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Derechos Humanos General Internacional

Irán, el pantano de Trump

Escribe Miguel Sorans, dirigente de la UIT-CI y de Izquierda Socialista/FIT Unidad

La guerra de agresión imperialista sobre Irán que, según Trump, ya estaba ganada desde el comienzo, ya lleva un mes. Trump dice un día una cosa y al otro día otra. Hace una semana dio a Irán un “ultimátum” de 48 horas, a partir del cual empezaba un “ataque total”. Al otro día, anunció que suspendía los ataques por cinco días porque estaba en “productivas” negociaciones con autoridades iraníes. Lo que fue desmentido por Irán. El final de la guerra está en veremos.

Nada es creíble en manos de Trump. Cualquier cosa puede pasar. Que se agrave aún más la guerra, que desembarquen marines o que realmente se abra una negociación. El asesino de Netanyahu e Israel, por otro lado, ya avisaron que, más allá de cualquier negociación, no piensan detener sus acciones militares contra Irán y el Líbano (ver recuadro abajo).

Pero hay un hecho claro, es Trump el que retrocede. En medio de sus bravuconadas en las que anunció, una y otra vez, que “las fuerzas armadas iraníes dejaron de existir”, que “ya no tienen capacidad misilística” o “los arrasamos”, tuvo que aparecer enviando una propuesta de quince puntos, que fueron rechazados por Irán.

Siempre se ha dicho que el que pide negociar en una guerra es el que está perdiendo. Y esto es lo que está sucediendo con Trump y su agresión criminal y genocida. Pese a la evidente superioridad militar de los Estados Unidos y su aliado Israel, Trump está empantanado política y militarmente en Irán.

Las razones por las cuales Trump quiere salir de esta guerra

La primera razón es que la resistencia de Irán ha sido muy superior a lo que creían Trump y Netanyahu.

Irán es un gran país de 93 millones de habitantes que ha tirado por tierra todo pronóstico militar. En los primeros días mataron al máximo Ayatolá y parte de la jefatura militar iraní y creían que con eso empezaba el principio del fin agitando que la gente salga a la calle.

Pero sucedió al revés, la televisión iraní estuvo mostrando manifestaciones masivas en Irán, en medio de las bombas, de apoyo al gobierno y de repudio a la agresión. Por qué, aunque gran parte del pueblo trabajador, la juventud y las mujeres odian al régimen teocrático, más odian las agresiones imperialistas y de Israel. Por otro lado, Irán confirma, aunque esté debilitado, que tiene un potencial de misiles, que penetran en Israel y que llegaron a lanzar dos misiles a la base militar de la isla Diego García, en el Océano Indicio, que está a 4.000 kilómetros de distancia de Irán.
La Cúpula de Hierro, de Israel, no colapsó, pero en parte está desbordada. Como nunca ocurrió, las ciudades de Israel reciben misiles y las alarmas son permanentes. Creían que iba a ser una “guerra relámpago”, muy corta y no ha sido así. Todo indica que fue Netanyahu el que convenció a Trump de hacer el ataque. Mientras Trump no logra explicar por qué es la agresión. Primero dijo que era hasta terminar el régimen después dijo que no era necesario.

El punto más débil de Trump no es militar sino político

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Derechos Humanos Internacional

Petro, la ONU y el realismo mágico

Por Renán Vega Cantor | 21/03/2026 | Opinión

Desde hace tiempo el realismo mágico ha llegado a la ONU, pero el 11 de marzo el Consejo de Seguridad rebasó todos los límites de la infamia y de la imaginación, al aprobar la propuesta de Bahréin que condena a Irán «por sus ataques a los países del Golfo Pérsico».

«Esta resolución es una flagrante injusticia para mi país, principal víctima de un claro acto de agresión. Distorsiona la realidad sobre el terreno e ignora deliberadamente las causas profundas de la crisis actual. […] El propósito de este texto sesgado y con motivaciones políticas, impulsado por el régimen israelí y los Estados Unidos, es claro: invertir las reglas y la posición de víctimas y agresores. Recompensa a los regímenes que han violado la Carta de las Naciones Unidas y cometido actos de agresión. […] Establece la impunidad y envalentona a los agresores a cometer más crímenes.  La adopción de hoy supone un grave revés para la credibilidad del órgano y deja una mancha imborrable en su historial”. (Amir-Saeid Iravani, Embajador de Irán ante la ONU.)

“Pero ¿quién se aventuraría a decir que nuestra época es la de los derechos adquiridos, y no más bien la de los derechos violados?  […] Llegamos así al meollo de la cuestión: los derechos no como amparo frente a las injusticias, sino al contrario, como su legitimación”. (Gustavo Zagrebeñsky, Derechos a la fuerza, Trota, Madrid, 2023, pp. 14 y 16.)

