadora y los oprimidos, no la de los terratenientes y banqueros irlandeses. Tampoco será benévola con el imperialismo estadounidense y sus aliados.
Por Vijay Prashad. | Counter Concurrts.
Michael D. Higgins, el presidente saliente de Irlanda (2011-2025), animó a Connolly a unirse al Partido Laborista y presentarse a las elecciones. Tanto Connolly como Higgins (conocido en Irlanda como Michael D) son originarios de Galway, una ciudad de la costa oeste de Irlanda. Connolly nació allí, la novena de catorce hermanos —siete chicas y siete chicos— en una familia de clase trabajadora. Su madre murió cuando Catherine solo tenía nueve años, y su padre, constructor de viviendas, confió en sus hijos mayores para que cuidaran de los más pequeños. En este hogar, Catherine Connolly desarrolló un agudo sentido del servicio y la disciplina, que incluía la participación en organizaciones benéficas católicas locales como la Legión de María y la Orden de Malta. Este fue, según ella misma describe, el camino de Connolly hacia «su socialismo».
Como abogada en Galway y con una familia joven (dos niños), Connolly se presentó y ganó un escaño en el Ayuntamiento de Galway en 1999, y más tarde fue alcaldesa de Galway de 2004 a 2005. Michael D había sido alcalde de 1990 a 1991. Al igual que ella le siguió al Ayuntamiento, Connolly ha seguido ahora a Michael D a la presidencia de Irlanda.
Irlanda es un país dividido por el colonialismo británico: la mayor parte de la población vive en la República de Irlanda (5,2 millones de habitantes), mientras que otra parte de la población de la isla vive en los condados del norte, que siguen bajo el control del Reino Unido (1,5 millones de habitantes). Hay entre 50 y 80 millones de personas en todo el mundo, principalmente en América, que afirman tener ascendencia irlandesa (la persona más famosa, que ahora aparece en un sello irlandés, fue Che Guevara). La mitad de la población de los seis condados del norte tiene la ciudadanía irlandesa (mientras que hay casi tres millones de irlandeses de la diáspora con ciudadanía), lo que les da derecho a votar al presidente.
Aunque, en sentido estricto, el presidente representa a la República —e incluso entonces, en una función mayoritariamente ceremonial—, el cargo ha sido moldeado por sus nueve titulares anteriores como un púlpito desde el que hablar en nombre de toda Irlanda. Micheal D, poeta y político, ha transformado el cargo, convirtiéndolo en un atril moral desde el que defender el papel de Irlanda en el mundo basándose en valores más amplios. Sin duda, este es un cargo que Catherine Connolly disfrutará.
Tanto Catherine Connolly como Michael D son abiertamente de izquierdas, absortos en la lucha para que las personas vivan con dignidad en la propia Irlanda y preocupados por los graves retos globales, en particular los que plantea el imperialismo estadounidense. Connolly afirmó que se inició en la política hace veintiséis años debido a la crisis de la vivienda, la «crisis social que define nuestra época». Este sigue siendo el problema más importante para los jóvenes de Irlanda, muchos de los cuales encuentran imposible alquilar un alojamiento decente cerca de sus lugares de trabajo.
En la década de 1990, la economía irlandesa experimentó un auge gracias a la liberalización de las finanzas, lo que le valió al país el sobrenombre de «Tigre Celta» (una expresión utilizada por primera vez por un analista de Morgan Stanley). Un bajo tipo impositivo para las empresas y la pertenencia a la Unión Europea permitieron al país atraer inversiones tecnológicas e inmobiliarias. Esto provocó una subida de los precios de la vivienda, que no se han desplomado a pesar del colapso del Tigre Celta tras la crisis crediticia de 2008 (Irlanda sufrió un destino similar al de Islandia, pero con menos penas de prisión para su propia élite bancaria). Se estima que el país sufre una escasez de viviendas de un cuarto de millón de unidades, que un nuevo profesor en Dublín tendría que utilizar todo su salario para pagar el alquiler de un modesto apartamento y que, mientras que los salarios aumentaron un 27 % entre 2012 y 2022, los precios de los inmuebles aumentaron un 75 %. Connolly dedicó la mayor parte de su campaña a centrarse en los problemas directos a los que se enfrenta el pueblo irlandés, aunque la presidencia solo puede plantear cuestiones en el debate público y asesorar al gobierno elegido.
Por Socialist Core, simpatizante de la UIT-CI en EEUU
6/11/2025. En una histórica elección, Zohran Mamdani, activista y militante de la organización de la izquierda reformista Democratic Socialists of America (DSA) se convirtió anoche en el alcalde más joven de Nueva York en los últimos cien años, con apenas 34 años de edad. Su triunfo, apuntalado por el voto joven, fue contundente con más de un millón de votos, el 50,4% de la votación, superando por amplio margen al ex gobernador demócrata Andrew Cuomo (41,6%), quien se postuló como independiente luego de perder las primarias demócratas con Mamdani, y al republicano Curtis Sliwa (7,1%).
