¿Inexplicable?
Por Juan Gelman
Circulan hipótesis varias sobre la razón del operativo militar israelí que causó la muerte de 9 a 16 pasajeros del buque de bandera turca Mavi Marmara, decenas de heridos, el secuestro de la flotilla que transportaba 10 toneladas de ayuda humanitaria para Gaza –bloqueada desde 2007 e invadida en 2008– y la detención de casi 700 personas, puestas en libertad después de sufrir vejámenes de todo tipo. Las explicaciones oficiales de Tel Aviv son inquilinas del ridículo: los agredidos son agresores y los agresores, agredidos; los llevados a Israel a la fuerza son inmigrantes ilegales, quienes socorren a palestinos hambreados son cómplices de Hamas primero, terroristas de Hamas después, etc. Es vieja, muy vieja, la técnica del victimario victimizado.
Tras la llegada de los nueve cadáveres a Turquía hemos podido conocer los rostros de los solidarias/as asesinados, con nocturnidad y alevosía por los criminales soldados sionistas de Israel

Algunos formaron escudos humanos, otros se defendieron con armas improvisadas, mientras algunos de los más vulnerables se ocultaban bajo cubierta y rezaban por un fin a la violencia y a los asesinatos.
Una vez más las fuerzas represivas han actuado contra pobladores de esta localidad catamarqueña.
Lo afirmó la hija de una de las víctimas a menos de 48 horas del inicio del juicio oral por la Masacre de Margarita Belén y tras confirmarse científicamente que su padre no intentaba fugarse cuando fue asesinado.
En una muestra de desafío abierto a la diplomacia internacional, el Estado de Israel dio un nuevo giro en su política belicista. A los asesinatos selectivos, el bloqueo a la Franja de Gaza, que ya lleva más de un año y medio, y la expansión de sus colonias en territorios palestinos, se sumó ahora el ataque indiscriminado contra una flota de embarcaciones civiles que intentaban llevar víveres a la aislada Gaza. El ataque causó al menos 19 muertos y decenas de heridos de diferentes nacionalidades.