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Ciertos críticos literarios popularizaron el término “realismo mágico” para referirse a la obra de Gabriel García Márquez, en especial a Cien años de soledad. A su autor no le gustaba dicho calificativo porque con el mismo se estaba indicando que sus libros eran producto de una imaginación desbordada, una pura y simple invención. Gabo recalcaba, en contravía, que lo presuntamente mágico en las historias que narraba no era producto de su vasta imaginación, sino que era algo mucho más simple: era un resultado de observar la realidad de Colombia y de Nuestra América y de escribir la crónica literaria de esa realidad. Él afirmaba: “Dicen que yo he inventado el realismo mágico, pero solo soy el notario de la realidad. Incluso hay cosas reales que tengo que desechar porque sé que no se pueden creer”. Reafirmaba que lo suyo no era “realismo mágico”, sino realismo simple. Es copiado de la calle”. En esa dirección, su literatura más que mágica es profundamente realista. Lo que sucede es que, al replicar literariamente la realidad, queda la impresión que los hechos narrados no tenían ninguna relación con el mundo real, ni expresan la desmesura de lo que acontece en la vida cotidiana.

De ahí, que lectores despistados de Gabo a veces piensan que lo que se encuentra en sus obras no puede ser real y, para recordarlo, podemos mencionar dos ejemplos. Uno, cuando en Cien años de soledad recrea la Masacre de las Bananeras, de diciembre de 1928 en Ciénaga (Magdalena) y después periodistas mediocres, historiadores del montón y políticos reaccionarios hayan dicho que la masacre nunca existió y que los miles de muertos de los que se habla en la novela son invenciones puras y simples de García Márquez. Y, dos, cuando en El otoño del Patriarca se dice que el dictador vendió el mar y que los gringos se empezaron a llevar las aguas, literalmente hablando, para su país, despojando a los habitantes locales de la savia vital que les pertenecía. A primera vista, exageración, pero viendo con detalle el asunto, simplemente era un anticipo de lo que el capitalismo ha hecho con el agua, que de ser un bien común de la humanidad se ha convertido en una mercancía, a la que tienen acceso privilegiado aquellos que tienen cómo comprarla. Por si hubiera dudas, recordemos que un hecho que parece inverosímil pero que es real [puro realismo mágico], en Cochabamba (Bolivia) en el 2000 la compañía francesa que privatizó el agua les prohibía a los habitantes locales recoger agua de lluvia y si lo hacían eran considerados delincuentes.

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Ahora tenemos que el realismo mágico ha llegado a la ONU, o, mejor dicho, hace tiempo ya es una de las características de esa inútil y moribunda agencia, pero el 11 de marzo lo que aprobó el Consejo de Seguridad de la ONU [CSO] rebasa todos los límites de la infamia y de la imaginación. En efecto, ese día el CSO aprobó una resolución, presentada por Bahréin que condena a Irán, léase bien, por sus ataques a los países del Golfo Pérsico.

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Derechos Humanos Nacional Sindical

A 50 años del golpe cívico, militar y eclesiástico

José Alfredo Martínez de Hoz brinda con Jorge Rafael Videla y Emilio Eduardo Massera

El golpe de Estado vino a poner remedio a la situación de movilización ininterrumpida de los trabajadores a lo largo de siete años. Donde habían fracasado la Revolución Argentina, el Gran Acuerdo Nacional, el peronismo en su versión de izquierda (Cámpora), el Pacto Social, Perón, la derecha peronista con Isabel y López Rega y los sindicalistas en el gobierno, el golpe triunfó. Por Mario Hernández, vía Indymedia Trabajadoras/es.

El peronismo en el gobierno

A principios de 1973, la escena política es dominada por el proceso electoral, pero la agitación obrera no se detiene. El 25 de mayo asume el gobierno de Héctor Cámpora y pocos días después la central obrera (CGT), los empresarios (CGE) y el Gobierno, con el posterior aval del Congreso, firman el Pacto Social que congela las negociaciones salariales por 2 años.

Durante el breve mandato de Cámpora fueron numerosas las ocupaciones de ministerios y dependencias públicas. De junio a octubre, el panorama va a ser dominado por los conflictos centrados en las empresas privadas.

Se presenció una intensificación de la lucha de clases a nivel de fábrica en el cinturón industrial del Gran Buenos Aires. Los temas dominantes fueron las condiciones de seguridad e higiene del trabajo, salarios atrasados, reclasificación de tareas, contra el incremento de los ritmos de producción, por la reincorporación de los despedidos durante la dictadura y frecuentemente desembocan en la elección de nuevos delegados.

En cuanto a los métodos se caracterizan por la ocupación de las plantas (Terrabusi, Molinos, Astarsa, Acindar) y el rol jugado por la asamblea de fábrica que actúa como la representación de los trabajadores encargada de formular las demandas y adoptar las medidas de fuerza hasta tanto se renueven las Comisiones Internas.

Toma de Astarsa en mayo de 1973

El 12 de octubre, Juan Domingo Perón, jura como nuevo Presidente y su primera medida es reafirmar el Pacto Social. En noviembre promueve la Reforma de la Ley de Asociaciones Profesionales. Según esta ley no podía existir más de un sindicato por rama de actividad, ilegaliza los sindicatos de empresa, posibilita la intervención de las filiales, los sindicatos pueden poner fin al mandato de los delegados de fábrica y amplía el mandato de las jerarquías sindicales de 2 a 4 años.

