
Difundido por UIT-CI
23/7/2025. Este manifiesto no es una súplica. Es un grito. Es un puño sobre la mesa de la indiferencia. Es un llamamiento urgente a la conciencia del mundo.
Gaza no puede esperar
Hoy, las organizaciones firmantes —los Comités Nacionales de UNICEF y UNRWA en España, Oxfam Intermón, Médicos Sin Fronteras, Save the Children y Movimiento por la Paz (MPDL) — alzamos nuestras voces como una sola. Las alzamos porque el sufrimiento de la población palestina es insoportable. Las alzamos porque en Gaza, con cada día que pasa, algo esencial de nuestra humanidad se desmorona.
Nos dirigimos a los gobiernos, a líderes políticos, a las instituciones internacionales, a los medios de comunicación, a las organizaciones de la sociedad civil y, sobre todo, a todas las personas que aún no han renunciado a su conciencia ni a su capacidad de indignarse ante los actos de barbarie que el actual gobierno y el ejército de Israel están cometiendo en Gaza.
En menos de dos años, más de 56.000 personas han sido asesinadas, más de 18.000 son niños y niñas. Más de 127.000 han resultado heridas, muchas con amputaciones, quemaduras, mutilaciones y traumas imposibles de sanar. Después de los ataques cometidos por Hamás, con 1.200 personas muertas y tomando alrededor de 250 rehenes el 7 de octubre de 2023, Gaza ha pasado a convertirse en el escenario del sufrimiento humano más desgarrador de nuestro tiempo. Se ha transformado en un símbolo brutal del dolor.
El impacto mental es inenarrable, los niños y niñas nos hablan de una desesperanza total hacia el futuro. Y todavía seguimos buscando palabras que estén a la altura de este infierno, porque ya no alcanza el lenguaje para describir tanto dolor.
Prácticamente toda la población de Gaza vive desplazada y asediada, sin un lugar seguro donde refugiarse. Más de la mitad son niños y niñas. Como consecuencia del asedio total impuesto por las autoridades israelíes el 2 de marzo, el 100% de Gaza corre ahora riesgo de hambruna, según Naciones Unidas. Más de medio millón de personas están en fase 5 de hambruna catastrófica, decenas han muerto ya y seguirá sucediendo si el Gobierno de Israel no permite la entrada de ayuda humanitaria masiva.
La protección y asistencia especiales que el Derecho Internacional Humanitario otorga a la infancia —y que constituyen una obligación legal para las partes en conflicto— no se han cumplido. Asesinados o mutilados, cercados por el hambre y el miedo, niños y niñas están siendo afectados de forma desproporcionada por este conflicto. Más de 41.000 han perdido a uno o ambos de sus progenitores. El impacto es tan profundo que ha sido necesario acuñar un nuevo término para describir a aquellos que han sobrevivido, “niños y niñas heridos, sin familiares supervivientes”.