En su discurso luego del anuncio del triunfo electoral, Mamdani citó al dirigente sindical y socialista Eugene Debs y al nacionalista indio Jawaharlal Nehru. Saludó a la clase trabajadora neoyorquina, particularmente a los de origen inmigrante, recordando que es una ciudad construida por inmigrantes que ahora será gobernada por un inmigrante. Se refirió a Cuomo como representante de una política al servicio de una minoría privilegiada y se distanció del cinismo de la política convencional estadounidense, augurando una nueva era política.
De cara a la gestión como alcalde que iniciará en enero de 2026, ratificó su promesa de hacer la ciudad más accesible para su gente, atacando el alto costo de la vida mediante medidas como el congelamiento de los alquileres, la provisión de autobuses gratuitos y el acceso universal a guarderías. Habló de contratar más maestros y reducir el gasto burocrático. También tuvo expresiones desafiantes contra la oligarquía y el autoritarismo, a los que asoció con el presidente Trump. Prometió atacar la evasión fiscal de los ricos como Trump y defender la sindicalización. Se reivindicó como socialista democrático y saludó el trabajo de más de cien mil voluntarios que participaron en su campaña. El apoyo sindical fue fundamental para su triunfo.
El triunfo de Mamdani es una importante derrota para la derecha y el sionismo. Mamdani superó la campaña de miedo que lo presentaba como un “comunista islámico”, a través de miles de mensajes coordinados, incluyendo videos realizados con Inteligencia Artificial y recursos similares. Mamdani superó la oposición de multimillonarios como Elon Musk, el ex alcalde Michael Bloomberg, el empresario sionista fanático Bill Ackman, y del propio presidente Trump, que llamó a votar a última hora por Cuomo.
Pese a la presión del establishment sionista del partido Demócrata, intentando presionar a Mamdani para que se retractara de su apoyo al pueblo palestino y su rechazo al apartheid sionista y el genocidio en Gaza, Mamdani se negó a condenar consignas como “desde el río hasta el mar, Palestina será libre” o “globalicemos la intifada”, y llegó a declarar que como alcalde ordenaría la detención de Netanyahu si visitara Nueva York.
El tema palestino ha generado una gran fractura entre la base demócrata, que rechaza mayoritariamente el genocidio sionista, y la dirigencia del partido Demócrata que apoya a Israel. Incluso liberales de izquierda como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio Cortez han votado a favor del envío de armamento “defensivo” a Israel en pleno genocidio.
La comunidad judía de Nueva York es la más numerosa fuera de Israel, con más de dos millones de personas. Pese a la campaña que calumnió a Mamdani como “antisemita”, numerosos activistas judíos anti-sionistas participaron en su campaña y según una encuesta de CNN el 33% de los votantes judíos votaron por Mamdani, lo que representa un estruendoso fracaso para organizaciones sionistas como la ADL, que hicieron campaña contra Mamdani.
A partir del primero de enero, la Gran Manzana tendrá su primer alcalde mulsulmán. Mamdani logró derrotar a la dinastía familiar que representa al ex-gobernador Cuomo y al sabotaje silencioso de la cúpula del partido Demócrata. Todo lo anterior no solo representa un cambio generacional sino además un avance de la centro-izquierda en la polarizada política estadounidense, desplazando a la vieja guardia demócrata derechizada y con afinidad por los programas neoliberales. Trump ha amenazado con atacar la gestión de Mamdani, reteniendo recursos económicos e incluso militarizando la ciudad, por lo que la organización y movilización popular serán decisivos para enfrentar y derrotar las amenazas del presidente ultraderechista.
Zohran Mamdani, un socialista de 34 años, conquista la alcaldía de Nueva York y enciende un pulso directo contra Trump, los demócratas moderados y el establishment financiero.
UN TERREMOTO POLÍTICO EN EL CORAZÓN DEL IMPERIO
Por primera vez en casi un siglo, Nueva York tendrá un alcalde abiertamente socialista. Zohran Mamdani, de 34 años, hijo de inmigrantes ugandeses y referente de la nueva izquierda estadounidense, ha ganado las elecciones municipales frente al exgobernador Andrew Cuomo por nueve puntos. La victoria llega tras una campaña relámpago que comenzó hace apenas un año y que apenas lograba un 1 % de apoyo en febrero.
El resultado ha sacudido no solo la política neoyorquina, sino también a todo el país. NBC News proyectó su triunfo antes del amanecer del 5 de noviembre de 2025, certificando la derrota del aparato demócrata y de los intentos del trumpismo por recuperar influencia en la capital económica de Estados Unidos.
Mamdani, militante del ala más progresista del Partido Demócrata y cercano a figuras como Alexandria Ocasio-Cortez, lanzó un mensaje claro desde Queens: “En este momento de oscuridad política, Nueva York será la luz.” Su discurso no fue el de un gestor municipal, sino el de un dirigente que se prepara para una confrontación ideológica a gran escala.