Sin embargo, hacia fines de año los mineros de Aguilar y Sierra Grande, Gráficos, Tabacaleros y Transportes de Córdoba, concretan medidas de fuerza en procura de mejoras salariales. Ya a principios de 1974 se produce la ocupación de Molinos Río de la Plata, el paro de papeleros de La Matanza, la toma de textil Bossi y se extiende una larga lista de conflictos.

Molinos Río de la Plata Avellaneda

El Congreso legisla la Ley de Conciliación Obligatoria que ahora podría aplicarse a todo tipo de conflicto y se reglamenta la Ley de Prescindibilidad para los empleados de la Administración Nacional.

Estas medidas legales e institucionales tienen por objetivo poner fin a la agitación obrera dotando a las autoridades políticas y sindicales de mecanismos de coerción legal, a pesar de lo cual, entre marzo y junio de 1974 se registró el promedio mensual de conflictos más alto de los tres años de gobierno peronista.

A diferencia de los anteriores, la causa principal fueron las demandas salariales. A medida que el cuestionamiento al congelamiento salarial del Pacto Social era más importante en el plano de las reivindicaciones obreras, tanto mayor la manifiesta incapacidad de las jerarquías sindicales y el peronismo para controlar a los sindicalistas disidentes y las movilizaciones de las bases.

En marzo de 1974 se desarrolla un importante conflicto en Acindar (Villa Constitución) por las condiciones de trabajo. La patronal despide a los delegados y los trabajadores toman las plantas siete días y exigen la normalización de la seccional local de la UOM. Finalmente, las elecciones darán el triunfo a la lista de activistas surgidos en el conflicto.

El Villazo

El 1° de mayo Perón rompe públicamente con los sectores radicalizados nucleados en la JP-Montoneros, inclinando la balanza al interior del movimiento peronista a favor de la CGT-62 Organizaciones y fortaleciendo el liderazgo burocrático.

En ese mismo mes se producen una serie de huelgas por aumentos de salario al margen de la conducción cegetista como consecuencia del incremento de precios y el desabastecimiento y en abierta rebeldía contra el Pacto Social. Varios gremios logran aumentos importantes.

Perón se ve obligado a actuar personalmente para frenar las demandas obreras en la que sería su última aparición pública el 12 de junio de 1974.

El Ministerio de Trabajo suspende la personería del sindicato fideero como consecuencia de importantes conflictos en la fábrica Mattarazzo de Villa Adelina y en Bagley.

El 1° de Julio muere Perón y ese mismo mes se inicia un conflicto en docentes (Ctera) y en las plantas automotrices cordobesas. Los trabajadores ocupan las plantas de Bagley en Buenos Aires y de Molinos en el Chaco.

A fines del mes inician medidas los gráficos y nuevamente interviene el Ministerio de Trabajo y retira la personería gremial a la Federación Gráfica Bonaerense (Ongaro) y al sindicato de periodistas de Buenos Aires (APBA), en agosto.

María Estela Martínez de Perón, Isabelita

La descomposición del gobierno de Isabel Perón

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Derechos Humanos Nacional Sociedad

Córdoba | La tierra habla y pone en jaque a la impunidad: identificaron restos de 12 víctimas en las fosas de La Perla

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A casi 50 años del golpe genocida, la verdad se abre paso entre los pastizales y el silencio cómplice del Ejército. En las últimas horas, el Juzgado Federal N° 3 de Córdoba, a cargo de Miguel Hugo Vaca Narvaja, confirmó la identificación de los restos de 12 personas que habían sido enterradas clandestinamente en los predios militares cercanos al ex centro de exterminio La Perla. Este hallazgo en la zona de Loma del Torito es el resultado de la persistencia de los organismos de derechos humanos y del trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Tras décadas de impunidad, la tecnología láser (Lidar) y el cruce de fotografías aéreas de 1979 confirmaron lo que el poder militar intentó ocultar: que el horror no fue un “exceso”, sino un plan sistemático de exterminio. Por Raúl Gómez, para Periodismo de Izquierda.

La técnica del horror: Desaparecer la desaparición

Las tareas desarrolladas durante 68 días en 2025 sacaron a la luz una realidad desgarradora. Los restos hallados no estaban en esqueletos completos, sino “desarticulados y dispersos” Esta es la huella material de la “Operación Claridad” de 1979, cuando los genocidas, ante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, usaron maquinaria pesada para remover fosas y “compactar” cuerpos, intentando borrar sus crímenes.

Según confesiones de represores, como el teniente coronel Bruno Laborda, los restos  fueron trasladados hacia las salinas de La Rioja. Lo que el EAAF encontró en Loma del Torito son los fragmentos que el odio no pudo borrar del todo. Como señalaron los familiares en un reciente comunicado: “No solo los escondieron: los cuerpos no están enteros, están revueltos en la tierra, desarticulados, profanados. Entre los sedimentos se halló una cadenita, un objeto personal que sobrevivió al ácido y al fuego, y que hoy sirve para reconstruir una identidad arrebatada.

La Perla: La letalidad del Tercer Cuerpo

De acuerdo a lo se ha podido reconstruir por La Perla pasaron aproximadamente 2.500 detenidos-desaparecidos. Los camiones Mercedes Benz partían por las tardes cargados de compañeros vendados y amordazados, para regresar apenas 30 minutos después. Ese era el tiempo que les tomaba a los fusiladores cumplir su tarea y arrojar los cuerpos a las fosas ya preparadas en los predios de la Guarnición Militar de La Calera.

