Por Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional 26/6/2024. Desde hace años, Kenia es ahorcada por el FMI. El parlamento aprobó el presupuesto fiscal con el que, el gobierno de William Ruto, busca aumentar impuestos a alimentos y combustibles para pagar los vencimientos de deuda externa al FMI. Ante ello miles salieron a las calles a oponerse. La policía en su represión, asesina a 17 manifestantes, Ruto envía a 600 policías a Haití para comenzar la intervención militar. ¡Abajo el presupuesto de Ruto y el FMI! ¡Basta de reprimir! ¡Fuera la policía keniana de Haití!
Kenia tiene más de 54 millones de habitantes, de los cuales, 31 millones viven en la pobreza y el 73% sufre graves dificultades financieras o no consigue llegar a fin de mes. En este marco, aumento de los artículos de primera necesidad por la aplicación de aumento impositivo empujaría aún más a los trabajadores kenianos al hambre y la pobreza.
A poco de asumir, el gobierno de Ruto aplicó en septiembre del 2022 fuertes medidas de austeridad anulando los subsidios a la harina y al combustible. En Julio del 2023, aplico un impuesto del 1,5% sobre la vivienda y duplicó el IVA sobre el combustible del 8% al 16% llevando el litro de gasolina súper a 212,36 chelines (1,6 USD) (1) a fines del 2023. Ante esta situación, en julio de 2023, se desarrollaron enormes movilizaciones contra el aumento del costo de la vida. La política del gobierno fue reprimir brutalmente, cientos de detenidos y decenas de asesinados que quedaron en la impunidad (2). Las cosas no cambiaron, Ruto sigue su política y vuelve a la carga para ajustar al pueblo y pagarle al FMI. Mientras, la rabia crece ante la impunidad de los grandes empresarios que evaden impuestos y recién enormes beneficios tributarios por parte del gobierno.
William Ruto: perro faldero del imperialismo y el FMI
El gobierno le mete la mano en el bolsillo de los trabajadores empobrecidos para pagar los intereses de la deuda externa, pidiendo más deuda externa. Mientras aumenta los precios de los productos de primera necesidad, Kenia liquidó 560 millones de dólares (72 mil millones de chelines) del eurobono de 2014 utilizando una parte de los ingresos de un préstamo del Banco Mundial de 1,2 mil millones de dólares que habían recibido a fines de mayo (3). Este ciclo vicioso y saqueador, lejos de resolver el problema, lo empeora aún más. El columnista de Nation.África, Macharia Gaitho, describió la situación el pasado 3 de junio: “Parece que nuestros mandarines del Tesoro Nacional y del Banco Central son meros perros falderos de las instituciones de Bretton Woods, que copian y pegan demandas que constituyen los elementos centrales de otro proyecto de ley de finanzas polémico y totalmente objetable”.
26/06/2024. El fundador de la agencia informativa WikiLeaks, Julian Assange, se declaró culpable de un delito de espionaje como parte de un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos que le permitirá recuperar la libertad tras una batalla judicial de más de una década para evitar ser extraditado a ese país.
Assange salió el lunes de la prisión de Belmarsh, en Londres, después de 1.901 días recluido en una pequeña celda, lo que incluso afectó su salud, y se presentará ante un juzgado en las islas Marianas de Estados Unidos en el Pacífico. Al declararse culpable, con 62 meses de cárcel, será liberado porque ya cumplió más de 70 meses en Londres. Y volverá a su país, Australia.
Assange, cuando dirigía WikiLeaks, reveló miles de secretos militares yanquis de los crímenes de guerra en Irak y Vietnam, cuando estaban invadidos por Estados Unidos, entre ellos videos donde los militares norteamericanos asesinaban personas, incluso periodistas. También reveló datos sobre detenidos injustamente en la base yanqui de Guantánamo en Cuba. Assange fundó en 2006 el sitio web Wikileaks, que afirma haber publicado más de 10 millones de documentos, incluidos muchos informes oficiales confidenciales o restringidos relacionados con la guerra, el espionaje y la corrupción.
Una de las filtraciones más destacadas se produjo en 2010, cuando publicó un video filmado desde un helicóptero militar estadounidense que mostraba la matanza de 18 civiles en Bagdad, Irak. Una voz en la grabación instaba a los pilotos a «quemarlos a todos» y desde el helicóptero se disparó contra las personas en la calle.