Citó a Eugene Debs, el histórico socialista estadounidense, y señaló directamente al expresidente Donald Trump: “Así no solo paramos a Trump, sino al próximo. Donald, como sé que estás viendo esto, tengo cuatro palabras para ti: sube el volumen.”
EL DESAFÍO AL CAPITAL Y A SU PROPIO PARTIDO
La victoria de Mamdani no se explica solo por el hartazgo frente al sistema político. Es la expresión de una crisis de legitimidad del modelo urbano neoliberal. Nueva York es la ciudad más rica y desigual del país, donde un 20 % de la población vive bajo el umbral de pobreza, el alquiler medio supera los 4.000 dólares mensuales y el acceso a la sanidad y la vivienda se han convertido en privilegios.
Mamdani promete congelar los alquileres, implantar guarderías universales, crear un sistema gratuito de autobuses y abrir supermercados públicos para frenar la especulación alimentaria. Son medidas que, de aplicarse, romperían el dogma del libre mercado municipal impuesto desde la era de Giuliani y Bloomberg.
Pero el enemigo no está solo a la derecha. Dentro del Partido Demócrata, los sectores moderados observan con pánico el ascenso de un dirigente que, como ya hiciera Bernie Sanders, amenaza con dinamitar la frontera entre política institucional y movimiento popular. Cuomo, símbolo de ese establishment, intentó recomponerse presentándose por un tercer partido tras perder las primarias, con el apoyo del exalcalde Eric Adams, pero ni la maquinaria mediática ni los fondos de Wall Street fueron suficientes.
El socialismo ha ganado el epicentro financiero del planeta. Esa es la magnitud simbólica de lo ocurrido. No es una anécdota municipal: es un desafío a los fundamentos del capitalismo global.
Los republicanos, por su parte, ya han anunciado que convertirán a Mamdani en el nuevo “enemigo interno”, mientras Trump y sus aliados prometen usar su figura como arma electoral para 2026. El propio Mamdani lo sabe y no rehúye la confrontación. Su campaña fue una lección de comunicación digital: humor, claridad ideológica y cercanía con los barrios obreros, los trabajadores precarizados y las comunidades migrantes.
Las y los jóvenes menores de 45 años votaron por él en un 43 % más que a Cuomo. Fue una rebelión generacional, un voto contra el cinismo político y el capitalismo financiero. Mientras tanto, los votantes mayores de 45 se inclinaron por el exgobernador, defendiendo un modelo agotado que ya no ofrece futuro.
Ahora comienza la batalla real. Gobernar Nueva York implica enfrentarse a un sistema diseñado para neutralizar cualquier intento de redistribución. Mamdani deberá negociar con un consejo municipal dividido y con el poder del Estado de Nueva York, donde los lobbies inmobiliarios y financieros mantienen el control.
Pero su discurso no apunta solo al gobierno local: es un mensaje al país entero. “Responderemos a la oligarquía con la fuerza que teme, no con la complacencia que desea.”
Es el inicio de una guerra política abierta. No entre partidos, sino entre dos visiones irreconciliables del mundo: la que defiende la vida frente a la que defiende el capital.
Masivas protestas «No kings» en Estados Unidos en repudio a las políticas del presidente Donald Trump
Por Miguel Ángel Hernández /dirigente del PSL y la UIT-CI)
20/10/2025. El pasado sábado se llevaron a cabo unas 2700 movilizaciones en los Estados Unidos. Más de 7 millones de estadounidenses marcharon en las principales ciudades y pequeñas localidades de los 50 estados del país, en la mayor movilización contra el ultraderechista Donald Trump desde que asumiera su segundo mandato el pasado mes de enero.
Estas nuevas protestas muestran la profunda crisis del imperialismo norteamericano y el repudio generalizado a la política de Trump tanto dentro de Estados Unidos, con un aumento de los despidos y la aceleración de la inflación, así como en contra de su política en Palestina de apoyo incondicional al genocida Netanyahu.
Esta es la segunda gran protesta No Kings (Sin Reyes), la cual fue precedida de una realizada en junio en la que se movilizaron unos 5 millones de estadounidenses, y la tercera gran protesta nacional en lo que va del año, contra la deriva autoritaria de Trump y la creciente violación a las libertades democráticas por parte de su gobierno.
Hubo grandes concentraciones con miles de participantes en Nueva York (Times Square y Manhattan), Washington, Chicago (Gran Park), Los Angeles, Atlanta, Filadelfia y Phoenix, entre otras ciudades, así como concentraciones y piquetes en numerosas pequeñas poblaciones como Austin (Texas), Omaha, (Nebraska), Portland (Oregon), El Paso (Texas), Bremerton (Washington).
La protesta fue convocada por una coalición de más de 300 organizaciones estudiantiles, sindicales y de derechos civiles, entre las que se encuentran Indivisible, MoveOn, el Movimiento 50501, State Voices, la American Federation of Teachers y la American Civil Liberties Union (ACLU, por sus siglas en inglés).