Las identificaciones actuales cuentan con un 100% de grado de certeza genética. Los querellantes y sobrevivientes ya exigen una Ley de Búsqueda que convierta la recuperación de los restos en una política de Estado innegociable, independientemente del gobierno de turno.

Debemos tomar este hallazgo como una victoria de la lucha popular contra la impunidad de los asesinos. Mientras sectores del poder político intentan rehabilitar la teoría de los “dos demonios” o poner en duda la cifra de los 30.000, la tierra en Córdoba echa luz sobre la oscuridad.

No es solo un hallazgo arqueológico; es un acto de justicia para quienes eran estudiantes, obreros y militantes con proyectos de vida truncados por el terrorismo de Estado. La identificación de estos 12 compañeros nos reafirma en nuestra exigencia histórica: apertura de todos los archivos de inteligencia ya. Los militares saben dónde está cada uno de los restos que faltan. Su silencio sigue siendo un crimen en proceso.

Contra el negacionismo y el plan de hambre, unidad en las calles

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Derechos Humanos Internacional

Túnez: Libertad a las y los dirigentes de la Flotilla Global Sumud

Por Prensa UIT-CI

17/03/2026. Desde el pasado 6 de marzo un grupo de organizadoras y organizadores de la delegación tunecina de la Flotilla Global Sumud se encuentran detenidos y encarcelados. Las y los dirigentes Wael Nouar, Jawaher Channa, Nabil Chanoufi, Sana Msahli y Mohammed Amin Belnour fueron arrestados en un hotel de la localidad de Sidi Bou Said por la unidad de policía antiterrorista, según informaron en un comunicado de prensa.

Las detenciones se realizaron luego de que la policía de Túnez impidiera la realización de diversas actividades organizadas por la FGS en dicho país. El 4 de marzo, la policía interrumpió la reunión de las los dirigentes locales e internacionales con las organizaciones de trabajadores portuarios de Sidi Bou Said que se solidarizaron con la flotilla en septiembre de 2025. En dicho accionar fueron detenidos diversos dirigentes, entre ellos, Thiago Ávila de la delegación brasilera y responsable de América Latina. El 5 de marzo, el gobierno y las autoridades cancelaron una actividad pública, programada previamente, que se realizaría en el Cine Cine-Théâtre Le Rio de Túnez.

Cabe recordar que el Puerto de Sidi Bou Said, fue el lugar al que arribó la FGS la noche del 7 de septiembre de 2025 y el escenario en el cual Israel ejecutó ataques con explosivos incendiarios mediante la utilización de drones sobre dos embarcaciones emblemas.

Diversas organizaciones se han solidarizado con las y los dirigentes apresados. Entre ellas el Foro Tunecino por los Derechos Económicos y Sociales (FTDES) y otras 17 organizaciones, como Amnistía Internacional (AI) que expresó su «preocupación» ante «las crecientes» restricciones a las reuniones en apoyo al pueblo palestino.

A pesar del creciente repudio ante la criminalización, represión y encarcelamiento del gobierno y las autoridades sobre la FGS en Túnez y el extendido reclamo por la libertad de las y los presos, un juez tunecino dictó este lunes 16 de marzo prisión preventiva para los miembros del comité de coordinación de la Global Sumud bajo maliciosas y fraudulentas acusaciones de «falsificación, posesión y uso de documentos falsificados, fraude, abuso de confianza, registros falsificados y lavado de dinero».

La organización internacional de solidaridad con el pueblo palestino manifestó que, a pesar de la intimidación y la intención de bloquear los importantes puertos tunecinos, “Nuestra misión permanece inalterada. Esta primavera, volveremos a lanzar una misión civil histórica desde el Mediterráneo hacia Gaza para desafiar el asedio y apoyar al pueblo palestino. Confiamos en que el pueblo de Túnez, cuya solidaridad con Palestina siempre ha sido poderosa y visible, desempeñará una vez más un papel vital en este esfuerzo histórico”.

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI), como parte del movimiento mundial en apoyo al pueblo palestino y colaboradores activos con la FGS desde 2025, repudiamos el encarcelamiento y enjuiciamiento de las y los dirigentes tunecinos y llamamos a extender el reclamo por la inmediata libertad y desprocesamiento.

uit-ci.org/index.php/2026/03/18/tunez-libertad-a-las-y-los-dirigentes-de-la-flotilla-global-sumud/

UIT-CI 18/03826

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Derechos Humanos General Nacional

El golpe genocida y las tareas pendientes

Escribe Francisco Moreira 

El golpe militar estuvo al servicio del plan de las grandes empresas y el FMI. La resistencia obrera y popular terminó derribando a la dictadura en 1982. Pero desde 1983 los sucesivos gobiernos continuaron aplicando los planes de ajuste y saqueo del FMI. La lucha continúa bajo el gobierno de 
Javier Milei.  

