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Derechos Humanos General Nacional

Décadas de lucha contra la impunidad / Por la memoria, la verdad y la justicia

Escribe Guido Poletti

Desde aquel lejano abril de 1977, cuando un grupo de madres comenzó a girar alrededor de la Pirámide de Mayo, la lucha por los derechos humanos ya no se detuvo en la Argentina, hasta transformarse en una auténtica “marca” y en un ejemplo a nivel internacional.

En un movimiento que fue creciendo, con organismos viejos y nuevos y con generaciones de militantes que se fueron renovando, ni los militares genocidas, ni las maniobras de los distintos gobiernos posteriores, ni el negacionismo de ultraderecha de hoy lograron impedir que esa lucha siguiera creciendo y masificándose.

Ya en el último año de la dictadura, en medio de una auténtica revolución democrática, eran centenares de miles quienes se convocaban y marchaban contra los intentos de impunidad de los militares en retirada.

Así, multitudinarias marchas tiraron abajo la “autoamnistía” de Bignone, los intentos de impunidad mediante un falso “juicio” realizado por el propio Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas e impusieron el ya histórico Juicio a las Juntas, y todos los procesos que le siguieron. Miles declararon ante la Conadep y otros tantos fueron testigos en aquellos juicios de la década del ’80. También fueron centenares de miles quienes repudiaron las primeras leyes de impunidad, el Punto Final y la Obediencia Debida, impulsadas por el entonces presidente Alfonsín.

Luego vinieron los indultos de Menem, que también se dictaron mientras centenares de miles expresaban su repudio en las calles. En los ’90, cuando muchos apostaban a que la lucha contra la impunidad estaba derrotada, ésta resurgió con fuerza en la impresionante marcha del 24 de marzo de 1996, a 20 años del golpe. Allí nació el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, y también aparecieron nuevos organismos, como HIJOS, que revitalizaron con una nueva generación esta lucha.

En una época marcada por la impunidad y por la imposibilidad de avanzar con los juicios, se generalizaron los escraches, yendo a buscar a los genocidas a sus propias casas. También se encontró el resquicio legal de las causas por apropiación de bebés y de los llamados juicios por la verdad, que, aun con limitadas herramientas jurídicas, siguieron sentando genocidas en el banquillo de los acusados.

Después del Argentinazo de diciembre de 2001, el reclamo se fortaleció y masificó aún más, logrando en poco tiempo la anulación de las leyes de Obediencia Debida, Punto Final y de los indultos. Se reanudaron los juicios. Las marchas multitudinarias de cada 24 de marzo continuaron creciendo, incluso a pesar de la crisis generada a partir de 2006 por la cooptación, por parte del gobierno kirchnerista, de un conjunto de organismos históricos.

Los centros clandestinos de detención fueron señalizados y transformados en sitios de memoria, visitados desde entonces por miles de personas, tanto del país como del extranjero. La ex ESMA, el más importante de ellos, llegó a ser declarada Patrimonio de la Humanidad. Cada intento de avanzar con la impunidad fue repudiado masivamente y obligado a retroceder, como ocurrió con la gigantesca movilización contra el fallo del “2×1” de la Corte Suprema en 2017.

Durante todos estos años tampoco se dejó pasar ninguno de los nuevos casos de violaciones a los derechos humanos. Multitudinarias movilizaciones de repudio se realizaron frente a los asesinatos de Víctor Choque o Teresa Rodríguez en los años ’90; de Kosteki y Santillán en 2002; de Mariano Ferreyra en 2010; o de Santiago Maldonado en 2017, por citar algunos de los casos más resonantes. Lo mismo sucedió con la segunda desaparición de Jorge Julio López en 2006.

Pasaron 50 años. Hoy el gobierno de Javier Milei pretende dar vuelta atrás esta historia con su avanzada negacionista. No lo logrará. La lucha contra la impunidad, por la memoria, la verdad y la justicia, ya es un patrimonio multitudinario del pueblo argentino. Tal como se grita en las calles: ¡Cómo a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar!

www.izquierdasocialista.org.ar/2020/index.php/blog/elsocialista/item/24856-decadas-de-lucha-contra-la-impunidad-por-la-memoria-la-verdad-y-la-justicia

El socialista 11/03/26

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Derechos Humanos General Nacional

A 50 años del golpe genocida / ¡El 24M seamos cientos de miles en las calles!

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista en el FIT Unidad

Marchemos masivamente a Plaza de Mayo y en todo el país contra los fachos Javier Milei y Donald Trump y el plan motosierra salvaje contra el pueblo trabajador, las mujeres, disidencias y la juventud .

El próximo 24 de marzo se cumplirán 50 años del golpe genocida protagonizado en 1976. Un golpe que tuvo el objetivo de hacer desaparecer a miles de luchadoras y luchadores obreros y estudiantiles para poder aplicar un plan económico al servicio de los grandes empresarios, los bancos y el FMI. Fue orquestado por Estados Unidos, la CIA y el Pentágono mediante el denominado Plan Cóndor, dándose también distintos golpes de estado en otros países latinoamericanos.

