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General Internacional

Hamás no debe ceder en las negociaciones lo que Israel no logró en el campo de batalla

Fuentes: Voces del Mundo [Foto: dos miembros de Hamás aseguran la zona mientras funcionarios de la Cruz Roja buscan los restos del último prisionero israelí en el barrio de Zeitoun, ciudad de Gaza, en diciembre de 2025 (Omar al-Qattaa/AFP)]

Por Sami Al-Arian

Algunos momentos en la historia de los movimientos de liberación exigen valentía para actuar; otros, igual valentía para esperar.

La Operación Inundación de Al-Aqsa, el 7 de octubre de 2023, fue una decisión audaz que destrozó las suposiciones que habían regido la cuestión palestina durante años.

Volvió a situar a Palestina en el centro de la política mundial, expuso la ilusión de que podía ser controlada o eludida, y confrontó a Israel y a sus aliados occidentales con un conflicto que se habían convencido de que podía contenerse indefinidamente.

Nada de lo que siguió justifica transferir la responsabilidad de la destrucción de Gaza de quienes la destruyeron a quienes se resistieron.

La responsabilidad de la devastación de Gaza, la matanza de sus civiles y la destrucción de sus hogares, hospitales, universidades y colegios recae en quienes la llevaron a cabo. Las críticas a la estrategia palestina no deben convertirse nunca en un mecanismo para exculpar a los responsables y a quienes los apoyan.

La magnitud de ese sacrificio exige un análisis más riguroso de cómo se está gestionando políticamente.

Hamas se enfrenta hoy quizá a la transición más difícil de su historia. El movimiento que entró en la «Inundación de Al-Aqsa» como organización de resistencia armada se enfrenta ahora a una enorme presión para salir de la guerra desarmado, apartado del gobierno de Gaza, integrado en un sistema político palestino reconstruido y dependiente de acuerdos diseñados principalmente por EE. UU. e Israel con el apoyo tácito de los mediadores regionales.

La flexibilidad táctica es indispensable para cualquier movimiento de resistencia, pero debe estar al servicio de una estrategia coherente, en lugar de ir desplazándola gradualmente.

Hay cuatro acontecimientos que deberían preocupar a cualquiera que crea que la resistencia debe preservar su independencia: la trayectoria política señalada por el documento de Hamás de 2017, la gestión de las negociaciones de posguerra, la creciente presión para el desarme y el reacercamiento del movimiento a sus antiguos rivales alineados con Fatah.

Una apuesta política

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Derechos Humanos Internacional

El médico de Gaza que no quería abandonar a sus pacientes

Hussam Abu Safiya, director del hospital Kamal Adwan de Gaza, está encarcelado en Israel sin cargos ni juicio desde hace casi veinte meses.

Protesta en Tel Aviv para pedir la liberación del doctor Hussam Abu Safiya, en abril de 2025. ATEF SAFADI / EFE

«Me han traído aquí para matarme. No creo que salga vivo». Este es el último mensaje que el pediatra Hussam Abu Safiya pudo transmitir a través de su abogado desde su cautiverio. Hacía poco que lo habían trasladado a Rakefet, una prisión subterránea israelí donde los internos no ven nunca la luz del día. Cuando el abogado Nasser Odeh lo visitó el 2 de julio, apenas lo reconoció: tenía el rostro lleno de moratones, le costaba hablar y respirar y apenas podía mantenerse sentado. Varias veces pareció que estaba a punto de perder el conocimiento.

«La situación es muy grave. No tiene comida ni medicamentos y está completamente aislado», explica en una videollamada con el ARA su hijo Ilyas, que vive en Kazajistán con una parte de la familia. La información les llega de manera intermitente a través de los abogados. No pueden llamarle, escribirle ni visitarle. Cada período de silencio aumenta el temor de que le haya pasado algo.

Abu Safiya, pediatra y director del hospital Kamal Adwan, al norte de la Franja de Gaza, fue detenido por el ejército israelí el 27 de diciembre de 2024, durante el asalto que dejó fuera de servicio el último gran hospital que aún funcionaba en esa zona. Hacía semanas que su figura se había convertido en un símbolo de los sanitarios palestinos que continuaban atendiendo pacientes bajo los bombardeos, sin electricidad, combustible, medicamentos ni suficiente personal.

