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Cómo fue el boicot a Sudáfrica por el apartheid y cómo inspira el bloqueo a Israel

Fuentes: El Diario [Foto: Manifestantes contra el apartheid en 1969 se dirigen a un partido de rugby en Reino Unido (Central Press/Getty Images)]

Por Santiago Cañas Bonci | 20/09/2025 

A partir de los años 80 el régimen segregacionista sudafricano sufrió sanciones y exclusiones que lo asfixiaron y lo condujeron al fin del sistema en 1994, con el objetivo conseguido de que la nación fuera libre.

Mbuyisa Makhubo corría y corría pidiendo ayuda mientras llevaba en sus brazos a Hector Pieterson, de 12 años. El 16 de junio de 1976, en Soweto, Sudáfrica, miles de estudiantes se levantaron y salieron a manifestarse contra otra imposición del régimen del apartheid del Gobierno sudafricano: esa vez por querer implantar la lengua afrikaans en la educación. Pieterson fue uno entre más de 500 niños asesinados, pero su cuerpo sin vida fue fotografiado por un periodista –uno que vio condenada toda su carrera en el momento en que hizo esa foto– y la imagen instaló el conflicto en la conciencia global. A partir de ese momento, la presión internacional sobre el Gobierno de Sudáfrica no paró de crecer —en forma de sanciones económicas, boicots a eventos deportivos, acontecimientos culturales…— y llevó al fin del sistema en 1994.

El régimen del apartheid comenzó en 1948, tras las elecciones que ganó el Partido Nacional (PN), controlado por los afrikáners, y en la que solo votaron los blancos –estos representaban en torno al 20% de la población—. Votaron la separación (apartheid en afrikaans) o más bien su institucionalización, ya que la segregación racial existía antes, desde que llegaron los colonos neerlandeses a las costas de Ciudad del Cabo sobre 1650.

El contexto internacional estaba marcado por el final de la Segunda Guerra Mundial y el comienzo de la Guerra Fría. En plena época de la descolonización, el apartheid chocó con la agenda global y fue quedando cada vez más aislado. Pero el primer cuestionamiento surgió desde dentro: desde el principio los africanos violaron las leyes de segregación. Según el historiador Frederick Cooper, “las semillas para un desmontaje del apartheid estaban presentes desde la década de 1950”.

La matanza de Shaperville (69 muertos en 1960) no hizo retroceder al Gobierno sudafricano, sino todo lo contrario. Se ilegalizó el CNA (Congreso Nacional Africano) y encarcelaron a Nelson Mandela –esto hizo que el partido pasara a la lucha armada. En 1973, la Asamblea General de la ONU aprobó una convención condenando el crimen del apartheid y, tras el levantamiento de Soweto (1976) y la muerte de Steve Biko (1977), el Consejo de Seguridad impuso un embargo obligatorio de armas contra Sudáfrica (Resolución 418, 1977).

A partir de 1980, el movimiento antiapartheid empezó a tomar la forma de sanciones económicas impuestas desde el extranjero al Gobierno sudafricano. En 1982 la empresa General Electric suspendió una inversión de 138 millones de dólares en una inversión conjunta con una empresa minera sudafricana por la presión sufrida en su sede principal de Connecticut. Las primeras sanciones comerciales llegaron desde la Comunidad Económica Europea y la Commonwealth en 1985. “Y para 1987 las sanciones se habían convertido en una virtual prohibición de todo comercio con Sudáfrica”, como cuenta Enrique Ojea en ‘Sudáfrica y el camino a la libertad. Del apartheid a la democracia’ (Catarata, 2021).

Un paquete de sanciones económicas muy relevante se activó en 1986, cuando el Congreso de Estados Unidos logró evitar el veto del presidente Reagan –que no quería castigar a Sudáfrica– y aprobó con dos tercios de los votos la “Comprehensive Anti-Apartheid Act”.

Esta ley estableció cinco condiciones que el gobierno de Sudáfrica debía cumplir para que las sanciones fuesen levantadas, pero esto no se dio hasta 1991, cuando comenzó la transición democrática y tras la llegada de De Klerk. Estas eran la liberación de presos políticos (incluido Nelson Mandela), la legalización de organizaciones proscritas como el CNA, la derogación de leyes clave del apartheid, el levantamiento del estado de emergencia y el inicio de negociaciones para una democracia no racial.