En marzo de 1976 los militares dieron el golpe e instalaron el terrorismo de Estado, un régimen de represión generalizada. Fueron suprimidas todas las libertades democráticas, intervenidas las organizaciones obreras y suspendida la actividad de los partidos políticos. La dictadura masificó los métodos represivos que ya se venían aplicando bajo el gobierno de Isabel Perón, impulsados por el siniestro ministro José López Rega, las patotas de la burocracia sindical y la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A).1 Miles fueron a las cárceles, torturados, asesinados y desaparecidos. Así buscaron aniquilar a la vanguardia de luchadoras y luchadores. Por eso gran parte de los 30 mil detenidos-desaparecidos son dirigentes, delegados y activistas sindicales y estudiantiles.

El movimiento obrero y popular fue derrotado, al tiempo que las patronales y el imperialismo lanzaron un ataque implacable para imponer sus planes de hambre y entrega bajo la batuta del general Jorge Rafael Videla y su ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz. Su objetivo era aplicar un plan económico de liquidación de las conquistas sociales y de saqueo del país. El genocidio se puso al servicio del FMI, de los grandes empresarios extranjeros y nacionales como Techint de la familia Rocca, Loma Negra de Amalita Fortabat, Molinos de los Pérez Companc, los Pescarmona o los Macri; también al servicio del capital financiero y de la estafa de la deuda externa.

Mientras esto sucedía, el presidente de la Conferencia Episcopal, obispo Adolfo Tortolo, convocaba a colaborar con el gobierno de Videla. Hoy, mientras Javier Milei niega el genocidio, los políticos patronales se llenan la boca hablando de “democracia” y repudian a la dictadura, pero en ese entonces acudían presurosos a colaborar. Los radicales aportaron embajadores e intendentes a la dictadura. El justicialista Tomás de Anchorena fue embajador en Francia. Muchos de ellos concurrieron a la confitería El Molino el 1º de diciembre de 1978 a la cena anual del Círculo de exlegisladores. El encargado del brindis fue el mismo Videla y entre los presentes estaban los radicales Ricardo Balbín y Antonio Tróccoli, treinta ex diputados justicialistas y hasta ex diputados comunistas, como Jesús Mira y Juan Carlos Comínguez.2

La resistencia, Malvinas y el fin de la dictadura

En medio de semejante horror empezó la resistencia obrera y popular que finalmente llevaría a la caída de la dictadura. Los militares, que venían para quedarse por décadas en el poder, duraron siete años. En su crisis y caída la clase trabajadora tuvo un protagonismo central.

A pesar de la derrota del golpe, las y los trabajadores empezaron una lenta recuperación. Ya en mayo de 1976, en Renault de Córdoba reclamaban aumento salarial con “trabajo a tristeza”. En los años siguientes hubo luchas de Luz y Fuerza, portuarios, trabajadores de subterráneos y ferroviarios. En 1979 hubo huelgas en Alpargatas, IME, Renault, Ferrum, Galileo, Capea, Santa Rosa (después Acindar) y Siam. Entre tanto, en abril de 1977 se realizó la primera ronda de las que luego serían las Madres de Plaza de Mayo.

En 1980 se produjo una grave crisis económica. Se terminaba la época de la “plata dulce” y sectores de la clase media, que habían paseado por el mundo porque había un dólar barato, comenzaron a entrar en crisis. La dictadura se quedaba así sin apoyo social, con la clase media uniéndose de hecho a la resistencia obrera. Aparecieron acciones populares moleculares cada vez más importantes: movimientos contra la censura de intelectuales y artistas o contra los impuestazos, y fue tomando forma la consigna “abajo la dictadura”. En julio de 1981 se produjo una huelga general parcial de la CGT.

La dictadura empezó a tener cada vez más dificultades y a entrar en crisis. En 1982, en un intento desesperado por sostenerse, el general Leopoldo Fortunato Galtieri, ahora al frente de la dictadura, lanzó la toma de Malvinas. El objetivo era tratar de desviar hacia los ingleses el odio popular creciente contra la dictadura. En ningún momento creyeron que iba a haber una guerra. Insólitamente creían que el imperialismo yanqui los iba a apoyar en una negociación con los ingleses para quedarse con las Malvinas. Cometieron varios errores a la vez. Los yanquis se unieron a los ingleses y la guerra de Malvinas provocó una movilización de masas antiimperialista, nacional y latinoamericana, que fue contra el gobierno militar, que rápidamente capituló. El papa Juan Pablo II vino al país para reforzar la actitud derrotista de la burguesía argentina. El 15 de junio una concentración popular en Plaza de Mayo gritaba: “Los pibes murieron, los jefes los vendieron”. Se produjo un vacío de poder. La dictadura caía. Galtieri tuvo que renunciar y los militares no tuvieron otra salida que irse a las corridas a negociar con los políticos patronales para convocar a elecciones.

De Alfonsín a Milei

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Derechos Humanos General

Irán: No a los bombardeos de Trump y Netanyahu

Irán: No a los bombardeos de Trump y Netanyahu

Por  Ezequiel Peressini, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad

11/03/2026. Los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán han escalado en una guerra abierta con la que el imperialismo busca profundizar su contraofensiva en Medio Oriente. Donald Trump improvisa ante la respuesta de Irán y la prolongación de la guerra.

