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Netanyahu ordena ataques en los suburbios del sur de Beirut tras los mortales enfrentamientos en el Líbano

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Yisrael Katz, anunciaron que habían dado instrucciones al ejército para que llevara a cabo ataques en los suburbios del sur de Beirut, horas después de que un soldado israelí muriera y otros resultaran heridos durante enfrentamientos en el sur del Líbano.

Netanyahu y Katz declararon en un comunicado conjunto: «Hemos dado instrucciones al ejército para que bombardee objetivos en los suburbios del sur de Beirut».

Según Axios, funcionarios israelíes afirmaron que Tel Aviv había solicitado a la administración Trump autorización para llevar a cabo ataques a gran escala en Beirut, en un momento en que fuentes estadounidenses indicaban un descenso en el impulso de los recientes esfuerzos de alto el fuego, con advertencias de que Washington podría dar a Israel más margen para intensificar el conflicto.

Esta mañana, el ejército israelí anunció la muerte de un sargento de la unidad de comandos «Maglan» y las heridas sufridas por otros tres durante los combates en el sur del Líbano.

Medios de comunicación israelíes, entre ellos Yedioth Ahronoth y el Canal 12, informaron de que el soldado murió cuando una fuerza israelí fue atacada por un dron lanzado por Hezbolá en la zona de la aldea de Yahmar, cerca del castillo de Beaufort.

El ejército israelí anunció el domingo por la mañana que había tomado el control total del estratégico castillo de Beaufort, situado en una colina dominante con vistas al río Litani y al valle de Saluki.

En su declaración de esta mañana, informó que 137 oficiales y soldados resultaron heridos en las últimas dos semanas en el sur del Líbano, mientras que el número de víctimas desde la reanudación de los combates a principios de marzo ha aumentado a 26 muertos y 1.180 heridos, incluidos 69 heridos graves y 134 heridos moderados.

También señaló que 14 soldados han muerto desde que se declaró el alto el fuego, 10 de ellos como consecuencia de ataques con drones.

Sobre el terreno, sonaron las sirenas en varias localidades de la Alta Galilea, entre ellas Metula, Margaliot y Manara, tras la detección de lanzamientos de cohetes y drones desde el sur del Líbano.

La Autoridad de Radiodifusión de Israel informó que Hezbolá ha continuado desde el amanecer lanzando cohetes y drones hacia el norte de Israel.

El ejército israelí confirmó que anoche destruyó una plataforma de lanzamiento de misiles utilizada para atacar la zona de Tiberíades, y anunció el lanzamiento de un misil interceptor contra un «objetivo aéreo sospechoso» desde territorio libanés.

Por su parte, Hezbolá anunció en dos comunicados separados que había interceptado un dron israelí «Hermes 450» en los cielos del sur del Líbano, y que también había atacado a una fuerza israelí en las afueras orientales de la ciudad de Yahmar al-Shaqif, subrayando que esto era en respuesta a las «violaciones israelíes» del acuerdo de alto el fuego.

En un contexto relacionado, el ejército israelí amplió los procedimientos de evacuación y emitió advertencias urgentes a los residentes de varias ciudades del sur del Líbano, incluidas Al-Aqabiyah, Al-Zarariyah, Al-Marwaniyah, Sanibar, Al-Najariyah, Al-Adousiyah y Khirbet Basal en el distrito de Sidón, además de las ciudades de Mlikh y Kfarhouna en el distrito de Jezzine.

Aviones israelíes lanzaron ataques aéreos en las afueras de la ciudad de Toul, además de dos ataques en las ciudades de Mefdoun y Harouf, en el sur del Líbano.

El Ministerio de Salud libanés anunció ayer, domingo, que el número de muertos por los ataques israelíes contra el Líbano desde el 2 de marzo ha ascendido a 3.412 mártires y 10.269 heridos.

El ministerio declaró en un comunicado que «el saldo total acumulado de la agresión desde el 2 de marzo hasta el 31 de mayo ha alcanzado los 3.412 mártires y 10.269 heridos».

Desde el 2 de marzo, Israel ha estado librando una ofensiva a gran escala contra el Líbano, que, además de muertos y heridos, ha dejado a más de un millón de personas desplazadas y ha causado una destrucción masiva de edificios residenciales e infraestructuras.

Diario Al-Quds Libération

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Triunfa la movilización: las y los miembros de la Flotilla Global Sumud son liberados

Por Ezequiel Peressini, Coordinador de la Flotilla Global Sumud y dirigente de Izquierda Socialista y la UIT-CI

21/5/2026. Luego de ser secuestrados en la cárcel de Ketziot por las fuerzas de ocupación de Israel, las y los activistas de la Flotilla Global Sumud son liberados y trasladados a Estambul, Turquía.

La Organización de derechos Humanos Adalah, organización que ha tomado en sus manos la defensa de las y los detenidos y que tiene larga trayectoria de lucha en la Palestina ocupada, informó a primera hora del 21 de mayo que las y los activistas de la Flotilla Global Sumud (GSF) y la Coalición Flotilla de la Libertad (FFC) detenidos en el centro de detención de Ketziot han sido liberados y se encuentran en proceso de deportación. Adalah subraya que toda la operación, desde la interceptación ilegal en aguas internacionales hasta la tortura sistemática, la humillación y la detención arbitraria de activistas pacíficos, constituye una flagrante violación del derecho internacional.

Gracias a la solidaridad mundial con Palestina y el repudio al genocidio, las y los participantes de la Flotilla Global Sumud fueron trasladados desde el aeropuerto israelí de Ramon, construido sobre las tierras palestinas de la aldea de Umm Al Rashrash, cuya población fue expulsada durante la Nakba de 1948, hacia Turquía. En Estambul, gracias a las actividades de la delegación turca de la Flotilla Global Sumud, las personas fueron liberadas y se les realizarán los chequeos médicos, psicológicos y se les brindará la asistencia médica necesaria. También brindarán testimonio ante las autoridades judiciales de Turquía para realizar una demanda colectiva contra Israel por la violencia ejecutada y carácter ilegal del secuestro y encarcelamiento.

