Por José Castillo, dirigente de Izquierda Socialista/UIT-CI, de Argentina.
24/12/2023. En Cuba se ha anunciado, para 2024, el ajuste más duro en décadas. Fue presentado por el primer ministro Manuel Marrero Cruz en un discurso ante la Asamblea del Poder Popular, en presencia del presidente Miguel Díaz Canel y del líder histórico Raúl Castro.
Sectores afines al gobierno ultraderechista de Milei, en Argentina, han salido a decir que “ajuste hay en todos lados, hasta en Cuba”, para justificar su propio ajustazo antiobrero y antipopular. Voceros de Milei argumentan que mientras aquí la “izquierda va contra el ajuste” frente al ajuste de Cuba guardan silencio” porque según Clarín, para “la izquierda (…) ese sí es un ajuste justo y bueno” (Clarín 22/12/2023).
No es nuestro caso. Desde Izquierda Socialista queremos ser absolutamente claros: efectivamente, se ha anunciado un brutal plan de ajuste en Cuba, y lo repudiamos, tal como el de nuestro país. No hay ajustes buenos y ajustes malos: todos van contra las condiciones de vida del pueblo trabajador y llamamos a enfrentarlos y derrotarlos.
El 1 de enero de 2023 se cumplirán exactamente 65 años desde que los rebeldes cubanos dirigidos por Fidel Castro lograron la victoria sobre el dictador Batista, apoyado por Estados Unidos. Fue el comienzo de 65 años de construcción de una utopía, una sociedad nueva y mejor, y otros tantos años de resistir los continuos intentos de liquidar la revolución por parte de la superpotencia imperialista del Norte.
En una entrevista que le hicimos una vez a Roberto Fernández Retamar, uno de los grandes intelectuales de la revolución cubana y entonces presidente de la Casa de las Américas, este contaba cómo la victoria sobre la tiranía el 1 de enero de 1959 emocionó a toda la población y la impresión inolvidable que causó la entrada de Fidel y sus combatientes en La Habana una semana después. « Sabíamos que íbamos a tener muchas dificultades por delante. No había que ser muy sagaz para saberlo. Pero también sabíamos que era una extraordinaria oportunidad de cambiar la sociedad y la vida.»
La joven Revolución consiguió mantener fuera a los Estados Unidos. La invasión de Playa Girón, financiada, organizada y dirigida desde EEUU, condujo el 19 de abril de 1961 a lo que los cubanos llamaron con orgullo y razón “la primera derrota del imperialismo en América Latina”.
29 de diciembre de 2023. Concluye el año 2023. La clase trabajadora y los pueblos del mundo siguen rebelándose contra los planes de ajuste y explotación. Movilizaciones y huelgas ponen límite a los planes de ajuste que pretenden imponer los gobiernos capitalistas.
Sin duda el más relevante y significativo acto de resistencia es el protagonizado por el pueblo palestino ante el ataque genocida en Gaza, Jerusalén y Cisjordania ocupada por parte del gobierno sionista de Israel que ha bombardeado indiscriminadamente a la población civil.
La resistencia del pueblo palestino ha sido respaldada por multitudinarias movilizaciones en distintos países, un hecho sin precedentes que ha puesto de manifiesto la más amplia solidaridad internacional de los pueblos del mundo con la heroica lucha del pueblo palestino, aislando cada vez más a la entidad sionista y al gobierno ultrarreaccionario de Netanyahu.
En Venezuela desde el mes de enero 2023 estalló una masiva protesta de las y los docentes, que se manifestó a nivel nacional con movilizaciones autoconvocadas desde las bases llamando a un paro nacional, en defensa del salario y de la convención colectiva vencida, manifestaciones que fueron apoyadas por jubilados, pensionados, el sector salud y universitario, y que luego de varios meses, fueron disipadas por la traición de la burocracia sindical tanto gobiernera como ligada a los partidos de la derecha patronal. Sin embargo esta gran movilización a la que se sumaron otros sectores de la administración pública no fue derrotada, manteniéndose vigente el espíritu de lucha que se puso en evidencia en los primeros meses del 2023.