Los objetivos centrales de las protestas fueron rechazar el autoritarismo y los abusos de poder por parte de Trump y su gobierno, esto se expresó en la consigna “Sin tronos, sin coronas, sin reyes”; el repudio a los ataques a los derechos civiles y libertades democráticas, los ataques a la prensa y a los opositores políticos; contra la política migratoria racista que ha intensificado las redadas y deportaciones contra inmigrantes, a través del Servicio de Inmigración de Aduanas (ICE, en inglés); contra los recortes en la atención médica, especialmente en el programa Medicaid, así como también el aumento del costo de la vida.
Otra de las motivaciones de las protestas fue el rechazo al despliegue militar y otras fuerzas federales en ciudades estadounidenses como Washington, Los Angeles y Memphis, lo cual Trump también intentó sin éxito en Chicago y Portland, donde fue bloqueado por decisiones judiciales.
Desde los primeros meses del segundo mandato de Trump, el pueblo trabajador norteamericano ha venido enfrentando en las calles las medidas antiobreras y antipopulares tomadas por su gobierno. El pasado mes de abril el Movimiento 50501 convocó una protesta nacional con 1.200 manifestaciones en todo el país, con la consigna Hands Off (manos fuera), en rechazo a la política de recortes y despidos en oficinas federales promovida por Trump.
El 14 de junio fue la primera gran protesta nacional No Kings, coincidiendo con el cumpleaños de Trump, quien ese día convocó a un inédito desfile militar en la capital estadounidense.
Grecia se encuentra sumida en una histórica huelga general con un acatamiento del 90% en todo el país. Hoy se vivió una jornada de tensión y movilización masiva. El empuje fue la conmemoración del segundo aniversario del trágico accidente ferroviario de Tempe, que dejó 57 muertos. Las protestas han derivado en violentos enfrentamientos entre manifestantes y la policía. El episodio tragico no se investigó y se ocultaron pruebas. Por ANRed.
En Atenas, masiva concentración y enfrentamientos
En la capital griega, los disturbios han sido particularmente intensos. Según reportes de La Sexta, grupos de manifestantes lanzaron cócteles molotov y piedras contra las fuerzas de seguridad, quienes respondieron con gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a la multitud. Las calles cercanas al Parlamento griego se convirtieron en un campo de batalla, con decenas de detenidos y varios heridos. Los manifestantes acusan al gobierno de no haber hecho lo suficiente para garantizar la seguridad en el sistema ferroviario tras el accidente de 2023.
Conmemoración del Accidente Ferroviario
La huelga general por 24hs coincide con el segundo aniversario del accidente de tren en Tempe, uno de los peores desastres en la historia reciente de Grecia. Las imágenes muestran a miles de personas congregadas en las estaciones de tren y en las calles, portando velas y pancartas en memoria de las víctimas. Familiares de los fallecidos han exigido justicia y una investigación transparente, ya que consideran que el accidente pudo haberse evitado con un mantenimiento adecuado de la infraestructura ferroviaria. Mientras denuncian que el gobierno esta detrás de la falta de pruebas que señalen a los verdaderos responsables.
Paralización del País
La huelga general ha paralizado gran parte de los servicios públicos y privados en Grecia. Según informó Cadena Ser, el transporte público, los hospitales y los puertos han sido afectados por la movilización. Hay al menos 150 ciudades paralizadas. Los sindicatos, que respaldan la huelga, han criticado al gobierno por no implementar reformas significativas en el sector ferroviario y por priorizar los recortes presupuestarios sobre la seguridad ciudadana. La paralización ha generado un fuerte impacto económico, especialmente en el turismo, uno de los pilares de la economía griega.
24/02/25. Muchos artículos se han escrito y mucho se ha dicho sobre las elecciones adelantadas en Alemania. Estamos hablando de la cuarta economía mundial y el motor de la Unión Europea (UE) y sin duda, aunque no tenga la importancia de las elecciones en EE. UU., lo que pasa en Berlín tiene una gran repercusión en la arena internacional y sobre todo para Europa. Finalmente llegaron las elecciones a canciller y lo que nos toca ahora es intentar sacar las primeras conclusiones e ir vislumbrado las perspectivas sobre cómo va a seguir la situación tras las elecciones y las tareas de la izquierda revolucionaria.
Los resultados electorales
La participación fue la más alta desde la unificación de Alemania (84 %) y los resultados muestran lo que más o menos las encuestan preveían. Una subida de las alternativas más conservadoras y una bajada de los partidos integrantes del actual gobierno. De forma distorsionada, es la expresión de un sector que, ante la falta de alternativas por parte de la izquierda, castiga al gobierno encabezado por la vieja socialdemocracia (SPD) y aliado a los Verdes y un partido liberal menor, votando a la alianza conservadora la Unión Democristiana / Unión Socialcristiana bávara (CDU/CSU) de Federico Merz, logrando un 28,5% de votos, que ya gobernara durante años con Angela Merkel. O a la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD) con un 20,6%, casi el doble que en las elecciones de 2021. Die Linke (La Izquierda), integrada por …ex integrantes del PC, maoistas, grupos trotskistas, e independientes, por su lado tuvo una subida importante confirmando la polarización y la búsqueda de opciones más radicales.
