El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado un alza en los precios del petróleo y una mayor crisis política. Irán produce entre 3.3 y 3.5 millones de barriles de petróleo por día y exporta más de 1.5 millones de barriles diarios. El cierre del estrecho, por el que circula entre el 20% y el 30% del petróleo mundial, provocó un fuerte impacto en el precio del barril, llevándolo el lunes 9 de marzo por encima de los 100 dólares y provocando una posible alza inflacionaria a nivel mundial, aunque por el momento sea controlada.
Por el carácter criminal de los bombardeos sobre Irán, Trump no ha logrado un respaldo político y militar unánime en la Unión Europea, que permanece dividida y atravesada por tensiones. Emmanuel Macron anunció el envío del portaaviones francés Charles de Gaulle desde el mar del Norte al Mediterráneo para desplegar una “disuasión avanzada” junto a Reino Unido, Alemania y otros países, con la intención de intervenir de manera indirecta ante un eventual cierre del estrecho de Ormuz y su impacto económico. Sin embargo, dos miembros de la OTAN se negaron a colaborar. España rechazó el uso de sus bases militares por parte de Estados Unidos para los ataques contra Irán, señalando su carácter ilegal, mientras que Italia, gobernada por Giorgia Meloni, también decidió no sumarse a la iniciativa francesa.
Por su parte, China y Rusia no pasaron de ofrecer declaraciones de carácter diplomático. Vladimir Putin juega a dos puntas: declara la “solidaridad inquebrantable con el pueblo de Irán” y con su nuevo líder Mojtaba Jamenei y, a la vez, se reúne telefónicamente con Trump para pedir una rápida solución política y diplomática a la guerra mientras sigue negociando su apoyo para que Ucrania entregue las regiones ocupadas por Rusia. China busca evitar enfrentamientos mayores con Trump, mientras logra utilizar parcialmente el estrecho de Ormuz para abastecer su gran importación petrolera desde Irán. El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, manifestó que “esta fue una guerra que nunca debió haber ocurrido y una guerra que no beneficia a nadie” y que China es “la fuerza más importante del mundo para la paz, la estabilidad y la justicia”.
Ante esta situación, Estados Unidos busca aliados en todos los sectores para fortalecer su contraofensiva sobre Irán. Por el momento cuenta con las monarquías petroleras y busca envalentonar a los sectores dirigentes del movimiento kurdo iraquí e iraní. Además, cuenta con el apoyo de la ultraderecha que, como Javier Milei y otros dirigentes de ese espacio, ofrece el envío de Cascos Blancos para sostener la militarización de Gaza, declara a Irán como país enemigo mientras Milei se presenta como “el presidente más sionista del mundo”.
A luchar por la derrota de Estados Unidos e Israel y el triunfo de Irán
La guerra que Estados Unidos e Israel despliegan sobre Irán y también sobre el Líbano es una agresión imperialista sobre una nación oprimida. Desde Izquierda Socialista y la UIT-CI estamos por la derrota de Estados Unidos y de Israel y por el triunfo de Irán. Realizamos este apoyo a la nación oprimida y al pueblo iraní desde la más plena independencia política, sin dar apoyo al gobierno ni al régimen de los ayatolás en Irán; independencia que se ha manifestado en nuestro apoyo internacionalista a las movilizaciones y huelgas de las mujeres y del conjunto del pueblo iraní por sus derechos y reivindicaciones contra el gobierno.
Las movilizaciones en repudio a las agresiones comenzaron a multiplicarse en distintos países. El 8 de marzo, el movimiento mundial de mujeres y disidencias incorporó a sus consignas el rechazo a los ataques contra Irán. En Estados Unidos se registraron protestas masivas contra la guerra en más de cincuenta ciudades y, mientras el gobierno destina más de mil millones de dólares diarios a la maquinaria militar para sostener la ofensiva y niega derechos al pueblo empobrecido frente a la inflación, crecen la bronca social y la polarización política. La crisis se profundiza desde abajo: más del 60% de la población estadounidense rechaza la guerra, mientras aumentan las tensiones en el Parlamento e incluso dentro del propio Partido Republicano ante el pedido de Trump de nuevas autorizaciones presupuestarias para continuar el conflicto. El costo político de la guerra promete ser elevado. En Londres, una multitudinaria manifestación marchó hacia la embajada de Estados Unidos.
¡Basta de bombardeos criminales de Estados Unidos e Israel sobre Irán!
¡No a las agresiones y fuera las tropas de Israel del Líbano!
Serán un grito mundial de solidaridad internacional hasta derrotar la contraofensiva imperialista de Trump, el genocida Netanyahu y sus cómplices.
uit-ci.org/index.php/2026/03/11/iran-no-a-los-bombardeos-de-trump-y-netanyahu