Había tenido varias oportunidades de abandonar Gaza, pero se había negado. «Decidió quedarse con sus pacientes», explica Shorouq Saleh Al-Rantisi, de 32 años, que empezó a trabajar como especialista de laboratorio en el Kamal Adwan en 2019. «Como pediatra, no podía abandonar a los niños enfermos y heridos que no tenían a nadie más que les atendiera».

Al-Rantisi trabajó a su lado durante toda la guerra, hasta el día de la detención. Como no tenían suficiente personal tuvo que echar una mano en lugares fuera de su especialidad: urgencias, radiología, quirófano y obstetricia. Como muchos de sus compañeros, ella era voluntaria.

El último refugio del norte

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Derechos Humanos General Internacional

Ministro israelí llama a matar “40 personas” al día en Gaza

DW Actualidad

El ministro de Seguridad Nacional israelí, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, pidió públicamente asesinar a entre «30 y 40 personas» cada noche en Gaza, en un pódcast publicado en las últimas horas de este domingo (16.08.2026) y que fue rápidamente compartido por medios palestinos. Las declaraciones las hizo en un programa de Rom Braslavski, quien fuera rehén de Hamás en la Franja.

«Creo que deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, eliminando a entre 30 y 40 personas cada noche. No solo a quienes representan una amenaza inmediata; hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir. Ni siquiera son personas», dijo Ben Gvir, que habitualmente alardea de vulnerar los derechos de los palestinos que son ciudadanos de Israel y los reos de Cisjordania y Gaza detenidos en el país.

En el programa, discutían sobre la forma en que Israel se ha recuperado del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, cuando Ben Gvir expresó su disconformidad con la decisión de Benjamin Netanyahu de reducir los ataques contra Gaza para avanzar con el «plan de paz” impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. «No es ningún secreto, no estoy de acuerdo con el primer ministro”, dijo Ben Gvir.

«Toda Gaza es nuestra»

Ben Gvir también abogó por la «migración masiva de palestinos» en Gaza para colonizar la Franja con asentamientos judíos, una propuesta que ya en el pasado ha sido calificada por diversos organismos internacionales como un intento de «limpieza étnica». Declaraciones similares del ministro israelí han sido condenadas e incluso han sido presentadas ante tribunales internacionales como evidencia de una «intención genocida” que Israel niega.

«Considero que toda Gaza es nuestra. Deberíamos tener asentamientos no solo en Gush Katif (la colonia israelí en la Franja desmantelada en 2005), sino en toda Gaza, fomentando la mayor emigración posible, enviándolos a sus países de origen, y para los terroristas, nada de emigración, nada, simplemente matarlos uno por uno», agregó en el programa Ben Gvir, quien es una de las figuras más influyentes de Israel en la actualidad.

El ministro, que también es colono en la Cisjordania ocupada, ha construido su carrera política alrededor de posiciones ultranacionalistas y antiárabes. Como titular de Seguridad Nacional controla la Policía israelí y las cárceles donde los palestinos denuncian numerosos casos de tortura.

elnuevocambio.com.bo/ministro-israeli-llama-a-matar-40-personas-al-dia-en-gaza/

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Derechos Humanos General Internacional

Masivo funeral en Palestina despidió a 112 palestinos hallados en los escombros

Por Prensa UIT-CI

5/8/2026. El martes 2 de agosto el pueblo palestino despidió a 112 personas, en un masivo funeral realizado en Gaza. Los 112 cuerpos fueron recuperados debajo de los escombros a mas de tres años de que un furibundo bombardeo de Israel que asesinó a 308 personas de las familias Abu Sharia y Al Hassaina. Entre los cadáveres de las familias del mismo núcleo, se encuentran decenas de niños, niñas y mujeres; como una muestra de la criminalidad Genocida de Israel.

La ceremonia fue calificada por dirigentes palestinos como funeral más grande de la historia Palestina. Con los cuerpos cubiertos con banderas palestinas y entre cantos combatientes, miles de personas recorrieron las calles del barrio de Sabra, donde sucedieron los bombardeos. Luego, los cuerpos fueron sepultados en el cementerio Sheikh Shaaban, al centro de la derruida ciudad de Gaza.

La masiva movilización que significó el funeral colectivo ha conmocionado a los pueblos del mundo y demostrado que, a pesar de las atrocidades sufridas, el pueblo palestino aun cuenta con una alta moral y capacidad de resistir y vivir entre los escombros y los asesinatos que aún continúan.

