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Derechos Humanos General Internacional

El genocidio de Gaza ha convertido la cuestión palestina en el problema israelí

Fuentes: Voces del Mundo

Por Sami Al-Arian 

El genocidio en Gaza desde octubre de 2023, que ha asesinado a más de 73.000 palestinos, ha marcado un punto de inflexión histórico en la lucha palestina y en la naturaleza del conflicto con el proyecto sionista.

Lo que se ha desarrollado ha ido mucho más allá de otra guerra o de otro episodio de violencia israelí; ha puesto al descubierto ante el mundo la verdadera naturaleza del proyecto sionista como una empresa colonialista de asentamientos basada en la limpieza étnica, el apartheid y la eliminación sistemática del pueblo palestino indígena.

Desde su surgimiento a finales del siglo XIX, el movimiento sionista ha tratado de establecer un Estado colonialista en Palestina mediante la movilización de las potencias imperialistas occidentales y una alianza duradera con las fuerzas dominantes del sistema internacional.

Mientras que el colonialismo clásico buscaba principalmente explotar a las poblaciones indígenas, el sionismo pertenece a la tradición de los movimientos coloniales de asentamiento que pretendían sustituirlas. Desde sus inicios, el movimiento fue más allá de la búsqueda del dominio político, con el objetivo de transformar el carácter demográfico, político y cultural de Palestina.

El sionismo nunca fue un movimiento autóctono de Oriente Medio. Fue una solución colonial europea a lo que los propios europeos denominaban la «cuestión judía», impuesta al pueblo palestino.

Durante más de un siglo, el proyecto sionista se ha sustentado en tres pilares estratégicos: el apoyo político, militar y financiero inquebrantable de Occidente; la fragmentación del entorno árabe e islámico circundante y su enredo en conflictos internos; y la creación deliberada de hechos irreversibles sobre el terreno hasta que el despojo sea aceptado como realidad política.

A pesar de las inmensas ventajas políticas y militares de las que goza el régimen sionista, el pueblo palestino ha logrado, gracias a su resistencia y firmeza continuas, frustrar su objetivo central: eliminar la presencia palestina u obligarla a someterse.

Desde la Nakba de 1948, los palestinos se han mantenido firmemente apegados a su tierra, su identidad y sus derechos históricos, pagando un precio extraordinario para preservar su existencia, mantener su lucha y asegurar el futuro de las generaciones venideras.

Históricamente, los proyectos coloniales de asentamientos rara vez se derrumban únicamente por una derrota militar. Comienzan a desmoronarse cuando la población indígena se niega a desaparecer, cuando se derrumba la legitimidad internacional del régimen y cuando el coste interno y geopolítico de mantener la ocupación se vuelve insostenible.

El colapso de Oslo

El proceso de Oslo, junto con la ilusión de una paz negociada, supuso un intento de transformar la cuestión palestina de una lucha por la liberación nacional, la autodeterminación y la independencia en un proyecto para gestionar la ocupación. Más de tres décadas después, su fracaso es indiscutible.

Los asentamientos israelíes se expandieron de forma espectacular, el territorio palestino se redujo de manera constante y la Autoridad Palestina se convirtió en una entidad fragmentada con una autoridad muy limitada, que opera bajo el dominio y las restricciones estructurales impuestas por la ocupación.

Mientras tanto, el Estado sionista siguió creando realidades irreversibles sobre el terreno que han hecho prácticamente imposible el establecimiento de un Estado palestino independiente, incluso uno desmilitarizado, territorialmente fragmentado y privado de soberanía genuina.

Los acontecimientos del 7 de octubre de 2023 destrozaron de raíz el statu quo político, alteraron la trayectoria del conflicto y pusieron al descubierto la quiebra de los supuestos que habían regido la política regional durante más de tres décadas.

El genocidio que siguió supuso el fin moral y político del paradigma de Oslo y de la ilusión de que el conflicto pudiera resolverse mediante interminables negociaciones llevadas a cabo en condiciones de asimetría abrumadora.

El mito de la solución de dos Estados se derrumbó finalmente bajo el peso de la realidad política.

Las reivindicaciones israelíes sobre la tradición de la democracia liberal occidental y el Estado de derecho sufrieron quizá su mayor crisis de credibilidad desde la fundación del Estado.

El mundo reconoció cada vez más que la cuestión nunca se redujo simplemente a una cuestión de fronteras o acuerdos de seguridad, sino que se trataba de una lucha entre un pueblo indígena que buscaba la libertad y un proyecto colonialista de asentamientos basado en la exclusión, la supremacía y la dominación permanente.

El genocidio también asestó un golpe devastador a la visión de Benjamin Netanyahu de un «Nuevo Oriente Medio».

Apenas unas semanas antes del 7 de octubre, se presentó ante las Naciones Unidas mostrando un mapa que, en la práctica, borraba a Palestina y presentaba a Israel como el centro indiscutible de un nuevo orden regional construido sobre la normalización, la integración económica y la hegemonía estratégica. Proyectos como el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC, por sus siglas en inglés) estaban diseñados para institucionalizar a Israel como el puente comercial y de seguridad indispensable que une Asia, el Golfo, Europa y África.

Gaza echó por tierra esa visión.

