Israel arreció el bloqueo a la ayuda humanitaria el 2 de marzo, tras alegar el desvío de los suministros por parte del movimiento de resistencia palestina Hamas, con el objetivo de justificar la hambruna como arma contra los más de dos millones de habitantes de Gaza.
Ante la presión internacional, a finales de mayo fue impuesto un nuevo sistema de distribución controlado por la Fundación Humanitaria de Gaza, respaldada por Israel y Estados Unidos.
A partir de entonces, más de mil 400 palestinos fueron asesinados mientras intentaban acceder a alimentos, según Naciones Unidas, la cual considera el sistema inadecuado, peligroso y contrario a la imparcialidad humanitaria.
En las últimas 24 horas fueron registrados 11 muertes por malnutrición y hambre, lo cual elevó a 212 las víctimas por inanición desde octubre de 2023, entre ellas 98 niños.
Destrucción total y acusaciones internacionales
Israel redujo a Gaza prácticamente a ruinas y desplazó a toda la población.
En noviembre de 2024, la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y el exministro Yoav Gallant por crímenes de guerra y de lesa humanidad.
A su vez, el régimen sionista también enfrenta un juicio por genocidio ante la Corte Internacional de Justicia.
Recién, el gabinete de guerra aprobó un plan para ocupar Gaza, lo cual generó condenas nacionales e internacionales por agravar la crisis humanitaria en el enclave.
Al Mayadeen Español
La batalla por Gaza y la caída de Netanyahu