Solo el pasado viernes 31 de julio, Israel asesinó a 18 personas en gaza, entre los que se encontraban niños y mujeres. Desde que se declaró el falso acuerdo de Paz, en octubre de 2025, Israel asesinó a 1.230 personas y herido a más de 4.000; mientras, Israel sostiene la ocupación militar del 70% del territorio de Gaza donde aun 8.000 cadáveres permanecen debajo de los escombros.

Las movilizaciones en apoyo a Palestina que recorren distintas ciudades del mundo, junto a diversas expresiones de solidaridad internacional que se expresan en espectáculo culturales, artísticos y deportivos, imponen un creciente aislamiento político y global de Netanyahu e Israel. El Funeral y las movilizaciones, demuestran que la lucha por la expulsión de las tropas sionistas y genocidas de Gaza y la pelea mundial por una Palestina libre desde el rio al mar aún se sigue desarrollando y buscan triunfar.

uit-ci.org/index.php/2026/08/05/masivo-funeral-en-palestina-despidio-a-120-palestinos-hallados-en-los-escombros/

UIT CI 06/08/26

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Derechos Humanos Internacional

Oleada de ataques de colonos israelíes contra mezquitas, viviendas y comercios palestinos por toda Cisjordania

Fuentes: Voces del Mundo [Foto: La mezquita de al-Rahma dañada por el ataque de los colonos en Qusra, en la Cisjordania ocupada (Muhammed Ateeq/Middle East Eye)]

Por Fayha Shalash 

En el día de hoy, domingo [26 de julio de 2026], colonos israelíes han lanzado una serie de ataques generalizados por toda Cisjordania, incendiado dos mezquitas en Nablus y Tulkarm y causado daños en la maquinaria pesada de una instalación industrial cerca de Ramala.

Varios testigos relataron a Middle East Eye que los colonos irrumpieron también en varias ciudades y pueblos, atacaron viviendas, destruyeron vehículos y dispararon munición real para aterrorizar a sus residentes.

Los ataques se dirigieron contra comunidades de las provincias de Nablus, Tulkarm, Ramala, Hebrón, Salfit, Qalqilya, Jericó y Jerusalén, según funcionarios palestinos, quienes afirmaron que los colonos actuaban bajo la protección de las fuerzas israelíes.

En la aldea de Qusra, al sur de Nablus, colonos israelíes incendiaron gran parte de la mezquita de al-Rahma y pintaron con espray consignas racistas en hebreo en sus paredes.

El activista Abdul-Azim Wadi, vecino de la aldea, explicó a MEE que recibió una llamada a las 2:30 de la madrugada en la que le informaban de que los colonos habían incendiado la mezquita, situada en la parte suroeste de la aldea. Wadi afirmó que él, junto con otros vecinos, acudió al lugar para apagar las llamas.

La mezquita tenía previsto abrir sus puertas en los próximos días. Los vecinos de Qusra habían pintado sus paredes y colocado la moqueta el día anterior, pero el incendio causó daños importantes, incluido el derrumbe parcial de algunas de sus paredes, según explicó.

Wadi señaló que en las paredes habían pintado consignas como «Israel se establecerá con sangre» y «las mezquitas no nos asustan», además de mensajes que indicaban que el incendio provocado era una venganza por los colonos asesinados en Tell. «Los vecinos de la mezquita vieron a los colonos abandonar la zona antes de que los residentes llegaran para apagar el fuego. También encontramos tres consignas que habían escrito en las paredes exteriores», afirmó el activista.

Interior de la mezquita de al-Rahma dañado por el fuego tras el incendio provocado por los colonos en Qusra, al sur de Nablus, en la Cisjordania ocupada (Muhammed Ateeq/Middle East Eye)

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Derechos Humanos Internacional Sociedad

Palestina: 1000 días de Genocidio y el informe de la ONU

Por Ezequiel Peressini, dirigente de Izquierda Socialista y la UIT-CI

2/7/2026. Han pasado 1000 días Israel comenzara una ofensiva sin igual sobre Gaza desde el 7 de octubre de 2023. La ONU ha confirmado en dos oportunidades que Israel lleva adelante un genocidio sobre la Palestina Ocupada, Gaza y Cisjordania. Nuevamente, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado dependiente de la ONU publicó el 18 de junio de 2026 un profundo informe en el que concluye que: “las autoridades israelíes y las fuerzas de seguridad israelíes han seguido cometiendo el crimen de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en la Franja de Gaza y en Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental”.