Con la resistencia obrera y popular y después de la indignación y movilización de masas que generó la derrota en Malvinas, la dictadura terminó cayendo en 1982. Y en todos los años subsiguientes se siguió enfrentando a los gobiernos de turno, lográndose muchas conquistas. La justicia tuvo que catalogar lo ocurrido como genocidio, se encarcelaron a centenares de militares, en 2005 se anularon las leyes de impunidad Obediencia Debida y Punto Final, entre otros avances. Los pañuelos blancos de Madres y Abuelas recorrieron el mundo. Es al día de hoy que cuando uno va a otro país nos preguntan ¿cómo lo lograron?. Como emblema, recordemos que el máximo representante de la Junta Militar, Jorge Rafael Videla, murió en una cárcel común.

Sin embargo, hoy Argentina es noticia por tener a un presidente ultraderechista en la Casa Rosada que reivindica a la Thatcher, avala las barbaridades de Trump y se abraza con el asesino y genocida del pueblo palestino, Benjamín Netanyahu. Entonces, este 24 de marzo tenemos que ganar las calles masivamente para repudiar al facho de Milei.

A golpear unitariamente como un solo puño

Milei niega el genocidio y a las y los 30 mil. Incluso hay versiones que quiere indultar a los milicos que están presos gracias a la lucha popular. Son los mismos que secuestraron, torturaron, hicieron desaparecer y se apropiaron de bebés nacidos en cautiverio. Por eso este 24M marcharemos por cárcel común y efectiva para todos los genocidas y cómplices civiles y eclesiásticos. Contra la impunidad de ayer y de hoy. La apertura de los archivos de 1974/1983. Por la restitución de la identidad de las y los niños apropiados. Para que se deje de pagar una deuda externa usurera que viene de la dictadura. Contra la reforma laboral esclavista que se aprobó con la traición de la CGT y por el apoyo a las luchas de FATE, la rebelión docente en Catamarca, entre otras tantas de importancia. Y denunciaremos a viva voz el peligroso y servil alineamiento de Milei con Trump y Netanyahu, que están bombardeando a Irán. Levantando bien alto una vez más la defensa de la causa palestina.

Por todos estos motivos es que el 24 será la gran oportunidad para darle un duro revés político al facho de Milei. Y lo tenemos que hacer con un acto unitario, donde nadie baje sus banderas. Así lo aprobó por abrumadora mayoría el Encuentro Memoria Verdad y Justicia (espacio que se viene movilizando de manera independiente en todos estos años) para coordinar el mismo con los organismos de derechos humanos históricos. Lamentablemente PO y PTS se negaron (ver nota comentarios), cuando se trata de lograr la mayor unidad.

El 24, a su vez, será la oportunidad para reivindicar como parte de los 30 mil a la memoria de nuestras compañeras y compañeros asesinados por la Triple A en los años ‘70 y los más de cien desaparecidos de nuestro partido antecesor, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), quienes peleaban por una Argentina y un mundo socialista. Lucha que seguimos dando hoy desde Izquierda Socialista y la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores, Cuarta Internacional (UIT-CI).

Invitamos este 24 a sumarse a las columnas de nuestro partido para marchar de manera unitaria y a participar de las charlas y distintas actividades preparatorias que estamos impulsando.

www.izquierdasocialista.org.ar/2020/index.php/blog/elsocialista/item/24857-a-50-anos-del-golpe-genocida-el-24m-seamos-cientos-de-miles-en-las-calles

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General Internacional

Qué está pasando en Irán

Del MAGA de Trump al MIGA del hijo del Sha

Por Olga Rodríguez

Israel y EEUU han intentado instrumentalizar las protestas en Irán y usarlas para sus propios objetivos, incluso con una declaración del Mossad israelí en la que aseguraba que sus agentes estaban con los manifestantes “en el terreno”.

Lo que ocurre en Irán estas semanas ofrece pistas sobre la política exterior de Trump y obliga a analizar algunas cuestiones globales. Las protestas, iniciadas a finales de diciembre en Teherán y protagonizadas en un primer momento por comerciantes del Gran Bazar, se reprodujeron en los días posteriores en otros puntos de la capital. Las principales demandas giraron esta vez en torno a la situación económica del país, marcada por la precariedad y una inflación que afecta a amplios sectores de la población.

El 7 de enero, el sindicato de conductores de autobuses de Teherán, que participó en las protestas, emitió un comunicado en el que exigía medidas contra “la desigualdad y la explotación” del “orden político-económico” iraní y en el que condenaba la represión de las autoridades. También rechazaba “líderes prefabricados impuestos desde arriba”, “la dependencia de potencias extranjeras” y “cualquier propaganda, justificación o apoyo a la intervención militar por parte de gobiernos extranjeros, incluidos Estados Unidos e Israel”. 

¿Por qué mencionaban a Washington y Tel Aviv? Porque en aquellos días ya habían surgido elementos que mostraban un intento de instrumentalizar desde el exterior esas protestas legítimas y capitalizarlas políticamente para fines propios.