En lugar de inaugurar una era de hegemonía sionista indiscutible, devolvió a Palestina al centro de la política regional e internacional, frenó el impulso de la normalización y demostró que ningún orden regional puede alcanzar una legitimidad duradera mientras excluya al pueblo palestino y le niegue sus derechos inalienables.

Solidaridad global

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Oleada de ataques de colonos israelíes contra mezquitas, viviendas y comercios palestinos por toda Cisjordania

Fuentes: Voces del Mundo [Foto: La mezquita de al-Rahma dañada por el ataque de los colonos en Qusra, en la Cisjordania ocupada (Muhammed Ateeq/Middle East Eye)]

Por Fayha Shalash 

En el día de hoy, domingo [26 de julio de 2026], colonos israelíes han lanzado una serie de ataques generalizados por toda Cisjordania, incendiado dos mezquitas en Nablus y Tulkarm y causado daños en la maquinaria pesada de una instalación industrial cerca de Ramala.

Varios testigos relataron a Middle East Eye que los colonos irrumpieron también en varias ciudades y pueblos, atacaron viviendas, destruyeron vehículos y dispararon munición real para aterrorizar a sus residentes.

Los ataques se dirigieron contra comunidades de las provincias de Nablus, Tulkarm, Ramala, Hebrón, Salfit, Qalqilya, Jericó y Jerusalén, según funcionarios palestinos, quienes afirmaron que los colonos actuaban bajo la protección de las fuerzas israelíes.

En la aldea de Qusra, al sur de Nablus, colonos israelíes incendiaron gran parte de la mezquita de al-Rahma y pintaron con espray consignas racistas en hebreo en sus paredes.

El activista Abdul-Azim Wadi, vecino de la aldea, explicó a MEE que recibió una llamada a las 2:30 de la madrugada en la que le informaban de que los colonos habían incendiado la mezquita, situada en la parte suroeste de la aldea. Wadi afirmó que él, junto con otros vecinos, acudió al lugar para apagar las llamas.

La mezquita tenía previsto abrir sus puertas en los próximos días. Los vecinos de Qusra habían pintado sus paredes y colocado la moqueta el día anterior, pero el incendio causó daños importantes, incluido el derrumbe parcial de algunas de sus paredes, según explicó.

Wadi señaló que en las paredes habían pintado consignas como «Israel se establecerá con sangre» y «las mezquitas no nos asustan», además de mensajes que indicaban que el incendio provocado era una venganza por los colonos asesinados en Tell. «Los vecinos de la mezquita vieron a los colonos abandonar la zona antes de que los residentes llegaran para apagar el fuego. También encontramos tres consignas que habían escrito en las paredes exteriores», afirmó el activista.

Interior de la mezquita de al-Rahma dañado por el fuego tras el incendio provocado por los colonos en Qusra, al sur de Nablus, en la Cisjordania ocupada (Muhammed Ateeq/Middle East Eye)

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Libertad ya para médico palestino Hussam Abu Safiya

Por Prensa UIT-CI

13 de Julio de 2026. Hussam Abu Safiya es un médico pediatra que trabajaba en la protección de la salud del pueblo palestino. Era director del hospital Kamal Adwan, en el norte de Gaza. Fue detenido ilegalmente por las fuerzas de ocupación de Israel en diciembre de 2024 al momento en que intervinieron el hospital para desalojarlo bajo el argumento de que el lugar era un bastión militar de terroristas. Hussam resistió el desalojo y es acusado de ser colaborador de Hamas. Su encarcelamiento se ejecuta mediante la repudiable Ley de Combatientes Ilegales, con la que Israel detiene a personas -entre ellos otros 13 médicos gazatíes- bajo resolución administrativa sin siquiera la aplicación de un juicio justo.

Durante los primeros días de julio, Hussam fue visitado por su abogado, Nasser Odeh; quien manifestó que el medico encarcelado mostraba visibles signos de violencia extrema y torturas visible y que teme por su vida. Abu Safiya se encontraba detenido en la cárcel de Ketziot y fue trasladado al centro de detención Rakevet, una sección subterránea del complejo penitenciario de Ayalon donde se intensificaron las agresiones y las torturas. “Tal vez esta sea la última vez que me vean con vida. Me trajeron aquí para matarme” manifestó Hussam a su abogado.

Ante el agravamiento de su crítica situación de salud y los crecientes riesgo de vida, las peticiones de liberación de Hussam Abu Safiya han sido recurrentes y existen sendas apelaciones al Tribunal Superior de Israel para que libere de manera inmediata a Hussam y a los 13 médicos detenidos. Diversas organizaciones, como el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria, y la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado han exigido de manera inmediata su liberación y a nivel mundial, diversas organizaciones han convocado a acciones y movilizaciones en apoyo a los médicos encarcelados. 

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) somos parte del movimiento global en apoyo a Palestina y exigimos la libertad de Hussam Abu Safiya, los 13 médicos encarcelados y los mas de 9500 presos políticos palestinos que aún se encuentran secuestrados en las mazmorras de Israel.

uit-ci.org/index.php/2026/07/13/libertad-ya-para-medico-palestino-hussam-abu-safiya/

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Palestina: 1000 días de Genocidio y el informe de la ONU

Por Ezequiel Peressini, dirigente de Izquierda Socialista y la UIT-CI

2/7/2026. Han pasado 1000 días Israel comenzara una ofensiva sin igual sobre Gaza desde el 7 de octubre de 2023. La ONU ha confirmado en dos oportunidades que Israel lleva adelante un genocidio sobre la Palestina Ocupada, Gaza y Cisjordania. Nuevamente, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado dependiente de la ONU publicó el 18 de junio de 2026 un profundo informe en el que concluye que: “las autoridades israelíes y las fuerzas de seguridad israelíes han seguido cometiendo el crimen de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en la Franja de Gaza y en Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental”.

