
Por Mercedes De Mendieta, diputada nacional de Izquierda Socialista (FIT-Unidad)
19/9/2025. Muy por arriba de los dos tercios, por cómodas mayorías de 181 y 174 votos respectivamente, la Cámara de Diputados rechazó los vetos de Milei contra el Garrahan y las universidades públicas. Hay que continuar la movilización, para lograr no sólo tirar abajo el veto definitivamente en Senadores, sino para derrotar la motosierra de Milei y el FMI, haciendo realidad el anhelo popular que ya se palpa en las calles: ¡Basta de Milei!
Fue una jornada emocionante, una multitudinaria Marcha Federal donde lo que primó fueron las impresionantes movilizaciones, no sólo en la Plaza del Congreso, sino a lo largo y ancho de todo el país. Desbordó el Congreso, pero también fueron gigantescas las manifestaciones desde Jujuy a Ushuaia, con decenas de miles en Córdoba, Rosario y otras ciudades. Estudiantes, docentes y no docentes universitarios, pero también las comunidades educativas de los niveles inicial, medio y secundario, con centros de estudiantes, sindicatos, sectores del peronismo, del radicalismo y la izquierda se unieron a las y los trabajadores del Garrahan, junto a miles y miles de trabajadoras y trabajadores de otros gremios, jubiladas y jubilados y jóvenes. Fue importante la participación del sindicalismo combativo, con Ademys, la Unión Ferroviaria Seccional Oeste, la multicolor del Suteba, AGD UBA y miles de compañeras y compañeros de cuerpos de delegados y listas opositoras a la burocracia. Muchos iban preparados para “acampar” esperando un largo debate. La crisis del gobierno tras la elección bonaerense del 7 de septiembre, la bronca creciente y el peso de la movilización, que hasta obligó a la CGT a salir de su letargo y anunciar que estaría presente en la marcha, hicieron que todo se resolviera relativamente rápido, en pocas horas de debate y con una votación casi simultánea contra el veto al Garrahan y a las universidades. Las explosiones de algarabía cuando se conocieron cada uno de los dos resultados de las votaciones y la alegría y el festejo que reinaba en la desconcentración posterior, mostraban el nuevo “clima de época”: el pueblo trabajador se siente cada vez más fuerte para derrotar el super ajuste de Milei.
“¡Hay que ser miserable para vetar al Garrahan y a las universidades!”
Así comencé mi intervención en el Congreso. Porque había que marcar a fuego lo que pretende hacer este gobierno ultraderechista. Afuera comenzaba la concentración de la Tercera Marcha Federal y miles y miles ya estaban confluyendo en la Plaza Congreso: eso era lo fundamental, que iba a obligar a las y los diputados votar contra el veto. Por eso reivindiqué a las y los trabajadores docentes y no docentes, al movimiento estudiantil, señalando mi orgullo de ser parte como profesora y como egresada de la universidad pública: “si hoy cae el veto va a ser gracias a la movilización, a la Tercera Marcha Educativa que veníamos reclamando desde los sectores combativos, gracias al apoyo popular que se viene pronunciando en defensa de la salud y la educación públicas. Esos miles hoy lograron algo muy importante: que aparecieran los que estaban transando con el gobierno, el regreso de los muertos vivos, lograron que hoy hasta convoque la CGT. Pero le quiero decir a la CGT que hoy tendría que haber llamado a un paro nacional contra los vetos. Porque necesitamos un plan de lucha y un paro nacional para seguir derrotando la política de este gobierno que viene siendo repudiado en las urnas y en las calles. Porque cada vez son más los que dicen que este es un gobierno ajustador, que es un gobierno represor y además que es un gobierno coimero, que tiene a Karina Milei a la cabeza de una red de corrupción”.
Lo que se decía adentro del Congreso ya tenía su correlato afuera, donde uno de los cánticos era: «Diputados, diputados, no se lo decimos más, si no tiran ese veto, qué quilombo se va a armar».
¿Cómo la seguimos?







Distintas generaciones de militantes morenistas se dieron cita en el acto
Mónica Schlotthauer y Mercedes de Mendieta
Miguel Sorans