Durante la madrugada del 28 de febrero, misiles de Estados Unidos e Israel cayeron masivamente sobre Irán. Los bombardeos alcanzaron la capital, Teherán, y diversas ciudades del país. En Minab, uno de los misiles Tomahawk lanzados por Estados Unidos impactó en la Escuela Primaria Femenina Shajare Tayyebeh y asesinó a 168 niñas y jóvenes, lo que, según Amnistía Internacional, podría constituir un nuevo crimen de guerra. En Teherán, otro misil alcanzó la residencia donde se encontraba el ayatolá Alí Jamenei, provocando la muerte de quien había sido líder supremo de Irán desde 1989 y que fue reemplazado el 8 de marzo por su hijo, Mojtaba Jamenei. Estos ataques unilaterales contra Irán provocaron, hasta el 5 de marzo, la muerte de más de 1.097 civiles, entre ellos 181 niños y niñas, y dejaron más de 5.400 heridos, incluidos al menos 100 menores (informa Hrana a la BBC). 

A pesar de la desigualdad técnica y militar, Irán ha respondido haciendo uso de su legítimo derecho a defenderse ante los ataques criminales. Desplegó ataques sobre las bases militares de Estados Unidos en Qatar, Kuwait, Bahréin, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, frustrando el objetivo original de Trump de imponer la rendición de Irán y el cambio de régimen en solo cuatro días de bombardeos. Irán ha lanzado misiles sobre Israel, provocando la penetración de la Cúpula de Hierro con un limitado impacto militar, pero con fuerte impacto político al hacer sonar las alarmas y demostrar las debilidades de Israel. Netanyahu extendió los ataques sistemáticos sobre el Líbano, provocando más de 570 asesinatos, 1.400 heridos y 759 mil personas desplazadas.

Una nueva expresión descontrolada de la contraofensiva imperialista 

Todo este millonario y criminal operativo es sostenido bajo el falso argumento de la seguridad nacional de Estados Unidos (que se encuentra a más de 11 mil kilómetros de distancia de Irán, lo suficientemente lejos como para ser atacado de manera directa por Irán) y la recurrente mentira de que Irán tiene bombas atómicas. Toda esta retórica imperialista busca ocultar que Trump cedió a las presiones de Israel y de Benjamín Netanyahu, de la misma manera que lo hizo durante la “Guerra de los 12 días” en junio de 2025. 

Israel busca comprometer aún más al gobierno yanqui y a sus socios para avanzar en su plan colonizador y militarista sobre Gaza, Palestina, Líbano y el sur de Siria con una nueva ofensiva militar en Medio Oriente. A cambio de los servicios imperialistas, Estados Unidos busca tomar el mayor control posible sobre sus intereses petroleros y políticos en la región. Trump anunció el 28 de febrero una actividad militar relámpago de cuatro días que ya está fracasando. Afirmó que su objetivo era terminar con la capacidad nuclear de Irán, luego buscar una negociación, para finalmente manifestar que su objetivo era imponer “un cambio de régimen” y llamó a la insurrección al pueblo iraní. Nada de esto ha sucedido y Trump cae nuevamente en grandes contradicciones, mostrando la endeblez e improvisación de sus planes políticos y militares y, hasta el momento, su incapacidad para desplegar una invasión terrestre triunfante que garantice la imposición de un nuevo gobierno proimperialista. 

La guerra le mete más leña al fuego a la crisis imperialista 

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Derechos Humanos General Internacional

Plan Cóndor / El imperialismo yanqui: cómplice de la dictadura

Escribe Mariano Barba

Mientras Estados Unidos perdía la guerra de Vietnam a comienzos de la década de 1970, en América Latina desplegaba la doctrina de la seguridad nacional. Esa estrategia luego se consolidó en el Plan Cóndor, un sistema de coordinación entre dictaduras para fomentar y organizar golpes de Estado en el Cono Sur. El golpe del 24 de marzo de 1976 en Argentina se inscribió en ese marco, con el objetivo de frenar las luchas populares e imponer planes económicos alineados con los intereses del imperialismo.

A comienzos de la década de 1970, las y los trabajadores y los pueblos protagonizaban acciones en distintas latitudes del mundo. Estados Unidos, con Richard Nixon como presidente, vivía grandes movilizaciones internas contra la guerra en Vietnam y sufría derrotas en el campo de batalla que culminaron con su retirada de ese país, lo que significó la primera gran derrota del imperialismo yanqui. Otros países coloniales africanos, como Guinea Bissau, Angola y Mozambique, tras largos años de lucha, conquistaron su independencia de las potencias europeas que los dominaban. Hacia el final de la década, en 1979, una gran revolución democrática en Irán derrocó al sha Reza Pahlevi; ese mismo año, en Nicaragua, se derrotaba a la dictadura de Anastasio Somoza en una guerra civil en la que participó nuestra corriente con la Brigada Simón Bolívar.