La difusión de estas informaciones con detalles de los crímenes de guerra de los imperialistas invasores yanquis, evidentemente aumentaron el repudio mundial a Estados Unidos.
Assange pasó 7 años exiliado en la embajada ecuatoriana en Londres y de ahí, fue extraditado y encarcelado en una cárcel en Londres, mientras Estados Unidos seguía los trámites para su extradición a una cárcel yanqui. El objetivo obvio era escarmentar a cualquier periodista del mundo que quisiera mostrar los “secretos” de los crímenes yanquis.
Esta libertad de Assange, después que pretendieran condenarlo a 175 años de cárcel, es un triunfo del reclamo mundial por su liberación y muestra la crisis de Estados Unidos que trata de justificarse con la ridícula “culpabilidad” de Assange por revelar sus crímenes “secretos”.
Desde la UIT-CI siempre reclamamos por su libertad y repudiamos los crímenes genocidas del imperialismo yanqui, que hoy se repiten en Gaza con su instrumento de Israel.
Publicado en Dossier, Guerra y genocidio en Palestina: colonialismo y resistencias en tensión, Nuestra América
El genocidio sistemático del sionismo hacia el pueblo palestino está siendo televisado y replicado en redes sociales frente a los ojos del mundo entero. La destrucción, la muerte, el saqueo y la violencia están todas juntas, diseminadas en un pequeño territorio frente a las costas del Mar Mediterráneo. El pueblo palestino, particularmente en Gaza, está sufriendo una segunda Nakba más cruel y más profunda que la primera.
Más de 35.000 asesinades, la mayoría mujeres e infancias, miles de casas destrozadas, casi ningún hospital en pie, el acceso al agua y el servicio eléctrico fueron diezmados y más de un millón de personas se convirtieron en refugiadas. Estas son algunas de las brutales consecuencias provocadas por el gobierno de Benjamín Netanyahu, a 7 meses de la contraofensiva israelí, luego de los ataques de Hamas el pasado octubre.
A pesar de las exigencias de los pueblos del mundo para que se detenga la violencia, e incluso con una resolución de la ONU en la que se exigió un cese al fuego, el asedio no se detiene y goza de una magnánima impunidad frente a todas las violaciones de derechos humanos que comete. Pero para comprender los hechos cabe reforzar algo muy importante: la ocupación no comenzó el 8 de octubre, son 76 años de colonialismo, saqueo y destrucción de los cuerpos y territorios del pueblo palestino.
Si bien mucho se dice y analiza sobre este mal llamada guerra —porque no es otra cosa que un genocidio—, y existen serios y profundos análisis del caso, poco se menciona del carácter profundamente extractivista que tiene esta ocupación. Es en esta perspectiva que pone el foco en los territorios, los bienes comunes y su despojo, que este artículo pretende analizar la ocupación israelí. Para ello daremos a conocer a un actor que opera tras bambalinas y del que poco se sabe aunque sea uno de los pilares centrales para la realización, profundización y viabilidad del apartheid: la empresa estatal de agua israelí, Mekorot.
Colonialismo de colonos
Desde el comienzo de la ocupación en 1948, más del 80% del territorio de la Palestina Histórica fue anexado por el Estado israelí violando así el Plan de Partición (1947,ONU) en el que se preveía sólo un 40 % de las tierras para la constitución del mismo. Ahora bien, hablar de anexión de un territorio no se circunscribe estrictamente a la pérdida de tierra disponible para una población, sino también a la capacidad de reproducir la vida, a la libre circulación y a la posibilidad de sostener prácticas culturales, religiosas o económicas.
A lo largo de todos estos años, los sucesivos gobiernos israelíes implementaron un plan sistemático de limpieza étnica hacia el pueblo palestino mediante métodos opresivos basados en la expoliación de los bienes comunes y de los territorios. Además de incontables violaciones a los derechos humanos, como la construcción de muros, la criminalización, la persecución y el asesinato, el sionismo centró parte de su estrategia colonialista en la destrucción o monopolización de los bienes comunes del pueblo palestino.