La ley vetó nuevas inversiones y préstamos al Gobierno de Pretoria, cortó vuelos (tanto de compañías sudafricanas a EEUU como de compañías estadounidenses a Sudáfrica), anuló el tratado fiscal, bloqueó cuentas oficiales y prohibió importaciones claves a EEUU (monedas de oro Krugerrand, hierro y acero, carbón, uranio, textiles, alimentos y azúcar), además de restringir exportaciones hacia Sudáfrica sensibles (computación, defensa, energía nuclear y petróleo).

A estas medidas se añadieron boicots al consumo (como a las naranjas Outspan, a Shell), así como una campaña de desinversión de compañías privadas (universidades, iglesias, etcétera). Este castigo económico hizo mucho daño al régimen.

Imagen de protestas contra el tour por Nueva Zelanda del equipo de rugby de Sudáfrica en 1981
Imagen de protestas contra el tour por Nueva Zelanda del equipo de rugby de Sudáfrica en 1981. Anne Newnham CC
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Rechazo de los vetos de Milei en Diputados: ¡Gran victoria del Garrahan y las universidades!

Por Mercedes De Mendieta, diputada nacional de Izquierda Socialista (FIT-Unidad)

19/9/2025. Muy por arriba de los dos tercios, por cómodas mayorías de 181 y 174 votos respectivamente, la Cámara de Diputados rechazó los vetos de Milei contra el Garrahan y las universidades públicas. Hay que continuar la movilización, para lograr no sólo tirar abajo el veto definitivamente en Senadores, sino para derrotar la motosierra de Milei y el FMI, haciendo realidad el anhelo popular que ya se palpa en las calles: ¡Basta de Milei!

Fue una jornada emocionante, una multitudinaria Marcha Federal donde lo que primó fueron las impresionantes movilizaciones, no sólo en la Plaza del Congreso, sino a lo largo y ancho de todo el país. Desbordó el Congreso, pero también fueron gigantescas las manifestaciones desde Jujuy a Ushuaia, con decenas de miles en Córdoba, Rosario y otras ciudades. Estudiantes, docentes y no docentes universitarios, pero también las comunidades educativas de los niveles inicial, medio y secundario, con centros de estudiantes, sindicatos, sectores del peronismo, del radicalismo y la izquierda se unieron a las y los trabajadores del Garrahan, junto a miles y miles de trabajadoras y trabajadores de otros gremios, jubiladas y jubilados y jóvenes. Fue importante la participación del sindicalismo combativo, con Ademys, la Unión Ferroviaria Seccional Oeste, la multicolor del Suteba, AGD UBA y miles de compañeras y compañeros de cuerpos de delegados y listas opositoras a la burocracia. Muchos iban preparados para “acampar” esperando un largo debate. La crisis del gobierno tras la elección bonaerense del 7 de septiembre, la bronca creciente y el peso de la movilización, que hasta obligó a la CGT a salir de su letargo y anunciar que estaría presente en la marcha, hicieron que todo se resolviera relativamente rápido, en pocas horas de debate y con una votación casi simultánea contra el veto al Garrahan y a las universidades. Las explosiones de algarabía cuando se conocieron cada uno de los dos resultados de las votaciones y la alegría y el festejo que reinaba en la desconcentración posterior, mostraban el nuevo “clima de época”: el pueblo trabajador se siente cada vez más fuerte para derrotar el super ajuste de Milei.

“¡Hay que ser miserable para vetar al Garrahan y a las universidades!”

Así comencé mi intervención en el Congreso. Porque había que marcar a fuego lo que pretende hacer este gobierno ultraderechista. Afuera comenzaba la concentración de la Tercera Marcha Federal y miles y miles ya estaban confluyendo en la Plaza Congreso: eso era lo fundamental, que iba a obligar a las y los diputados votar contra el veto. Por eso reivindiqué a las y los trabajadores docentes y no docentes, al movimiento estudiantil, señalando mi orgullo de ser parte como profesora y como egresada de la universidad pública: “si hoy cae el veto va a ser gracias a la movilización, a la Tercera Marcha Educativa que veníamos reclamando desde los sectores combativos, gracias al apoyo popular que se viene pronunciando en defensa de la salud y la educación públicas. Esos miles hoy lograron algo muy importante: que aparecieran los que estaban transando con el gobierno, el regreso de los muertos vivos, lograron que hoy hasta convoque la CGT. Pero le quiero decir a la CGT que hoy tendría que haber llamado a un paro nacional contra los vetos. Porque necesitamos un plan de lucha y un paro nacional para seguir derrotando la política de este gobierno que viene siendo repudiado en las urnas y en las calles. Porque cada vez son más los que dicen que este es un gobierno ajustador, que es un gobierno represor y además que es un gobierno coimero, que tiene a Karina Milei a la cabeza de una red de corrupción”.