Compartimos aquí, un resumen del informe como una herramienta para demostrar el carácter históricamente genocida de Israel y fortalecer la solidaridad internacional con Palestina. En sus casi 100 páginas, el informe relata las atroces acciones ejecutadas por el Estado de Israel sobre Palestina que de conjunto son escalofriantes y describen una realidad propia de una película de terror, particularmente para las niñas y niños.

A pesar de las atrocidades cometidas, Israel no logra cantar victoria sobre Gaza y Palestina, la resistencia no esta derrotada y su principal aliado y sostenedor Donald Trump ha salido derrotado de su ataque imperialista contra Irán, debilitando también a Israel. Netanyahu sufre un aislamiento sin precedentes. Ya fue condenado en 2024 por la Corte Penal Internacional por delitos de genocidio y amplios sectores de masas, centralmente en los Estados Unidos han retirado su apoyo al Israel y se comienza a manifestar una sostenida solidaridad con Palestina. Desde los acampes estudiantiles en las universidades de los Estados Unidos a las movilizaciones en Europa y otros continentes, las dos iniciativas de la Flotilla Global Sumud y los informes de la ONU demuestran el deterioro político y el aislamiento del estado de Israel.

Muchas de las conclusiones del informe, son hoy bandera de lucha de millones de personas que en todos los continentes se movilizan contra el Genocidio. Que hayan sido reconocidas por la ONU es un triunfo que demuestra el carácter genocida del estado de Israel. Son las movilizaciones de masas, las acciones como los paros y huelgas impulsados por los trabajadores portuarios y estibadores de Italia, las huelgas estudiantiles y acciones internacionalistas como las desempeñadas por al Global Sumud Flotilla, las que pueden imponer a los gobiernos capitalistas la inmediata ruptura de todo tipo de relaciones económicas, políticas, militares, académicas y culturales y de todo tipo con el estado genocida de Israel como así también el urgente embargos de armas para parar el Genocidio.

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) impulsamos la más amplia unidad de acción para derrotar al genocida Israel y conquistar la inmediata retirada de las tropas israelíes de Gaza, toda la Palestina ocupada, el Líbano y Siria. La movilización debe continuar y exigir que las acciones exigidas por La Comisión de la ONU sean ejecutadas de manera inmediata en el camino de la lucha por una Palestina libre del rio al mar.

El hambre como método de Guerra

Para febrero de 2024, la desnutrición y la deshidratación habían afectado al 90 por ciento de los niños de entre seis y 23 meses en toda Gaza, por el contrario, antes del 7 de octubre de 2023, la desnutrición aguda en niños menores de cinco años era casi inexistente (0,8 por ciento) en Gaza. Casi 95.000 niños fueron identificados con desnutrición aguda en 2025.

Aproximadamente 320.000 niños menores de cinco años se consideran en riesgo de desnutrición, y cerca de 100.000 requieren tratamiento especializado para la emaciación, a diciembre de 2025. Julio de 2025 fue el mes con mayor número de muertes infantiles por desnutrición, con 24 niños menores de cinco años fallecidos, lo que representa el 85 por ciento de todas las muertes relacionadas con la desnutrición en 2025. Las proyecciones indican además que, desde diciembre de 2025 hasta mediados de octubre de 2026, se prevé que casi 101.000 niños de entre seis y 59 meses de edad padezcan desnutrición aguda, incluidos más de 31.000 casos grave.

La ocupación israelí: una maquina para asesinar niñas y niños

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Internacional Sociedad

El arte de reciclar un acuerdo

Fuentes: Conterpunch [Imagen Wikipedia]

Por Janal Kanj

Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo

Hay muchas lecciones que aprender de la última guerra contra Irán, orquestada por Israel. La primera y más contundente es que la guerra ha resuelto precisamente la crisis que ella misma había creado.

Donald Trump ha celebrado la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo contra Irán. Dos condiciones que ya se cumplían plenamente antes de que Benjamin Netanyahu arrastrara a Trump a esta guerra. El acuerdo que ha puesto fin al conflicto nos ha devuelto exactamente al punto de partida en que estábamos antes de que Estados Unidos gastara 200.000 millones de dólares en esta guerra, y los estadounidenses siguen pagando el impuesto israelí en las gasolineras y en los supermercados.