Mediante el avance violento de asentamientos ilegales, aplicando desalojos forzosos a las familias palestinas e instalando allí a colonos israelíes, destruyendo casas, poblados y campos agrícolas, principalmente de olivos —práctica milenaria del pueblo palestino—, privatizando los servicios públicos, prohibiendo la libre circulación, generando desempleo y pobreza, es que profundizan el apartheid y el asedio. Pero hay un elemento clave para la concreción material de estos asentamientos que es vital para el expansionismo sionista: el agua.
Escribe Adolfo Santos, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
Con el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales lleno, Izquierda Socialista/FIT Unidad, realizó el sábado 1° de junio, un gran homenaje al cumplirse 50 años de la Masacre de Pacheco. El 29 de mayo de 1974 fueron brutalmente asesinados los militantes del Partido Socialista de los Trabajadores (PST) Oscar “Hijitus” Mesa, 26 años, delegado metalúrgico de los Astilleros Astarsa, Antonio “Tony” Moses, 24, trabajador metalúrgico de Wobrón y Mario “el Tano” Zidda, 22, joven obrero textil y estudiante de la Escuela Técnica N°1 de Pacheco. La convocatoria tuvo una gran acogida porque si bien, los hechos de Pacheco, causaron un gran impacto en nuestro partido, fueron un duro golpe para el conjunto de los partidos de izquierda y fuerzas democráticas del país ante el surgimiento de bandas fascistas, como la Triple A, durante el último gobierno del Juan Domingo Perón.
Colmado el auditorio de la facultad de Ciencias Sociales – UBA
Fue un acto emotivo donde se reencontraron compañeras y compañeros militantes que integraban entonces el PST. Cada uno con sus experiencias, pero todos desde una misma perspectiva, la lucha por la emancipación de la clase trabajadora y una Argentina socialista. Estuvo presente la emoción del reencuentro. Las y los antiguos camaradas se unieron a las nuevas generaciones, continuadores de la corriente que fundara el dirigente trotskista Nahuel Moreno en los años ´40 del siglo pasado.
Distintas generaciones de militantes morenistas se dieron cita en el acto
Además de esa gran presencia militante, llegaron adhesiones y saludos como los de los economistas Claudio Katz y Eduardo Lucita, del sociólogo Eduardo Grüner, del conocido historiador Felipe Pigna, del historiador Hernán Camarero, de la diputada nacional y referente del PTS/FIT Unidad Myriam Bregman. Estuvo presente el historiador Ricardo De Titto autor, entre otras obras, de los tres tomos sobre la Historia del PST. También estuvo presente el historiador Martín Mangiantini y la histórica dirigenta de la corriente morenista y de Izquierda Socialista, Mercedes Petit. Llegaron mensajes escritos y grabados de organismos y referentes de los Derechos Humanos y de la lucha en defensa del pueblo palestino. Al comienzo del acto se realizó un merecido homenaje a Nora Cortiñas, la luchadora de las Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, recientemente fallecida.
Mónica Schlotthauer y Mercedes de Mendieta
Presentado por las compañeras Mónica Schlotthauer, dirigenta ferroviaria y Mercedes de Mendieta, docente, ambas diputadas nacional electas y dirigentas de Izquierda Socialista. Abrió el acto homenaje Miguel Sorans, dirigente de Izquierda Socialista y de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Cuarta Internacional (UIT-CI) quien había sido orador por la Juventud Socialista de Avanzada (JSA) en el homenaje de despedida de los compañeros frente al local central del PST. Sorans, ubicó los hechos de Pacheco en el marco del gran ascenso obrero y popular desatado con el Cordobazo en 1969 y qué en 1974, el gobierno, que encabezaba Juan Perón, quería liquidar a cualquier costo para imponer un “Pacto Social” al servicio de los patrones. Después contó la gran repercusión que tuvieron los hechos en el que sólo el General Perón no se pronunció. Volviendo a denunciar que los responsables de los asesinatos, en manos de las Tres A, fueron Perón, López Rega y la burocracia sindical de Lorenzo Miguel. Y culminó reivindicando la política de Nahuel Moreno, dirigente del PST, en su llamado a la más amplia unidad de acción para movilizar y a conformar piquetes armados unitarios para enfrentar a las Tres A y las bandas del fascismo, al que dijo: “No se lo discute, se lo combate en las calles hasta derrotarlo”.