La violencia extrema del secuestro

El equipo legal de Adalah denuncia violaciones sistemáticas del debido proceso y abusos físicos y psicológicos generalizados por parte de las autoridades israelíes contra las y los activistas. Esta violencia provocó lesiones graves y generalizadas, incluyendo al menos a tres personas que fueron hospitalizadas y posteriormente dadas de alta. Los abogados documentaron decenas de participantes con presuntas fracturas de costillas y la consiguiente dificultad para respirar. Los informes también indicaron el uso frecuente de pistolas Taser contra los participantes, así como lesiones sufridas por el uso de balas de goma durante la interceptación de las embarcaciones de la flotilla y en el barco militar al que fueron trasladados.

Las y los activistas detenidos fueron sometidos a una violencia extrema tanto en las embarcaciones como durante el traslado entre las mismas y el puerto. Además, las autoridades les obligaron a adoptar posturas de estrés; mientras eran trasladados por el puerto, se les obligaba a caminar completamente inclinados hacia adelante mientras los guardias les sujetaban la espalda con violencia. Las y los participantes también fueron obligados a sentarse de rodillas dentro de la embarcación durante largos periodos de tiempo. Además de este abuso físico, los participantes fueron sometidos a una grave degradación, acoso sexual y humillación. Asimismo, a varias mujeres participantes les arrancaron el hiyab por parte de las autoridades israelíes.

Repudio mundial contra el criminal Ben Gvir y el estado de Israel

A pesar de la violencia extrema, la liberación de las y los camaradas apresados es un nuevo triunfo de la movilización y de la lucha global en apoyo a Palestina, entre las que se destacaron la movilizaciones y huelgas en Italia del 18 de mayo. La movilización global ha impedido una vez más que Ben Gvir y cumpla sus objetivos fascistas de tratar como terroristas a las y los activistas que llevaban ayuda humanitaria a la destruida ciudad de Gaza. El público amedrentamiento en el que el ministro de Seguridad de Israel humillaba a los activistas apresados ha causado estupor y rechazo generalizado que obligó a que los gobiernos de España, Francia, Italia, Reino Unido y Canadá convocarán a las autoridades diplomáticas para expresar su rechazo. La indignación global fue tan contundente que, hasta el propio genocida condenado por la Corte Penal Internacional y primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, manifestó que las acciones de Ben Gvir no están «en línea con los valores de Israel», abriendo grietas en el régimen ultraderechista de Israel. Netanyahu busca lavarse las manos y eludir su responsabilidad de sus acciones cuando él mismo fue el responsable del secuestro y se mostró en las redes sociales monitoreando activamente la interceptación y secuestro ejecutado por las fuerzas militares de Israel.

A pesar de la represión y la detención y secuestro de mas 178 activistas el 29 de abril, la Flotilla continuó su navegación hacia Gaza y conquistó la liberación de sus dos dirigentes internacionales apresados, Thiago Ávila y Saif Abukeshek. Con una segunda ronda de interceptaciones y secuestros ejecutados entre el 18 y 19 de mayo, Israel buscó desarmar a la Flotilla y golpear al movimiento global que se solidariza con Palestina, pero no lo han logrado. La liberación de las y los 428 compañeras y compañeros es un triunfo de más de las movilizaciones y actos realizados en diversos países en los que exigimos masivamente la liberación de las y los secuestrados y repudiamos a los Estados Unidos y Donald Trump por declarar a la Flotilla y a sus dirigentes y miembros como activistas terroristas.

El triunfo de la liberación de las y los compañeros será transformado en más organización, movilización y lucha permanente por la libertad de las más de 9,500 personas presas políticas palestinas que aún permanecen en las cárceles del estado sionista bajo la amenaza de que se les aplique la pena de muerte. Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) somos y seremos parte la Flotilla Global Sumud para seguir impulsando la unidad de las y los que luchan, para redoblar el apoyo a la resistencia palestina que aún no está derrotada, hasta derrotar el bloqueo y expulsar a la ocupación sionista sobre Gaza y toda la Palestina histórica y profundizar la lucha internacionalista por una Palestina libre del rio al mar.

Triunfa la movilización: las y los miembros de la Flotilla Global Sumud son liberados

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El gobierno sionista anuncia que prolongará el secuestro de los dos portavoces de la Flotilla Global Sumud al menos hasta el 5 de mayo

Israel traslada a dos portavoces de la flotilla a su territorio tras un asalto en aguas internacionales denunciado como “secuestro”

La interceptación militar de la flotilla humanitaria Global Sumud en pleno Mediterráneo ha derivado en una grave crisis diplomática y en denuncias internacionales por violaciones del derecho internacional. Los activistas Saif Abukeshek, de nacionalidad hispano-palestina, y el brasileño Thiago Ávila permanecen secuestrados en Israel tras ser capturados en aguas internacionales  junto a  175 activistas participantes en la expedición.

Según organizaciones participantes y testimonios de los propios activistas, la operación militar israelí se produjo lejos de su jurisdicción, en un punto del Mediterráneo bajo responsabilidad griega, lo que ha llevado a calificar los hechos como un “secuestro” y una vulneración flagrante del derecho internacional.

Violencia denunciada y traslado forzoso

El asalto, ejecutado de noche, implicó el secuestro de varias embarcaciones civiles, la destrucción de material y la detención de 175 personas. La mayoría fue posteriormente trasladada a la isla de Creta, pero Abukeshek y Ávila fueron separados del grupo y conducidos a territorio israelí.

Diversos testimonios apuntan a un uso sistemático de la violencia durante la operación y el secuestro. Activistas liberados han denunciado “golpes, torturas y maltratos”, con decenas de heridos que requirieron atención médica.

En el caso de los dos portavoces retenidos, las acusaciones son especialmente graves: aseguran haber sufrido abusos físicos y han iniciado una huelga de hambre como protesta por su situación.