En América Latina también se desarrollaban grandes luchas en Chile, Argentina y Perú, que cerraban un período de derrotas marcado por el golpe en Brasil y el de Barrientos en Bolivia. En ese contexto, Estados Unidos avanzaba en la formación militar de los ejércitos latinoamericanos a través de la Escuela de las Américas, situada en la zona del Canal de Panamá. Allí se enseñaban doctrinas de contrainsurgencia, es decir, métodos para organizar golpes de Estado, coordinar la represión y formar escuadrones de la muerte. Estas políticas fueron las antesalas del Plan Cóndor, impulsado con respaldo y participación directa del gobierno estadounidense.

Durante las presidencias de Richard Nixon (1969-1974), Gerald Ford (1974-1977), Jimmy Carter (1977-1981) y Ronald Reagan (1981-1989), Estados Unidos prestó apoyo técnico, militar y político a los regímenes represivos del Cono Sur. A través de la CIA y el Pentágono se proporcionaban planificación, coordinación e instrucción en métodos de tortura y terrorismo de Estado.

Miles de asesinados y desaparecidos

Hacia 1978, la Operación Cóndor abarcaba ocho de los trece países de América del Sur y había establecido un área de represión e impunidad sin fronteras. El intercambio de información entre las dictaduras permitió operativos conjuntos de grupos de tareas integrados por agentes del país donde se encontraba la víctima y por sus contrapartes del país de origen. Estas operaciones muchas veces terminaban con traslados clandestinos de personas detenidas hacia su país de origen, algo habitual entre las dictaduras de Argentina, Uruguay y Chile.

La Comisión de Verdad y Justicia de Paraguay confirmó en 2003 que los documentos hallados en diciembre de 1992 en la comisaría de Lambaré, en Asunción, prueban la existencia del acuerdo entre las dictaduras para el intercambio de información y prisioneros. Según esos archivos, este plan asesinó a unos 50 mil opositores políticos en América Latina, dejó decenas de miles de detenidos desaparecidos y encarceló a alrededor de 400 mil personas. Esos documentos, conocidos como los “Archivos del Terror”, detallan el destino de miles de latinoamericanos secuestrados, torturados y asesinados por los servicios de seguridad de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.

La atroz dictadura argentina

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Derechos Humanos General Nacional

Décadas de lucha contra la impunidad / Por la memoria, la verdad y la justicia

Escribe Guido Poletti

Desde aquel lejano abril de 1977, cuando un grupo de madres comenzó a girar alrededor de la Pirámide de Mayo, la lucha por los derechos humanos ya no se detuvo en la Argentina, hasta transformarse en una auténtica “marca” y en un ejemplo a nivel internacional.

En un movimiento que fue creciendo, con organismos viejos y nuevos y con generaciones de militantes que se fueron renovando, ni los militares genocidas, ni las maniobras de los distintos gobiernos posteriores, ni el negacionismo de ultraderecha de hoy lograron impedir que esa lucha siguiera creciendo y masificándose.

Ya en el último año de la dictadura, en medio de una auténtica revolución democrática, eran centenares de miles quienes se convocaban y marchaban contra los intentos de impunidad de los militares en retirada.

Así, multitudinarias marchas tiraron abajo la “autoamnistía” de Bignone, los intentos de impunidad mediante un falso “juicio” realizado por el propio Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas e impusieron el ya histórico Juicio a las Juntas, y todos los procesos que le siguieron. Miles declararon ante la Conadep y otros tantos fueron testigos en aquellos juicios de la década del ’80. También fueron centenares de miles quienes repudiaron las primeras leyes de impunidad, el Punto Final y la Obediencia Debida, impulsadas por el entonces presidente Alfonsín.

Luego vinieron los indultos de Menem, que también se dictaron mientras centenares de miles expresaban su repudio en las calles. En los ’90, cuando muchos apostaban a que la lucha contra la impunidad estaba derrotada, ésta resurgió con fuerza en la impresionante marcha del 24 de marzo de 1996, a 20 años del golpe. Allí nació el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, y también aparecieron nuevos organismos, como HIJOS, que revitalizaron con una nueva generación esta lucha.

En una época marcada por la impunidad y por la imposibilidad de avanzar con los juicios, se generalizaron los escraches, yendo a buscar a los genocidas a sus propias casas. También se encontró el resquicio legal de las causas por apropiación de bebés y de los llamados juicios por la verdad, que, aun con limitadas herramientas jurídicas, siguieron sentando genocidas en el banquillo de los acusados.

Después del Argentinazo de diciembre de 2001, el reclamo se fortaleció y masificó aún más, logrando en poco tiempo la anulación de las leyes de Obediencia Debida, Punto Final y de los indultos. Se reanudaron los juicios. Las marchas multitudinarias de cada 24 de marzo continuaron creciendo, incluso a pesar de la crisis generada a partir de 2006 por la cooptación, por parte del gobierno kirchnerista, de un conjunto de organismos históricos.

Los centros clandestinos de detención fueron señalizados y transformados en sitios de memoria, visitados desde entonces por miles de personas, tanto del país como del extranjero. La ex ESMA, el más importante de ellos, llegó a ser declarada Patrimonio de la Humanidad. Cada intento de avanzar con la impunidad fue repudiado masivamente y obligado a retroceder, como ocurrió con la gigantesca movilización contra el fallo del “2×1” de la Corte Suprema en 2017.

