Las conclusiones de La Comisión son taxativas. Las condiciones impuestas por las autoridades israelíes en Gaza desde octubre de 2023, incluidos los ataques y el bloqueo total que menoscaba gravemente el acceso a la atención sanitaria pediátrica y neonatal, crearon condiciones inseguras y supusieron un peligro adicional para los niños.
Desde el 7 de octubre de 2023 hasta la fecha, incluso durante las pausas en los combates, las fuerzas de seguridad israelíes han utilizado intencionadamente la fuerza letal contra niños como tales, en violación de las prohibiciones de privación arbitraria de la vida y de atacar a civiles. Estos actos constituyen el crimen de guerra de homicidio intencional y el crimen de lesa humanidad de exterminio.
La detención arbitraria de adolescentes varones palestinos constituye el crimen de lesa humanidad de desaparición forzada impulsado por la intención discriminatoria de castigar, humillar y subyugar a los palestinos en Gaza, incluidos los niños. Israel implementó una campaña concertada de desapariciones forzadas de niños.
En un informe anterior la Comisión constató que las autoridades y las fuerzas de seguridad israelíes han cometido y siguen cometiendo cuatro categorías de actos subyacentes de genocidio en la Franja de Gaza con la intención específica de destruir, total o parcialmente, al grupo palestino como tal. Tres de esas cuatro categorías son especialmente relevantes para los niños, a saber: (i) el asesinato de miembros del grupo; (ii) la causación de graves daños físicos o mentales a miembros del grupo; y (iii) la imposición deliberada al grupo de condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción física total o parcial.

Los asesinatos continuaron incluso después del alto el fuego de octubre de 2025. Tras esta fecha, los niños siguieron siendo asesinados y heridos en diversas circunstancias, incluso al acercarse a la denominada «línea amarilla», lo que evidencia el flagrante incumplimiento por parte de Israel de los términos del alto el fuego. La Comisión sostiene que un alto el fuego que permite a las fuerzas de seguridad israelíes abrir fuego contra niños que cruzan una frontera mal definida no puede considerarse un cese de hostilidades. Las marcas imprecisas, la ausencia de advertencias claras y la falta de corredores seguros han convertido la zona en una trampa mortal, especialmente para los niños.
Retiro de tropas, embargo de armas, ruptura de relaciones y cárcel a los genocidas Netanyahu, Ben Givir y otros secuaces
En su informe la ONU exige a Israel, detener inmediatamente las operaciones militares en Gaza, incluidas las zonas pobladas de Gaza y las cercanas a la denominada «línea amarilla». (…) retirar todas las fuerzas de seguridad israelíes a la frontera de 1967 entre Gaza e Israel (fronteras que el mismo Netanyahu e Israel desconocen a querer conquistar el 100% de Gaza y Palestina). También exige a Israel poner fin a la detención arbitraria y administrativa de niños y al uso de la tortura y los malos tratos. Publicar de inmediato datos precisos sobre los niños detenidos, incluidos los detenidos. Devolver inmediatamente los cuerpos de todos los niños fallecidos a sus familiares. Poner fin a la práctica de atacar centros de salud, centros educativos y otros centros para niños, como orfanatos, y garantizar la reconstrucción urgente de los centros dañados. Garantizar la evacuación médica segura de los niños heridos y sus familiares y garantizar su regreso y facilitar la entrada segura, sin restricciones e inmediata de las organizaciones humanitarias y la entrega de asistencia humanitaria a los niños.
A su vez, la comisión insta a todos los estados miembros de la ONU y a quienes participan en las negociaciones de alto el fuego a detener a cualquier funcionario israelí contra quien la CPI haya emitido órdenes de arresto y extraditarlo a la custodia de la CPI. El cese la transferencia de armas y otros equipos o artículos, incluido el combustible para aviones, al Estado de Israel o a terceros Estados cuando haya motivos para sospechar su uso en el comercio militar. Realizar investigaciones bajo jurisdicción nacional o universal de personas u organizaciones israelíes sospechosas de haber participado en actos ilícitos de violencia contra niños palestinos, incluidos los sospechosos israelíes que tengan doble o múltiple nacionalidad. Imponer sanciones selectivas, incluyendo la prohibición de transacciones financieras y la revocación o denegación de visados a ministros y funcionarios israelíes individuales al Personal militar israelí que pueda ser responsable de incitar o cometer actos de violencia relacionados con el abuso, el asesinato o la mutilación de niños. Imponer sanciones selectivas a los colonos extremistas. Exhortar a Israel a que ponga fin al bloqueo de Gaza de forma inmediata, completa y permanente, y permita el acceso humanitario sin trabas para entregar ayuda y otro tipo de apoyo adaptado a las necesidades de los niños en Gaza.
Al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas los insta a prohibir todo comercio bilateral relacionado con la actividad militar con Israel e imponer sanciones inmediatas y exhaustivas, incluidas prohibiciones de viaje, congelación de activos y restricciones financieras, a los funcionarios israelíes en puestos de responsabilidad de mando, a los líderes de las fuerzas de seguridad israelíes y a quienes ocupan puestos de mando militar, así como a los soldados que prestan servicio en Gaza desde octubre de 2023 y que hayan cometido o puedan haber cometido crímenes internacionales. A su vez, llama la Asamblea General de las Naciones Unidas a adoptar una resolución que inste a los Estados miembros a prohibir todo comercio bilateral relacionado con la actividad militar con Israel e imponer sanciones contra Israel por sus violaciones del derecho internacional en los territorios palestinos ocupados.
uit-ci.org/index.php/2026/07/03/palestina-1000-dias-de-genocidio-y-el-informe-de-la-onu/