Más de un millar de personas marchan por las calles de la capital aragonesa en respuesta a la masacre israelí
«Están siendo meses muy duros, en cualquier momento esperas malas noticias», asegura Nasser, un ciudadano palestino que lleva más de dos décadas residiendo en Aragón
Más de un millar de personas muestran su solidaridad con el pueblo palestino en Zaragoza. JAIME GALINDO
Alberto Arilla, Zaragoza
Las calles de Zaragoza se han teñido de rojo, negro, blanco y verde este sábado en solidaridad con el pueblo palestino. Unos colores que representan algo más que una bandera. Son su esperanza. Su forma de afrontar lo que sucede a miles de kilómetros de distancia, en la que, para muchos, un día fue su casa. «Gaza, no llores, volverán tus colores», pregonaban a voz en grito los más de mil ciudadanos que abarrotaron una manifestación convocada por la Casa Palestina en ocho localidades de Aragón, y que en el caso zaragozano ha discurrido desde plaza Huesca hasta la calle Santander.
Uno de ellos es Nasser, un palestino que lleva 22 años residiendo en la capital aragonesa, donde asegura recibir muestras de afecto casi a diario. «Aragón está con Palestina. Todo el mundo que te encuentras te abraza y te quiere», decía emocionado. «Están siendo meses muy duros, en cualquier momento esperas malas noticias. Tenemos familiares, amigos… Pero no vamos a dejar nuestra tierra vacía para que la ocupen con colonos, que es lo que quiere Israel». Algo similar a lo que le sucede a Ajmad, quien aún conserva ocho hermanos en Cisjordania: «Esperamos que todo esto pase pronto. Mi familia tiene ahí sus casas, sus trabajos, sus amigos. Todo. Esto no es una guerra, es un genocidio».
Barcelona, 29 dic (EFE).- Entidades a favor de Palestina han colocado en plena plaza de Sant Jaume de Barcelona un pesebre alternativo, que representa una ciudad en ruinas, y con las figuras envueltas en mortajas, para denunciar los ataques de Israel a Gaza y pedir que España rompa relaciones con el estado hebreo. Tras la obra ‘Belén sin Navidad’ está un grupo de creadores y activistas reunidos bajo el nombre ‘Artistas por Palestina’, junto con miembros de la Comunidad Palestina, la Asociación Catalana de Judíos y Palestinos, y la Coalición Prou Complicidad con Israel, que han participado también en un ‘flashmob’, combinando imagen, palabra y movimientos de los asistentes. IMÁGENES DEL ACTO, DEL PESEBRE ALTERNATIVO, DE LAS ESTRELLAS DE PAPEL
La fábrica de caños de Mackentor SA pasó a manos del Grupo Macri tras los secuestros de sus directivos. Foto: gentileza Luis Paván, portal Enredacción.
El 25 de abril de 1977, en Córdoba, hubo un plan especial de secuestro. A cargo de la Brigada de Infantería, el jefe del Tercer Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez supervisó la cadena de mandos y se encargó de pulir los detalles. Fue algo inédito: esa noche, en varios operativos secuenciados y simultáneos, detuvieron a personal jerárquico de la empresa Mackentor S.A., tanto en sus sedes de Córdoba como de Buenos Aires.
–¿Dónde está la plata? ¿Dónde están las armas? –preguntaron los represores a José Miguel Coggiola, uno de los 19 directivos secuestrados.
–No entiendo de qué me hablan –respondió Coggiola, sorprendido.
–Ustedes financian la subversión. No te hagás el boludo– insistieron los verdugos. Minutos después, le pusieron un revólver en la nuca y vendaron sus ojos.
Jose Miguel Coggiola, al momento de ingresar a declarar, en 2014. Foto: Sergio Goya, Infojus Noticias.
Mackentor era un grupo empresario, de capitales nacionales, especialista en la construcción vial e hidráulica. Con cerca de 400 empleados, había realizado obras por casi 50 millones de dólares entre 1970 y 1975. A su vez, tenía dos empresas anexas: Horcen y Empresa del Interior. En los ’70, mientras crecía la industria nacional y la alianza obrero-estudiantil tras el Cordobazo, Mackentor representaba una concepción que lejos estaba de la ortodoxia económica. La novedad principal era que su presidente, Natalio Kejner, había decidido dividir el paquete accionario con el personal jerárquico, que obtenía participación en las ganancias. El grupo estaba en auge: había construido la Ruta Nacional 3 y en el barrio Las Flores de Córdoba tenía el as en la manga: una fábrica de tubos para conductos de alta presión, pionera en el país.