Compartimos aquí, un resumen del informe como una herramienta para demostrar el carácter históricamente genocida de Israel y fortalecer la solidaridad internacional con Palestina. En sus casi 100 páginas, el informe relata las atroces acciones ejecutadas por el Estado de Israel sobre Palestina que de conjunto son escalofriantes y describen una realidad propia de una película de terror, particularmente para las niñas y niños.

A pesar de las atrocidades cometidas, Israel no logra cantar victoria sobre Gaza y Palestina, la resistencia no esta derrotada y su principal aliado y sostenedor Donald Trump ha salido derrotado de su ataque imperialista contra Irán, debilitando también a Israel. Netanyahu sufre un aislamiento sin precedentes. Ya fue condenado en 2024 por la Corte Penal Internacional por delitos de genocidio y amplios sectores de masas, centralmente en los Estados Unidos han retirado su apoyo al Israel y se comienza a manifestar una sostenida solidaridad con Palestina. Desde los acampes estudiantiles en las universidades de los Estados Unidos a las movilizaciones en Europa y otros continentes, las dos iniciativas de la Flotilla Global Sumud y los informes de la ONU demuestran el deterioro político y el aislamiento del estado de Israel.

Muchas de las conclusiones del informe, son hoy bandera de lucha de millones de personas que en todos los continentes se movilizan contra el Genocidio. Que hayan sido reconocidas por la ONU es un triunfo que demuestra el carácter genocida del estado de Israel. Son las movilizaciones de masas, las acciones como los paros y huelgas impulsados por los trabajadores portuarios y estibadores de Italia, las huelgas estudiantiles y acciones internacionalistas como las desempeñadas por al Global Sumud Flotilla, las que pueden imponer a los gobiernos capitalistas la inmediata ruptura de todo tipo de relaciones económicas, políticas, militares, académicas y culturales y de todo tipo con el estado genocida de Israel como así también el urgente embargos de armas para parar el Genocidio.

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) impulsamos la más amplia unidad de acción para derrotar al genocida Israel y conquistar la inmediata retirada de las tropas israelíes de Gaza, toda la Palestina ocupada, el Líbano y Siria. La movilización debe continuar y exigir que las acciones exigidas por La Comisión de la ONU sean ejecutadas de manera inmediata en el camino de la lucha por una Palestina libre del rio al mar.

El hambre como método de Guerra

Para febrero de 2024, la desnutrición y la deshidratación habían afectado al 90 por ciento de los niños de entre seis y 23 meses en toda Gaza, por el contrario, antes del 7 de octubre de 2023, la desnutrición aguda en niños menores de cinco años era casi inexistente (0,8 por ciento) en Gaza. Casi 95.000 niños fueron identificados con desnutrición aguda en 2025.

Aproximadamente 320.000 niños menores de cinco años se consideran en riesgo de desnutrición, y cerca de 100.000 requieren tratamiento especializado para la emaciación, a diciembre de 2025. Julio de 2025 fue el mes con mayor número de muertes infantiles por desnutrición, con 24 niños menores de cinco años fallecidos, lo que representa el 85 por ciento de todas las muertes relacionadas con la desnutrición en 2025. Las proyecciones indican además que, desde diciembre de 2025 hasta mediados de octubre de 2026, se prevé que casi 101.000 niños de entre seis y 59 meses de edad padezcan desnutrición aguda, incluidos más de 31.000 casos grave.

La ocupación israelí: una maquina para asesinar niñas y niños

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Derechos Humanos General Internacional

Trump perdió la guerra, se firmó el acuerdo con Irán

Por Miguel Sorans, dirigente de Izquierda Socialista, de Argentina, y de la UIT-CI

18 de junio de 2026. Trump ha anunciado al mundo que finalmente se firmó el “memorándum de acuerdo” con Irán para terminar la guerra iniciada el 28 de febrero. Luego de haberlo anunciado 39 veces sin que se cumpliera, el miércoles 17 se concretó.

En un acto simbólico realizado en el palacio de Versalles, Francia, y que contó con la presencia del presidente francés, Emmanuel Macron, el encargado de firmar el pacto por el lado de Estados Unidos fue Trump. Por su parte, el primer Ministro de Irán, Masud Pezeshkián lo suscribió en nombre de Irán mediante una firma electrónica.

El acuerdo de 14 puntos establece un “cese permanente e inmediato de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano”. También contempla la liberación de miles de millones de dólares en activos iraníes congelados en un plazo de 60 días, al mismo tiempo empezará la siguiente fase de negociación. La mitad de ese monto debería liberarse antes del inicio de las conversaciones.

El memorándum incluye la suspensión de las sanciones sobre la venta de petróleo iraní, de productos petroquímicos y sus derivados y el levantamiento del bloqueo naval impuesto por EE.UU. De parte de Irán debe abrir el estrecho de Ormuz, aunque trascendió que estará bajo su control. La cuestión nuclear se seguirá discutiendo.