El Gobierno iraní suspendió el servicio de Internet y las llamadas telefónicas internacionales, lo que dificultó durante varios días el acceso a información fidedigna. Finalmente, a mediados de esta semana fue posible establecer comunicación directa con iraníes residentes en el país.

Foto: Bandera monárquica iraní y fotografía de Reza Pahlavi, hijo del sha y aliado de Israel, este diciembre, en una concentración en Londres (Olga Rodríguez)

Un reportaje del Financial Times, publicado este viernes, recoge varios testimonios de testigos “que revelan un relato confuso de los disturbios, en el que los agitadores se mezclaron con manifestantes genuinos” y señala que en algunas protestas hubo “grupos de hombres vestidos de negro, ágiles, rápidos”, “con aspecto de comandos”, que “prendían fuego” al mobiliario urbano y luego “pasaban rápidamente al siguiente objetivo”. “Sin duda estaban organizados, pero no sé quién estaba detrás”, afirma uno de los manifestantes. 

“Los enfrentamientos se cobraron la vida no solo de ciudadanos desarmados que formaban parte de multitudes sin líderes, sino también de personal de seguridad bien equipado”, indica la investigación del Financial Times.

Este sábado el ayatolá Jamenei confirmó que hay “varios miles de muertos”, evitó mencionar el papel de las fuerzas de seguridad iraníes en ese balance y atribuyó la violencia a las acciones de “los alborotadores” y a “la sedición planificada por Estados Unidos y el régimen sionista [Israel]”.

La represión que las autoridades iraníes suelen ejercer contra manifestantes disidentes ha sido documentada en otras ocasiones por organizaciones de derechos humanos y es bien conocida. Jamenei no hablaba tanto para el exterior como para la población local. Las declaraciones públicas de autoridades israelíes y estadounidenses en las últimas semanas han contribuido a darle argumentario para su público y a facilitar relatos inciertos que reducen las manifestaciones reales a una operación de injerencia exterior.

Israel y EEUU

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Derechos Humanos General Internacional

El perfil racial pone en el punto de mira del ICE a las personas indígenas estadounidenses

Fuentes: Rebelión [Foto: Un manifestante con una pancarta pidiendo abolir el ICE (Tony Webster, Wikimedia Commons / CC BY-SA 2.0)]

Por Katrien Demuynck | 19/01/2026 | EE.UU.

El asesinato de Renee Good es solo la punta del iceberg de un ICE (siglas en inglés de Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) descarrilado que aterroriza a los barrios, persigue a cualquier persona que «no sea lo suficientemente blanca» y da a Estados Unidos un rostro cada vez más fascista.

Más de 300.000 personas ya han sido detenidas y expulsadas del país por el ICE, independientemente del tiempo que llevaran viviendo allí, de si dejaban atrás a hijos u otros familiares, de si tenían trabajo o de si tenían o no vínculos con el país al que eran enviados.

La actuación violenta de los agentes del ICE, generalmente enmascarados y sin la menor identificación, causa terror en los barrios. Supuestamente buscan «inmigrantes ilegales», pero en la práctica persiguen a cualquier persona que no parezca lo suficientemente blanca. Como resultado, muchos ciudadanos indígenas, los únicos que no son inmigrantes en los Estados Unidos, también son víctimas del ICE y corren el riesgo de ser deportados.

Así ocurrió en el caso de Elaine Miles, miembro de las Tribus Confederadas de la Reserva Indígena Umatilla en Oregón. Miles, de 65 años, es conocida como actriz. En noviembre de 2025 cuatro agentes del ICE la detuvieron en la calle y le pidieron su identificación. No aceptaron su documento de identidad indígena. Afortunadamente, también llevaba consigo su pasaporte estadounidense. Tras algunas amenazas adicionales, la dejaron en paz.

Sin embargo, las agencias gubernamentales federales están obligadas a reconocer los documentos de identidad de las naciones indígenas como documentos de identidad válidos debido a la relación de Estado a Estado entre las naciones reconocidas federalmente y los Estados Unidos.

Después del genocidio y la deportación, la expulsión

Por lo tanto, tener un documento de identidad de su nación no protege a las personas indígenas de ICE. De esta manera, la política colonial de los Estados Unidos añade otra medida al genocidio, a las deportaciones a miles de kilómetros de distancia, al robo de tierras y al desplazamiento de los pueblos indígenas a reservas: la expulsión.

El caso de Elaine Miles es uno de los muchos casos de personas indígenas a las que se les pide que muestren sus documentos de ciudadanía o que son detenidas por los servicios de inmigración.

Pero puede ir más allá. Cuando Leticia Jacobo, de 24 años, miembro registrada de la Comunidad Indígena Salt River Pima Maricopa en Arizona, fue detenida por una infracción de tráfico —conducir con un permiso de conducir no válido—, el Departamento del Sheriff del condado de Polk, en Iowa, la clasificó como inmigrante ilegal. Ni siquiera se le informó de ello.

Solo cuando su madre fue a recogerla a la cárcel el 11 de noviembre, tras un mes de reclusión, descubrió que su hija no reunía los requisitos para ser puesta en libertad. Ese mismo día iba a ser entregada al ICE para ser deportada a un destino desconocido.