Lo que se decía adentro del Congreso ya tenía su correlato afuera, donde uno de los cánticos era: «Diputados, diputados, no se lo decimos más, si no tiran ese veto, qué quilombo se va a armar».

¿Cómo la seguimos?

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Flotilla Global Sumud

🍉 Partimos de Italia hacia Grecia

Juan Carlos Giordano Diputado Nacional Argentina

Izquierda Socialista FITU

Hoy nos tocó una tormenta de viento pero seguimos adelante hacia Gaza

El genocida Netanyahu está matando a miles de palestinos pero cada día está más aislado y la resistencia se llena de solidaridad de las movilizaciones en el mundo
Desde la Global Sumud Flotilla somos parte de ese movimiento mundial en defensa del pueblo palestino y vamos a Gaza con ayuda humanitaria
Hacé circular nuestros videos y que el mundo tenga sus ojos en la flotilla para asegurar nuestro viaje a Gaza

¡Palestina vencerá, desde el río hasta el mar!

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UIT CI 19/09/25

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Estalla la ira popular en Nepal

El palacio Singha Durbar, que alberga los edificios del Gobierno y del Parlamento, en llamas después de que los manifestantes irrumpieran en las instalaciones durante las protestas en Katmandú. Narendra Shrestha / EFE

Por Miguel Angel Hernández, dirigente del PSL de Venezuela y de la UIT-CI

10/9/2025. El pasado lunes 8 de septiembre estallaron protestas en Nepal contra la corrupción, a raíz de la prohibición de varias redes sociales por parte del gobierno. Las protestas que comenzaron de forma pacífica, con una gran movilización que se concentró frente al parlamento, se tornaron violentas luego que las fuerzas de seguridad reprimieran brutalmente las manifestaciones, dejando un saldo hasta ahora de 22 muertos y más de 100 heridos, muchos de ellos de bala. 

Nepal es un país de 30 millones y medio de habitantes ubicado en Asia del sur, fronterizo con la India y China, de mayoría hinduista y budista. Rodeado por la cordillera del Himalaya, el llamado “techo del mundo”, ya que alberga a varias de las cumbres más altas del mundo, entre ellos el monte Everest. 

Este martes, el primer ministro Khadga Prasad Oli renunció a su cargo como consecuencia de las masivas protestas que estallaron en Katmandú, capital del país, y que se extendieron a ciudades como Pokhara e Itahari. La renuncia del primer ministro fue seguida por la renuncia del ministro del Interior, Ramesh Lekhak, quien dimitió durante una reunión del gabinete. 

En Nepal hay un gobierno capitalista de conciliación de clases. El país es gobernado por una coalición de partidos burgueses liberales junto al Partido Comunista de Nepal (PCN, Marxista-Leninista Unificado), de tendencia maoísta. El primer ministro renunciante es integrante del PCN.

Nepal estuvo sumergido en una larga y cruenta guerra civil contra la monarquía que se extendió entre 1996 y 2006. Ese año se firmó un acuerdo entre el gobierno provisional de la Alianza de los Siete Partidos, una coalición de partidos burgueses liberales, y el Partido Comunista de Nepal (PCN). En el año 2008 se realizó una Asamblea Constituyente que abolió la monarquía y estableció una república democrática parlamentaria.

Se trata de un gobierno de conciliación de clases del que participa el Partido Comunista junto a partidos patronales, lo cual genera confusión sobre su verdadero carácter capitalista. Es algo similar a lo que ocurre con regímenes como el de Venezuela o Nicaragua, que se autotitulan “socialista” o de “izquierda”, cuando en realidad aplican duros ajustes capitalistas y gobiernan en acuerdo con empresas privadas y transnacionales. 

Los principales socios comerciales de Nepal son India, China y Estados Unidos. En el país ha crecido la inversión extranjera en los últimos años en el marco de un acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional en el año 2022, renovado este año, y que ha generado un gran desempleo, siendo esta una de las razones fundamentales para el malestar social en Nepal y el estallido de las recientes protestas. 

