Duro golpe a la estrategia gubernamental: La reforma judicial, un bumerán a prueba de tontos

Gustavo Robles (especial para ARGENPRESS.info)
La Corte Suprema falló, como todos preveíamos, en contra de la Ley de Reforma de la Justicia que el kirchnerismo aprobó por mayoría en el Congreso, la que partidizaba la conformación de la magistratura encargada de elegir a los jueces, con lo cual el Poder Ejecutivo (el actual y los que vinieran después) se asegurarían un Poder Judicial adicto, con todo lo nefasto que ello significa. Haber querido forzar semejante engendro no hace más que mostrar la desorientación del gobierno para intentar defender los desquicios que ha provocado, lo que sumado a la soberbia permanente de sus integrantes, no sólo no es buen augurio para el futuro del pueblo, si no que termina haciéndole representar un papelón de enormes dimensiones al oficialismo: ni un principiante en política cometería semejante error. Uno de esos que terminan pasando factura de las grandes.