Era día festivo y todas las instituciones oficiales estaban cerradas. Sin embargo, la familia logró movilizar documentos adicionales desde Phoenix, Arizona, a más de 2000 kilómetros de distancia, donde había nacido Leticia, lo que permitió detener el proceso de deportación en el último momento. Sin embargo, no todo el mundo puede contar con su familia de esta manera.

Entre enero y marzo de 2025 la nación navajo informó de más de 15 casos de control y detención por parte del ICE de miembros de la nación en Arizona y Nuevo México. Las detenciones suelen producirse también en territorios de las reservas. Entre otras, la nación indígena quinault de Washington respondió en junio de 2025 a una redada bloqueando sus fronteras al ICE.

No se puede ser ilegal en tierras robadas

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Derechos Humanos General Internacional

Estados Unidos: Minneapolis estalla contra Trump y los asesinatos de la ICE

Por Ezequiel Peressini, dirigente de Izquierda Socialista y la UIT-CI

17/1/2026. “Maldita Perra”. Esas fueron las últimas palabras de Jonathan Ross, antes de dispararle tres veces y colocarle una bala en la cabeza a Renee Nicole Good en una fría mañana del miércoles 11 de enero en la ciudad de Minneapolis, Minnesota. Renee era poeta, activista y una observadora legal para vigilar las acciones de le ICE y, junto a su pareja, eran algunas de las cientos de personas que se manifestaban en el centro de la ciudad emblanquecida por la nieve para denunciar la brutalidad represivaLuego de los disparos, la ICE impidió una rápida atención médica y la llegada de la ambulancia. Horas después, en el Hospital Hennepin, se confirmaba que Renne fue la cuarta persona asesinada por la ICE.

La ICE: una máquina militar para reprimir y asesinar

El asesinato de Renee no es un hecho aislado. Minneapolis ha sido invadida por agentes del “Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos” (Immigration and Customs Enforcement -ICE- en Ingles) con el solo objetivo de secuestrar, detener y deportar masiva e ilegalmente -y bajo plena luz del día- a las personas migrantes bajo la denominada y fascista “Operación Metro Surge”.

La ICE ha sido transformada por Trump, en una policía con super poderes y sin controles, a cuyos agentes no se los puede enjuiciar, que actúan de manera paralela y a rostro cubierto a pesar de las restricciones en diversos estados y ejecutan sus acciones de manera preventiva y de inteligencia, sin orden judicial. Así, fue utilizada para encarcelar a Mahmoud Khalil, activista pro palestino que luego de ser liberado puede ser nuevamente encarcelado. El “zar de la frontera” Tom Homan, asesor del Departamento de Seguridad Nacional ha manifestado que “No nos detendremos. No me importa lo que piensen los jueces” cuando una orden judicial prohibió las deportaciones a El SalvadorEl resultado de esta política, ha sido registros arbitrarios, arrestos, secuestros, desapariciones, interrogatorios y detenciones indefinidas y redadas en escuelas, iglesias, bares y restaurantes de manera totalmente impune.

La ICE cuenta con el respaldo político de Trump y de la impunidad para matar. El tres de septiembre del pasado año, la ICE disparó y mató a Silverio Vellegas Gonzalez, de origen mexicano, luego que dejara a su hija en un pre escolar de Chicago. El 4 de octubre un agente de inmigración asesinó a Marimar Martínez luego de dispararle 5 veces, mientras ella recorría el barrio Brigthon Park de Chicago para alertar de una inminente redada. La noche del 31 de diciembre, Ketith Porter, afrodescendiente, salió al patio de su casa y -como muchos otros- disparó al aire con su arma para recibir el 2026, minutos después recibió un disparo de parte de un agente de la ICE que vivía en su mismo barrio de Northridge, Los Ángeles, California. Estos y otros asesinatos han quedado impunes y los asesinos en libertad bajo protección del Departamento de Seguridad Nacional. Días después del asesinato de Renee Good en Minneapolis, la ICE agredió a un joven dañando su ojo, disparó a dos personas en las piernas y el 16 de enero detuvo ferozmente a Aliya Rahman, quien fue bajada de su auto mientras se dirigía al médico.

El agente Jonathan Ross que asesinó a Renee Good fue identificado porque sus disparos fueron filmados y reproducidos en millones de celulares en un asesinato televisado. Las imágenes demuestran claramente el accionar criminal de la ICE y las fuerzas represivas. Sin embargo, Ross y el resto de los sicarios del poder, están en libertad y blindados por la impunidad de Donald Trump y que sus sostenedores les garantizan. La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, utilizó el mismo argumento que han utilizado para salvar a todos los asesinos: “Renee Good utilizó su vehículo como arma, intentando atropellar a nuestros agentes del orden con la intención de matarlos” para luego argumentar el uso de la fuerza en legitima defensa. La Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem fue más allá, y sostuvo que lo que Good realizó fue un “acto de terrorismo doméstico”. Este es el argumento político con el que luego Donald Trump defendería a la ICE y su reaccionario plan represivo: “La mujer que gritaba era una agitadora profesional (…) luego atropelló violenta y deliberada y brutalmente a un agente de ICE (…) la razón de estos incidentes es que la izquierda radical amenaza, agrede y ataca a diario a nuestros agentes del orden público”.