Entre las principales transnacionales presentes en Nepal están Unilever, Coca Cola, Dabur, empresa india de bienes de consumo, especialmente de salud, Suzuki, Honda, Hyundai, Verisk Nepal, empresa norteamericana de software, Cotiviti Nepal, otra empresa norteamericana también de software, Fusemachines, estadounidense, especializada en Inteligencia Artificial, entre muchas otras. 

Las redes sociales y la ira popular

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La batalla por Gaza y la caída de Netanyahu

Publicado el 11 de agosto de 2025 / Por Prensa

En un momento político crítico para el primer ministro de la ocupación israelí, Benjamín Netanyahu, se dirige hacia una ocupación completa de la Franja de Gaza, no sólo como un plan militar sino como una salida a sus crisis internas acumuladas, en medio de profundas divisiones dentro del gobierno y una disminución de la confianza pública en Israel, una ocupación completa de la Franja de Gaza le da a Netanyahu la oportunidad de presentarse como un líder decisivo frente a sus oponentes, activando mecanismos de presión sobre el ejército y los ministerios.

La aventura militar de Netanyahu parece ser su última apuesta para reparar su gobierno antes de su caída.

Netanyahu busca restablecer el escenario político a través de una escalada militar integral, presentándola a su audiencia como un logro estratégico que repara su imagen política y restaura la cohesión de la coalición gobernante, a pesar de las advertencias de los líderes militares y de seguridad sobre los peligros de una ocupación completa de la franja.

La realidad interna de Israel no sugiere la posibilidad de una guerra destinada a «desmoralizar» a los palestinos, ya que existe una división significativa en la sociedad israelí y temor a la magnitud de las pérdidas humanas, especialmente con el ejército israelí sintiéndose psicológica y operativamente agotado, aquejado por la falta de preparación y entrenamiento.

Por lo tanto, es difícil esperar un nuevo avance militar más brutal en los próximos días, ya que requiere una movilización inusual de hasta cien mil soldados, la ocupación tambalea.

Diario Al-Quds Libération❞صحيفة القدس ليبراسيون

Protestas globales condenan genocidio israelí en Gaza

Miles marchan en ciudades de todo el mundo contra la masacre de Israel en Gaza, exigen ayuda humanitaria y el fin del asedio.

Decenas de ciudades y capitales fueron escenario este sábado de manifestaciones masivas contra la guerra genocida de Israel en la Franja de Gaza, en demanda de un alto al fuego inmediato y la entrada de ayuda humanitaria al territorio sitiado.

Miles de personas participaron en marchas en París, Londres, Madrid, Oslo, Ámsterdam, Pristina, Túnez, Kuala Lumpur, Seúl, Bremen, Berlín, Milán, Aarhus, Copenhague, Estocolmo y Estambul, portaron banderas palestinas y golpearon ollas para denunciar el hambre impuesto por la entidad sionista.

Los manifestantes reclamaron el cese del apoyo internacional a la ocupación y la opresión contra el pueblo palestino en Gaza y Cisjordania.

Crisis humanitaria y repunte de víctimas
Desde el inicio del genocidio, el 7 de octubre de 2023, la cifra de victimas superó los 61.300 víctimas y 152.850 heridos, mientras unas 11 mil personas permanecen bajo los escombros de viviendas destruidas.

Hambre como arma de guerra

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Decenas de miles de israelíes salen a las calles de Tel Aviv para pedir un acuerdo con Hamás

«Podría ser una sentencia de muerte para la gente a la que más queremos», ha dicho durante la protesta Lishay Miran Lavi, esposa del rehén israelí Omri Miran. 

Redacción HuffPost / EFE 09/08/2025

Manifestación este sábado en Tel Aviv para exigir el fin de la guerra en Gaza y la liberación de los rehenes.EFE/EPA/ABIR SULTAN

Decenas de miles de israelíes han salido este sábado a las calles de Tel Aviv para protestar por la decisión del Gobierno de Israel de expandir su ofensiva en la Franja de Gaza y para pedir un acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes con el grupo islamista Hamás.

«Esto no es solo una decisión militar. Podría ser una sentencia de muerte para la gente a la que más queremos», ha dicho durante la protesta Lishay Miran Lavi, esposa del rehén israelí Omri Miran, en declaraciones compartidas por el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos.