El Partido Socialdemócrata (SPD) del canciller Olaf Scholz, quedó en tercer lugar con un 16%., haciendo la peor elección de su historia. Sus aliados los Verdes son cuartos con casi un 12%.
El previsto avance electoral de la ultraderecha, neonazi de AFD, expresa, como ha ocurrido con Trump, Meloni, Le Pen o Milei en Argentina, un equivocado voto castigo de un sector popular harto de los viejos partidos capitalistas tradicionales que ya han gobernado y llevado a la crisis social, a la caída del nivel de vida de millones.
En los días venideros veremos a través de los medios de comunicación esta “timba electoral” donde se negocian coaliciones y cargos como si fuera un mercado de ganado. Salga la coalición que salga ninguno traerá soluciones de fondo a los problemas actuales de vivienda, sanidad, educación, militarismo creciente, despidos en la industria, etc.
La campaña electoral
La campaña electoral estuvo marcada por un claro tinte xenófobo. Los partidos mayoritarios (SPD, CDU, Verdes y AFD) parecían competir por ver quién tenía una política más antimigratoria. El debate se centraba en demostrar que todos los males se deben a la gran cantidad de extranjeros y que, por eso, hay que “regularlos” dicen algunos, otros como la ultraderecha de AFD, expulsarlos directamente.
Pero cualquiera que haga un análisis mínimamente serio sabe que este ataque a la inmigración no tiene más que un uso meramente electoral y populista. Es un mero instrumento para distraer a la mayoría de la población de los problemas reales que aquejan al país y, así, evitar discutir las verdaderas soluciones. Está más que demostrado que Alemania no puede echar a los inmigrantes, sino que, por el contrario, necesita de la inmigración para cubrir cientos de miles de puestos de trabajo sin ocupar por falta de mano de obra, y que también necesita de la inmigración por los profundos problemas demográficos que tiene debido a su baja tasa de natalidad. Si se llevara a cabo una política de expulsión de inmigrantes, la producción capitalista alemana se vería paralizada prácticamente de inmediato.
Por Miguel Sorans, dirigente de Izquierda Socialista y de la UIT-CI
11/02/2025. Reproducimos la charla, desgrabada y corregida, realizada por Miguel Sorans, el jueves 30 de enero, organizada por la Juventud de Izquierda Socialista (JIS), juventud de la sección argentina de la UIT-CI. Pocos días después Trump anunciaría el inicio de su nueva “guerra comercial, fijando un 25 por ciento de aranceles de los productos que EE.UU. importa desde México y Canadá y el 10 por ciento a los de China. Le duró poco ya que a las 24 horas suspendió la aplicación de los aranceles a México y Canadá. Mientras anunciaba la repudiable propuesta de expulsión de los palestinos de Gaza, y su relocalización en otros países de la región, mencionando que: «Estados Unidos tomará el control de la Franja de Gaza…Seremos dueños de ella”. Y agregó que podrían enviar tropas a Gaza de ser necesario la convertirían en la “Riviera del Medio Oriente”. Millones en el mundo, empezando por el pueblo palestino, salieron a repudiarlo. En la charla de Sorans hubo referencia a todos estos temas, incluido cuales son las causas del avance de la ultraderecha en el mundo y la necesidad de movilizar para derrotarla.
La cuestión del nuevo gobierno, recientemente asumido, de Donald Trump es un tema de preocupación para el movimiento de masas de los EE.UU. y de todo el mundo. Ante la pregunta de la convocatoria “¿Qué podemos esperar del nuevo gobierno de Donald Trump?”, la respuesta podría ser sencilla: no podemos esperar nada bueno para el pueblo trabajador, las mujeres, la juventud y los pueblos del mundo.
Pero tenemos la necesidad de profundizar para ver a qué y cómo enfrentamos a este ultraderechista imperialista. También es real lo que decía el flyer “que esta película ya la vimos” por este facho ya gobernó los EE.UU. entre 2016 y 2020. Entonces podríamos decir que la película va a ser parecida, pero va ser un “remake”, que va a tener capítulos mucho más reaccionarios, más represivos, más intervencionistas y peligrosos para los pueblos del mundo.
Pero ¿por qué? ¿Por qué cambió Trump? No. Nosotros creemos que lo que sigue cambiando o avanzando, es la decadencia del sistema capitalista imperialista mundial, que conlleva una mayor crisis de la económica capitalista, más choques y roces inter burgueses y, fundamentalmente, provoca una mayor desigualdad social y mayores niveles de pobreza. Trump va a querer fortalecer el rol de los EE.UU. de policía del mundo, amenazando con nuevas invasiones militares, apoyando los planes de ajuste y saqueo del FMI, buscando cobrarse las deudas externas con mayores cuotas de explotación de las masas.