Por Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional
20/05/2024. El Fiscal Jefe de la Corte Penal Internacional (CPI) Karim Kahn, ha solicitado el arresto de Benjamín Netanyahu y su Ministro de Defensa, Yoav Gallant, por “crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en la Franja de Gaza cometidos en el territorio del Estado de Palestina (en la Franja de Gaza) desde al menos el 8 de octubre de 2023”.
Luego de las demandas presentadas por Sudáfrica y el apoyo de varios países como Bolivia, Brasil, Venezuela y Cuba y la creciente movilización mundial en apoyo a la resistencia Palestina, por primera vez en la historia, desde la creación del Estado de Israel en 1948, un fiscal de la Corte de la Haya genera un reclamo de este tipo, dando un fuerte golpe político a Netanyahu y su régimen de Apartheid.
Un triunfo de la movilización y la resistencia Palestina
Las acampadas del movimiento estudiantil en las grandes ciudades de los Estados Unidos, Europa y Latinoamérica han acorralado a Netanyahu. La movilización se extiende día a día. El domingo 19 de mayo más de 60.000 personas se movilizaron en Bruselas para denunciar los crímenes de guerra de Israel. También hubo movilizaciones en Barcelona y en decenas de países.
Delegación de Lucha Internacionalista/UIT-CI en la marcha en Bruselas
Los crímenes de guerra no comenzaron el pasado 8 de octubre. Desde su creación, el Estado de Israel, se ha montado sobre el exterminio del pueblo palestino, su desplazamiento masivo y la colonización criminal del territorio palestino con colonos armados. Pero, la impunidad otorgada por el imperialismo, se encuentra lesionada por la movilización mundial y por el mayor aislamiento de Netanyahu, obligando a que un fiscal dicte el pedido de arresto.
A cinco meses de Milei / Dos paros generales y ninguna ley
Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
El paro del 9 fue contundente. Implicó otro revés contra el gobierno ultraderechista de Milei. El anterior cachetazo se lo había dado la marea humana de más de un millón de personas en defensa de la Universidad Pública. Dos acciones obreras y populares masivas a las cuales la CGT les tiene que dar continuidad. El gobierno acusó el golpe. La Ley Bases está en problemas, igual que el pacto entreguista del 25 de Mayo.
Millones están azorados ante la poda de sus salarios y jubilaciones y los impactos de la recesión. ¿Cuál es la salida ante semejante desastre nacional? El peronismo y Cristina Kirchner esperan el desgaste de Milei mirando las elecciones de 2025. El sindicalismo combativo y el Frente de Izquierda Unidad postulan otra estrategia.
Argentina fue noticia mundial. No por alguna entrevista extravagante a las que nos tiene acostumbrados Milei en tal o cual tribuna ultraderechista (quien dicho sea de paso patinó ante la periodista de la BBC cuando lo intimó por el ajustazo que está llevando a cabo contra las y los jubilados), sino por el segundo paro general al cumplirse cinco meses de gobierno. “Dos paros y ninguna ley”, muestran al gobierno ultraderechista en problemas.
El primer paro fue el 24 de enero, tras el cual cayó la originaria Ley Ómnibus. Y venimos del gran 23 de abril con la colosal marcha universitaria, donde centenares de miles ganaron las calles propinando otro duro golpe a un gobierno que quiere exhibir “números favorables” a costa de podar presupuesto, salarios, jubilaciones, la obra pública, fondos a las provincias y una desinversión del 60% en los trenes llevando al choque del San Martín.
La salvaje campaña allanando locales de organizaciones sociales a quienes el gobierno les canceló la comida, además de una escalada en su política de odio hacia los que menos tienen, reflejando un manotazo de ahogado para tapar la contundencia del paro y el malhumor social que crece ante la desesperante situación social.
Entrevista a Antonio Grosso,dirigente del MAS, un protagonista del 25 de abril de 1974
António Grosso, actual dirigente del MAS, sección portuguesa de la UIT-CI, fue militante del Grupo Marxista Revolucionario (GMR), el grupo que años más tarde daría origen al MAS, cuando aún estaba en la clandestinidad. En el 50 aniversario del 25 de abril de 1974, entrevistamos a este camarada que tan entusiastamente vivió la revolución portuguesa.