Según el Foro, que representa a la mayoría de los familiares de los secuestrados en los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, más de 100.000 personas se sumaron este sábado a la protesta semanal en la conocida como Plaza de los Rehenes de Tel Aviv.

En imágenes del evento se ven calles repletas de personas, muchas ondeando la bandera israelí o banderas amarillas, el color del movimiento para pedir la liberación de los rehenes.

Nira Sharabi, esposa del rehén israelí Yossi Sharabi, que murió en un ataque aéreo del Ejército israelí contra Gaza, aseguró que su marido perdió la vida «por la intensidad del conflicto».

«Yossi podría haber vuelto a nosotros si hubieran traído a todos de vuelta rápido y de forma decisiva(…). Ninguna mujer debería experimentar lo que yo he experimentado», ha dicho Sharabi ante los manifestantes.

El gabinete de seguridad del Gobierno israelí, con autoridad para tomar decisiones sobre el curso de la guerra, aprobó el viernes de madrugada un plan del primer ministro, Benjamín Netanyahu, para expandir su ofensiva y conquistar la ciudad de Gaza, donde se estima que viven un millón de palestinos, muchos desplazados.

El plan ha sido rechazado por las familias de los rehenes israelíes que continúan en la Franja (30 muertos y 20 vivos, según las estimaciones de Israel) y criticado por el Ejército, que teme que la expansión de los combates ponga en riesgo las vidas de los rehenes y lleve a sufrir grandes bajas entre las filas de unas fuerzas armadas que llevan casi dos años combatiendo.

Redacción HuffPost

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Estados Unidos lanzaba la bomba atómica

Hace 80 años en Hiroshima y Nagasaki

Por Federico Novo Foti, para El Socialista

6/8/2025. El 6 de agosto de 1945, Estados Unidos lanzó la bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. Tres días después, arrojó otra sobre Nagasaki. Miles murieron calcinados o tras una lenta agonía por la radiación. Harry Truman, presidente yanqui, dijo que era la única forma de terminar la guerra.

A fines de julio y comienzos de agosto de 1945, en la localidad alemana de Potsdam, la antigua capital prusiana, se encontraban los líderes de las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial en Europa: el presidente norteamericano, Harry S. Truman; el primer ministro británico, Winston Churchill (reemplazado por el laborista Clement Attlee); y Iósif Stalin, de la URSS. Tras las rendiciones italiana y alemana a comienzos de mayo, “los tres grandes” definían las reparaciones de guerra y el reparto del mundo de posguerra, y garantizaban la reconstrucción y un nuevo orden capitalista gracias a la traición de Stalin.* La guerra continuó en el Pacífico, ya que Japón aún no había capitulado. 

Un día antes de iniciada la Conferencia de Potsdam, Truman recibió el mensaje: “el niño nació bien”. El telegrama en clave no se refería a un tierno acontecimiento, sino a que el “Proyecto Manhattan”, dirigido por el físico Robert Oppenheimer en Los Álamos (Nuevo México), había logrado su objetivo: crear la bomba atómica.** La noticia llenó de optimismo a Truman, quien vio en la bomba atómica un instrumento clave para volcar las negociaciones a su favor y consolidar la hegemonía imperialista estadounidense.

Destructor de mundos 

El 6 de agosto, a solo cuatro días de finalizada la conferencia, a las 8:15 de la mañana, Estados Unidos lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima, que contaba con 250 mil habitantes. Era la primera vez en la historia que se lanzaba una bomba atómica. La ciudad fue devastada. 

La explosión generó una bola de fuego que, en el hipocentro (área de impacto de la bomba), alcanzó una temperatura de 4 mil grados centígrados. El efecto del calor provocó inmediatamente una onda expansiva que derribó todo a su paso. En diez segundos, el viento feroz ya había avanzado casi cuatro kilómetros a la redonda. A medida que la onda expansiva se debilitaba, una succión de aire y una presión inversa se generaron desde el hipocentro: el viento se revirtió y empezó a soplar a la misma velocidad, pero ahora hacia el centro. No quedó nada en pie en un radio de tres kilómetros. Todos los hogares sufrieron daños severos hasta seis kilómetros de distancia. Después de veinte o treinta minutos, comenzó a caer una espesa “lluvia negra” en un área de 30 kilómetros a la redonda, que contenía hollín y polvo radiactivo. 