Ante su crisis económica el imperialismo, en EE.UU. y en todo el mundo, con Biden o ahora con Trump y sus aliados no tienen otra receta que profundizar los ajustes y recortes sociales.
Pero no pueden superar su crisis económica porque la clase trabajadora y las masas siguen resistiendo los embates de los gobiernos, de las multinacionales y el FMI.
El propio Trump reconoció esta decadencia porque en su discurso de asunción, entre todas sus bravuconadas, decretó: “terminó el declive de los EE.UU.”. Y anunció a su vez que empezaba la “era de oro”. Cosa que está por verse.
La “motosierra” de Trump va a provocar más crisis social en EE.UU.
Entonces, entró con una tremenda batería de decretos que lo que va a provocar, a corto o mediano plazo, es una mayor crisis social en los EE.UU. Mayor retroceso en los niveles de pobreza que ya hay en los EE.UU., y ni hablemos en el mundo.
Esa motosierra de sus famosos decretos firmados con su lapicera… que en realidad son marcadores. Ustedes saben que en EE.UU. hay una tradición que cuando los presidentes firman leyes importantes regalan la lapicera a personalidades relevantes. Se recuerda, muchas veces, el caso del presidente Lyndon B. Johnson que, en 1965, le regaló a Martin Luther King la lapicera con la que firmó la ley de los derechos civiles, en especial, el derecho al voto de las y los negros. Ahora Trump usa marcadores, para que sobresalga su firma, y los lanza a los presentes como si fueran pelotitas en un estadio de futbol.
Además, en este caso los primeros decretos de Trump quitan derechos. Quitaron el seguro médico de millones de pobres de los EE.UU. que viven en la calle o no tienen trabajo, cosa que los puede llevar a la muerte. Anularon el presupuesto de los programas sociales de la diversidad sexual, de la transición energética. Anularon, lo que decimos acá en Argentina cupo trans dentro de las fuerzas armadas. Decretó que solo hay dos géneros en la sociedad estadounidense. Retiró a los EE.UU. de la OMS y del acuerdo climático de París. Amenazó con quedarse con el canal de Panamá y la isla de Groenlandia y con intervenciones militares si no logra sus objetivos por las “buenas”.
Va a dar su apoyo incondicional a los criminales del sionismo del estado de Israel en la reunión que va a tener en la Casa Blanca con Netanyahu, para respaldar su genocidio al pueblo palestino y haciendo nuevas amenazas de agresiones militares futuras en Medio Oriente. Habla de terminar la guerra en Ucrania pero pretendiendo que el pueblo ucraniano se rinda ante Putin, el criminal invasor.
A su vez indultó a 1500 fachos que eran los que habían asaltado en 2021 el Capitolio y estaban desde entonces presos.
Pero no todo le está saliendo como quiere. Decretó, por ejemplo, la barbaridad de quitar la ciudadanía de los nacidos en EE.UU., hijos de inmigrantes. A las 24 horas ese decretó no se puede aplicar porque un juez, de la justicia burguesa, lo bloqueó. Y ya hay fiscales generales de 22 estados del país. que están haciendo la misma demanda. Es que este decretazo no respeta la constitución burguesa de los EE.UU., porque la enmienda 14 garantiza el derecho de ciudadanía independiente del estatus migratorio de los padres.
Y algunos de los otros decretos ya no están en vigencia, porque el mismo Trump tuvo que retirarlo ante una ola de reclamos y protestas que incluyen a senadores y diputados republicanos. Tuvo que anular la quita de subsidios a los programas sociales. Uno de esos, por ejemplo, le quitaba el servicio de salud a los centenares de miles de gente que viven en la calle y a los que no tienen trabajo.
El ataque a los inmigrantes y sus contradicciones
Hay que ver bien que va a pasar con uno de los ejes más explosivos, con el cual Donald Trump hace una especie de show permanente, que es el tema de la expulsión de millones de inmigrantes de los EE.UU. A quienes califica abiertamente de que “roban nuestro salario”, “son narcotraficantes” y “criminales”. Incluso los pocos que ha ido mandando, los manda esposados a países de origen. Por supuesto que esta acusación no tiene nada que ver con la realidad, porque los EE.UU. fue un país abierto a los inmigrantes, como todos los países de América. Por supuesto que era otra época, la de los inmigrantes irlandeses o italianos. En el siglo XX y XXI, son los millones de mexicanos y de latinoamericanos, que por la miseria que el imperialismo les impone a sus países, millones buscan una salida yendo al país del norte. Pero a su vez, esos inmigrantes son explotados, porque no es ninguna novedad que hay inmigrantes, millones de mexicanos, hondureños, centroamericanos, venezolanos, argentinos, chilenos o uruguayos, que trabajan con salarios miserables.