En cuanto al programa nuclear de Irán, las cifras no mienten. Los 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60 % que Irán poseía eran inexistentes antes de que Trump —presionado por sus principales donantes partidarios de la política de “Israel primero”— hiciera pedazos el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) en mayo de 2018. Según la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Irán había cumplido plenamente no solo con el acuerdo de no proliferación de la AIEA —que Israel nunca ha firmado ni aceptado—, sino también con los protocolos adicionales que regulan la verificación y la supervisión de su programa nuclear civil. Trump canceló el acuerdo de todos modos, no porque perjudicara a Estados Unidos, sino porque no satisfacía el veto de Israel.

Resulta verdaderamente irónico que los conocimientos y capacidades nucleares de Irán sean hoy más avanzados que cuando Trump descartó el JCPOA. Por lo tanto, cualquier nuevo acuerdo —incluso uno con una estructura más estricta que el original— se está negociando desde una posición fundamentalmente más débil que la que existía en 2018. Ningún tratado puede hacer que Irán olvide lo que ya sabe.

El lunes 15 de junio, Trump anunció el fin de la guerra alardeando de que Irán había aceptado no desarrollar armas nucleares. En una copia filtrada del supuesto Memorándum de Entendimiento (MoU), el punto 8 establece: “La República Islámica de Irán reitera que nunca fabricará armas nucleares…” La palabra “reitera” no es casual. Se trata de una referencia directa al artículo III del JCPOA de 2015 —que probablemente Trump nunca leyó—, en el que Irán ya había afirmado: “… que bajo ninguna circunstancia Irán buscará, desarrollará o adquirirá armas nucleares”. El mismo compromiso. El mismo lenguaje. Firmas diferentes. Doce semanas de una guerra que no llevó a ninguna parte para llegar hasta aquí.

De “¡No habrá acuerdo con Irán salvo la RENDICIÓN INCONDICIONAL!” a celebrar un memorando de entendimiento para reabrir un estrecho que ya estaba abierto antes de que se despilfarraran 200.000 millones de dólares y se perdieran innumerables vidas estadounidenses e iraníes. El triunfo de Trump es mucho ruido y pocas nueces. Canceló un acuerdo ya existente que llevó años negociar, infligió dificultades económicas a los iraníes de a pie y permitió que el avance nuclear de Irán diera pasos de gigante. Es, en el sentido más literal, como redefinir el agua como H₂O. La molécula no cambió. Solo cambió la forma de presentarla. La guerra de Israel llevó a Trump de vuelta al punto de partida, con un coste doble para los contribuyentes estadounidenses.

El mismo grupo de interés que presionó a Trump para que cancelara el JCPOA ya ejercía presión sobre él mucho antes de las elecciones de 2024. Los donantes que anteponen los intereses de Israel invirtieron cientos de millones en su campaña como anticipo de esta guerra. Netanyahu visitó a Trump siete veces en trece meses, manipulando y tramando otra guerra en beneficio de Israel.

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Derechos Humanos Internacional

El gobierno sionista anuncia que prolongará el secuestro de los dos portavoces de la Flotilla Global Sumud al menos hasta el 5 de mayo

Israel traslada a dos portavoces de la flotilla a su territorio tras un asalto en aguas internacionales denunciado como “secuestro”

La interceptación militar de la flotilla humanitaria Global Sumud en pleno Mediterráneo ha derivado en una grave crisis diplomática y en denuncias internacionales por violaciones del derecho internacional. Los activistas Saif Abukeshek, de nacionalidad hispano-palestina, y el brasileño Thiago Ávila permanecen secuestrados en Israel tras ser capturados en aguas internacionales  junto a  175 activistas participantes en la expedición.

Según organizaciones participantes y testimonios de los propios activistas, la operación militar israelí se produjo lejos de su jurisdicción, en un punto del Mediterráneo bajo responsabilidad griega, lo que ha llevado a calificar los hechos como un “secuestro” y una vulneración flagrante del derecho internacional.

Violencia denunciada y traslado forzoso

El asalto, ejecutado de noche, implicó el secuestro de varias embarcaciones civiles, la destrucción de material y la detención de 175 personas. La mayoría fue posteriormente trasladada a la isla de Creta, pero Abukeshek y Ávila fueron separados del grupo y conducidos a territorio israelí.