Acusaciones sin pruebas y escalada judicial

Las autoridades israelíes justifican la detención alegando supuestos vínculos con actividades ilegales o con organizaciones consideradas terroristas, aunque organizaciones legales y de derechos humanos denuncian que estas imputaciones carecen de base y responden a una estrategia de criminalización de la solidaridad internacional.

Un tribunal israelí ha prorrogado la detención de ambos hasta el 5 de mayo, mientras la defensa denuncia irregularidades procesales y la imposibilidad de aplicar estas acusaciones a ciudadanos extranjeros interceptados fuera de aguas israelíes.

Presión internacional y responsabilidad europea

El Gobierno español ha exigido la liberación inmediata de Abukeshek, subrayando que la intervención se produjo fuera de la jurisdicción israelí.

Al mismo tiempo, organizaciones de la flotilla y colectivos sociales señalan no solo a Israel, sino también a la Unión Europea y a Grecia por su “complicidad” al permitir una operación militar en una zona bajo su responsabilidad.

Las movilizaciones se han extendido en varias ciudades para exigir la liberación de los activistas, mientras crece la preocupación por su integridad física tras las denuncias de tortura y malos tratos.

Un precedente alarmante

El caso reabre el debate sobre la legalidad del bloqueo a Gaza y las acciones militares en aguas internacionales. La detención y traslado de civiles que participaban en una misión humanitaria marca, según organizaciones de derechos humanos, un nuevo y reiterado precedente peligroso por parte del estado sionista que erosiona aún más las garantías del derecho internacional y la protección de activistas.

Mientras tanto, Abukeshek y Ávila continúan secuestrados ilegalmente en Israel, convertidos en símbolo de una escalada que trasciende lo humanitario y pone en cuestión la respuesta de la comunidad internacional ante este tipo de operaciones.

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Derechos Humanos Internacional

La portada de una revista italiana pone al descubierto la monstruosidad del «Gran Israel»

La sonrisa del colono

Por Michael Leonardi

Fuentes: Voces del Mundo [Foto de portada: Composición de Michael Leonardi con la portada del fotógrafo Pietro Masturzo publicada en L’Expresso]

El 10 de abril de 2026 el semanario italiano L’Espresso salió a la venta con una portada que ha provocado una debacle total en el aparato sionista. Bajo el título «L’Abuso», la imagen muestra a un colono israelí armado —vestido con uniforme militar, con kipá en la cabeza y rizos de peot colgando— sonriendo con sádico deleite mientras graba con su teléfono a una mujer palestina visiblemente angustiada. Ella se encuentra entre olivos en lo que queda de su tierra ancestral, con el rostro convertido en una máscara de dolor y agotamiento durante la cosecha anual de aceitunas.

La fotografía, tomada por el fotoperiodista italiano Pietro Masturzo cerca de la aldea de Idhna, al oeste de Hebrón, en octubre de 2025, no está montada, ni manipulada, y desde luego no ha sido generada por IA. Cuando las cuentas proisraelíes inundaron las redes sociales afirmando que era falsa, Masturzo y L’Espresso publicaron el vídeo completo.

Muestra exactamente lo que capta la imagen fija: un grupo de colonos armados, algunos con uniformes del ejército, abalanzándose sobre familias palestinas que intentaban recolectar sus aceitunas. El colono de la foto se burla de la mujer imitando el sonido que hace un pastor para arrear a los animales, tratando a los palestinos como ganado en una tierra que la ideología sionista reclama como divinamente destinada sólo a los judíos.

El embajador de Israel en Italia, Jonathan Peled, denunció inmediatamente la portada como «manipuladora» y distorsionadora de la realidad. Las redes sionistas en las redes sociales lanzaron una campaña coordinada de acoso, negación y difamación. Sin embargo, cuanto más se enfurecían, más se difundía la imagen, porque hace lo que a veces hacen las imágenes impactantes: traspasa la propaganda y muestra el rostro crudo y cotidiano de la violencia colonialista.

Esta única fotografía se ha convertido en un símbolo del proyecto sionista del Gran Israel en su forma más cruda. No es una aberración. Es la lógica de la expansión hecha visible: civiles armados, respaldados por el Estado y su ejército, aterrorizando sistemáticamente a los palestinos indígenas para robarles sus tierras, destruir sus medios de vida y expulsarlos.

Los olivos —antiguos símbolos del arraigo y la resiliencia palestinos— son arrancados, quemados o bloqueados habitualmente por los colonos. La cosecha, que antes era un momento de comunidad y sustento, se ha convertido en una temporada de miedo, confrontación y limpieza étnica a cámara lenta, especialmente en zonas como Masafer Yata y las colinas del sur de Hebrón.

El frenesí que provocó la portada revela algo más profundo que el mero control de daños en materia de relaciones públicas. Pone al descubierto la fragilidad del discurso sionista. Cuando se enfrenta a la cruda realidad —la sonrisa burlona del ocupante, el sufrimiento silencioso de los ocupados—, la respuesta por defecto es la negación, la evasión y los gritos de «antisemitismo».

El embajador y sus aliados preferirían que los italianos y el mundo nunca vieran esta cara de la ocupación. Quieren imágenes edulcoradas de «autodefensa» y «seguridad», no la humillación y el despojo cotidianos que sustentan el sueño de un Gran Israel que se extienda desde el río hasta el mar, desprovisto de sus habitantes palestinos.

El reportaje de L’Espresso que acompaña a la portada va más allá, documentando cómo los elementos más extremistas de la derecha sionista están configurando activamente la política israelí: ampliando los asentamientos ilegales, acelerando la rapiña de tierras en Cisjordania y normalizando lo que equivale a una operación de limpieza étnica a cámara lenta.

El colono de la foto no es un fanático solitario. Es el soldado raso de un proyecto respaldado por el Estado que goza de total impunidad: protegido por la ley israelí, financiado por los contribuyentes estadounidenses y amparado diplomáticamente por gobiernos de Europa y Estados Unidos, incluida la propia administración Meloni de Italia.