Durante todos estos años tampoco se dejó pasar ninguno de los nuevos casos de violaciones a los derechos humanos. Multitudinarias movilizaciones de repudio se realizaron frente a los asesinatos de Víctor Choque o Teresa Rodríguez en los años ’90; de Kosteki y Santillán en 2002; de Mariano Ferreyra en 2010; o de Santiago Maldonado en 2017, por citar algunos de los casos más resonantes. Lo mismo sucedió con la segunda desaparición de Jorge Julio López en 2006.

Pasaron 50 años. Hoy el gobierno de Javier Milei pretende dar vuelta atrás esta historia con su avanzada negacionista. No lo logrará. La lucha contra la impunidad, por la memoria, la verdad y la justicia, ya es un patrimonio multitudinario del pueblo argentino. Tal como se grita en las calles: ¡Cómo a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar!

www.izquierdasocialista.org.ar/2020/index.php/blog/elsocialista/item/24856-decadas-de-lucha-contra-la-impunidad-por-la-memoria-la-verdad-y-la-justicia

El socialista 11/03/26

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Derechos Humanos General Nacional

A 50 años del golpe genocida / ¡El 24M seamos cientos de miles en las calles!

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista en el FIT Unidad

Marchemos masivamente a Plaza de Mayo y en todo el país contra los fachos Javier Milei y Donald Trump y el plan motosierra salvaje contra el pueblo trabajador, las mujeres, disidencias y la juventud .

El próximo 24 de marzo se cumplirán 50 años del golpe genocida protagonizado en 1976. Un golpe que tuvo el objetivo de hacer desaparecer a miles de luchadoras y luchadores obreros y estudiantiles para poder aplicar un plan económico al servicio de los grandes empresarios, los bancos y el FMI. Fue orquestado por Estados Unidos, la CIA y el Pentágono mediante el denominado Plan Cóndor, dándose también distintos golpes de estado en otros países latinoamericanos.

Con la resistencia obrera y popular y después de la indignación y movilización de masas que generó la derrota en Malvinas, la dictadura terminó cayendo en 1982. Y en todos los años subsiguientes se siguió enfrentando a los gobiernos de turno, lográndose muchas conquistas. La justicia tuvo que catalogar lo ocurrido como genocidio, se encarcelaron a centenares de militares, en 2005 se anularon las leyes de impunidad Obediencia Debida y Punto Final, entre otros avances. Los pañuelos blancos de Madres y Abuelas recorrieron el mundo. Es al día de hoy que cuando uno va a otro país nos preguntan ¿cómo lo lograron?. Como emblema, recordemos que el máximo representante de la Junta Militar, Jorge Rafael Videla, murió en una cárcel común.

Sin embargo, hoy Argentina es noticia por tener a un presidente ultraderechista en la Casa Rosada que reivindica a la Thatcher, avala las barbaridades de Trump y se abraza con el asesino y genocida del pueblo palestino, Benjamín Netanyahu. Entonces, este 24 de marzo tenemos que ganar las calles masivamente para repudiar al facho de Milei.

A golpear unitariamente como un solo puño

Milei niega el genocidio y a las y los 30 mil. Incluso hay versiones que quiere indultar a los milicos que están presos gracias a la lucha popular. Son los mismos que secuestraron, torturaron, hicieron desaparecer y se apropiaron de bebés nacidos en cautiverio. Por eso este 24M marcharemos por cárcel común y efectiva para todos los genocidas y cómplices civiles y eclesiásticos. Contra la impunidad de ayer y de hoy. La apertura de los archivos de 1974/1983. Por la restitución de la identidad de las y los niños apropiados. Para que se deje de pagar una deuda externa usurera que viene de la dictadura. Contra la reforma laboral esclavista que se aprobó con la traición de la CGT y por el apoyo a las luchas de FATE, la rebelión docente en Catamarca, entre otras tantas de importancia. Y denunciaremos a viva voz el peligroso y servil alineamiento de Milei con Trump y Netanyahu, que están bombardeando a Irán. Levantando bien alto una vez más la defensa de la causa palestina.

Por todos estos motivos es que el 24 será la gran oportunidad para darle un duro revés político al facho de Milei. Y lo tenemos que hacer con un acto unitario, donde nadie baje sus banderas. Así lo aprobó por abrumadora mayoría el Encuentro Memoria Verdad y Justicia (espacio que se viene movilizando de manera independiente en todos estos años) para coordinar el mismo con los organismos de derechos humanos históricos. Lamentablemente PO y PTS se negaron (ver nota comentarios), cuando se trata de lograr la mayor unidad.

El 24, a su vez, será la oportunidad para reivindicar como parte de los 30 mil a la memoria de nuestras compañeras y compañeros asesinados por la Triple A en los años ‘70 y los más de cien desaparecidos de nuestro partido antecesor, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), quienes peleaban por una Argentina y un mundo socialista. Lucha que seguimos dando hoy desde Izquierda Socialista y la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores, Cuarta Internacional (UIT-CI).

Invitamos este 24 a sumarse a las columnas de nuestro partido para marchar de manera unitaria y a participar de las charlas y distintas actividades preparatorias que estamos impulsando.

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