El fortalecimiento de la ICE como parte central de la política represiva y anti migratoria, ha quedado demostrada en su creciente financiamiento y en la cantidad de detenciones. El último informe del American Immigration Council demuestra que con la “Gran y Hermosa Ley” Donald Trump y el Congreso aprobaron un extraordinario aumento para el presupuesto represivo. La ICE cuenta con un presupuesto de 45.000 millones de dólares (15.000 millones anuales) para destinar a las detenciones migratorias, superando los 9.000 millones de dólares destinados a todo la Oficina Federal de Prisiones. Cuando Trump asumió su segundo mandato, había 45.000 personas detenidas en los centros de detención migratoria, a diciembre de 2025, la cifra creció un 75% elevando las personas encarceladas a 66.000. La cantidad de arrestos creció un 600% en general y un 2.450% de personas arrestadas por la ICE sin antecedentes penales.

Las crecientes detenciones, la prolongación de los arrestos, la cada vez menor liberación de los detenidos y las pésimas condiciones carcelarias en los centros de detención, han provocado la muerte de 4 personas en condición de detenidas solo en los 10 primeros días del 2026. Mientras, 32 personas murieron en las cárceles de la ICE y Trump durante el 2025, el año más mortífero en décadas, acercándose al 2004 cuando los Centros de Detenciones fueron abarrotados de migrantes árabes y musulmanes bajo el gobierno de Bush luego de la caída de las Torres Gemelas. El pasado 16 de enero, se hizo público que Geraldo Lunas Campos, un migrante cubano de 55 años arrestado en julio del año pasado, fue declarado muerto el 3 de enero mientras estaba detenido en el Campamento East Montana, un extenso campamento de precarias tiendas de campaña improvisadas en la base militar de Fort Bliss en El Paso, Texas.

La polarización social y la crisis política

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General Internacional Sociedad

¿A dónde va Venezuela?

Escribe Miguel Sorans, dirigente de Izquierda Socialista, de Argentina, y la UIT-CI

La situación de Venezuela, luego de la intervención militar del ultraderechista Trump y los Estados Unidos el pasado 3 de enero, además del repudio, abre muchas dudas e interrogantes: ¿Está cerrada la situación? ¿Triunfó el plan de Trump? ¿Ya gobierna Venezuela? ¿Va a lograr robar su petróleo? ¿Se cerró un pacto con el régimen chavista, sin Maduro, para cogobernar? ¿Habrá nuevas intervenciones militares en Colombia, México o Cuba, Irán o Groenlandia? Los luchadores antiimperialistas debemos hacer un esfuerzo en responder a estos interrogantes, mientras seguimos impulsando la movilización internacional para derrotar a Trump, al imperialismo y sus planes coloniales en Venezuela y el mundo.

Se ha producido un ataque directo del imperialismo a Venezuela y América Latina, sin precedentes desde la invasión a Panamá en 1989

Desde entonces no ocurría una intervención militar criminal como ésta de Trump y es la primera que se ejecuta en Sudamérica. En diciembre de 1989 el imperialismo estadounidense invadió Panamá, dejando un tendal de muertos y secuestrando al presidente Manuel Noriega, que fue encarcelado y juzgado en los EE.UU. Si bien el ataque a Venezuela no tuvo, por ahora, la magnitud de Panamá, también es una acción militar criminal. Se han confirmado hasta ahora 100 muertos entre militares cubanos, venezolanos y civiles, y más de 100 heridos, cifras que pueden aumentar en los próximos días. Hubo un grave bombardeo a instalaciones militares y viviendas civiles. Evidentemente hay un repudio mundial de los pueblos a esta intervención, a los bombardeos y al secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa.

El propio Trump ha confirmado que la acción militar no tenía como objetivo el combate al narcotráfico, ni impulsar una apertura democrática en Venezuela. Con sus declaraciones ha dejado en claro que su eje es quedarse con el petróleo. Venezuela es el gran país petrolero de América Latina y tiene las mayores reservas de crudo del mundo, superiores a las de Arabia Saudita. Trump llegó al colmo de anunciar que pretende tener un control indefinido del país, durante meses o años. Que pretende controlar el negocio petrolero en su totalidad. En los hechos, intenta colonizar a Venezuela, convertirla en un protectorado al servicio de las multinacionales norteamericanas y del mundo.

Y en su envalentonamiento después de la acción militar en Venezuela y el secuestro de Maduro, que enarbola como un triunfo, ha retomado las amenazas de hacerse cargo de Groenlandia, región que es parte de Dinamarca, un país europeo, y también ha amenazado de intervenir en Colombia, México, Cuba e incluso Irán.