Diversos testimonios apuntan a un uso sistemático de la violencia durante la operación y el secuestro. Activistas liberados han denunciado “golpes, torturas y maltratos”, con decenas de heridos que requirieron atención médica.

En el caso de los dos portavoces retenidos, las acusaciones son especialmente graves: aseguran haber sufrido abusos físicos y han iniciado una huelga de hambre como protesta por su situación.

Acusaciones sin pruebas y escalada judicial

Las autoridades israelíes justifican la detención alegando supuestos vínculos con actividades ilegales o con organizaciones consideradas terroristas, aunque organizaciones legales y de derechos humanos denuncian que estas imputaciones carecen de base y responden a una estrategia de criminalización de la solidaridad internacional.

Un tribunal israelí ha prorrogado la detención de ambos hasta el 5 de mayo, mientras la defensa denuncia irregularidades procesales y la imposibilidad de aplicar estas acusaciones a ciudadanos extranjeros interceptados fuera de aguas israelíes.

Presión internacional y responsabilidad europea

El Gobierno español ha exigido la liberación inmediata de Abukeshek, subrayando que la intervención se produjo fuera de la jurisdicción israelí.

Al mismo tiempo, organizaciones de la flotilla y colectivos sociales señalan no solo a Israel, sino también a la Unión Europea y a Grecia por su “complicidad” al permitir una operación militar en una zona bajo su responsabilidad.

Las movilizaciones se han extendido en varias ciudades para exigir la liberación de los activistas, mientras crece la preocupación por su integridad física tras las denuncias de tortura y malos tratos.

Un precedente alarmante

El caso reabre el debate sobre la legalidad del bloqueo a Gaza y las acciones militares en aguas internacionales. La detención y traslado de civiles que participaban en una misión humanitaria marca, según organizaciones de derechos humanos, un nuevo y reiterado precedente peligroso por parte del estado sionista que erosiona aún más las garantías del derecho internacional y la protección de activistas.

Mientras tanto, Abukeshek y Ávila continúan secuestrados ilegalmente en Israel, convertidos en símbolo de una escalada que trasciende lo humanitario y pone en cuestión la respuesta de la comunidad internacional ante este tipo de operaciones.

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Derechos Humanos Internacional

La portada de una revista italiana pone al descubierto la monstruosidad del «Gran Israel»

La sonrisa del colono

Por Michael Leonardi

Fuentes: Voces del Mundo [Foto de portada: Composición de Michael Leonardi con la portada del fotógrafo Pietro Masturzo publicada en L’Expresso]

El 10 de abril de 2026 el semanario italiano L’Espresso salió a la venta con una portada que ha provocado una debacle total en el aparato sionista. Bajo el título «L’Abuso», la imagen muestra a un colono israelí armado —vestido con uniforme militar, con kipá en la cabeza y rizos de peot colgando— sonriendo con sádico deleite mientras graba con su teléfono a una mujer palestina visiblemente angustiada. Ella se encuentra entre olivos en lo que queda de su tierra ancestral, con el rostro convertido en una máscara de dolor y agotamiento durante la cosecha anual de aceitunas.

La fotografía, tomada por el fotoperiodista italiano Pietro Masturzo cerca de la aldea de Idhna, al oeste de Hebrón, en octubre de 2025, no está montada, ni manipulada, y desde luego no ha sido generada por IA. Cuando las cuentas proisraelíes inundaron las redes sociales afirmando que era falsa, Masturzo y L’Espresso publicaron el vídeo completo.

Muestra exactamente lo que capta la imagen fija: un grupo de colonos armados, algunos con uniformes del ejército, abalanzándose sobre familias palestinas que intentaban recolectar sus aceitunas. El colono de la foto se burla de la mujer imitando el sonido que hace un pastor para arrear a los animales, tratando a los palestinos como ganado en una tierra que la ideología sionista reclama como divinamente destinada sólo a los judíos.

El embajador de Israel en Italia, Jonathan Peled, denunció inmediatamente la portada como «manipuladora» y distorsionadora de la realidad. Las redes sionistas en las redes sociales lanzaron una campaña coordinada de acoso, negación y difamación. Sin embargo, cuanto más se enfurecían, más se difundía la imagen, porque hace lo que a veces hacen las imágenes impactantes: traspasa la propaganda y muestra el rostro crudo y cotidiano de la violencia colonialista.