Cuando aún era clandestino, nuestro partido era conocido como Grupo Marxista Revolucionario. ¿Cómo conociste el partido?
Bueno, yo tenía una actividad en el Club Cultural Algés, que era el Primero Acto Club de Teatro. Allí conocí a mi compañera y madre de mis hijas, que era militante del GMR, junto con José Sintra, António Louçã y otros. Así que empecé a participar en algunas reuniones y cursos de formación y empecé a ser militante.
¿Cómo se organizaba el partido en la clandestinidad?
Bueno, debido al ambiente de represión, era una actividad muy discreta y con muchas normas. Todos teníamos seudónimos e intentábamos organizar las reuniones con mucha seguridad. Teníamos algunos contactos, sobre todo en el barrio de Caselas, donde yo vivía, y participábamos políticamente con otras corrientes de la izquierda portuguesa, la llamada CDE (no reformista). La CDE era la Comisión Electoral Democrática, que se presentó a las elecciones antes del 25 de abril, pero que estaba dirigida básicamente por el PCP (Partido Comunista de Portugal). Sin embargo, había un sector que no estaba de acuerdo con algunas de las orientaciones y formó la CDE (no reformista). La mayoría de estos militantes formaron después el MES [Movimiento de Izquierda Socialista] y participamos en reuniones en domicilios particulares, todo muy clandestino.
¿Qué tipo de acciones realizábamos?
Nuestra acción era esencialmente cultural. Sacábamos algunos boletines con poemas de Brecht, traíamos algunos grupos de aficionados que también tenían algunos temas progresistas en sus obras y las representaban en el Caselas Futbol Clube, siempre con alguna referencia a la guerra colonial. Y fue esencialmente a través de eso que tuvimos algunos contactos a los que dimos alguna formación marxista. Pero había gente en el barrio que eran informantes de la PIDE y sabían de ciertas actividades. Además, también participábamos en asociaciones de estudiantes de secundaria.
Entonces estudiabas en la facultad. ¿Cómo era el clima universitario en aquella época?
Era un clima muy represivo. Hubo varias asambleas estudiantiles para discutir contra la guerra colonial, pero casi siempre acababan con la llegada de la policía antidisturbios. Los llamados «gorilas» se introdujeron en las facultades en la época en que Veiga Simão, que también fue ministro de Mario Soares, era ministro de Educación. Estos “gorilas” eran PIDEs de paisano (civil) que asistían a las reuniones y cuando aparecían, daban una paliza a todo el mundo, indiscriminadamente.
Todo era convocado de boca en boca y las reuniones tenían que celebrarse rápidamente porque se sabía que la policía antidisturbios y la PIDE llegarían en cualquier momento.
22/3/2024. El 25 de abril de 1974 se produjo la gran revolución encabezada por el llamado Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) formado por jóvenes oficiales, con amplio apoyo de los suboficiales y soldados, popular y obrero, conocida como la “revolución de los claveles”.
La revolución derrocó una dictadura fascista que había gobernado Portugal durante 48 años, instalada por el golpe militar de 28 de mayo de 1928, encabezado desde 1932 por Antonio de Oliveira Salazar, quien permaneció en el poder hasta 1968, hasta que fue reemplazado por Marcelo Caetano, como continuador del régimen dictatorial.
La chispa que encendió el fuego de la revolución provino de la crisis en las propias filas de las fuerzas armadas. Sectores de la oficialidad y las tropas portuguesas sufrían el desgaste de la ocupación colonial en África. La resistencia de los pueblos oprimidos había dado lugar a una guerra colonial que ya se prolongaba por más de una década en Mozambique, Guinea-Bissau, Angola y Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe y que no tenía solución militar.
La rebelión de las tropas en Lisboa el 25 de abril hizo que entrasen en escena las masas populares, saludando la caída de la dictadura. Ese mismo día, las y los trabajadores, la juventud y los sectores populares antidictatoriales se volcaron a los cuarteles a saludar a los militares rebeldes y a entregarles claveles, ignorando los avisos para quedarse en casa.
Se inició una revolución obrera y socialista
Así la “revolución de los claveles” se transformó en una revolución anticapitalista, obrera y socialista. Se dio inicio a un proceso revolucionario de movilización y organización que fue contra todas las viejas instituciones represoras y contra la misma burguesía portuguesa.