Esta agresión militar de Trump y los EE.UU. es parte de la contraofensiva global que anunció al asumir en enero de 2025. Con la cual pretende revertir la crisis de dominación de los EE.UU., que ya lleva décadas. Nunca superó su derrota militar en Vietnam de 1975. En el 2021 se tuvieron que retirar apresuradamente de Afganistán, después de 20 años de ocupación fallida de ese país. Por eso Trump cuando asumió dijo que iba a terminar con “el declive de los EE.UU.” y que empezaba una “era de oro”, buscando un nuevo “orden” mundial. Pero con sus políticas lo que está provocando es el aumento del desorden mundial y de los choques y roces inter burgueses en los EE.UU. y con el resto de los países imperialistas, incluida la Unión Europea (UE), China y Rusia. Por eso la UE, en general ha tomado distancia de la situación en Venezuela, y más aún con las amenazas de que quiere hacerse cargo de Groenlandia, eventualmente por una negociación, pero sin descartar una acción militar.

En Venezuela el objetivo de Trump es hacerse cargo del petróleo, su distribución y ganancias. Ese fue el objetivo de una reciente reunión en la Casa Blanca con varios CEO de multinacionales petroleras norteamericanas y de otros países, a las cuales instó a invertir en Venezuela. Sin embargo, esto genera roces con las propias multinacionales y los países imperialistas que pretenden manejar ellos sus negocios petroleros. Por eso en la mencionada reunión no hubo mucho entusiasmo ni se llegó a nada concreto en relación a su propuesta de que inviertan, aproximadamente unos 100 mil millones de dólares de sus bolsillos.

En ese marco, crecen los choques con Rusia a quien le están secuestrando barcos y, especialmente con China, que recibe cerca del 70% de las exportaciones petroleras de Venezuela que, de todos modos es un mínimo del 4% del petróleo que importa el gigante asiático (1). Por ello, todo el plan petrolero de Trump está puesto en duda.

La situación de Venezuela no está cerrada ni estabilizada

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Derechos Humanos Nacional

A 50 AÑOS DEL SECUESTRO Y ASESINATO DE CARLOS SCAFIDE

En enero de 1976, cuando la dictadura militar se estaba preparando para dar el sangriento golpe, la noche del 13 de ese mes, un grupo de ultraderecha amparado por el estado nacional y provincial, secuestró en Ensenada a Carlos Scafide y Salvador “el Pampa” Delaturi, trabajadores de Propulsora Siderúrgica (hoy Siderar/Techint – flia. Rocca).

“Carlitos” como lo llamábamos todos, era un querido compañero y reconocido activista de esa fábrica y militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), además de un muy estimado vecino de Ensenada.

Estaba afiliado a ASIMRA, el gremio de los supervisores metalúrgicos. Eso no impedía que tuviera un total compromiso con la lucha de los compañeros afiliados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) que enfrentaban a la dirección burocrática del sindicato encabezada por Rubén “el Negro» Diéguez y Antonio “Nino” Di Tomasso. Ambos dirigentes, burócratas entregadores de sus compañeros y aliados de las patronales metalúrgicas. Hombres de la escuela de José Ignacio Rucci, uno de los fundadores de la CNU (Concentración Nacional Universitaria), banda fascista responsable de más de 80 asesinatos en la región de La Plata. Cabe destacar que Di Tomasso actualmente sigue siendo miembro del secretariado de la UOM (Diéguez fallece en 1984) y titular de la CGT, ambas organizaciones, de La Plata y su región

Cuando lo secuestran a Carlitos, el PST ya venía de sufrir varios golpes, como por ejemplo “la Masacre de Pacheco” (29 de Mayo 1974) y “la Masacre de La Plata” (4 y 5 de Septiembre 1975), convirtiéndose él en el decimosexto asesinado del partido bajo los gobiernos de Perón e Isabel.

Según se sabe, miembros de la CNU (Concentración Nacionalista Universitaria) y la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), organizaciones parapoliciales que tenían vínculos estrechos con los gobiernos nacional de “Isabelita” Perón y provincial del ultraderechista Victorio Calabró (dirigente de la UOM), junto a matones de la burocracia sindical, se identificaron como personal del Ejército y secuestraron de la casa de su madre a Carlitos. Dejaron los cadáveres de “Carlitos” y “el Pampa” acribillados a balazos y dinamitados, como estilaban para que fuese un mensaje terrorífico a todo el activismo.

Los trabajadores de Propulsora exigieron justicia y resolvieron en asamblea de todos los turnos, parar desde el miércoles 14 por la mañana hasta el sábado siguiente por la tarde. En Astilleros resolvieron paros progresivos hasta el viernes. Hubo trabajadores de otras fábricas que se solidarizaron con las medidas de fuerza como Petroquímica Sudamericana de Olmos y Metalúrgica OFA de Villa Elisa. La Coordinadora de Gremios en Lucha llamó a un paro para el siguiente martes, al que se sumó una línea de micros y varios comercios de Ensenada. Se realizó un acto cuando enterraron a los compañeros, al cual asistieron aproximadamente la mitad del personal Propulsora.

José “el Petiso” Páez, histórico dirigente de Fiat del Sitrac Sitram y del “Cordobazo” habló en el acto en nombre de la dirección nacional del PST. Señaló que “la única posibilidad que tenemos los trabajadores de frenar estos ataques es nuestra movilización y nuestra organización para la defensa, en cada fábrica, en cada barrio, en cada lugar de trabajo; denunciando la tolerancia del gobierno y exigiendo la investigación y el castigo del salvaje crimen”.