El acuerdo es una derrota política y militar para EE.UU.

Aunque Trump ha querido presentar este acuerdo “de paz” como un triunfo personal y de los EE.UU. se trata de lo opuesto.

Trump inició esta guerra de agresión, junto con el estado genocida de Israel, el 28/2 anunciando que en pocas semanas estaba terminada, con el fin del régimen iraní, con la destrucción de sus fuerzas armadas, sus misiles y su energía nuclear. Trump llegó a amenazar a Irán con el “fin de su civilización” y que volverían a la «Edad de Piedra» si no se rendían y abrían el ya famoso estrecho de Ormuz. Puso como fecha límite el 7 de abril. Irán se mantuvo firme y ninguna de las amenazas del presidente estadounidense se cumplieron. El estrecho de Ormuz nunca se abrió y, desde entonces, el mandatario yanqui no se atrevió a un tirar un solo cañonazo sobre territorio iraní. Y, más de dos meses después, el mismo Trump tiene que firmar un acuerdo con Irán que, todo indica, no le es favorable.

Esta definición de derrota política y militar no las decimos solo nosotros, desde la UIT-CI y como izquierda trotskista. La dijo nada más y nada menos que el The New York Times, uno de los principales, sino el más importante, diario capitalista de los EE.UU. En su edición del 16 de junio de 2026 titulo, en una nota firmada por su Comité Editorial, “El presidente Trump perdió esta guerra”. Vale la pena reproducir su descripción del significado de esa derrota de Trump:

“Estados Unidos sale debilitado —militar, diplomática y económicamente— y pagará un alto precio estratégico en los próximos años (…) Es una humillante degradación para él y para el país que dirige. Desde que empezó la guerra, dijo que Estados Unidos lograría una ‘victoria total y completa’ y que Irán debía aceptar una ‘rendición incondicional’. Insinuó que se produciría un cambio de régimen. Dijo que a Irán no se le permitiría ‘ningún enriquecimiento’ de uranio y que ‘Estados Unidos, en colaboración con Irán, desenterraría y retiraría todo el material nuclear de grado casi militar’ que ya posee y que está bajo tierra. Nada de esto parece ser cierto. El gobierno de línea dura de Irán sigue en el poder”.

Tres son las razones que explican esta nueva derrota del imperialismo yanqui: 1) la inesperada dura resistencia que ofreció Irán, 2) la guerra de agresión provocó un salto en la crisis de la economía capitalista mundial ante el cierre del estrecho de Ormuz y 3) hubo un masivo rechazo popular a la guerra en los EE.UU. incluso en la base republicana. El rechazo llegó a  más del 60 por ciento en las encuestas de opinión. Solo el 27 por ciento la apoyaba. En marzo hubo marchas en más de 3 mil ciudades de los EE.UU, que llegaron a 8 millones de personas en las calles con las consignas “No kings (No reyes) y No a la guerra. Decimos nueva derrota política y militar porque la última fue la retirada militar de Afganistán, en 2022, luego de 20 años de fallida ocupación del país.

El rechazo de Israel y la crisis del sionismo pone todo en duda

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Hüseyin Dogru, periodista alemán de origen turco censurado y sancionado por la UE

Sus cuentas están bloqueadas y se le niega la libertad de circulación por informar sobre las protestas contra el genocidio en Palestina

Fuentes: Rebelión

Por Enric Llopis

Dos activistas a favor de la causa Palestina, del colectivo Pacefully Against Genocide, fueron detenidos el 29 de mayo en Berlín y apuntados con una pistola por los agentes policiales; la pareja se acercaba a una planta de la compañía Rheinmetall, con el objeto de participar en un bloqueo; colectivos propalestina han señalado a Rheinmetall por la fabricación de material de guerra utilizado por Israel en el genocidio de Gaza; según el SIPRI, el 33% de las importaciones de armamento israelí procedieron, en el periodo 2020-2024, de Alemania.

Otro ejemplo de la espiral represiva, con decenas de personas heridas y detenidas, tuvo lugar en mayo de 2025, con motivo de una manifestación que conmemoraba el día de la Nakba (catástrofe en árabe: expulsión -acompañada de una limpieza étnica- de más de 700.000 palestinos de sus hogares) en el distrito berlinés de Kreuzberg; un mes antes, la policía alemana desalojó y detuvo a estudiantes que participaron en la ocupación de un edificio en la Universidad de Humboldt, en Berlín; además, los agentes golpearon a activistas que estaban concentrados en la calle.

Cuando comenzó el genocidio contra la población gazatí, en octubre de 2023, organizaciones como Amnistía Internacional denunciaron que las autoridades alemanas habían prohibido la mayoría de las movilizaciones convocadas en el país para denunciar la masacre.

También el informe Represión de la solidaridad con Palestina en Alemania, de julio de 2025, realizado por Palestinians & Alies, Palestine Speaks, Arrest Documentation Unit y Palestine Reveals, destaca cómo “la persecución al movimiento en solidaridad con Palestina, la restricción del espacio cívico, las vulneraciones al derecho a la protesta y la libertad de expresión han sufrido represalias graves en Alemania”.

