Stalin quiere mi muerte
Por: León Trotsky
En París mataron, a mi hijo León Sedov
8 de junio de 1940
El ataque fue de madrugada, alrededor de las cuatro. Yo estaba profundamente dormido, ya que había tomado un somnífero después de un día de trabajo duro. Me despertó el tableteo de una ametralladora. Pero me sentía muy soñoliento; primero pensé que estaban prendiendo fuegos artificiales frente a mi casa, celebrando alguna fiesta nacional. Pero las explosiones estaban muy cerca; las sentía dentro de la habitación, al lado y por encima de mí. El olor de la pólvora se hizo más fuerte, más penetrante. Era evidente; sucedía lo que habíamos esperado siempre; nos atacaban. ¿Dónde estaban los policías que hacían guardia en la puerta? ¿Estaba adentro mi custodia? ¿Los habían amordazado? ¿Secuestrado? ¿Matado? Mi esposa ya había saltado de la cama. El tiroteo continuaba sin cesar. Mi esposa después me contó que me ayudó a tirarme al suelo, empujándome al espacio que queda libre entre la cama y la pared. Era cierto.