A 50 años del asesinato de Carlitos Scafide, como ex militante del glorioso PST y, actualmente de Izquierda Socialista (IS) en el FIT-U y como ex miembro de la comisión interna de Propulsora en la década del ´80, sigo exigiendo juicio y castigo a los responsables de su muerte. Cuando lo asesinaron, Carlitos tenía solo 29 años. Pero a pesar de su baja edad, su vida y militancia son un ejemplo para las distintas generaciones de militantes revolucionarios que dedican sus vidas a defender la clase obrera y luchan por un gobierno de trabajadores y por el socialismo.

Carlos Scafide, compañerxs asesinadxs y detenidxs-desaparecidxs del PST y todxs lxs crxs. revolucionarios caídos en la lucha por un mundo mejor: ¡¡¡HASTA EL SOCIALISMO, SIEMPRE!!!

30.400 crxs detenidxs desaparecidxs: ¡¡¡PRESENTES!!!

¡¡¡AHORA Y SIEMPRE!!!

peperusconi.blogspot.com/2026/01/a-50-anos-del-secuestro-y-asesinato-de.html

12/01/26

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Cultura Internacional

100 años de Metrópolis

Denunció el futuro con 100 años de anticipación. Un siglo atrás se publicaba la novela Metrópolis, un año después era llevada al cine. Catalogada como “Memoria del Mundo” por la Unesco por su contenido humanístico y social, es considerada una de las grandes películas del expresionismo alemán y del cine mundial. Por Eduardo Lucita

El 26 enero de 1926 se editó esta novela, llevada al cine en 1927. El impacto mundial de su texto y su traducción al lenguaje cinematográfico, ha sido tan importante que dio lugar a interpretaciones y análisis a los largo de una centuria. Tan es así que su centenario se está celebrando con diversos eventos agrupados bajo el lema “Metrópolis 100 años en vivo”. En estos eventos se proyecta la película con música en vivo, muchas veces con la copia completa, inesperadamente encontrada en nuestro país y restaurada. Esa importancia se traduce también en una profusa bibliografía sobre el film y sus contenidos, parte de ella en castellano, de las cuales esta nota es tributaria.

En la película, dirigida y coguionada por Fritz Lang, se invirtieron casi 40 millones de dólares (de aquel tiempo), uno de los presupuestos más alto en la historia de las películas mudas. Trabajaron en ella 37.000 extras, la filmación se extendió por 310 días, incluidas 60 noches. El resultado fueron 620.000 metros de celuloide de los que quedaron efectivos algo más de 4.100. El original duraba 153 minutos, que quedaron en 92 luego de la censura, por motivos ideológicos y comerciales, para su proyección en EEUU. Finalmente en la versión restaurada se extiende por 148 minutos.

Contexto político 

Conviene ubicar la obra en el contexto político del cual emergió la escuela expresionista alemana. Es en esa Alemania que lucha por superar la derrota de la 1ra. GM. En ese interregno (1918-1933) en que surge la República de Weimar que busca recuperar la esperanza y el futuro en un estado general de desesperanza. Es también el tiempo de la entronización de Adolf Hitler al frente del Partido Nacional Socialista. En 1933 el triunfo nazi en las elecciones puso fin a la corriente expresionista y al resto de las expresiones artísticas y culturales del período (la Bauhaus entre ellas). Luego el derrumbe bursátil de 1929 y el inicio de la Gran Recesión de los años 30.Todo desembocaría en la 2da GM, que puso fin al jolgorio de los “Años locos” de las grandes potencias triunfantes del momento.

La trama

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Internacional Sociedad

Irán: ¡Estamos con la rebelión del pueblo iraní contra la dictadura!

Por Partido de la Democracia Obrera, sección de la UIT-CI de Turquía

¡No pasarán el imperialismo, el sionismo ni la monarquía!

11/1/2026. El pueblo iraní vuelve a estar en pie con demandas económicas y sociales y con una lucha existencial contra la dictadura. Las protestas iniciadas el 28 de diciembre en Teherán contra la depreciación del rial y el encarecimiento del costo de la vida se extendieron en poco tiempo por todo el país y se transformaron en una nueva rebelión contra el régimen. Esta rebelión constituye la quinta ola de movilización masiva desde 2017 y, una vez más, el régimen de los mulás intenta reprimir las protestas mediante la represión y la violencia.

La actual insurrección popular reviste una importancia particular, ya que es la primera gran movilización a escala nacional tras la supervivencia del régimen, que logró mantenerse en pie ahogando en un mar de sangre el levantamiento de “Jin, Jiyan, Azadi” a finales de 2022. Al mismo tiempo, esta rebelión es crítica por producirse después de lo que se conoce como la “Guerra de los Doce Días”, tras los duros ataques sufridos el año pasado por parte del sionismo y de Estados Unidos.