La escalada ha afectado asimismo a periodistas y medios de comunicación; Hüseyin Dogru, periodista alemán de origen turco y residente en Berlín, fundador de la plataforma Red Media, fue incluido el 20 de mayo de 2025 en el régimen de sanciones de la UE por un presunto apoyo a actuaciones del Gobierno de Rusia; se trataría de actos que, según la versión oficial, “amenazan la estabilidad y la seguridad en la UE”.

El periodista se ha significado por la denuncia de las violaciones de los derechos humanos y el genocidio en Gaza; pero el Consejo de la Unión Europea considera, como justificación de las sanciones, que los periodistas de Red Media difundieron imágenes de “actos de vandalismo” que se llevaron a cabo durante la “ocupación violenta” de una universidad alemana, para protestar contra la masacre en Palestina.

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Netanyahu ordena ataques en los suburbios del sur de Beirut tras los mortales enfrentamientos en el Líbano

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Yisrael Katz, anunciaron que habían dado instrucciones al ejército para que llevara a cabo ataques en los suburbios del sur de Beirut, horas después de que un soldado israelí muriera y otros resultaran heridos durante enfrentamientos en el sur del Líbano.

Netanyahu y Katz declararon en un comunicado conjunto: «Hemos dado instrucciones al ejército para que bombardee objetivos en los suburbios del sur de Beirut».

Según Axios, funcionarios israelíes afirmaron que Tel Aviv había solicitado a la administración Trump autorización para llevar a cabo ataques a gran escala en Beirut, en un momento en que fuentes estadounidenses indicaban un descenso en el impulso de los recientes esfuerzos de alto el fuego, con advertencias de que Washington podría dar a Israel más margen para intensificar el conflicto.

Esta mañana, el ejército israelí anunció la muerte de un sargento de la unidad de comandos «Maglan» y las heridas sufridas por otros tres durante los combates en el sur del Líbano.

Medios de comunicación israelíes, entre ellos Yedioth Ahronoth y el Canal 12, informaron de que el soldado murió cuando una fuerza israelí fue atacada por un dron lanzado por Hezbolá en la zona de la aldea de Yahmar, cerca del castillo de Beaufort.

El ejército israelí anunció el domingo por la mañana que había tomado el control total del estratégico castillo de Beaufort, situado en una colina dominante con vistas al río Litani y al valle de Saluki.

En su declaración de esta mañana, informó que 137 oficiales y soldados resultaron heridos en las últimas dos semanas en el sur del Líbano, mientras que el número de víctimas desde la reanudación de los combates a principios de marzo ha aumentado a 26 muertos y 1.180 heridos, incluidos 69 heridos graves y 134 heridos moderados.

También señaló que 14 soldados han muerto desde que se declaró el alto el fuego, 10 de ellos como consecuencia de ataques con drones.

Sobre el terreno, sonaron las sirenas en varias localidades de la Alta Galilea, entre ellas Metula, Margaliot y Manara, tras la detección de lanzamientos de cohetes y drones desde el sur del Líbano.

La Autoridad de Radiodifusión de Israel informó que Hezbolá ha continuado desde el amanecer lanzando cohetes y drones hacia el norte de Israel.

El ejército israelí confirmó que anoche destruyó una plataforma de lanzamiento de misiles utilizada para atacar la zona de Tiberíades, y anunció el lanzamiento de un misil interceptor contra un «objetivo aéreo sospechoso» desde territorio libanés.

Por su parte, Hezbolá anunció en dos comunicados separados que había interceptado un dron israelí «Hermes 450» en los cielos del sur del Líbano, y que también había atacado a una fuerza israelí en las afueras orientales de la ciudad de Yahmar al-Shaqif, subrayando que esto era en respuesta a las «violaciones israelíes» del acuerdo de alto el fuego.

En un contexto relacionado, el ejército israelí amplió los procedimientos de evacuación y emitió advertencias urgentes a los residentes de varias ciudades del sur del Líbano, incluidas Al-Aqabiyah, Al-Zarariyah, Al-Marwaniyah, Sanibar, Al-Najariyah, Al-Adousiyah y Khirbet Basal en el distrito de Sidón, además de las ciudades de Mlikh y Kfarhouna en el distrito de Jezzine.

Aviones israelíes lanzaron ataques aéreos en las afueras de la ciudad de Toul, además de dos ataques en las ciudades de Mefdoun y Harouf, en el sur del Líbano.

El Ministerio de Salud libanés anunció ayer, domingo, que el número de muertos por los ataques israelíes contra el Líbano desde el 2 de marzo ha ascendido a 3.412 mártires y 10.269 heridos.

El ministerio declaró en un comunicado que «el saldo total acumulado de la agresión desde el 2 de marzo hasta el 31 de mayo ha alcanzado los 3.412 mártires y 10.269 heridos».

Desde el 2 de marzo, Israel ha estado librando una ofensiva a gran escala contra el Líbano, que, además de muertos y heridos, ha dejado a más de un millón de personas desplazadas y ha causado una destrucción masiva de edificios residenciales e infraestructuras.

Diario Al-Quds Libération

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Triunfa la movilización: las y los miembros de la Flotilla Global Sumud son liberados

Por Ezequiel Peressini, Coordinador de la Flotilla Global Sumud y dirigente de Izquierda Socialista y la UIT-CI

21/5/2026. Luego de ser secuestrados en la cárcel de Ketziot por las fuerzas de ocupación de Israel, las y los activistas de la Flotilla Global Sumud son liberados y trasladados a Estambul, Turquía.