Esta única fotografía se ha convertido en un símbolo del proyecto sionista del Gran Israel en su forma más cruda. No es una aberración. Es la lógica de la expansión hecha visible: civiles armados, respaldados por el Estado y su ejército, aterrorizando sistemáticamente a los palestinos indígenas para robarles sus tierras, destruir sus medios de vida y expulsarlos.

Los olivos —antiguos símbolos del arraigo y la resiliencia palestinos— son arrancados, quemados o bloqueados habitualmente por los colonos. La cosecha, que antes era un momento de comunidad y sustento, se ha convertido en una temporada de miedo, confrontación y limpieza étnica a cámara lenta, especialmente en zonas como Masafer Yata y las colinas del sur de Hebrón.

El frenesí que provocó la portada revela algo más profundo que el mero control de daños en materia de relaciones públicas. Pone al descubierto la fragilidad del discurso sionista. Cuando se enfrenta a la cruda realidad —la sonrisa burlona del ocupante, el sufrimiento silencioso de los ocupados—, la respuesta por defecto es la negación, la evasión y los gritos de «antisemitismo».

El embajador y sus aliados preferirían que los italianos y el mundo nunca vieran esta cara de la ocupación. Quieren imágenes edulcoradas de «autodefensa» y «seguridad», no la humillación y el despojo cotidianos que sustentan el sueño de un Gran Israel que se extienda desde el río hasta el mar, desprovisto de sus habitantes palestinos.

El reportaje de L’Espresso que acompaña a la portada va más allá, documentando cómo los elementos más extremistas de la derecha sionista están configurando activamente la política israelí: ampliando los asentamientos ilegales, acelerando la rapiña de tierras en Cisjordania y normalizando lo que equivale a una operación de limpieza étnica a cámara lenta.

El colono de la foto no es un fanático solitario. Es el soldado raso de un proyecto respaldado por el Estado que goza de total impunidad: protegido por la ley israelí, financiado por los contribuyentes estadounidenses y amparado diplomáticamente por gobiernos de Europa y Estados Unidos, incluida la propia administración Meloni de Italia.

Sin embargo, incluso en la Italia de Meloni, la marea está empezando a cambiar. Esta semana, bajo la creciente presión de las calles y de la denominada «Generación Gaza» —los jóvenes italianos radicalizados por los horrores retransmitidos en directo desde Gaza y el creciente movimiento de base que exige el fin de la complicidad—, el Gobierno de Meloni anunció la suspensión de su memorando de cooperación militar con Israel.

Se trata de un primer paso limitado pero significativo: una grieta en el muro de alineamiento incondicional que durante mucho tiempo ha definido la política italiana hacia el régimen sionista. Por primera vez en años, los vínculos económicos y militares están siendo cuestionados desde las propias esferas del poder, y no sólo desde las plazas.

El «movimiento desde abajo» —con protestas continuadas, bloqueos portuarios, huelgas en fabricantes de armas como Leonardo y una movilización pública incesante— ha obligado incluso a este gobierno de extrema derecha a dar un paso atrás.

Este avance no es un regalo de arriba. Es el resultado directo de la presión organizada y constante de la sociedad civil italiana, en particular de su juventud, que se niega a permitir que su país siga siendo cómplice voluntario del genocidio y el robo de tierras.

Aunque la suspensión es parcial y reversible, indica que el monopolio de la influencia sionista en la política italiana ya no es absoluto. La sonrisa del colono en la portada de L’Espresso se ha convertido en un espejo que ni siquiera Roma puede seguir ignorando por completo.

En una época en la que los gobiernos occidentales siguen armando a Israel, vetando los llamamientos al alto el fuego y criminalizando la solidaridad con Palestina, el valor de L’Espresso al publicar esta portada es importante. El verdadero escándalo no es la fotografía. El verdadero escándalo es el proyecto de décadas que ilustra con tanta fuerza: el despojo metódico de todo un pueblo, llevado a cabo con rifles, cámaras y la certeza petulante del colonizador.

La imagen acabará desapareciendo de los titulares, pero los olivos permanecen, testigos obstinados de un crimen que se niega a permanecer oculto. Mientras los palestinos sigan cosechando lo que les pertenece, a pesar de los colonos y los soldados, la verdad seguirá abriéndose paso hasta llegar a la primera plana.