Los comités de fábrica se multiplicaron y también en la base de las fuerzas armadas surgieron comités. La revolución colonial en África, que fue parte del proceso, siguió desarrollándose, y la mayoría de las colonias africanas se independizaron del yugo imperialista.
El 1° de mayo en Lisboa se hizo una gran movilización de cerca del millón de personas gritando “muerte al fascismo” y “muerte a los PIDES”, que era la policía política del régimen. El MFA y los partidos obreros reformistas, el Partido Comunista de Portugal (PCP) y el Partido Socialista (PS), se incorporaron a un gobierno burgués de “unidad nacional” encabezado por el general Antonio de Spínola y con la participación de partidos de derecha democrática. En el MFA coexistían los spinolistas con sectores más radicalizados de la oficialidad joven. El MFA representaba a la pequeña burguesía radicalizada y tenía un programa democrático que no rompía con el capitalismo. Mientras, en los cuarteles los soldados y suboficiales se rebelaban frente a sus superiores. La clase trabajadora reclamaba por sus derechos con huelgas y tomas de empresas. La revolución estaba en curso.
Se cumplen 60 años de la desaparición de Jorge Ricardo Masetti y Atilio Altamira en las montañas de Orán, Salta, en pleno repliegue del Ejército Guerrillero del Pueblo, la vanguardia del Che Guevara en Argentina. Una causa judicial reabierta por la hija del fundador de Prensa Latina choca con la intransigencia de Gendarmería Nacional, que retacea información clasificada vital para saber el destino final del autor de “Los que luchan y los que lloran”, la mejor crónica de guerra del periodismo argentino.
Publicada el 26/04/2024 en Crónicas
En abril de 1964, el Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP) había sido exterminado y sus combatientes detenidos, muertos o prófugos. La “Operación Santa Rosa” había sido un éxito y así los proclamaba orgullosa Gendarmería Nacional, la fuerza que se colgó la medalla de haber eliminado a la guerrilla del Che Guevara en Argentina. Pero quedó un cabo suelto: los guerrilleros Jorge Ricardo Masetti (nada menos que el Comandante Segundo, encargado de despejar el camino para la llegada del Che) y Oscar Atilio Altamira (“Atilio”), su lugarteniente cordobés, nunca aparecieron. Ni sus cuerpos, ni sus mochilas, ni sus armas. Nada. Se los tragó la selva.
Gobernaba el país el radical Arturo Illia. El 26 de agosto de 1964 sus ministros Juan Carlos Palmero (Interior), Leopoldo Suárez (Defensa) y Ángel Zavala Ortiz (Relaciones Exteriores), comparecieron en sesión secreta en la Cámara de Diputados, donde acusaron a Fidel Castro de exportar su revolución al continente. “Se ha organizado un verdadero aparato para transportar a ciertos elementos a Cuba, donde son adoctrinados, donde hacen su ejercitación y su práctica en guerra de guerrillas, donde se los adoctrina y capacita ideológicamente para atentar contra la estabilidad democrática de los pueblos”, advirtió Palmero.
El ministro de Defensa de Illia contó que el destacamento 20 de Orán había empezado a operar el 28 de febrero de ese año y el 4 de marzo detuvo a los primeros guerrilleros, que ya sumaban 18 capturados en el monte y otros 26 colaboradores detenidos en Salta y Córdoba. El funcionario dio oficialmente por muerto a Masetti: “Se supone que aquellos que han entrado en una inmediata persecución por parte de Gendarmería Nacional, seguramente por la conformación del terreno o por tener que haber afrontado dificultades para atravesar los límites territoriales, posiblemente hayan muerto. Entre ellos, el capitán Segundo (sic), que era quien estaba a cargo de este sector de guerrilleros de Salta. A tal punto esto es factible que actualmente Gendarmería Nacional sigue rastreando algunos lugares en procura de conseguir localizar a estos guerrilleros, si es que existen, o sus cadáveres, si están. Precisamente, al venir a la Cámara, recibí un telegrama donde se me señala que en una acción de este tipo acaban de encontrar el cadáver del guerrillero que se desbarrancó en un lugar que resultaba poco menos que inaccesible. Lo han encontrado y creo que lo han rescatado”. Se refería a Antonio Paul, muerto en brazos de su compañero Héctor Jouve tras quebrarse la columna vertebral al caer de un farallón.