Cerca de 150 mil personas murieron por efecto de la bomba, entre los afectados instantáneamente y quienes fallecieron en las semanas o meses siguientes producto de la radiación. Todos los que estaban en un radio de 1,2 kilómetros del hipocentro perecieron calcinados. A dos kilómetros de distancia, las quemaduras alcanzaban el 100% de la piel, que se desprendía en tiras. Los que se encontraban hasta a cuatro kilómetros del hipocentro sufrieron severas quemaduras en las partes del cuerpo expuestas al aire. 

Miles de personas ingresaron al área al día siguiente en busca de heridos o de familiares desaparecidos: muchos murieron posteriormente, tras padecer horribles malformaciones en la piel. Aún para 1960 se observaban efectos residuales, especialmente leucemia, cáncer de tiroides, mama y pulmón. Las mujeres embarazadas expuestas a la radiación sufrieron abortos espontáneos y, en una tasa desproporcionadamente alta, dieron a luz niños con diversas discapacidades. 

Tres días después, el 9 de agosto, Estados Unidos lanzó una segunda bomba atómica sobre la ciudad de Nagasaki. Los resultados fueron igualmente devastadores. Las cifras oficiales hablan de más de 250 mil asesinados en ambos bombardeos. El 15 de agosto el emperador japonés Hirohito anunció la rendición. 

Años después, Robert Oppenheimer, el padre de la bomba atómica, convertido en un abierto opositor a la carrera armamentista, recordó con cierta amargura que, tras la detonación exitosa en Nuevo México, pensó: “me he convertido en la muerte, el destructor de mundos”.***

Superar el capitalismo decadente 

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«No es una crisis humanitaria, es un crimen de guerra»: el hambre de Gaza como arma y las consecuencias penales

Un palestino desplazado que no ha recibido ayuda humanitaria muestra los restos de comida que le quedan, en medio de la crisis de hambre de Gaza, el 28 de julio de 2025.Dawoud Abu Alkas / Reuters

La «política calculada de inanición» de Israel, como la llama Naciones Unidas, no es una catástrofe sobrevenida, un terremoto o una inundación. El uso intencional es muy distinto a una «consecuencia incidental» de un conflicto.

Carmen Rengel

Es una constante en estos días. Los cooperantes o empleados de organizaciones internacionales que trabajan o han trabajado en Gaza (Palestina) se indignan ante el uso generalizado en la prensa de la etiqueta «crisis humanitaria» para hablar de lo que sucede en la zona, asediada por Israel desde octubre de 2023 y ahora, además, sumida en el hambre por la falta de ayuda. 

Ezequiel Cruz, antiguo cooperante mexicano en la franja y en Cisjordania, lo explica con rabia en un grupo profesional de WhatsApp: «Una crisis humanitaria puede venir por una catástrofe ambiental, por un terremoto o una inundación, por una pandemia como la del covid-19 y, claro, por una guerra, pero como daño colateral, digamos, como una consecuencia fortuita y hasta entendible de ese conflicto armado». Sin embargo, lo que se ve en Gaza «es premeditado, es buscado, es voluntario, y eso merece otro nombre, que es el de crimen de guerra», se duele. 

Luis Moreno Ocampo, primer fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), se expresaba en iguales términos esta mañana en la Cadena SER. Cree que lo que vemos en la costa palestina es «una hambruna decidida», por lo que no se puede tildar sólo de crisis, salvo que se quiera diluir su «hipocresía». Y para Jonathan Whittall, jefe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en los territorios palestinos, «lo que Gaza está presenciando no es sólo hambre, sino una política calculada de inanición». Sin medias tintas. La mano del hombre, detrás. 

Según testimonios de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Oxfam o Save the Children, más del 90% de la población gazatí se enfrenta a una dura lucha por sobrevivir. El Gobierno de Gaza alerta de que 40.000 bebés y 60.000 niños pueden morir «en cuestión de días» por el desabastecimiento tanto de alimentos como de medicinas. Ha cifrado en 147 los palestinos muertos ya por hambre o desnutrición, incluidos 88 niños, después de que durante las últimas 24 horas se registraran 14 nuevas muertes por esta causa.

La diferencia entre lo buscado y lo encontrado es el tipo de delito que se puede imputar a quien ordena o perpetra estas acciones. El derecho internacional tiene perfectamente tipificado el uso del hambre como arma de guerra. De momento, sobre el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, su exministro de Defensa, Yoav Gallant, y los líderes de Hamás pesa desde 2024 una orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra. El hambre podría añadirse a demandas posteriores, según esta lectura. 