La Organización de derechos Humanos Adalah, organización que ha tomado en sus manos la defensa de las y los detenidos y que tiene larga trayectoria de lucha en la Palestina ocupada, informó a primera hora del 21 de mayo que las y los activistas de la Flotilla Global Sumud (GSF) y la Coalición Flotilla de la Libertad (FFC) detenidos en el centro de detención de Ketziot han sido liberados y se encuentran en proceso de deportación. Adalah subraya que toda la operación, desde la interceptación ilegal en aguas internacionales hasta la tortura sistemática, la humillación y la detención arbitraria de activistas pacíficos, constituye una flagrante violación del derecho internacional.

Gracias a la solidaridad mundial con Palestina y el repudio al genocidio, las y los participantes de la Flotilla Global Sumud fueron trasladados desde el aeropuerto israelí de Ramon, construido sobre las tierras palestinas de la aldea de Umm Al Rashrash, cuya población fue expulsada durante la Nakba de 1948, hacia Turquía. En Estambul, gracias a las actividades de la delegación turca de la Flotilla Global Sumud, las personas fueron liberadas y se les realizarán los chequeos médicos, psicológicos y se les brindará la asistencia médica necesaria. También brindarán testimonio ante las autoridades judiciales de Turquía para realizar una demanda colectiva contra Israel por la violencia ejecutada y carácter ilegal del secuestro y encarcelamiento.

La violencia extrema del secuestro

El equipo legal de Adalah denuncia violaciones sistemáticas del debido proceso y abusos físicos y psicológicos generalizados por parte de las autoridades israelíes contra las y los activistas. Esta violencia provocó lesiones graves y generalizadas, incluyendo al menos a tres personas que fueron hospitalizadas y posteriormente dadas de alta. Los abogados documentaron decenas de participantes con presuntas fracturas de costillas y la consiguiente dificultad para respirar. Los informes también indicaron el uso frecuente de pistolas Taser contra los participantes, así como lesiones sufridas por el uso de balas de goma durante la interceptación de las embarcaciones de la flotilla y en el barco militar al que fueron trasladados.

Las y los activistas detenidos fueron sometidos a una violencia extrema tanto en las embarcaciones como durante el traslado entre las mismas y el puerto. Además, las autoridades les obligaron a adoptar posturas de estrés; mientras eran trasladados por el puerto, se les obligaba a caminar completamente inclinados hacia adelante mientras los guardias les sujetaban la espalda con violencia. Las y los participantes también fueron obligados a sentarse de rodillas dentro de la embarcación durante largos periodos de tiempo. Además de este abuso físico, los participantes fueron sometidos a una grave degradación, acoso sexual y humillación. Asimismo, a varias mujeres participantes les arrancaron el hiyab por parte de las autoridades israelíes.

Repudio mundial contra el criminal Ben Gvir y el estado de Israel

A pesar de la violencia extrema, la liberación de las y los camaradas apresados es un nuevo triunfo de la movilización y de la lucha global en apoyo a Palestina, entre las que se destacaron la movilizaciones y huelgas en Italia del 18 de mayo. La movilización global ha impedido una vez más que Ben Gvir y cumpla sus objetivos fascistas de tratar como terroristas a las y los activistas que llevaban ayuda humanitaria a la destruida ciudad de Gaza. El público amedrentamiento en el que el ministro de Seguridad de Israel humillaba a los activistas apresados ha causado estupor y rechazo generalizado que obligó a que los gobiernos de España, Francia, Italia, Reino Unido y Canadá convocarán a las autoridades diplomáticas para expresar su rechazo. La indignación global fue tan contundente que, hasta el propio genocida condenado por la Corte Penal Internacional y primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, manifestó que las acciones de Ben Gvir no están «en línea con los valores de Israel», abriendo grietas en el régimen ultraderechista de Israel. Netanyahu busca lavarse las manos y eludir su responsabilidad de sus acciones cuando él mismo fue el responsable del secuestro y se mostró en las redes sociales monitoreando activamente la interceptación y secuestro ejecutado por las fuerzas militares de Israel.

A pesar de la represión y la detención y secuestro de mas 178 activistas el 29 de abril, la Flotilla continuó su navegación hacia Gaza y conquistó la liberación de sus dos dirigentes internacionales apresados, Thiago Ávila y Saif Abukeshek. Con una segunda ronda de interceptaciones y secuestros ejecutados entre el 18 y 19 de mayo, Israel buscó desarmar a la Flotilla y golpear al movimiento global que se solidariza con Palestina, pero no lo han logrado. La liberación de las y los 428 compañeras y compañeros es un triunfo de más de las movilizaciones y actos realizados en diversos países en los que exigimos masivamente la liberación de las y los secuestrados y repudiamos a los Estados Unidos y Donald Trump por declarar a la Flotilla y a sus dirigentes y miembros como activistas terroristas.

El triunfo de la liberación de las y los compañeros será transformado en más organización, movilización y lucha permanente por la libertad de las más de 9,500 personas presas políticas palestinas que aún permanecen en las cárceles del estado sionista bajo la amenaza de que se les aplique la pena de muerte. Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) somos y seremos parte la Flotilla Global Sumud para seguir impulsando la unidad de las y los que luchan, para redoblar el apoyo a la resistencia palestina que aún no está derrotada, hasta derrotar el bloqueo y expulsar a la ocupación sionista sobre Gaza y toda la Palestina histórica y profundizar la lucha internacionalista por una Palestina libre del rio al mar.