Una estratagema retórica para intentar acallar las denuncias contra el Estado de Israel
POR ALEARDO LARÍA RAJNERI dic 3, 2023
Según el teólogo cristiano Hans Küng en El Judaísmo (Ed. Trotta), el anti-judaísmo –un sentimiento y actitud de rechazo al judío por su pertenencia a la religión judía– precedió en varios siglos al antisemitismo. Este último es un fenómeno despreciable que emerge con fuerza en la Europa de mediados del siglo XIX cuando adquiere carta de ciudadanía el paradigma del racismo, es decir la creencia de que existen diferencias esenciales entre razas humanas. En 1855 el francés Arthur de Gobineau publicó su Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas, que puede considerarse la obra inaugural del racismo, y en el mismo año Ernest Renan dio a conocer su Historia de las lenguas semíticas, afirmando que los pueblos semitas son inferiores a los pueblos arios. De este modo se pasa de diferencias lingüísticas a diferencias de raza, estableciendo categorías que han quedado totalmente desacreditadas por la ciencia moderna. El término antisemitismo lo utilizó por primera vez en 1873 el periodista alemán Wilhelm Marr para descalificar a los judíos, definidos como un grupo étnico, como una “raza inferior”, no como los simples seguidores de un credo religioso. El antisemitismo moderno es, por lo tanto, un fenómeno político europeo que desembocó en el terrible genocidio de judíos, gitanos, eslavos y homosexuales que llevó a cabo el régimen nazi. Al ser un fenómeno vasto y complejo, se puede sintetizar con la idea expuesta por H. Greive de que el antisemitismo tiene que ver más con los ‘no judíos’ que con ‘los judíos’ al ser un componente del irracionalismo, es decir la búsqueda e identificación de un enemigo, causante de todos los males sociales.
El sionismo
Una de las consecuencias derivadas del antisemitismo europeo ha sido el surgimiento de un movimiento nacionalista judío que reclamaba un hogar para los judíos, una suerte de refugio frente a un mundo hostil plagado de antisemitismo. Debemos situarnos en la época, cuando se produce el surgimiento del nacionalismo romántico, que sostenía la tesis de que cada comunidad orgánica, cada pueblo común, debía dotarse de un Estado común. El padre del sionismo moderno, Theodor Herzl, autor de El Estado judío, publicado en 1896, consideró que lo único que unía al pueblo judío, culturalmente diverso y geográficamente disperso, era su vulnerabilidad frente a las persecuciones antisemitas, una situación que requería un “Estado para los judíos”. La conformación de un nuevo Estado demandaba una base territorial de asentamiento, por lo que Herzl, que era un judío laico, sugirió en su libro varios lugares –entre ellos Uganda y la Argentina– donde “un pueblo sin tierra” pudiera encontrar “una tierra sin pueblo”. Posteriormente, el Primer Congreso Sionista de Basilea, celebrado en esa ciudad suiza en 1897, declaró que “el sionismo busca establecer un hogar para el pueblo judío en Palestina garantizado en virtud del derecho internacional”. El Programa de Basilea sostenía que “el sionismo tiene por objeto establecer para el pueblo judío un hogar seguro pública y jurídicamente en Palestina”. Para el logro de ese objetivo, el congreso consideraba necesaria la promoción de asentamientos judíos de agricultores, artesanos y comerciantes en Palestina. Cabe añadir que en la narrativa que acompañó la empresa de colonización se acudió a la Biblia, para afirmar que Israel es la misma tierra que fue prometida por Dios a Abraham y que había existido como reino hasta el 70 d.C. cuando los romanos demolieron el Templo y exiliaron a su pueblo. Ilan Pappé señala que uno de los usos más intrigantes de la Biblia por el sionismo es el practicado por el ala socialista del movimiento que, aunque no creía en Dios, proclamaba que éste les había prometido Palestina.
