la degradacion de la prensa
Escribir para la corona

La orden fue clara ese mediodía caluroso en la plaza de armas de gendarmería: resulta «inexplicable» que habiéndose visto a quienes agredieron a efectivos de la Policía Federal, de Gendarmería y de Prefectura en todos los canales de televisión, «no tengamos detenidos ni órdenes de captura sobre ninguno de ellos”.
El 21 de diciembre pasado., como se sabe, fue el desenlace de los juicios incoados contra jefes de la represión depuestos, como Jorge R. Videla y otros mandos de la pesadilla 1976-1983.
Las cartas, pasadas tres décadas largas de los atroces acontecimientos examinados, ya están bastante echadas.

Ni la sentencia de cadena perpetua para Videla, ni el nuevo pedido de pruebas de ADN a los herederos de Herrera de Noble, pueden ocultar el giro a la derecha en la política de Estado del Gobierno Nacional con la creación de un Ministerio de Seguridad, nada menos que como reacción a la emergencia de la lucha por la vivienda con ocupaciones de tierra por parte de miles de trabajadores sin techo.
Antes de que termine de escurrirse el Bicentenario, con sus discursos y espectáculos, con sus muertos y resucitados, permítasenos poner sobre la mesa una cuestión de principios. Se trata de la libertad. Y de la dignidad de la persona humana. Y del derecho de los pueblos.
La ocupación de tierras, las muertes de inmigrantes limítrofes y la reacción xenófoba de parte de funcionarios públicos profundizaron el debate sobre los derechos humanos de la población migrante y la necesidad de achicar la brecha entre lo que dice la Ley de Migraciones y la realidad. En ese marco crece la migración femenina y son imprescindibles campañas sobre derechos sexuales y reproductivos de las personas migrantes.

El Tribunal Oral Federal N° 2 de la Capital Federal, sentenció este martes a prisión perpetua a doce imputados, entre los que se encuentra “El Turco Julián”. En tanto, condenó a 25 años de prisión a Raúl Guglielminetti y a otros tres acusados.

Escribe: Pablo Almeida
Apoderado Lista 5 Frente Clasista
Finalmente se fracturó la CTA. En un acto más de la escandalosa novela que vienen protagonizando hace meses, el pasado 9 de diciembre el sector encabezado por Micheli organizó elecciones complementarias, apelando a la mayoría que detentaban en la Junta Electoral. Mientras tanto, Yasky y su sector convocaban a reunión de Consejo Directivo Nacional para convocar a esas mismas elecciones, pero para marzo de 2011. Ni a uno ni a otro se les cruzó por la cabeza consultar con las bases de los sindicatos enrolados en la CTA los pasos a seguir, ni intentar convocar a un nuevo proceso electoral sin fraude ni clientelismo, con padrones depurados y garantías democráticas para todas las listas.