Sin embargo, incluso en la Italia de Meloni, la marea está empezando a cambiar. Esta semana, bajo la creciente presión de las calles y de la denominada «Generación Gaza» —los jóvenes italianos radicalizados por los horrores retransmitidos en directo desde Gaza y el creciente movimiento de base que exige el fin de la complicidad—, el Gobierno de Meloni anunció la suspensión de su memorando de cooperación militar con Israel.

Se trata de un primer paso limitado pero significativo: una grieta en el muro de alineamiento incondicional que durante mucho tiempo ha definido la política italiana hacia el régimen sionista. Por primera vez en años, los vínculos económicos y militares están siendo cuestionados desde las propias esferas del poder, y no sólo desde las plazas.

El «movimiento desde abajo» —con protestas continuadas, bloqueos portuarios, huelgas en fabricantes de armas como Leonardo y una movilización pública incesante— ha obligado incluso a este gobierno de extrema derecha a dar un paso atrás.

Este avance no es un regalo de arriba. Es el resultado directo de la presión organizada y constante de la sociedad civil italiana, en particular de su juventud, que se niega a permitir que su país siga siendo cómplice voluntario del genocidio y el robo de tierras.

Aunque la suspensión es parcial y reversible, indica que el monopolio de la influencia sionista en la política italiana ya no es absoluto. La sonrisa del colono en la portada de L’Espresso se ha convertido en un espejo que ni siquiera Roma puede seguir ignorando por completo.

En una época en la que los gobiernos occidentales siguen armando a Israel, vetando los llamamientos al alto el fuego y criminalizando la solidaridad con Palestina, el valor de L’Espresso al publicar esta portada es importante. El verdadero escándalo no es la fotografía. El verdadero escándalo es el proyecto de décadas que ilustra con tanta fuerza: el despojo metódico de todo un pueblo, llevado a cabo con rifles, cámaras y la certeza petulante del colonizador.

La imagen acabará desapareciendo de los titulares, pero los olivos permanecen, testigos obstinados de un crimen que se niega a permanecer oculto. Mientras los palestinos sigan cosechando lo que les pertenece, a pesar de los colonos y los soldados, la verdad seguirá abriéndose paso hasta llegar a la primera plana.

Los abusos continúan. Y también debe hacerlo su denuncia.

Michael Leonardi es un periodista afincado en Italia que es colaborador de The Palestine Chronicle.

Texto en inglés: The Palestine Chronicletraducido por Sinfo Fernández.

Fuente: https://vocesdelmundoes.com/2026/04/18/la-sonrisa-del-colono-la-portada-de-una-revista-italiana-pone-al-descubierto-la-monstruosidad-del-gran-israel/

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Derechos Humanos Internacional

Repudiamos la intercepción ilegal y represiva de la Flotilla Global Sumud por Israel

Por Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional

Declaración urgente. UIT-CI

29/4/2026. El miércoles 29 de abril, buques de la armada del estado sionista de Israel asaltaron, en el Mediterráneo, a las casi 60 embarcaciones de la Flotilla Global Sumud que se dirigía a Gaza, en su misión de solidaridad humanitaria con el pueblo palestino.

Se trata de una nueva intercepción ilegal y represiva en aguas internacionales cercanas a la isla de Creta, Grecia, hacia donde se dirigían para reabastecerse en su camino a Palestina. Las fuerzas navales israelíes estaban actuando a 1.100 kilómetros de Gaza y de Israel.

“Este movimiento supone una potencial vulneración del derecho internacional marítimo y de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), que limita las facultades de interdicción en aguas internacionales salvo en casos específicos como la piratería o con el consentimiento del Estado de bandera” (El País, 29/4/2026).

El Ministerio de Exteriores israelí confirmó su acción represiva, publicando un mensaje en X mostrando imágenes supuestamente de la carga de las embarcaciones de la Flotilla

“Lanchas militares se acercaron a nuestros barcos, identificándose como israelíes, apuntando láseres y armas semiautomáticas hacia nosotros y ordenando a los participantes que se dirigieran al frente de los botes y se pusieran de rodillas”, indicó la Flotilla en su cuenta de X. Asimismo, denunció que las comunicaciones de las embarcaciones estaban siendo interceptadas.

La Flotilla había partido el pasado domingo desde el puerto italiano de Augusta, en Sicilia. La flotilla está integrada por cientos de participantes voluntarios de diversos países del mundo.

Todo esto ocurre por la impunidad que tiene Israel en su accionar criminal y genocida. Actúa libremente a las puertas de Grecia o Italia, sin que ningún gobierno de la Unión Europea (UE) mueva un dedo. Es una nueva muestra del accionar repudiable del Estado sionista de Israel, que se cree con el derecho de actuar militarmente de cualquier forma y en cualquier lugar. Sea el pueblo palestino, del Líbano o de Irán. Para ello cuenta con el apoyo incondicional de los EE.UU. y del ultraderechista Donald Trump.

Al momento de cerrar esta declaración no se sabía nada de la situación de las tripulaciones y de las y los cientos de luchadores participantes de la Flotilla. Entre los miembros de la Flotilla están la trabajadora ferroviaria Mónica Schlotthauer, diputada de Izquierda Socialista (IS)y el FITU de Argentina, Ezequiel Peressini, dirigente de IS y la UIT-CI y Gorkem Duru, dirigente del Partido de la Democracia Obrera (IDP) de Turquía y de la UIT-CI.

Desde la UIT-CI exigimos que en forma urgente se aclare el estado y la situación de las y los miembros de la flotilla detenidos, que se garantice su integridad, que no haya ningún tipo de agresiones para ellos.  Exigimos que los gobiernos de todo el mundo, en especial de los países de las y los integrantes de la Flotilla, intervengan por la seguridad de la vida de las y los participantes de la Flotilla y por su inmediata liberación. Como también por la devolución de toda la ayuda humanitaria y de las embarcaciones de la Flotilla.