29/11/2023. La Corte Suprema de Justicia de Panamá declaró inconstitucional la ley 406 mediante la cual se establecía un leonino contrato minero con la transnacional canadiense First Quantum Minerals por 20 años para explotar la mayor mina de cobre a cielo abierto de Centroamérica.
Ese fallo fue producto de más de 2 meses de movilización obrera y popular encabezada por el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción (Suntracs), así como la Asociación de Profesores de la República de Panamá (Asoprof), todos los demás gremios docentes. A este movimiento se sumaron, los médicos, enfermeras, trabajadoras y trabajadores de la salud, jóvenes estudiantes, mujeres, pueblos originarios y diversos sectores populares.
Las masivas protestas que abarcaron a todos los sectores populares, se extendieron a todas las regiones del país. Sin lugar a dudas este es un triunfo de la lucha, de la movilización masiva y unitaria, contra un contrato lesivo para los intereses del pueblo trabajador panameño, que iba a propiciar una brutal destrucción ambiental, con repercusiones en toda la región centroamericana.
En ese marco, miles de trabajadores, trabajadoras y sectores populares se concentraron ayer frente a la sede de la Corte donde realizaron un acto celebrando el triunfo logrado por el pueblo panameño.
En dicho acto intervino la dirigente sindical Priscilla Vásquez, ex presidenta de la Asociación de Empleados de la Caja de Seguro Social AECSS, que también como parte de Propuesta Socialista, sección panameña de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores, había venido participando en las movilizaciones. En su intervención recordó a Virgilio Araúz “Villo”, dirigente de Propuesta Socialista, quien falleció pocas horas antes del fallo judicial, afirmando que siendo este un triunfo de la clase trabajadora y del pueblo panameño, también era un triunfo de Villo, como parte del mismo, y que en medio de su enfermedad no había dejado de participar en la lucha hasta su último momento. Los presentes cerraron la intervención gritando: “Virgilio Araúz…presente…hasta el socialismo siempre”.
Ahora la lucha debe continuar para asegurar que este triunfo sea aplicado y que no existan maniobras dilatorias por parte del gobierno o de la multinacional minera canadiense.
JOSEPH MASSAD El desprecio de los blancos occidentales por el pueblo palestino no es nuevo: es una sólida tradición que se remonta al siglo XIX
La guerra palestino-israelí en curso ha galvanizado un apoyo occidental masivo a los judíos israelíes, junto con llamados genocidas para «acabar» con los palestinos de todo el espectro político occidental.
De hecho, incluso voces que simpatizan con los palestinos condenaron el ataque contra sus guardias penitenciarios israelíes el 7 de octubre. También se apresuraron a adoptar la propaganda israelí, incluidas las extravagantes afirmaciones sobre bebés decapitados y violaciones, de las que luego se retractaron silenciosamente los mismos medios occidentales como CNN y Los Angeles Times que inicialmente ayudaron a difundir estas mentiras.
Este odio fanático occidental hacia los palestinos y la adoración a Israel han conmocionado a la mayoría de los árabes, incluso a aquellos que ya consideraban a Occidente el principal enemigo del pueblo palestino.
Durante las últimas cuatro décadas, entre los intelectuales, empresarios y las elites políticas árabes liberales y pro occidentales ha prevalecido la idea errónea de que los liberales occidentales, e incluso algunos conservadores, habían cambiado su visión de los palestinos y se habían vuelto menos hostiles.
Sin embargo, he pasado la mayor parte de las últimas tres décadas argumentando que este cambio en la percepción occidental de los palestinos se limita a que no son más que víctimas de masacres. Pero esto no se ha traducido en apoyo occidental a su derecho a resistir a sus sádicos colonizadores, y cualquier simpatía que reciban siempre coexiste con el eterno apoyo occidental a Israel, independientemente de cuántos palestinos mate.
Una tradición sólida
El desprecio de los blancos occidentales por el pueblo palestino es una sólida tradición que se remonta al siglo XIX. En ese momento, los palestinos indígenas resistieron a los fanáticos protestantes evangélicos blancos estadounidenses, británicos y alemanes que buscaban establecer colonias en Palestina. Los británicos también habían patrocinado un proyecto para convertir a los judíos europeos al protestantismo y enviarlos a Palestina para colonizarla. Pero como este proyecto logró un éxito limitado, condujo al surgimiento del sionismo judío.