Imperialismo, sionismo y el régimen de los mulás

Las dificultades generadas en el comercio por la volatilidad y la extraordinaria depreciación del rial frente al dólar desencadenaron, a finales de diciembre, protestas y cierres de comercios por parte de pequeños y medianos comerciantes en el bazar de Teherán. Estas acciones se extendieron rápidamente en la capital a los sectores trabajadores asfixiados por el aumento del costo de la vida y la pérdida del poder adquisitivo. Las protestas surgidas en Teherán, combinadas con la memoria aún reciente del levantamiento de “Jin, Jiyan, Azadi”, movilizaron también a las mujeres y a otros sectores sociales, extendiéndose a diversas universidades y a otras ciudades, y adquirieron el carácter de una insurrección popular.

El hecho de que las protestas comenzaran en el bazar de Teherán, que simboliza una de las bases sociales tradicionales del régimen de los mulás, llevó a que, a diferencia de experiencias anteriores, el gobierno adoptara inicialmente un tono moderado frente a las movilizaciones. Mientras el presidente Pezeshkian declaró que las protestas eran legítimas y que no debían ser reprimidas con violencia, el presidente del Banco Central fue destituido. Sin embargo, a medida que las protestas se extendieron, el régimen volvió a su discurso y actitud tradicionales contra los manifestantes. Jamenei calificó a los manifestantes de “alborotadores” y “mercenarios de potencias extranjeras”, y se estima que, a partir del 11 de enero, el número de muertos en las protestas se acerca a 200 y el de detenidos a 2.500. Debido a los cortes de internet y de las redes de comunicación impuestos por el régimen desde mediados de la semana pasada, existen serias dificultades para acceder a información precisa sobre las protestas.

Por otro lado, el imperialismo estadounidense bajo la administración de Trump, el sionismo, los monárquicos partidarios del Sha y otros sectores de derecha y de fascizantes desarrollan una intensa actividad con el objetivo de apropiarse de las demandas y acciones legítimas del pueblo. El fascista Trump afirma que “apoya las protestas” y que intervendrá en el país si el gobierno de los mulás ataca al pueblo. El genocida Netanyahu declara que “están en solidaridad con las demandas de libertad y justicia del pueblo iraní”. Reza Pahlavi, hijo del Sha derrocado, que en la “Guerra de los Doce Días” se posicionó abiertamente del lado de Estados Unidos e Israel, y que es alimentado por el imperialismo y el sionismo, llama al pueblo a salir a las calles y a derrocar al régimen. Los medios financiados por el sionismo llevan a cabo una campaña compartiendo videos de las protestas manipulados, a los que añaden consignas favorables al régimen del Sha.

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Internacional

¡No a un pacto con Trump para profundizar la entrega del petróleo y nuestros recursos!

Por Partido Socialismo y Libertad, sección de la UIT-CI en Venezuela

¡Fuera Trump de América Latina y el Caribe!

10/1/2026. El pasado 3 de enero el gobierno del ultraderechista Donald Trump ejecutó un ataque criminal contra nuestro país. Como resultado del operativo militar fue secuestrado Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, hecho que repudiamos. Aquel día se produjo una verdadera masacre. Más de 100 muertos, entre ellos algunos civiles, y un número similar de heridos, aunque las cifras pueden aumentar en los próximos días. La acción criminal del imperialismo estadounidense venía siendo aupada y promovida desde hacía meses por María Corina Machado y otros representantes de la oposición patronal venezolana.

Con sus primeras declaraciones tras la invasión a Venezuela, ha quedado claro que a Trump solo le interesa el petróleo y demás recursos del país. El descomunal despliegue naval y los bombardeos en el Caribe y el Pacífico nunca fueron realmente por el narcotráfico. A Estados Unidos no le interesan las libertades democráticas, ni la libertad de los presos políticos, como tampoco los salarios ni las condiciones de vida del pueblo venezolano.

Este ataque es la expresión de una contraofensiva global desplegada por Trump que intenta revertir la crisis económica y de dominación hegemónica de los Estados Unidos, en el contexto de la crisis global del capitalismo imperialista. El ultraderechista Trump persigue hacer nuevamente a “América grande”, como dijo en su alocución de ascenso al poder en enero del pasado año, lo que hasta ahora no ha podido concretar.

Después de la intervención militar en Venezuela, Trump dijo que podría haber un segundo ataque a nuestro país, si el gobierno venezolano encabezado por la presidenta interina Delcy Rodríguez, no acataba sus exigencias. Dijo que ahora controlaba el país y que iba a dirigir el comercio de su petróleo. Simultáneamente también amenazó a Cuba, Colombia, México y Groenlandia.

Desde el Partido Socialismo y Libertad rechazamos el plan de Estados Unidos de recolonizar a nuestro país y controlar la explotación y comercialización del petróleo, en el marco del reflotamiento de la Doctrina Monroe y su Corolario Trump. El pasado viernes fue vergonzoso ver a los principales CEO de las transnacionales petroleras reunidas con Trump en la Casa Blanca, definiendo el destino de nuestro petróleo.

Advertimos sobre el peligro de un pacto entre Trump y el gobierno venezolano