Desde la UIT-CI llamamos a movilizarse, en las calles, en todo el mundo, con la más amplia unidad de acción de las organizaciones sociales, políticas, sindicales o juveniles para reclamar por estos puntos en defensa de la Flotilla Global Sumud y por la solidaridad con la lucha del pueblo palestino.

¡Libertad inmediata de la Flotilla Global Sumud!

¡Palestina Libre, del río al mar!

Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)

29/4/2026

Repudiamos la intercepción ilegal y represiva de la Flotilla Global Sumud por Israel

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Derechos Humanos Internacional Sociedad

La Flotilla Global Sumud logró bloquear el tránsito del mega buque MSC Maya

Por Prensa UIT-CI

Interceptación ejemplar

23/4/2026. La Flotilla Global Sumud logró bloquear el tránsito del mega buque MSC Maya que llevaba suministros bélicos a Israel para ser utilizados contra el pueblo palestino. Dicho buque es operado por Mediterranean Shipping Company y se dirigía a los puertos de Ashdod y Haifa. Los gobiernos capitalistas permiten la circulación de estos barcos porque son cómplices del genocidio.

“Esta iniciativa se inscribe en la tradición mundial del movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones, que reclama una presión económica y laboral coordinada para poner fin a la complicidad en las violaciones de los derechos de los palestinos”, señala un comunicado de la coordinación de la flotilla. Uno de los barcos que actuó para lograr el bloqueo del MSC es el Batolo-Amka, donde van de tripulantes Schlotthauer y Peressini.

¡La flotilla mostró el camino con su intervención civil sin precedentes! ¡Exigimos a todos los gobiernos el embargo de armas y la ruptura de relaciones políticas, económicas, culturales y diplomáticas con Israel!

La Flotilla Global Sumud logró bloquear el tránsito del mega buque MSC Maya

IUT-CI 23/04/26

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Derechos Humanos General

La Global «Sumud» Flotilla bloquea al megabuque MSC Maya para interrumpir la cadena de suministro militar israelí

Por Prensa UIT-CI

20/4/2026. Difundimos el comunicado de prensa de la Global Sumud Flotilla ante la acción de bloqueo que implementa en mar para interrumpir la cadena de suministro militar israelí que lleva el megabuque MSC Maya.

Los civiles toman el mar: la Global «Sumud» Flotilla bloquea al megabuque MSC Maya para interrumpir la cadena de suministro militar israelí

Siguiendo los pasos de los estibadores, la flotilla detiene el flujo de material de uso militar y exige que se ponga fin a la complicidad de las empresas en las atrocidades masivas.

MAR MEDITERRÁNEO – En una intervención civil sin precedentes en el mar, la Global Sumud Flotilla ha logrado interceptar el MSC Maya, un buque de carga operado por Mediterranean Shipping Company, que se dirigía a los puertos de Ashdod y Haifa.

Se sabe que el buque transporta materias primas destinadas a abastecer a la máquina de guerra de Israel. El desvío del MSC Maya se produce tras las crecientes pruebas del papel que desempeña la Mediterranean Shipping Company como arteria logística fundamental para el aparato militar de la ocupación israelí. Aunque la empresa mantiene una apariencia de neutralidad comercial, varios informes de investigación y observadores laborales han identificado un patrón sistemático de transporte de acero aleado de alta calidad, utilizado en la fabricación de artillería pesada, a través de complejos centros de transbordo.

Al recurrir a rutas poco conocidas a través de puertos como Singapur y Abu Qir, MSC facilita el flujo de materias primas que sustentan la industria bélica israelí, al tiempo que se beneficia de acuerdos de uso compartido de buques con la naviera nacional del régimen israelí, ZIM. Esta acción pone fin a ese anonimato y hace que la mayor naviera del mundo rinda cuentas por la carga que transporta en la sombra.

Esto supone la primera vez en la historia que una flotilla civil ha intervenido directamente para interrumpir el flujo marítimo de materiales relacionados con las operaciones militares de un Estado. Durante décadas, los trabajadores portuarios han estado en primera línea de la resistencia contra las cadenas de suministro injustas, utilizando su poder colectivo para detener el movimiento de mercancías vinculadas a la opresión y la guerra. Su negativa ha alterado el curso habitual de los negocios y ha obligado al mundo a asumir el peso moral del comercio global.

La Global Sumud Flotilla se inscribe en esa tradición, llevando esa resistencia al agua y haciendo un llamamiento a los trabajadores y a la gente de todas partes, en los muelles, en las fábricas, en las calles, para detener estas armas dondequiera que vayan.

El poder de interrumpir estas cadenas de suministro no se limita al mar; está presente en cada puerto, cada grúa, cada contrato y cada acto de trabajo.

Seamos claros: esta medida no se ha tomado a la ligera. Se ha tomado porque los gobiernos de todo el mundo han optado por la inacción ante las abrumadoras pruebas de atrocidades masivas. Allí donde los Estados no han cumplido con el derecho internacional, la gente común ha intervenido para hacerlo cumplir.

Durante demasiado tiempo, el mar Mediterráneo ha sido considerado un escenario de profunda injusticia, a la vez que una fosa común para los solicitantes de asilo y un corredor por el que circulan armas sin obstáculos, mientras que la ayuda humanitaria que salva vidas es bloqueada de forma violenta e ilegal. Esta acción va más allá de un simple barco; se trata de recuperar el mar como un espacio para la justicia y la vida, en lugar de un escenario para la violencia patrocinada por el Estado. Así es como se materializa la rendición de cuentas cuando las instituciones fallan.

El desvío del MSC Maya no es un hecho aislado; forma parte de un movimiento mundial cada vez más amplio destinado a hacer frente a la complicidad allá donde se dé: en las salas de juntas, en las fábricas, en los puertos y, ahora, en el mar. Rechazamos la idea de que el comercio exista en un vacío moral. No existe neutralidad en el transporte de materiales que sustentan sistemas de violencia. Las empresas que facilitan estos flujos no son actores pasivos, sino participantes.