Triunfa la movilización: las y los miembros de la Flotilla Global Sumud son liberados

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El gobierno sionista anuncia que prolongará el secuestro de los dos portavoces de la Flotilla Global Sumud al menos hasta el 5 de mayo

Israel traslada a dos portavoces de la flotilla a su territorio tras un asalto en aguas internacionales denunciado como “secuestro”

La interceptación militar de la flotilla humanitaria Global Sumud en pleno Mediterráneo ha derivado en una grave crisis diplomática y en denuncias internacionales por violaciones del derecho internacional. Los activistas Saif Abukeshek, de nacionalidad hispano-palestina, y el brasileño Thiago Ávila permanecen secuestrados en Israel tras ser capturados en aguas internacionales  junto a  175 activistas participantes en la expedición.

Según organizaciones participantes y testimonios de los propios activistas, la operación militar israelí se produjo lejos de su jurisdicción, en un punto del Mediterráneo bajo responsabilidad griega, lo que ha llevado a calificar los hechos como un “secuestro” y una vulneración flagrante del derecho internacional.

Violencia denunciada y traslado forzoso

El asalto, ejecutado de noche, implicó el secuestro de varias embarcaciones civiles, la destrucción de material y la detención de 175 personas. La mayoría fue posteriormente trasladada a la isla de Creta, pero Abukeshek y Ávila fueron separados del grupo y conducidos a territorio israelí.

Diversos testimonios apuntan a un uso sistemático de la violencia durante la operación y el secuestro. Activistas liberados han denunciado “golpes, torturas y maltratos”, con decenas de heridos que requirieron atención médica.

En el caso de los dos portavoces retenidos, las acusaciones son especialmente graves: aseguran haber sufrido abusos físicos y han iniciado una huelga de hambre como protesta por su situación.

Acusaciones sin pruebas y escalada judicial

Las autoridades israelíes justifican la detención alegando supuestos vínculos con actividades ilegales o con organizaciones consideradas terroristas, aunque organizaciones legales y de derechos humanos denuncian que estas imputaciones carecen de base y responden a una estrategia de criminalización de la solidaridad internacional.

Un tribunal israelí ha prorrogado la detención de ambos hasta el 5 de mayo, mientras la defensa denuncia irregularidades procesales y la imposibilidad de aplicar estas acusaciones a ciudadanos extranjeros interceptados fuera de aguas israelíes.

Presión internacional y responsabilidad europea

El Gobierno español ha exigido la liberación inmediata de Abukeshek, subrayando que la intervención se produjo fuera de la jurisdicción israelí.

Al mismo tiempo, organizaciones de la flotilla y colectivos sociales señalan no solo a Israel, sino también a la Unión Europea y a Grecia por su “complicidad” al permitir una operación militar en una zona bajo su responsabilidad.

Las movilizaciones se han extendido en varias ciudades para exigir la liberación de los activistas, mientras crece la preocupación por su integridad física tras las denuncias de tortura y malos tratos.

Un precedente alarmante

El caso reabre el debate sobre la legalidad del bloqueo a Gaza y las acciones militares en aguas internacionales. La detención y traslado de civiles que participaban en una misión humanitaria marca, según organizaciones de derechos humanos, un nuevo y reiterado precedente peligroso por parte del estado sionista que erosiona aún más las garantías del derecho internacional y la protección de activistas.

Mientras tanto, Abukeshek y Ávila continúan secuestrados ilegalmente en Israel, convertidos en símbolo de una escalada que trasciende lo humanitario y pone en cuestión la respuesta de la comunidad internacional ante este tipo de operaciones.

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Derechos Humanos Internacional

La portada de una revista italiana pone al descubierto la monstruosidad del «Gran Israel»

La sonrisa del colono

Por Michael Leonardi

Fuentes: Voces del Mundo [Foto de portada: Composición de Michael Leonardi con la portada del fotógrafo Pietro Masturzo publicada en L’Expresso]

El 10 de abril de 2026 el semanario italiano L’Espresso salió a la venta con una portada que ha provocado una debacle total en el aparato sionista. Bajo el título «L’Abuso», la imagen muestra a un colono israelí armado —vestido con uniforme militar, con kipá en la cabeza y rizos de peot colgando— sonriendo con sádico deleite mientras graba con su teléfono a una mujer palestina visiblemente angustiada. Ella se encuentra entre olivos en lo que queda de su tierra ancestral, con el rostro convertido en una máscara de dolor y agotamiento durante la cosecha anual de aceitunas.

La fotografía, tomada por el fotoperiodista italiano Pietro Masturzo cerca de la aldea de Idhna, al oeste de Hebrón, en octubre de 2025, no está montada, ni manipulada, y desde luego no ha sido generada por IA. Cuando las cuentas proisraelíes inundaron las redes sociales afirmando que era falsa, Masturzo y L’Espresso publicaron el vídeo completo.

Muestra exactamente lo que capta la imagen fija: un grupo de colonos armados, algunos con uniformes del ejército, abalanzándose sobre familias palestinas que intentaban recolectar sus aceitunas. El colono de la foto se burla de la mujer imitando el sonido que hace un pastor para arrear a los animales, tratando a los palestinos como ganado en una tierra que la ideología sionista reclama como divinamente destinada sólo a los judíos.

