¿Defender a los sirios bombardeando Siria?
Los bandos enfrentados en Siria han usado armas y han cometido atrocidades horribles. Es una constatación básica en un escenario endiablado, en un infierno donde la tragedia no conoce límites. A ello se suma ahora la posibilidad de una intervención militar en aquel país sin el aval de la ONU. La retórica guerrera se impone: líneas rojas traspasadas sin vuelta atrás e investigaciones «que llegan demasiado tarde» sobre ataques con armas químicas. Las voces que defienden el error que sería atacar a Siria, la ilegalidad, la inmoralidad y la estupidez que ello supondría van dejando paso a un coro de países y líderes que azuzan el ataque militar no ya como una opción hipotética de guerra psicológica sino como un hecho que con toda seguridad está al caer.