Los abusos continúan. Y también debe hacerlo su denuncia.

Michael Leonardi es un periodista afincado en Italia que es colaborador de The Palestine Chronicle.

Texto en inglés: The Palestine Chronicletraducido por Sinfo Fernández.

Fuente: https://vocesdelmundoes.com/2026/04/18/la-sonrisa-del-colono-la-portada-de-una-revista-italiana-pone-al-descubierto-la-monstruosidad-del-gran-israel/

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Derechos Humanos Internacional

Repudiamos la intercepción ilegal y represiva de la Flotilla Global Sumud por Israel

Por Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional

Declaración urgente. UIT-CI

29/4/2026. El miércoles 29 de abril, buques de la armada del estado sionista de Israel asaltaron, en el Mediterráneo, a las casi 60 embarcaciones de la Flotilla Global Sumud que se dirigía a Gaza, en su misión de solidaridad humanitaria con el pueblo palestino.

Se trata de una nueva intercepción ilegal y represiva en aguas internacionales cercanas a la isla de Creta, Grecia, hacia donde se dirigían para reabastecerse en su camino a Palestina. Las fuerzas navales israelíes estaban actuando a 1.100 kilómetros de Gaza y de Israel.

“Este movimiento supone una potencial vulneración del derecho internacional marítimo y de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), que limita las facultades de interdicción en aguas internacionales salvo en casos específicos como la piratería o con el consentimiento del Estado de bandera” (El País, 29/4/2026).

El Ministerio de Exteriores israelí confirmó su acción represiva, publicando un mensaje en X mostrando imágenes supuestamente de la carga de las embarcaciones de la Flotilla

“Lanchas militares se acercaron a nuestros barcos, identificándose como israelíes, apuntando láseres y armas semiautomáticas hacia nosotros y ordenando a los participantes que se dirigieran al frente de los botes y se pusieran de rodillas”, indicó la Flotilla en su cuenta de X. Asimismo, denunció que las comunicaciones de las embarcaciones estaban siendo interceptadas.

La Flotilla había partido el pasado domingo desde el puerto italiano de Augusta, en Sicilia. La flotilla está integrada por cientos de participantes voluntarios de diversos países del mundo.

Todo esto ocurre por la impunidad que tiene Israel en su accionar criminal y genocida. Actúa libremente a las puertas de Grecia o Italia, sin que ningún gobierno de la Unión Europea (UE) mueva un dedo. Es una nueva muestra del accionar repudiable del Estado sionista de Israel, que se cree con el derecho de actuar militarmente de cualquier forma y en cualquier lugar. Sea el pueblo palestino, del Líbano o de Irán. Para ello cuenta con el apoyo incondicional de los EE.UU. y del ultraderechista Donald Trump.

Al momento de cerrar esta declaración no se sabía nada de la situación de las tripulaciones y de las y los cientos de luchadores participantes de la Flotilla. Entre los miembros de la Flotilla están la trabajadora ferroviaria Mónica Schlotthauer, diputada de Izquierda Socialista (IS)y el FITU de Argentina, Ezequiel Peressini, dirigente de IS y la UIT-CI y Gorkem Duru, dirigente del Partido de la Democracia Obrera (IDP) de Turquía y de la UIT-CI.

Desde la UIT-CI exigimos que en forma urgente se aclare el estado y la situación de las y los miembros de la flotilla detenidos, que se garantice su integridad, que no haya ningún tipo de agresiones para ellos.  Exigimos que los gobiernos de todo el mundo, en especial de los países de las y los integrantes de la Flotilla, intervengan por la seguridad de la vida de las y los participantes de la Flotilla y por su inmediata liberación. Como también por la devolución de toda la ayuda humanitaria y de las embarcaciones de la Flotilla.

Desde la UIT-CI llamamos a movilizarse, en las calles, en todo el mundo, con la más amplia unidad de acción de las organizaciones sociales, políticas, sindicales o juveniles para reclamar por estos puntos en defensa de la Flotilla Global Sumud y por la solidaridad con la lucha del pueblo palestino.

¡Libertad inmediata de la Flotilla Global Sumud!

¡Palestina Libre, del río al mar!

Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)

29/4/2026

Repudiamos la intercepción ilegal y represiva de la Flotilla Global Sumud por Israel