El Ejecutivo del propio Netanyahu denuncia la supuesta difusión de cifras e imágenes «escenificadas o manipuladas» por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), al que ha acusado de «alimentar la percepción de una crisis humanitaria» en la Franja de Gaza pese a que «Israel ha estado trabajando para garantizar la entrega de ayuda». Ayuda que no llega desde hace tiempo: la zona ha estado sometida a un cerco de Tel Aviv desde 2007, controlando qué entraba y qué no, y ha mantenido el puño cerrado durante toda esta ofensiva, iniciada tras los ataques islamistas del 7 de octubre de 2023. 

Ya eso, de por sí, era denunciado por ONG locales como un crimen de guerra, porque los Gobiernos israelíes incluso han ido midiendo las calorías que necesitaban los gazaríes y regular así la entrada de camiones, antes de la guerra, para no caer en las imágenes que hoy hacen que la comunidad internacional se lleve las manos a la cabeza, una realidad desvelada por el diario Haaretz

Desde marzo, cuando fracasó la última tregua, el cerrojazo israelí ha sido total, hasta que hace dos días su Gobierno anunció pausas humanitarias (que están siendo violadas, con casi 100 muertos en 24 horas) y entrada limitada de bienes (unos 70 camiones por día, frente a los 500-600 de antes de la ofensiva).

El delito

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Tras 41 años en prisiones francesas… Georges Abdallah es libre

Por IDP, sección de la UIT-CI de Tuquía

28/07/2025. La semana pasada, el Tribunal de Apelaciones de París emitió su decisión de liberar al militante libanés Georges Abdallah el 25 de julio, con la condición de que abandone el territorio francés y no regrese nunca.

Abdallah, que ahora tiene 74 años, fue condenado a cadena perpetua en 1987 por presunta complicidad en el asesinato de un diplomático estadounidense y uno israelí en París en 1982. A pesar de haber sido elegible para la libertad condicional durante los últimos 25 años, 12 solicitudes que presentó fueron rechazadas, lo que lo convirtió en uno de los presos políticos más antiguos de Europa.

Aunque la Fiscalía de París anunció el lunes pasado su intención de recurrir la liberación ante el Tribunal de Casación, este recurso no suspende la ejecución de la sentencia y, por tanto, no impedirá a Abdallah salir de Francia y regresar a su país de origen.

Los jueces de apelación consideraron que su detención continuada era «desproporcionada» en relación con los actos que se le imputaban, especialmente considerando su avanzada edad, y afirmaron que Abdallah se había convertido en «un símbolo del pasado para la lucha palestina». Su fallo señaló que las «Facciones Armadas Revolucionarias Libanesas», fundadas por Abdallah e integradas por militantes marxistas, laicos y propalestinos, no habían llevado a cabo ninguna actividad armada desde 1984.

Los jueces lamentaron que Abdallah no hubiera mostrado “remordimiento ni simpatía por las víctimas”, pero señalaron que había expresado su deseo de pasar “el resto de sus días” en su pueblo en el norte del Líbano y posiblemente participar en la política local, enfatizando que ya no representaba una amenaza para la seguridad pública.

La vida ininterrumpida de un militante

Georges Abdallah resultó herido durante la invasión israelí del sur del Líbano en 1978 y posteriormente se unió al Frente Popular para la Liberación de Palestina, liderado por George Habash . Posteriormente, junto con miembros de su familia, fundó las «Facciones Armadas Revolucionarias Libanesas», un grupo marxista antiimperialista que se atribuyó la responsabilidad de cinco operaciones con objetivos específicos en Europa entre 1981 y 1982, cuatro de las cuales resultaron en muertes en Francia.

En 1986, fue condenado a cuatro años de prisión en Lyon por conspiración y posesión de armas. Al año siguiente, fue juzgado de nuevo y condenado por complicidad en los asesinatos del diplomático estadounidense Charles Ray y del diplomático israelí Yaakov Barsimentov , así como por el intento de asesinato de un tercer diplomático en 1984.

Aunque las autoridades francesas identificaron posteriormente a los verdaderos autores de los atentados y establecieron vínculos con Irán, Abdallah permaneció en prisión. Se negó a admitir su culpabilidad y presentó las acusaciones como parte de su «resistencia» contra la ocupación israelí y la política estadounidense en la región, en particular durante la Guerra Civil Libanesa y las sucesivas invasiones sionistas.