Los judíos sionistas de finales del siglo XIX en adelante mostraron un desprecio similar por el pueblo palestino, cuya derrota, muerte y expulsión buscaban para cumplir su proyecto de colonización del país.
El desprecio racista europeo y estadounidense por los palestinos se debió a las actitudes coloniales blancas tradicionales hacia los pueblos no blancos antes de la Segunda Guerra Mundial.
Publicado noviembre de 2023 / Por Patrocinio Navarro Valero
El sionismo – que no judío, sino nazi-israelita- podría usar la música de fondo del Séptimo de Caballería que le enseñó a admirar su modelo yanqui mientras asola Gaza con sofisticados tanques y aviones; territorio que no le pertenece y habitado por pobres con piedras a los que pretende expulsar y matar sin dejar piedra sobre piedra.
Este crimen tan increíble como espeluznante está sucediendo a la vista de todos mientas los criminales se enorgullecen de ejecutarlo como quien cazó un oso y exhibe su piel para provocar admiración. Y estos criminales tienen su público admirador, pero no vayan a creer que se trata de resentidos sociales, de marginados hartosde fentanilo, o de psicópatas del tres al cuarto como el loco que se pone a disparar en un supermercado o en un colegio. No. Se trata de una conjura de fascistas y fascistoides, de una conjura criminal.
¿Cómo poder imaginar que los autores de esta barbarie propia de los tiempos más oscuros de la historia criminal de nuestra especie fuesen personas con formación universitaria, representantes de gobiernos como los los de EEUU, los europeos y otros de su misma calaña? ¿Cómo alcanzar a imaginar que estos mismos tipos que afirman defender los derechos humanos y democráticos y bla bla fueran capaces de visitar al padrino del crimen contra el pueblo desarmado para ofrecerle armas, reconocimiento y apoyo moral para que siga matando sin preocuparse por nada? Difícil ejercicio para una mente sana.
Con este apoyo de Estados Unidos y su servil Europa los ejecutores de este crimen inimaginable pueden matar a sus anchas, como quien entra en un coto de caza con perros, y por eso lo hacen a cara descubierta y jaleados por sus semejantes en todo el mundo viendo cómo acaban con las vidas de niños y niñas, de jóvenes y ancianos, de enfermos y de heridos sin hospitales y contra miles de bebés y parturientas sin servicios médicos y sin higiene. Ya no hay comida, ni agua ni medicinas. Ya no hay electricidad, y en los pocos hospitales que aún quedan hemos oído que los cirujanos cortan brazos o piernas sin anestesia y con la luz de los teléfonos móviles. ¿Es posible imaginar algo peor?
Creíamos que lo peor era una guerra, pero ignorábamos que eso se pudiera superar. Ignorábamos qué era lo siguiente en una época supuestamente civilizada pero que no terminaba de superar los conflictos bélicos. Ahora ya sabemos qué era lo siguiente, que esta no es una época civilizada, que no lo ha sido nunca y que no es posible que llegue a serlo jamás con estos mimbres, porque no paree que haya pasado el tiempo desde el genocidio contra el pueblo indio llevado a cabo por las mismas miserables razones y por los mismos tipos cultos de entonces con sus bandas criminales.
Otro asesino de ese mismo calibre dirige Israel: un tal Netanyahu. Este sujeto estudió con detalle la Historia y el modo cómo un ejército de colonos protegidos por soldados logró quedarse con el territorio de lo que hoy son los Estados Unidos, sembrando de sangre india las verdes praderas para colocar granjas, industrias, pozos petrolíferos y gigantescos depósitos almacenes de armas en venta al alcance de cualquiera. Y Netanyahu quiere lo mismo que sus padrinos de allí, sus protectores incondicionales. Así que puso en marcha un plan satánico que debía culminar en el genocidio, la limpieza étnica, y la expulsión para no volver jamás de los supervivientes de bombarderos, tanques y artillería.