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Derechos Humanos Internacional

El gobierno sionista anuncia que prolongará el secuestro de los dos portavoces de la Flotilla Global Sumud al menos hasta el 5 de mayo

Israel traslada a dos portavoces de la flotilla a su territorio tras un asalto en aguas internacionales denunciado como “secuestro”

La interceptación militar de la flotilla humanitaria Global Sumud en pleno Mediterráneo ha derivado en una grave crisis diplomática y en denuncias internacionales por violaciones del derecho internacional. Los activistas Saif Abukeshek, de nacionalidad hispano-palestina, y el brasileño Thiago Ávila permanecen secuestrados en Israel tras ser capturados en aguas internacionales  junto a  175 activistas participantes en la expedición.

Según organizaciones participantes y testimonios de los propios activistas, la operación militar israelí se produjo lejos de su jurisdicción, en un punto del Mediterráneo bajo responsabilidad griega, lo que ha llevado a calificar los hechos como un “secuestro” y una vulneración flagrante del derecho internacional.

Violencia denunciada y traslado forzoso

El asalto, ejecutado de noche, implicó el secuestro de varias embarcaciones civiles, la destrucción de material y la detención de 175 personas. La mayoría fue posteriormente trasladada a la isla de Creta, pero Abukeshek y Ávila fueron separados del grupo y conducidos a territorio israelí.

Diversos testimonios apuntan a un uso sistemático de la violencia durante la operación y el secuestro. Activistas liberados han denunciado “golpes, torturas y maltratos”, con decenas de heridos que requirieron atención médica.

En el caso de los dos portavoces retenidos, las acusaciones son especialmente graves: aseguran haber sufrido abusos físicos y han iniciado una huelga de hambre como protesta por su situación.

Acusaciones sin pruebas y escalada judicial

Las autoridades israelíes justifican la detención alegando supuestos vínculos con actividades ilegales o con organizaciones consideradas terroristas, aunque organizaciones legales y de derechos humanos denuncian que estas imputaciones carecen de base y responden a una estrategia de criminalización de la solidaridad internacional.

Un tribunal israelí ha prorrogado la detención de ambos hasta el 5 de mayo, mientras la defensa denuncia irregularidades procesales y la imposibilidad de aplicar estas acusaciones a ciudadanos extranjeros interceptados fuera de aguas israelíes.

Presión internacional y responsabilidad europea

El Gobierno español ha exigido la liberación inmediata de Abukeshek, subrayando que la intervención se produjo fuera de la jurisdicción israelí.

Al mismo tiempo, organizaciones de la flotilla y colectivos sociales señalan no solo a Israel, sino también a la Unión Europea y a Grecia por su “complicidad” al permitir una operación militar en una zona bajo su responsabilidad.

Las movilizaciones se han extendido en varias ciudades para exigir la liberación de los activistas, mientras crece la preocupación por su integridad física tras las denuncias de tortura y malos tratos.

Un precedente alarmante

El caso reabre el debate sobre la legalidad del bloqueo a Gaza y las acciones militares en aguas internacionales. La detención y traslado de civiles que participaban en una misión humanitaria marca, según organizaciones de derechos humanos, un nuevo y reiterado precedente peligroso por parte del estado sionista que erosiona aún más las garantías del derecho internacional y la protección de activistas.

Mientras tanto, Abukeshek y Ávila continúan secuestrados ilegalmente en Israel, convertidos en símbolo de una escalada que trasciende lo humanitario y pone en cuestión la respuesta de la comunidad internacional ante este tipo de operaciones.

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