El discurso de Trump, racista y antiinmigrante, es una cosa discursiva y, como lo vamos a ver, tiene poca base de realidad o de aplicación. Como en los EE.UU. como parte de la decadencia capitalista, “el sueño americano” fracasó, el discurso de este ultraderechista no es novedoso, también lo hacen los derechistas de Europa, la culpa “la tienen los inmigrantes”.
Trump anunció que hará “la mayor deportación de la historia”. Veremos también como termina. Dijo que en los primeros días echaba un millón. Todavía no hay un informe que haya echado un millón. Por ahora se habla de miles.
Son las patronales las que están alertando a Trump, ya desde antes que asumiera, que tuviera cuidado de lo que va hacer. Porque gran parte de las patronales, pequeñas o grandes, empezando por los McDonalds, que tienen super ganancias por salarios que les pagan a los inmigrantes, y más a los indocumentados.
Las grandes patronales del campo, del trabajo agrario en California, en el oeste de los EE.UU., han alertado sobre este problema a Trump. Porque en California, por ejemplo, se produce el 100% de las almendras y nueces. Estados Unidos es el país que más produce almendras. La agricultura en este Estado es una industria enorme que abarca 400 variedades de cultivos, desde los campos de hortalizas del sur hasta los viñedos del norte, y que mueve miles de millones de dólares anuales.
¿Pero quienes trabajan allí? La patronal dijo: “nosotros tenemos 2 millones 400 mil trabajadores que se ocupan de las nueces y almendras, pero la mitad son indocumentados que tiene salarios más bajos.” O sea, un millón 200 mil son trabajadoras y trabajadores indocumentados. Las patronales han dicho “si dejamos de tener a ese millón y medio de personas se hunde la producción y se hunde nuestras ganancias y nuestras empresas”.
Se suman otras voces también criticas: “Cualquier plan para llevar a cabo deportaciones masivas sería devastador tanto para la industria agrícola como para los consumidores, porque cualquier interrupción en la industria dispararía los precios en un momento en que los trabajadores ya están preocupados por la inflación”, señala en una llamada Edward Orozco Flores, director de facultad del Centro de Comunidad y Trabajo de la Universidad de California en Merced” (El País, 16/11/2024).
Entonces, ¿va a echar millones? Dijo que echaría un millón por año y, por ahora, son números muy pequeños. Llegaron 200 a personas a Colombia, otra tanto a Honduras, a Brasil, no se sabe todavía si llegaron a diez mil. Trump anunció que van a habilitar 30 mil camas para mandar a Guantánamo, todo show, aunque eso no quiere decir que no lleve algunos migrantes presos a Guantánamo. Por otro lado, ya han empezado las protestas callejeras de los inmigrantes contra las detenciones y los intentos de deportaciones.
La política de capitalismo y de los gobiernos burgueses estadounidenses, sean demócratas o republicanos, siempre ha tenido la política del doble discurso de dejar entrar a inmigrantes para tener a millones, estamos hablando de hace 30 o 40 años. para explotarlos y cada tanto hacer una expulsión para tratar de justificarse.
El récord de expulsión no lo tiene ni el partido republicano ni Trump. Este está último en la tabla de posiciones. Según las informaciones que han salido, el récord lo tienen Obama y Biden. Obama expulsó a tres millones de inmigrantes en sus 8 años, a un promedio de 375 mil por año. El que batió el récord anual fue Biden en el 2024 cuando echó a 700 mil. Ahora, ¿qué números tenemos de los años que gobernó Trump? Solo expulsó a 250 mil personas en cuatro años.
Entonces, la realidad del imperialismo y sus gobiernos es muy dudosa y confusa, y son expresiones de su crisis. Porque un presidente de los EEUU, que esté diciendo cualquier cosa, está expresando la crisis económica y política del primer país capitalista. Que tiene que estar haciendo este discurso para la tribuna y su base social ultra reaccionaria y racista.
Los aranceles, las guerras comerciales son más leña al fuego de la crisis económica capitalista
El 10 de octubre de 1954, las tropas del Viet Minh (Liga para la Independencia de Vietnam) entraron en la ciudad de Hanoi. El pueblo había liberado Vietnam del Norte y se avanzaba hacia la expropiación de la burguesía y terratenientes. Luego, derrotaron la dominación estadounidense en el sur. La restauración capitalista desde la década de 1980 expuso el problema de la dirección.
Desde mediados del siglo XIX el imperialismo francés comenzó a dominar la península de Indochina, en el sudeste asiático. Para 1880 tenía el dominio de Cochinchina, Annam y Tonkin (actual Vietnam) y otras zonas de la península. Desde entonces, multinacionales francesas saquearon las minas de carbón, estaño y zinc de la región. Siendo territorios fértiles e irrigados por numerosos ríos, como el Rojo (norte) y el Mekong (sur), los franceses se aseguraron la explotación casi exclusiva de sus cultivos tropicales: arroz, algodón, caña de azúcar, tabaco, té y café. A comienzos del siglo XX, crearon plantaciones de heveas, plantas de las que se obtiene el caucho para la fabricación de neumáticos.
