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El documental Naza enciende el Festival de Venecia en apoyo a Palestina 

Por Prensa UIT-CI

14/09/2026. El genocidio en Gaza vuelve a estremecer a los festivales internacionales de Cine. Durante el reconocido festival de Venecia 2026, realizado entre el 2 y el 12 de septiembre la película “Naza” se llevó los aplausos del público para felicitar el trabajo realizado por Yuval Abraham y Rachel Szor, quienes se llevaron un premio especial. Naza es el segundo trabajo de Yuval y Rachel, quienes durante el 2025 se alzaron con el Oscar a mejor largometraje documental por la realización de “No Other Land” que fue codirigida junto al abogado y periodista Basel Adra.

Dos años después de haber sido premiados por su primer documental, Yuval y Rachel vuelven a recurrir al cine documental para demostrar que el genocidio continúa. Naza, proviene del concepto hebreo nezek agavi, que se traduce como “daño colateral”, palabras usadas por los soldados de ocupación para justificar el asesinato de más de 75.000 personas palestinas en Gaza. En el documental (y en la realidad) queda demostrado que los asesinatos son deliberados.

En su discurso, Yuval conmovió al público y dejó un claro mensaje: “Desde que comenzó este festival, en poco más de estos diez días, Israel ha matado a seis niños palestinos en Gaza: una niña de tres años en una escuela bombardeada, un niño de siete años junto a su padre en el coche y dos hermanas que dormían en casa. Los oficiales de inteligencia israelíes con los que hablamos nos explicaron que esta matanza masiva es sistémica; no es un accidente, sino algo deliberado”.

Yuval Abraham es periodista de investigación y Rachel Szor es directora de fotografía y escenógrafa, ambos son de origen israelí por lo que son atacados por Netanyahu y su régimen por mostrar desde adentro las atrocidades llevadas a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel. En Naza, 24 agentes de las fuerzas de ocupación, con sus rostros ocultos, relatan en primeras personas las acciones genocidas llevadas adelante en Gaza, lo que resulta insoportable por la maquinaria israelí. 

Según publicó The Guardian -que produjo el documental- el ministro de Cultura de Israel, Miki Zohar, acusó a los directores de estar dispuestos a «dañar su patria para recibir aplausos de antisemitas de todo el mundo» y agregó que “Tomaré medidas inmediatas para revocar la ciudadanía israelí de estos despreciables creadores por traición contra el Estado” para concluir que “se investigaran cómo se obtuvieron los materiales utilizados en la película, quién fue el responsable de obtenerlos y si alguna de las acciones llevadas a cabo para adquirirlos o difundirlos podría constituir ayuda al enemigo en tiempos de guerra”. Netanyahu calificó la película como “indigente” y que “dos directores israelíes que retratan a las Fuerzas de Defensa de Israel como criminales de guerra reciben aplausos en el festival de Venecia”. 

La cólera vertida por los agentes genocidas es directamente proporcional a la reivindicación y apoyo que cientos de artistas y defensores de Palestina han ofrecido a Yuval y Rachel, quienes recibieron un caluroso y sostenido aplauso por su trabajo que se extendió durante 25 minutos, colmando de vitoreo el Palazzo del Cinema, en la isla Lido de Venecia. 

El discurso de Yuval fue también una denuncia contra el asesinato sistemático de periodistas y denunció que “esta verdad ha sido documentada y se conoce desde el primer día gracias a los periodistas palestinos; más de 200 de ellos han sido asesinados por Israel en Gaza. Sus voces fueron silenciadas y negadas. Creemos que negar un crimen es lo que permite que este persista”. Yuval fue furibundo y utilizó la tribuna local para golpear al gobierno de Meloni, sus socios europeos y los Estados Unidos al insistir que es necesario que el público europeo vea el documental: “Queremos que la vean los europeos, especialmente aquí en Italia, porque su gobierno y el gobierno alemán están bloqueando la presión sobre Israel que podría poner fin a esto; y que la vean los estadounidenses, porque ese país está financiando gran parte de la matanza”.