Regreso a la Patria… y la voz de la resistencia continúa

Abdallah llegó ayer a Beirut, donde fue recibido por camaradas, seres queridos y delegaciones de diversas fuerzas y partidos libaneses. Su primera declaración se dirigió a Gaza, instando a las masas árabes a movilizarse para romper el asedio, especialmente al pueblo egipcio a levantar el bloqueo en el cruce de Rafah.

A pesar de pasar 41 años en prisión, Georges Abdallah no ha cambiado. Se mantuvo firme en sus posturas, inflexible, negándose a reconocer a Israel o a ceder en su compromiso con la causa palestina. No expresó arrepentimiento ni hizo concesiones. Siguió siendo un símbolo de resistencia y firmeza frente a la ocupación y el imperialismo.

En conclusión

Deseamos al camarada Georges una vida pacífica y libre entre su gente y sus camaradas. Su liberación no es el final de una historia, sino el comienzo de un nuevo capítulo de lucha. Así como Georges Abdallah fue un símbolo tras las rejas, sigue siendo hoy un símbolo en las calles: un testimonio vivo de que la resistencia no es un delito, sino un derecho.

Georges Abdallah… Finalmente libre, aunque nunca dejó de ser libre

https://uit-ci.org/index.php/2025/07/28/tras-41-anos-en-prisiones-francesas-georges-abdallah-es-libre

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Manifiesto urgente por Gaza

Difundido por UIT-CI

23/7/2025. Este manifiesto no es una súplica. Es un grito. Es un puño sobre la mesa de la indiferencia. Es un llamamiento urgente a la conciencia del mundo.

Gaza no puede esperar

Hoy, las organizaciones firmantes —los Comités Nacionales de UNICEF y UNRWA en España, Oxfam Intermón, Médicos Sin Fronteras, Save the Children y Movimiento por la Paz (MPDL) — alzamos nuestras voces como una sola. Las alzamos porque el sufrimiento de la población palestina es insoportable. Las alzamos porque en Gaza, con cada día que pasa, algo esencial de nuestra humanidad se desmorona.

Nos dirigimos a los gobiernos, a líderes políticos, a las instituciones internacionales, a los medios de comunicación, a las organizaciones de la sociedad civil y, sobre todo, a todas las personas que aún no han renunciado a su conciencia ni a su capacidad de indignarse ante los actos de barbarie que el actual gobierno y el ejército de Israel están cometiendo en Gaza.

En menos de dos años, más de 56.000 personas han sido asesinadas, más de 18.000 son niños y niñas. Más de 127.000 han resultado heridas, muchas con amputaciones, quemaduras, mutilaciones y traumas imposibles de sanar. Después de los ataques cometidos por Hamás, con 1.200 personas muertas y tomando alrededor de 250 rehenes el 7 de octubre de 2023, Gaza ha pasado a convertirse en el escenario del sufrimiento humano más desgarrador de nuestro tiempo. Se ha transformado en un símbolo brutal del dolor.

El impacto mental es inenarrable, los niños y niñas nos hablan de una desesperanza total hacia el futuro. Y todavía seguimos buscando palabras que estén a la altura de este infierno, porque ya no alcanza el lenguaje para describir tanto dolor.

Prácticamente toda la población de Gaza vive desplazada y asediada, sin un lugar seguro donde refugiarse. Más de la mitad son niños y niñas. Como consecuencia del asedio total impuesto por las autoridades israelíes el 2 de marzo, el 100% de Gaza corre ahora riesgo de hambruna, según Naciones Unidas. Más de medio millón de personas están en fase 5 de hambruna catastrófica, decenas han muerto ya y seguirá sucediendo si el Gobierno de Israel no permite la entrada de ayuda humanitaria masiva.

La protección y asistencia especiales que el Derecho Internacional Humanitario otorga a la infancia —y que constituyen una obligación legal para las partes en conflicto— no se han cumplido. Asesinados o mutilados, cercados por el hambre y el miedo, niños y niñas están siendo afectados de forma desproporcionada por este conflicto. Más de 41.000 han perdido a uno o ambos de sus progenitores. El impacto es tan profundo que ha sido necesario acuñar un nuevo término para describir a aquellos que han sobrevivido, “niños y niñas heridos, sin familiares supervivientes”.