Egipto
Al menos 44 muertos en nuevos enfrentamientos entre manifestantes y policías
por Kaos. Internacional
por Kaos. Internacional
por Gemán Gorraiz Lopez
Oficialismo y oposición

Se lanzó la campaña electoral, y para los políticos patronales, “todo vale”. Sus palabras son elocuentes. Como reza el dicho, el pez por la boca muere.
Cristina en la ONU criticó a los fondos buitre ¡Pero acaba de reabrirles el canje para pagarles! “Lo único que no podemos permitir es que no nos dejen pagar”, dijo refiriéndose a la deuda externa (Clarín, 23/9). Un gobierno autodefinido como “pagador serial” de una deuda de la dictadura, en vez de priorizar la deuda social con su pueblo, ¿se puede autotitular “nacional y popular”? ¡Una estafa!
Insaurralde tildó a Massa de ser el candidato de las “corporaciones”. ¿Pero acaso no es este gobierno quien pactó con la yanqui Chevron, se rinde ante el FMI presentándole un nuevo índice de precios, va a pagar fallos a multinacionales en juicios fraudulentos “ganados” en el Ciadi (tribunales internacionales) y los bancos son los grandes ganadores de este “modelo” con un 35% de ganancias anuales?
Siria, Egipto y Túnez

Esta nota, publicada hace 10 días por nuestra organización hermana en el Estado español, conserva toda su actualidad. Más allá de que momentáneamente el imperialismo yanqui ha “suspendido” sus anunciados bombardeos pactando con Rusia y el dictador Al-Asad el control de las armas químicas, abriendo así el paso a una negociación más global con el dictador para lograr una “solución” política. El objetivo de esa “solución” es mantener al régimen dictatorial y aplastar la revolución.
Escribe: Lucha Internacionalista
15 de septiembre de 2013
por Capi Vidal
Sin perder la autocrítica, siempre necesaria, hay que recordar los factores de silenciamiento y criminalización que llevaron al declive del único movimiento que no quiso participar en el domesticamiento político y sindical

¿Hay otras noticias en la prensa que no sean las referentes al asesinato de Pavlos Fyssas? Algunas. El mismo run run de siempre domina diarios como Kathimerini: que si Grecia va por buen camino, que si el gobierno promete el fin de la austeridad y una mejora de las condiciones financieras con los prestamistas internacionales, que la producción industrial aumentó un 0,8% en los últimos doce meses, que el turismo ha traido la esperanza de la recuperación, bla, bla, bla.
La atención informativa está centrada, sin embargo, en los detalles de la investigación sobre el crimen fascista cometido el miércoles, y no solo en Grecia sino también en Europa. El primer ministro, Antonis Samarás, tuvo que salir en la televisión para dar la cara por el crimen de ayer, después de que diversos medios del continente y personalidades desataran una ola de críticas por su connivencia con la violencia fascista. Pero no explicó nada. O peor, para lo que dijo hubiera sido preferible que no hubiera abierto la boca. Además de los lugares comunes sobre la violencia, la democracia y demás (es todo lo que da de sí) hizo dos afirmaciones antológicas.
Lunes 16 de septiembre. Todos los medios coinciden en destacar el inicio de una semana plagada de huelgas. Cinco días en la educación pública, dos en la enseñanza privada, cinco en las oficinas de empleo (total, para lo que sirven, dirán algunos), cinco en la seguridad social, tres en los hospitales, dos los abogados y dos el resto de empleados públicos… Todos contra los despidos en la administración (entre otras cosas).
Si alguien no lo remedia a fin de año podría haber cerca de 30 mil funcionarios menos. Cuando la semana pasada el ministro de Trabajo hablaba de la “tendencia positiva” en el empleo ¿se refería a esto?
Los seguidores del depuesto presidente egipcio Mohamed Morsi mantienen las protestas contra las autoridades golpistas y ayer volvieron a las calles de El Cairo y otras ciudades, aunque de forma más limitada después de que el viernes dos personas murieran en marchas de los islamistas y ante el aumento de las detenciones, las medidas policiales y la represión contra los Hermanos Musulmanes.
GARA | EL CAIRO
Cuando el viernes se cumplió un mes del desmantelamiento de sus acampadas en El Cairo, y con casi todos sus dirigentes detenidos, los seguidores del presidente derrocado por el golpe de Estado en Egipto Mohamed Morsi optaron por mantener un perfil más bajo en la movilización y organizaron cadenas humanas de protesta, además de varias concentraciones.
¿De mal en peor?

Los pésimos resultados electorales del 11 de agosto han motorizado una serie de medidas que supuestamente servirían para mejorar la seguridad de la castigada población bonaerense. Presentadas con el conocido doble discurso, son una mezcla de improvisación electoral con un manotazo hacia la “mano dura”, que no apuntan a ninguna solución. Las propuestas de Izquierda Socialista son totalmente distintas.
Escribe: María Yesca

por Laurent Guyénot – Red Voltaire
Mientras se va conociendo poco a poco el papel jugado por Israel en la desestabilización del mundo posteriormente al 11 de septiembre 2001, se entiende entonces mejor, la idea de que una facción del Likud, ayudados por sus aliados infiltrados en el seno del aparato de Estado de los EEUU, sean los responsables de la operación de bandera falsa del 11 de septiembre, entonces la idea cuaja, esto se vuelve creíble y contundente, e incluso hay algunas personas que tuvieron el coraje de declarar públicamente. Uno de ellos fue Francesco Cossiga, presidente de Italia entre 1985 y 1992, dijo el 30 de noviembre de 2007, el diario Corriere della Sera: «Nos quieren hacer creer que Bin Laden confesó ser el autor del atentado del 11 de septiembre de 2001 sobre las torres gemelas de Nueva York — a pesar que los servicios de inteligencia de EEUU y europeos sabían muy bien que el desastroso ataque fue planeado y ejecutado por la CIA y el Mossad con el fin de acusar a los países árabes de terrorismo y para poder atacar a Irak y Afganistán».