El documental Naza, como lo fue No Other Land, entre otros trabajos, es un aporte a la movilización mundial en apoyo al pueblo palestino y una nueva denuncia del genocidio perpetrado por Israel y sus aliados sobre Gaza. Seguramente el documental recorrerá las ciudades del mundo como aporte para la visibilización, la organización y la lucha por el fin del genocidio y el bloqueo, la retirada de todas las tropas Israelíes de Gaza, Cisjordania, Líbano y Siria y la pelea de millones por una Palestina libre desde el rio hasta el mar.

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NAZA, el documental premiado y la respuesta del gobierno israelí mientras Gaza sigue bajo fuego

Palestinos asisten al funeral colectivo de los miembros de las familias Irahem, Malaka, Qanbour, Balawi y Dahdouh, quienes murieron en un ataque israelí en 2023 y cuyos restos fueron recuperados de entre los escombros, de acuerdo con la Defensa Civil de Gaza, en la ciudad de Gaza, el 6 de septiembre de 2026. Foto: Reuters

El documental israelí NAZA, de Yuval Abraham y Rachel Szor, recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia. La película reconstruye, a partir de testimonios de 24 integrantes y exintegrantes de los servicios de inteligencia y del aparato militar israelí, los mecanismos utilizados para seleccionar objetivos y calcular las muertes civiles en Gaza. La respuesta del gobierno israelí fue pedir la expulsión de los cineastas del país. Mientras tanto, continúan los ataques israelíes sobre la Franja: en las últimas 48 horas se registraron al menos 10 palestinos asesinados y 56 heridos. Por ANRed

El sábado, el documental NAZA recibió el Premio Especial del Jurado de la 83ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia. La película, dirigida por los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, tuvo además una recepción excepcional durante su estreno: una ovación de aproximadamente 25 minutos, mientras parte del público levantaba banderas palestinas.

El trabajo se introduce dentro de la propia estructura israelí. Durante tres años, sus realizadores entrevistaron de manera secreta a 24 militares, oficiales de inteligencia y personas vinculadas al aparato de seguridad israelí. Los testimonios describen sistemas de vigilancia, recopilación masiva de datos y procedimientos utilizados para seleccionar objetivos en Gaza, así como la consideración de posibles víctimas civiles antes de ejecutar determinados ataques.

El título NAZA hace referencia a una expresión utilizada dentro del ámbito militar israelí para calcular la cantidad estimada de civiles que podrían morir en una operación como consecuencia de un ataque contra un determinado objetivo. La película plantea que esas muertes no pueden ser explicadas simplemente como «daños colaterales» producto de errores individuales, sino que forman parte de mecanismos y decisiones institucionales.

Los realizadores ya habían obtenido el Oscar en 2025 por No Other Land, documental que registró la expulsión y destrucción de comunidades palestinas en Masafer Yatta, en Cisjordania. Con NAZA, Abraham y Szor trasladan la investigación hacia el interior de la maquinaria militar israelí y sus mecanismos de selección de objetivos en Gaza.

«Traición»: la respuesta del gobierno israelí

El reconocimiento internacional provocó una reacción inmediata del gobierno de Benjamin Netanyahu. El ministro de Cultura israelí, Miki Zohar, calificó a los directores de «traidores» y anunció que buscará revocarles la ciudadanía israelí. También sostuvo que ambos cineastas actuaban contra su propio país para obtener reconocimiento internacional.

La amenaza apunta contra dos ciudadanos israelíes cuyo delito, según el ministro, sería haber expuesto internacionalmente testimonios sobre las operaciones de Israel en Gaza. La medida de revocación de ciudadanía no es automática: requiere atravesar procedimientos legales y judiciales.

La reacción del gobierno israelí expone así una contradicción: mientras el documental recibe uno de los principales reconocimientos del cine internacional, desde el propio Estado israelí se intenta desacreditar y castigar a quienes documentaron los mecanismos utilizados durante la guerra.

El Ejército israelí, por su parte, rechazó las acusaciones planteadas por la película y cuestionó los testimonios anónimos utilizados por los realizadores.

Gaza: ataques incluso durante el alto el fuego