Casi dos millones de personas han dejado España en cuatro años por la crisis
por Daniele Grasso
por Daniele Grasso
Este viernes 2 de agosto al cumplirse cuatro meses de la inundación que afectó la vida de miles de vecinos platenses, asambleas barriales organizadas a raíz de ese hecho movilizaron nuevamente a la gobernación con la consigna “basta de mentiras.” Reclamaron el esclarecimiento real de las víctimas de la inundación, subsidios e indemnizaciones para recuperar lo perdido, y la eximición de impuestos. “Al dia de hoy, después de cuatro meses “dicen” que están empezando a hacer algunas cosas, pero vos te acercás a los sumideros y están todos tapados. Y si acá llega a llover un poquito nomás, nos volvemos a inundar”, afirmó una vecina del barrio de Plaza Belgrano.
Por ANRed La Plata

Entrevista a Ricardo Napurí, ex diputado constituyente y senador peruano

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)
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Mario Hernandez (MH): Escuchando “La flor de la canela” recibimos a Ricardo Napurí.
Ricardo Napurí (RN): Ya veo, con Chabuca Granda.
MH: La idea es actualizar la situación político-social de tu país, aprovechando que estuviste allí recientemente, pero se ha producido un hecho que creo merecerá un comentario de tu parte. La situación por la que atravesó Evo Morales y la postura del gobierno peruano de no concurrir a la Cumbre de Cochabamba.
Cuando un Estado invierte enormes cantidades de material represivo modernizaçom sus fuerzas represivas, es porque considera que tendrá que usarlo, o polo menos que haya evidencia de la gran necesidad de su uso.
La independentista de izquierda Galicia lleva tiempo afirmando que España se está rearmando y medios más sofisticados de sus fuerzas policiales.
Cuando un Estado invierte enormes cantidades de material represivo modernizaçom sus fuerzas represivas, es porque considera que tendrá que usarlo, o polo menos que haya evidencia de la gran necesidad de su uso.
por Vicenç Navarro
Pero (y es un pero significativo) parecía obvio que la arquitectura que sustentaba el euro estaba basada en unos principios profundamente neoliberales que constituirían (y así ha sido) un enorme obstáculo para el mantenimiento del modelo social. Era su intento el de debilitar a los Estados y potenciar a los mercados, sobre todo financieros, que impondrían su voluntad sobre las instituciones encargadas de la gobernanza del euro. Esta predicción, por desgracia, adquirió su pleno desarrollo en el ataque frontal al Estado del Bienestar en cada país de la Eurozona que estamos hoy viendo. País tras país, se está desmantelando la protección social y se están debilitando, cuando no destruyendo, los instrumentos en defensa de las clases populares, tales como los sindicatos. En realidad, país tras país, las derechas están consiguiendo lo que siempre han deseado: la reducción de los salarios y el empobreciendo de las transferencias y servicios públicos del Estado del Bienestar. Y todo esto era previsible.
Hace pocos días la presidenta de la nación en pos de descalificar a quienes la cuestionan, nos recordó una frase irreproducible de Maradona con los periodistas que lo criticaban y la tradujo de manera sobradora: “Lara, lara lara”. Todos aplaudieron a rabiar. Hoy se lo pusieron a Cesar Milani como jefe del ejercito y deberán aceptarlo, militarlo y defenderlo.
A más de tres años de su detención en Irak, el soldado estadunidense Bradley Manning fue declarado culpable de 20 de los 22 delitos que se le imputaron en un tribunal militar, entre los que destacan el espionaje y el robo de información, por lo que podría pasar hasta 136 años en prisión en caso de que la juez responsable del caso imponga la máxima pena posible. Aunque la justicia militar estadunidense desestimó la acusación contra Manning por ayudar al enemigo, el más grave y desproporcionado de los cargos fincados en su contra, la posibilidad de que el marine de 25 años pase el resto de sus días en la cárcel da cuenta de la enorme incongruencia que afecta al sistema judicial de Estados Unidos.

Susan George
Translator: Beatriz Martínez
New Internationalist
Se ceba a los acreedores y se castiga a los inocentes. Susan George lamenta que los líderes de Europa se sometan al gran capital.
Al igual que la peste en el siglo XIV, el azote de la deuda ha ido migrando paulatinamente del Sur al Norte. La Yersinia pestis del siglo XXI no se propaga a través de las ratas infestadas de pulgas, sino del letal fundamentalismo neoliberal, infestado de ideología. Antes, sus adalides tenían nombres como Thatcher o Reagan; ahora suenan más bien a Merkel o Barroso. Pero el mensaje, la mentalidad y la medicina prescrita son básicamente los mismos. La devastación provocada por ambas plagas también es similar. Sin duda, se registran menos muertes relacionadas con la deuda en Europa hoy en día que en África hace tres décadas, pero seguramente se está causando un daño más permanente a lo que en su día fueron las prósperas economías europeas.