El embajador de Israel en Italia, Jonathan Peled, denunció inmediatamente la portada como «manipuladora» y distorsionadora de la realidad. Las redes sionistas en las redes sociales lanzaron una campaña coordinada de acoso, negación y difamación. Sin embargo, cuanto más se enfurecían, más se difundía la imagen, porque hace lo que a veces hacen las imágenes impactantes: traspasa la propaganda y muestra el rostro crudo y cotidiano de la violencia colonialista.

Esta única fotografía se ha convertido en un símbolo del proyecto sionista del Gran Israel en su forma más cruda. No es una aberración. Es la lógica de la expansión hecha visible: civiles armados, respaldados por el Estado y su ejército, aterrorizando sistemáticamente a los palestinos indígenas para robarles sus tierras, destruir sus medios de vida y expulsarlos.

Los olivos —antiguos símbolos del arraigo y la resiliencia palestinos— son arrancados, quemados o bloqueados habitualmente por los colonos. La cosecha, que antes era un momento de comunidad y sustento, se ha convertido en una temporada de miedo, confrontación y limpieza étnica a cámara lenta, especialmente en zonas como Masafer Yata y las colinas del sur de Hebrón.

El frenesí que provocó la portada revela algo más profundo que el mero control de daños en materia de relaciones públicas. Pone al descubierto la fragilidad del discurso sionista. Cuando se enfrenta a la cruda realidad —la sonrisa burlona del ocupante, el sufrimiento silencioso de los ocupados—, la respuesta por defecto es la negación, la evasión y los gritos de «antisemitismo».

El embajador y sus aliados preferirían que los italianos y el mundo nunca vieran esta cara de la ocupación. Quieren imágenes edulcoradas de «autodefensa» y «seguridad», no la humillación y el despojo cotidianos que sustentan el sueño de un Gran Israel que se extienda desde el río hasta el mar, desprovisto de sus habitantes palestinos.

El reportaje de L’Espresso que acompaña a la portada va más allá, documentando cómo los elementos más extremistas de la derecha sionista están configurando activamente la política israelí: ampliando los asentamientos ilegales, acelerando la rapiña de tierras en Cisjordania y normalizando lo que equivale a una operación de limpieza étnica a cámara lenta.

El colono de la foto no es un fanático solitario. Es el soldado raso de un proyecto respaldado por el Estado que goza de total impunidad: protegido por la ley israelí, financiado por los contribuyentes estadounidenses y amparado diplomáticamente por gobiernos de Europa y Estados Unidos, incluida la propia administración Meloni de Italia.

Sin embargo, incluso en la Italia de Meloni, la marea está empezando a cambiar. Esta semana, bajo la creciente presión de las calles y de la denominada «Generación Gaza» —los jóvenes italianos radicalizados por los horrores retransmitidos en directo desde Gaza y el creciente movimiento de base que exige el fin de la complicidad—, el Gobierno de Meloni anunció la suspensión de su memorando de cooperación militar con Israel.

Se trata de un primer paso limitado pero significativo: una grieta en el muro de alineamiento incondicional que durante mucho tiempo ha definido la política italiana hacia el régimen sionista. Por primera vez en años, los vínculos económicos y militares están siendo cuestionados desde las propias esferas del poder, y no sólo desde las plazas.

El «movimiento desde abajo» —con protestas continuadas, bloqueos portuarios, huelgas en fabricantes de armas como Leonardo y una movilización pública incesante— ha obligado incluso a este gobierno de extrema derecha a dar un paso atrás.

Este avance no es un regalo de arriba. Es el resultado directo de la presión organizada y constante de la sociedad civil italiana, en particular de su juventud, que se niega a permitir que su país siga siendo cómplice voluntario del genocidio y el robo de tierras.

Aunque la suspensión es parcial y reversible, indica que el monopolio de la influencia sionista en la política italiana ya no es absoluto. La sonrisa del colono en la portada de L’Espresso se ha convertido en un espejo que ni siquiera Roma puede seguir ignorando por completo.

En una época en la que los gobiernos occidentales siguen armando a Israel, vetando los llamamientos al alto el fuego y criminalizando la solidaridad con Palestina, el valor de L’Espresso al publicar esta portada es importante. El verdadero escándalo no es la fotografía. El verdadero escándalo es el proyecto de décadas que ilustra con tanta fuerza: el despojo metódico de todo un pueblo, llevado a cabo con rifles, cámaras y la certeza petulante del colonizador.

La imagen acabará desapareciendo de los titulares, pero los olivos permanecen, testigos obstinados de un crimen que se niega a permanecer oculto. Mientras los palestinos sigan cosechando lo que les pertenece, a pesar de los colonos y los soldados, la verdad seguirá abriéndose paso hasta llegar a la primera plana.

Los abusos continúan. Y también debe hacerlo su denuncia.

Michael Leonardi es un periodista afincado en Italia que es colaborador de The Palestine Chronicle.

Texto en inglés: The Palestine Chronicle, traducido por Sinfo Fernández.

Fuente: https://vocesdelmundoes.com/2026/04/18/la-sonrisa-del-colono-la-portada-de-una-revista-italiana-pone-al-descubierto-la-monstruosidad-del-gran-israel/