Y hay que cuestionar e interrumpir esa participación.

Esta iniciativa se inscribe en la tradición mundial del movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), que lleva mucho tiempo reclamando una presión económica y laboral coordinada para poner fin a la complicidad en las violaciones de los derechos de los palestinos.

La Global Sumud Flotilla actúa con disciplina, claridad y un compromiso con la acción directa no violenta. La seguridad de todos los tripulantes implicados fue una prioridad en todo momento durante la operación.

Esta misión envía un mensaje inequívoco: si los gobiernos no detienen la maquinaria de la violencia, lo hará la gente. Si las empresas siguen lucrándose con ella, serán señaladas, enfrentadas y desarticuladas. Y si el mundo insiste en mirar hacia otro lado, nos pondremos directamente en el camino de lo que se
niega a ver.

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La Global «Sumud» Flotilla bloquea al megabuque MSC Maya para interrumpir la cadena de suministro militar israelí

UIT- CI 20/04/26

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Derechos Humanos General Internacional

El alto el fuego en el Líbano supone una derrota estratégica histórica para Israel

El colapso es real

Por Ramzy Baroud 

Ayer jueves [16 de abril de 2026] el presidente estadounidense Donald Trump fue quien anunció un alto el fuego en el Líbano, pero la realidad cuenta una historia muy diferente. El alto el fuego no fue fruto de la diplomacia estadounidense ni de un cálculo estratégico israelí. Se impuso, en gran medida como resultado de la presión sostenida de Irán.

Washington, Tel Aviv y sus aliados —incluidos algunos dentro del propio Líbano— seguirán negando esta realidad. Reconocer el papel de Irán significaría admitir que se ha sentado un precedente histórico: por primera vez, las fuerzas que se oponen a Estados Unidos e Israel han logrado imponer condiciones a ambos.

No se trata de un acontecimiento menor. Es una ruptura estratégica. Pero no es el único cambio fundamental que se está produciendo: el propio enfoque de Israel respecto a la guerra y la diplomacia está cambiando.

Tras fracasar en su intento de asegurar la victoria mediante una violencia abrumadora, Israel recurre cada vez más a la diplomacia coercitiva para imponer resultados políticos.

En las últimas dos o tres décadas, esta estrategia israelí se ha vuelto inequívocamente clara: lograr mediante la diplomacia lo que no ha conseguido imponer en el campo de batalla.

La «diplomacia» como guerra

La «diplomacia» israelí no se ajusta al significado convencional del término. No implica una negociación entre iguales, ni una búsqueda genuina de la paz. Más bien, es una diplomacia fusionada con la violencia: asesinatos, asedios, bloqueos, coacción política y la manipulación sistemática de las divisiones internas dentro de las sociedades opuestas. Es la diplomacia como una prolongación de la guerra por otros medios.

Del mismo modo, la concepción que tiene Israel del «campo de batalla» es radicalmente diferente. Los ataques deliberados contra civiles e infraestructuras civiles no son accidentales, ni se trata simplemente de «daños colaterales»; son un elemento central de la propia estrategia.

En ningún lugar queda esto más claro que en Gaza. A raíz del genocidio que se está llevando a cabo, amplias zonas de Gaza han quedado reducidas a escombros, y las estimaciones indican que se ha destruido alrededor del 90% de todo el territorio de Gaza. Según el Ministerio de Salud de Gaza, las mujeres y los niños representan sistemáticamente alrededor del 70% de todas las víctimas de Gaza.

Esto no es daño colateral. Es la destrucción deliberada de una población civil, un acto de genocidio diseñado para forzar el desplazamiento masivo y remodelar la realidad política y demográfica a favor de Israel.

La misma lógica se extiende más allá de Gaza. Da forma a las guerras de Israel en el Líbano contra Hizbolá y a su enfrentamiento más amplio con Irán.

Estados Unidos, el principal aliado de Israel, ha actuado históricamente dentro de un paradigma similar. Desde Vietnam hasta Iraq, las poblaciones civiles, las infraestructuras e incluso el propio medio ambiente han soportado el peso de la guerra estadounidense.

Un modelo que se tambalea

A menudo se argumenta que Israel recurrió a la «diplomacia» tras su retirada forzosa del sur del Líbano en 2000 bajo la presión de la resistencia. Si bien ese momento fue crucial, no fue el comienzo.

Existen precedentes anteriores. La Primera Intifada (1987-1993) demostró que un levantamiento popular sostenido no podía ser aplastado únicamente mediante la fuerza bruta. A pesar de la intensa represión israelí, la revuelta perduró.

Fue en este contexto donde surgieron los Acuerdos de Oslo, no como un auténtico proceso de paz, sino como un salvavidas estratégico. A través de Oslo, Israel logró políticamente lo que no pudo imponer militarmente: la pacificación del levantamiento, la institucionalización de la fragmentación política palestina y la transformación de la Autoridad Palestina en un mecanismo de control interno.

Mientras tanto, la expansión de los asentamientos se aceleró e Israel cosechó la legitimidad global de presentarse como un Estado «buscador de la paz».

Sin embargo, las dos últimas décadas han puesto de manifiesto los límites de este modelo.

Desde el Líbano en 2006 hasta las repetidas guerras sobre Gaza (2008-09, 2012, 2014, 2021 y el genocidio en curso desde 2023), Israel no ha logrado obtener victorias estratégicas decisivas. Sus continuos enfrentamientos con Hizbolá e Irán subrayan aún más este fracaso.

Israel no sólo ha sido incapaz de alcanzar sus objetivos militares declarados, sino que tampoco ha logrado traducir su abrumadora potencia de fuego —incluso el genocidio— en beneficios políticos duraderos.

Algunos interpretan esto como un giro hacia la guerra perpetua bajo el mandato del primer ministro Benjamin Netanyahu. Pero esta interpretación es incompleta.