El comandante José San Julián, ex director del Museo de Gendarmería, recordó que el 14 de agosto se organizó una patrulla que llegó hasta Sierra Morada, por encima de los 4.000 metros sobre el nivel del mar. Treparon por el cajón del río Las Piedras y encontraron huellas, raíces y tallos cortados con machete que, dedujeron, podrían indicar la presencia de los guerrilleros en su desesperado afán de supervivencia. Estaban tras los pasos de Masetti y Altamira. “Tiempo después, el mismísimo “Che Guevara” anunciaría la muerte de Jorge Ricardo Masetti (a) “Comandante Segundo”, a familiares y amigos en Buenos Aires. Versión que resultaría confirmada finalmente por dos periodistas que lo habían conocido y tratado, y un anuncio fúnebre publicado en la sección necrológica del diario “En Marcha”, editado en Montevideo. Lo cierto es que Masetti no apareció más”, agregó. Se refería en realidad al semanario Marcha, de Uruguay, donde los periodistas Rodolfo Walsh y Rogelio García Lupo -viejos conocidos y compañeros de Masetti en Prensa Latina- escribieron sendas semblanzas sobre su amigo en mayo de 1965: “Masetti, un guerrillero” (Walsh) y “Masetti, un suicida” (García Lupo). Ninguno supo en fehacientemente qué ocurrió con Masetti ni estaban en condiciones de “confirmar” su muerte.
La desaparición
“De sus heridas se recupera lo suficiente para poder caminar –especulaba Walsh-, para que no lo tomen prisionero. (Esa perspectiva, recuerdo, lo obsesionaba: “Imagínate, que te agarren, que te hagan cantar, qué vergüenza viejo”). Cuando todo está perdido, cuando el furor de la selva ha aniquilado prácticamente a su grupo, Masetti llena su mochila y se interna en la espesura, monte arriba. No vuelve, todo el mundo sabe que no puede volver”.
García Lupo también imaginó cómo fue el fatídico final de su amigo: “Es probable que Masetti haya llegado a creer que la muerte, sencillamente, no lo quería. La muerte, por ejemplo, respetaba al Che. Él lo sabía. Pero Masetti temía que en su caso hubiera una confusión, ya que se había pasado desafiándola, pero nunca lo había hecho en regla. El día que lo hizo, la muerte lo tomó en serio. Es posible que en el final, Masetti se diera cuenta que había pagado el precio justo para ser un héroe de nuestro tiempo”, escribió.
Más allá de las conjeturas de Walsh y García Lupo, Masetti no decidió perderse en el monte para siempre y mucho menos quitarse la vida. Su misteriosa desaparición contrasta con el asombroso resultado de la meticulosa búsqueda de los gendarmes, que en menos de un mes encontraron a todos los guerrilleros, incluidos los que habían sido fusilados y enterrados por sus propios compañeros. Pero no al “Comandante Segundo” y al guerrillero “Atilio”.
20/4/2024. Se cumplió un año, el 15 de abril, de la lucha armada entre los dos bandos militares que se disputan Sudán y sus riquezas en primer lugar el oro. Ambos bandos pelean entre ellos, pero están reprimiendo salvajemente a la mayoría del pueblo trabajador de Sudán.
El conflicto, que enfrenta a las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS), encabezas por el general Abdelfatah al Burhan, con el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), del general Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como Hemedti, produjo más de 9 millones de desplazados de sus casas y lugares de vivienda e innumerables civiles muertos o gravemente heridos.
En realidad, la mayor parte de los desplazados y el hambre que está sufriendo la mitad de la población de 45 millones de habitantes de Sudán, se produce mayormente por la brutal represión de ambos bandos militares a la población civil. En su gran mayoría no está involucrada en el conflicto entre esos dos bandos, pero es expulsada por militares que entran a sus casas, que además violan mujeres y se roban sus pertenencias, o sufren bombardeos aéreos de sus viviendas.
Como lo dice una nota periodística del diario español El Salto “La confrontación entre el ejército y las milicias en Sudán implica una guerra contra la población que se levantó por la democracia y ahora lucha por su supervivencia”.
La rebelión popular del 2019 y la contrarrevolución