Cerca de treinta millones de habitantes (80% campesinos pobres) conformaban la población local. Dicha cifra contrastaba con los cuarenta mil franceses (funcionarios, militares, comerciantes, colonos, empleados de plantaciones y de bancos) que ejercían el control económico, político y cultural, bajo la autoridad de dos gobernadores (uno en la ciudad de Hanoi -norte- y otro en Saigón -sur-) nombrados en París. Pero desde el inicio de la ocupación francesa existieron fuertes movimientos nacionalistas, tanto en el norte como en el sur. En la década de 1920 se fundó y se hizo fuerte el Partido Comunista, que desde 1933 tuvo un importante ala trotskista. Los estalinistas dominaban el norte y centro del país y los trotskistas tenían una considerable influencia en la zona industrial del sur, en Saigón.1 El fundador del trotskismo vietnamita, Ta Thu Thau, era una figura reconocida. Había sido encarcelado en 1937 por el ministro de Colonias, por la publicación de un artículo “sedicioso”. En 1939, la lista encabezada por Ta Thu Thau ganó las elecciones con el 80% de los votos para el Consejo Colonial de 1939. La sección trotskista en Vietnam llegó a tener cerca de cinco mil miembros.
24/09/2024. El pueblo trabajador reclama cambios de fondo
En las elecciones presidenciales de Sri Lanka, del 22 de septiembre, fue electo Anura Kumara Dissanayake, quien se define como marxista, como nuevo presidente. Representa a la alianza Poder Popular Nacional, que incluye a su partido de izquierda, del cual es presidente desde el 2014, Frente de Liberación del Pueblo (JVP). Obtuvo el 42,3% de los votos contra el 32,8% de un candidato de centroderecha y un 17% del actual presidente que pretendía reelegirse.
Miles de personas, muchas muy jóvenes, trabajadoras y trabajadores, salieron a festejar este triunfo electoral con banderas rojas y retratos de Marx y Lenin. Una sorpresa internacional. Las columnas masivas con sus banderas y pancartas, mostraron las expectativas por cambios de fondo en Sri Lanka.
Por Miguel Sorans, dirigente de Izquierda Socialista y la UIT-CI para El Socialista
17/07/2024. En Francia predomina la parálisis y la indefinición políticas. En Francia existe una crisis de gobierno inédita. Macron disolvió el 10 de junio la Asamblea nacional ante la gran derrota que sufrió en las elecciones europeas (apenas llegó al 15%), con el voto castigo a favor de Le Pen y la ultraderecha (34 %) y convocó a legislativas para buscar de superar la crisis. Pero lejos está de lograrlo. Pasan los días y no se forma un nuevo gobierno. Además, el 28 de julio darán inició las Olimpíadas en Paris.
Las legislativas no dieron un bloque con una mayoría absoluta de 289 diputados, que es lo que se necesita para tratar de asegurar la designación del primer ministro que cogobierne con el debilitado Macron como presidente. Pero la gran sorpresa electoral, que ninguna encuesta previó, lo dio la ultraderecha. Marine Le Pen que esperaba ganar las elecciones y pretendía lograr la mayoría absoluta para llegar al gobierno, sufrió una inesperada derrota electoral. Pasó de ganar, en la primera vuelta, a quedar tercera.
El Nuevo Frente Popular (NFP) había pactado con el macronismo el llamado “frente republicano” por el que se retiraba el tercer candidato, de cada circunscripción electoral, en la segunda vuelta cuando el primero era de la ultraderecha. El costo político para la izquierda del NFP fue permitir una parcial recuperación electoral de Macron que remontó al segundo puesto.
El primer lugar lo obtuvo la izquierda del Nuevo Frente Popular (NFP), que, según los resultados oficiales definitivos hasta ahora, ha logrado 182 diputados en la nueva Asamblea Nacional, donde tenía 153. En segunda posición quedó la oficialista Ensemble (Juntos) de Emmanuel Macron con 168, muchos menos que los 250 que tenían. Y tercero, el Reagrupamiento Nacional (RN) de Le Pen con 143 diputados. Aunque la ultraderecha no pudo sostener el primer lugar, mantuvo su crecimiento; antes tenía 88 diputados y fue el partido político más votado ya que no integra una alianza.
De esta forma, como decíamos en la nota de 8 de julio, se les atragantó el festejo a la ultraderecha francesa y mundial. La alegría se trasladó a miles y miles de trabajadoras y trabajadores y jóvenes que festejaban en las calles de todo el país con banderas palestinas y carteles de repudio al genocidio del estado sionista de Israel. También fue un motivo de festejo para los millones que en el mundo repudian y combaten a la ultraderecha de les Meloni, Abascal de Vox, Milei, Bolsonaro, o Trump.
El empantamiento político de la segunda potencia capitalista de la UE