¿Guerra perpetua?

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La oportunidad del estrecho de Ormuz

Fuentes: CTXT [Imagen: Personas yendo a trabajar en bicicleta en Copenhague (Dinamarca). / Kristoffer Trolle]

Por Carlos Moreno Azqueta, Pedro Díaz Alejo | 04/04/2026 | 

El 80 % de la población vivimos en países que importan combustibles fósiles del 20 % restante. Y cada día que nos resistimos a cambiar le insuflamos más vida

En las últimas semanas, la invasión de Irán ha puesto patas arriba el orden internacional. Los iraníes lo han sentido en carne propia a través de ataques y bombardeos que suponen diversos crímenes de guerra perpetrados por Estados Unidos e Israel y que infligen dolor, muerte y desesperación a la población. Estos ataques incluyen uno a una refinería que provocó una lluvia de gasolina sobre los 10 millones de habitantes de Teherán. Mientras, el resto del mundo lo siente a través de una subida de precios generalizada provocada por la respuesta militar iraní: el bloqueo del estrecho de Ormuz, por el que pasan el 20 % del gas y el petróleo mundial, y más del 30 % de los fertilizantes. Sumado a los ataques a infraestructuras de producción de combustibles fósiles, sabemos que la inflación provocada se alargará como mínimo meses, y que el shock podría ser comparable a las crisis del petróleo de los 70.

El modo en el que la economía mundial se resiente dice mucho de nuestra dependencia respecto a la industria fósil. A pesar de que en los últimos años las energías renovables se han abierto paso y sus costes se han reducido, hoy no llega al 20 % de la energía primaria total que se consume en España; en el conjunto del planeta, los combustibles fósiles suponen más de un 80 % de la energía consumida, ya sea en forma de electricidad, o, más relevante, para alimentar nuestras inmensas flotas de coches a combustión y fábricas industriales. Incluso nuestro sistema alimentario está hecho de gas y petróleo: los insumos fósiles que incorporamos a la tierra suponen un mayor gasto de energía que los cultivos que obtenemos, haciendo que el sistema sea energéticamente deficitario. Nos movemos, consumimos y comemos gracias al petróleo, el gas y el carbón.

La maquinaria fósil empodera a todos aquellos que usan la energía y el ecocidio como armas de guerra, desde Palestina hasta Cuba

Esta crisis no será la última. Por todo el mundo, los combustibles fósiles están asociados a la guerra, las dictaduras y la violación de derechos humanos, y en nuestra dependencia financiamos, día tras día, los mismos misiles que hoy impactan en Teherán. Por eso abandonar los combustibles fósiles es hoy una lucha internacionalista: no sólo son los países del sur global quienes más sufren las consecuencias de una crisis climática generada en el torno, sino que la maquinaria fósil empodera a todos aquellos que usan la energía y el ecocidio como armas de guerra, desde Palestina hasta Cuba. En estas circunstancias, no se trata solo de proteger a la ciudadanía de un shock inflacionario, sino de convertir la situación en una oportunidad para alcanzar autonomía y construir un mundo en paz.

Tras las sucesivas crisis del petróleo de los años 70, ciudades como Copenhague optaron por transformar su modelo de movilidad, apostando por la bicicleta, el transporte público y las ciudades cercanas. Pero fueron pocas quienes siguieron su ejemplo: en España, nuestra idea de modernización y progreso se centró en torno al coche como el epítome de la libertad, y las administraciones no dejaron de privilegiar ese modelo. Hoy, las carreteras, aparcamientos y gasolineras llenan nuestro espacio público; la contaminación atmosférica acaba con la vida de 400.000personas al año solo en Europa, y nos hemos enredado en una dependencia evitable con Irán, Rusia, Argelia o Estados Unidos.

El sector del transporte es el principal generador de emisiones de gases de efecto invernadero en España (un tercio del total en 2024), y más del 90 % de las emisiones que produce este sector en nuestro territorio corresponden al transporte por carretera. No existe transición energética ni solidaridad internacionalista sin reducir significativamente los trayectos de nuestro ejército de coches de tonelada y media, que quedan estacionados el 97 % del tiempo y en la mayor parte de los viajes apenas mueven un individuo de 70 kilos. 

Privatizar cada segmento de nuestra vida amputa la posibilidad de un consumo comunitario

Pero esta reducción no debe entenderse como un sacrificio, una renuncia en favor de un bien mayor, ya sea la autonomía, la paz, la economía, el medio ambiente o la salud. Tenemos que entenderlo como una oportunidad para vivir mejor, para construir un sistema de movilidad más resiliente, eficiente y humano. Frente al atasco y la contaminación atmosférica, proponemos el lujo colectivo de un transporte público gratuito y de calidad, de carriles bici seguros, zonas peatonales y una vertebración efectiva de las zonas rurales. Porque además de monstruoso, el capitalismo fósil es también ineficiente. Al privatizar cada segmento de nuestra vida amputa la posibilidad de un consumo comunitario que, en el caso del transporte, es capaz de mover a muchísima más gente usando menos recursos.

Aunque la transformación que proponemos es profunda, sus políticas son muy simples de aplicar. Bélgica paga por kilómetro recorrido a cada ciudadano que abandona el coche para ir al trabajo en bicicleta, una política que debe combinarse con una reestructuración urbana para que los carriles bicis sean seguros y lleguen a los sitios. Las líneas y frecuencias del transporte público pueden ampliarse mientras se reducen los precios. Podemos fomentar la compartición de los vehículos y obligar a las empresas a desarrollar planes de movilidad que reduzcan emisiones. O, como la propia Agencia Internacional de la Energía proponía al tiempo que nuestro Consejo de Ministros deliberaba sus medidas anticrisis, podemos reducir la velocidad a la que nos movemos o tomar menos aviones por motivos profesionales. Este artículo se haría interminable si mencionamos cada propuesta, pero el repertorio es amplio.

Nuestras soluciones hoy son muchas más que las que Dinamarca tuvo en los años 70. Por un lado, podemos desterrar de forma definitiva los combustibles fósiles y la nuclear sustituyéndolos por energías renovables, hoy mucho más eficientes y limpias: podemos alcanzar un 100 % de generación eléctrica renovable, y también electrificar la mayor parte de nuestra economía, apostando por las bombas de calor y los autobuses eléctricos.

Al mismo tiempo, si bien nuestra demanda energética ha crecido enormemente a nivel mundial, no siempre lo ha hecho nuestro bienestar. Gran parte de nuestros usos energéticos tienen que ver con el derroche, la ineficiencia o el enriquecimiento de una minoría a costa de los demás. No necesitamos una industria militar que se deleita con cada nuevo ataque, una obsolescencia programada que nos obliga a consumir más y más o un modelo agroindustrial que destruye la biodiversidad a base de monocultivos. Nuestras posibilidades para reducir el consumo energético viviendo mejor son enormes.

Frente a la crisis del estrecho de Ormuz, hay quien querrá capear el temporal y mantener el modelo. No es momento para grandes cambios, dirán, todo esto es muy caro. Pero sabemos que mienten. Defienden un sistema moribundo pero letal, una economía de la muerte y la guerra, en la que el 80 % de la población vivimos en países que importan combustibles fósiles del 20 % restante. Y cada día que nos resistimos a cambiar le insuflamos más vida.

Tenemos todas las herramientas para abandonar los combustibles fósiles y vivir mejor. Para construir un mundo que satisfaga las necesidades energéticas de toda la población sin alimentar el extractivismo, un mundo construido sobre la igualdad y la solidaridad, entre los seres humanos y entre el conjunto de seres vivos que poblamos este planeta. No desaprovechemos la oportunidad.

Carlos Moreno Azqueta y Pedro Díaz Alejo son activistas de Ecologistas en Acción.

Fuente: https://ctxt.es/es/20260301/Firmas/52674/carlos-moreno-azqueta-pedro-diaz-alejo-ormuz-estrecho-guerra-iran-eeuu-combustibles-fosiles-energia-renovable-dependencia.htm

Rebelion 04/04/26

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Derechos Humanos Internacional

“Gaza, Marsella está contigo”: dos barcos franceses se unen a una nueva flotilla

Des militants se rassemblent à l'Estaque, dans le port de Marseille, le 4 avril 2026.
Unos activistas se reúnen en L’Estaque, en el puerto de Marsella, el 4 de abril de 2026, durante una concentración en apoyo a una flotilla que transporta a activistas del movimiento «Thousand Madleens to Gaza» y que se dispone a zarpar. © Clément Mahoudeau, AFP

Varios barcos franceses salieron del puerto de Marsella, el sábado 4 de abril, para unirse a una nueva flotilla que transporta activistas del movimiento ciudadano “Thousand Madleens to Gaza”. Esta flotilla internacional, cuya mayoría de embarcaciones zarpará el 12 de abril desde Barcelona, navegará hacia Gaza alrededor del 20 de abril, indican los organizadores, que desean “romper” el bloqueo israelí y alcanzar el enclave palestino.

Por: FRANCE 24

Una veintena de barcos franceses salieron del puerto de Marsella, el sábado 4 de abril, para unirse a una nueva flotilla internacional, que debería reunir cerca de un centenar de embarcaciones en total, con el objetivo de “romper” el bloqueo israelí y alcanzar la Franja de Gaza.

“¡Gaza, Marsella está contigo!”, corearon más de mil personas que acudieron a apoyar la iniciativa de los barcos ‘Thousand Madleens’, nombre de este colectivo en referencia a Madleen Kulab, pescadora profesional gazatí.

Los barcos, en su mayoría veleros, zarparon entre aplausos y cantos poco después de las 5 de la tarde (hora local) para unirse en alta mar a la ‘Global Sumud Flotilla’.

Un militant grimpe au mât d'un bateau arborant un drapeau palestinien, le 4 avril 2026, à l'Estaque, dans le port de Marseille
Un activista trepa al mástil de un barco que enarbola una bandera palestina, el 4 de abril de 2026, en L’Estaque, en el puerto de Marsella. © Clément Mahoudeau, AFP

Esta flotilla internacional, cuya mayoría de barcos zarpará el 12 de abril desde Barcelona, navegará hacia Gaza alrededor del 20 de abril, indican los organizadores. Está prevista una escala de una semana en el sur de Italia para recibir una “formación en no violencia”.

“Volver a dar visibilidad a Palestina”

“El objetivo es volver a dar visibilidad a Palestina. No se está hablando mucho de ello en este momento, debido al contexto internacional”, dijo Manon, una miembro de la tripulación que prefirió no revelar su nombre completo.

“Mi papel como representante desde hace meses es alertar al Gobierno, cuestionar y criticar la incapacidad y la ausencia total de políticas de presión frente al Gobierno de Netanyahu y de Trump, para que cesen las masacres en Gaza”, añadió.

“Esta acción es de gran importancia, ya que el genocidio en Gaza continúa y, además, el país vecino, Líbano, está siendo anexado”, denuncia la diputada de LFI por Seine-Maritime, Alma Dufour, presente en la multitud.

En otoño de 2025, una primera flotilla de unos cincuenta barcos, compuesta por personalidades políticas y activistas como la sueca Greta Thunberg, fue interceptada por la marina israelí, de manera ilegal, según los organizadores y Amnistía Internacional. Sus integrantes fueron detenidos y expulsados por Israel.

La Franja de Gaza, gobernada por Hamás, está sometida a un bloqueo israelí desde 2007. Israel y el movimiento islamista palestino se acusan mutuamente de violar el alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre de 2025 tras dos años de guerra.

Las acusaciones de genocidio cometidas por Israel contra los palestinos en la Franja de Gaza se han multiplicado. Israel rechaza estas acusaciones.

Con AFP

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